María
Petkovic, fue una mujer profundamente
enamorada de Dios, sensible a las necesidades
de su pueblo, compasiva con los niños huérfanos
y abandonados, con los más pobres, los ancianos
solos y con todos los que sufren. Anunciaba la
Buena Noticia del Evangelio con energía, amor
y talento.
De joven, dirigía diversas asociaciones espirituales
y caritativas. Se dedicaba pacientemente a la
enseñanza escolar y a la educación en la fe de
los niños y de los más pobres. Pronto optó
por
el carisma franciscano de misericordia y humildad.
En el año 1920 fundó la Congregación "Hijas
de la
Misericordia de la Tercera Orden Regular de San
Francisco" para dar testimonio del amor misericordioso
de Dios Padre, especialmente hacia los que sufren,
los pobres, los ancianos y los niños abandonados en la
sociedad.
Experimentó la dureza de la cruz en la misión que
Dios le encomendó y en la
enfermedad. Enseñó a sus hijas espirituales que
en el encuentro cotidiano con
el Señor y en la escuela del Amor Crucificado, están
las raíces profundas de su
espiritualidad para anunciar con la vida lo que el Padre ha hecho
en cada una
de ellas.
Su vida y su obra quedaron como un don de auténtico amor
Dios y a la humanidad y como un
punto de encuentro de Dios con el hombre que descubre a su Padre
y lo ama.
Esta familia religiosa que realiza su misión en
varios países del mundo, en 1936 llegó y se
quedó en nuestra Patria Argentina.
Haga click en la imagen para
acceder a dos vídeos que relatan
el milagro que salvó la vida a 22 marinos peruanos gracias
a la intervención de la Madre
María Petkovic