DENOMINACIÓN
DE ESTA CASA:
Hogar de Ancianos “Villa de la Santísima Virgen María”
DIRECCIÓN:
Tropero Moreira Nº 3552. (CP 6712) Cortinez - Luján Pcia.
de Bs. As.
Telefax: (02323) 48-8310
E-mail: margacosta@hotmail.com
FINALIDAD
La
principal actividad de las hermanas de
esta casa es la atención de las ancianas
y ancianos que se encuentran internados
en el Pensionado y también de las hermanas
mayores.
En el Hogar las hermanas se dedican las
24 horas a la pastoral de las personas
mayores a las cuales brindan una cariñosa
atención con todo el respeto que se
merecen los ancianos, quienes han
gastado su vida en el trabajo, en la
construcción de su hogar y en la
educación de los hijos.
Se les ofrece la posibilidad de acercarse a Dios
por medio de la Palabra, de la oración y de los
Sacramentos.
Son acompañados humana y espiritualmente
tratando de hacerles más placentera y tranquila
esas vidas cargadas de años, de sabiduría, de
nostalgias, y a veces de dolores físicos y psicológicos.
El deseo es brindarles lo que necesitan: una atenció
n personalizada y el tiempo adecuado para escucharlos.
El Hogar cuenta con amplios espacios internos
y externos, galerías, extenso parque arbolado,
jardines con gran variedad de flores y plantas,
parrilla con mesadas y una granja fresca y
natural.
VIDA APOSTOLICA
Y CARITATIVA AÑO 2008
La principal actividad de las hermanas de esta casa es la atención
de las ancianas y ancianos que se encuentran internados en el Pensionado
y también de las hermanas mayores.
Este trabajo exige realizar el apostolado todo el día ya que
el primer deber y obligación de las hermanas es la caridad
para con ellos que siempre requieren una mano generosa sea para el
cuidado físico o espiritual que no consiste solo en la buena
alimentación e higiene, sino que necesitan una atención
personalizada y el tiempo adecuado para escucharlos. Cuando recién
ingresan se les da la contención necesaria no solo a los abuelos
sino también a su familia.
El gran amor que sentía la Madre Fundadora hacia los más
necesitados y desposeídos es el impulso diario que tienen las
hermanas para realizar esta gran obra de misericordia, sabiendo que
ésta es obra de Dios. En los abuelos miran el rostro de Dios,
los cuidan con cariño haciendo en muchos casos las veces de
los familiares que no pueden atenderlos en estos momentos de sus vidas
cuando más necesitan de cuidado, amor y cariño. Las
hermanas son concientes que todo lo que realizan es pastoral, y que
todas las tareas, sean directas o indirectas es para el bien de los
ancianos que se encuentran en el geriátrico.
La Hna. Amelia Alfonso visita diariamente a los abuelos para llevarles
consuelo y rezar juntos el santo rosario. Avisa al sacerdote cuando
alguno le pide recibir el sacramento de la Unción de los enfermos.
Todos los abuelos/as tuvieron la posibilidad de recibir la Unción
de los Enfermos que se administró una vez en el año
con una preparación especial, o también lo recibieron
antes los que necesitaron.
Además asistieron a los actos litúrgicos, especialmente
a la Celebración de la Santa Misa. Diariamente los que estuvieron
dispuestos, rezaron el Rosario con la comunidad religiosa.
Cada hermana, responsable en su sección acompañó
al médico que controló periódicamente el estado
de cada paciente y les administró la medicación necesaria
cada día.
Las hermanas han sido siempre conscientes que la contención
que brindan a los ancianos y a las hermanas mayores, es la base para
que sea más llevadero el deterioro físico que es propio
de la edad. Los acompañaron cuando requirieron internación
por el estado de salud y los visitaron todos los días mientras
duró el tratamiento que realizaban. Asimismo asistieron a los
funerales de los que fallecieron invitando a los familiares a participar
de las Eucaristías que ofrecen en sufragio de las almas de
los que partieron a la Casa del Señor.