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Celebraciones para comienzo del ciclo lectivo

Celebraciones para el Día del Niño

Celebraciones, poemas y cuentos para Docentes

Celebraciones Día del Estudiante

Celebraciones de aniversarios

Primeras Comuniones

Sacramento de la Confirmación

Misas y Celebraciones por 15 años

Celebraciones para Egresados y Fin de Curso

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Celebraciones para comienzo del ciclo lectivo

1.- CINCO MOCHILAS

SIMBOLO: 5 mochilas vacías de libros. Cinco niños sacan de cada mochila un deseo o propósito para el año que leerán en el momento de las ofrendas.

1.1 -INTRODUCCIÓN:

Estamos contentos al encontrarnos nuevamente en el comienzo del ciclo escolar. Este reencuentro con los amigos nos une en torno a Jesús que nos enseña a caminar con Él que es el Camino, también nos ilumina la senda por donde transitaremos este año porque Él es la Luz y nos llama a escuchar su palabra que es la Verdad. Por eso vamos a dar gracias a Dios y a pedirles a Jesús y María que hagan este camino junto a nosotros.

1.2.- CANTO DE INICIO: "Abre la puerta y entra a mi hogar"

1.3.- ESCUCHAMOS LA PALABRA

PRIMERA LECTURA (Romanos, 8,28).

Por lo demás, sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman; de aquellos que han sido llamados según su designio. Pues a los que de antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que fuera Él el primogénito entre muchos hermanos; y a los que predestinó, a esos también los justificó; a los que justificó, a ésos también los glorificó. Ante esto ¿qué diremos? Si Dios está por nosotros ¿quién contra nosotros? El que no perdonó ni a su propio Hijo, antes bien le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará con él graciosamente todas las cosas? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Dios es quien justifica. ¿Quién condenará? ¿Acaso Cristo Jesús, el que murió; más aún el que resucitó, el que está a la diestra de Dios, y que intercede por nosotros? ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?, como dice la Escritura: Por tu causa somos tratados como ovejas destinadas al matadero. Pero en todo esto salimos vencedores gracias a aquel que nos amó. Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro.

SALMO (Sal 30,20.21.24)

Sean fuertes y valientes de corazón, los que esperan en el Señor.

Qué bondad tan grande, Señor, reservas para tus fieles
y concedes a los que a ti se acogen a la vista de todos.

Sean fuertes y valientes de corazón, los que esperan en el Señor.

En el asilo de tu presencia los escondes, de las conjuras humanas;
los ocultas en el tabernáculo, frente a las lenguas pendencieras.

Sean fuertes y valientes de corazón, los que esperan en el Señor.

Amen al Señor, fieles suyos:
el Señor guarda a sus leales y paga con exceso a los soberbios.

EVANGELIO (Jn 15,14-17)

Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. No los llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre les lo he dado a conocer. No me han elegido ustedes a mí, sino que yo los he elegido a ustedes, y los he destinado para que vayan y den fruto, y que ese fruto permanezca; de modo que todo lo que pidan al Padre en mi nombre se los conceda. Lo que les mando es que se amen los unos a los otros.

1.4.-PETICIONES:

GUIA: Compartiendo nuestra vida con Jesús, rogamos a Dios que nos ayude a ser fieles testigos de su amor. A cada petición respondemos: ¡Te lo pedimos, Señor!

(Alumnos)

1. Por la Iglesia, el Papa y los obispos para que nos conduzcan con fortaleza y amor por el camino de Jesucristo. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor!

2. Por nuestras familias para que sean comunidades de amor y de unión. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor!

3. Por el Colegio que nos acoge; por los directivos, los profesores, empleados y por nuestros padres para que se sientan recompensados con nuestro agradecimiento y cariño por la educación que nos dan. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor!

4. Por la paz en el mundo para que los hombres se miren como hermanos, hijos del mismo Padre Dios y para que todos los niños puedan ir al colegio. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor

5. Por todos los que estamos aquí presente para que seamos personas que escuchan y ponen en práctica la palabra que Jesús nos transmite por medio de nuestros educadores. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor!

6. Para que el Señor elija de entre nosotros a algunos con vocación misionera que lleven la Palabra de Dios a los hombres que no la conocen. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor!

GUIA: Escucha, Señor nuestras peticiones y ayúdanos para que las hagamos realidad en nuestra vida de todos los días. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

1.5.-OFRENDAS:

(5 niños se dirigen al altar portando cada uno una mochila. Cada uno saca un propósito para el curso de dentro de la mochila y lo lee a los compañeros)

Ilusión: Señor, traigo en mi mochila toda la alegría de nuestros corazones y los deseos llenos de esperanza para vivir con entusiasmo los regalos que la vida nos va a ofrecer y las cosas que nos va a descubrir. Por eso, Señor hoy venimos con ilusión.

Paz: Señor, traemos en nuestras mochilas deseos de paz para todos los hombres. Queremos evitar entre nosotros los insultos y las malas palabras. Por el contrario, queremos la paz entre nosotros. Renunciamos a la violencia y nos proponemos solucionar nuestras diferencias con el diálogo y las buenas maneras.

Amistad: Señor, venimos felices por encontrarnos con los amigos. Ya sabemos que la amistad es lo más hermoso que tenemos las personas. Queremos cuidar a nuestros amigos. Queremos que Tú seas nuestro mejor amigo.

Responsabilidad: Señor, traemos el deseo de ser cada vez más responsables. Que puedan confiar en nosotros y en nuestros compromisos. Queremos hacer las cosas bien hasta el final. Necesitamos tu ayuda para ser responsables. Contamos contigo como tú cuentas con nosotros.

Amor: Señor, nuestros deseos son el de unirnos por el amor. Que el amor sea como el pegamento que una lo roto, arregle lo que parece que está estropeado, nos ayude a perdonarnos y a tener paciencia con los defectos de nuestros familiares y compañeros.

1.6.-CANTOS DE COMUNIÓN: "Quiero ser pan” "Alma misionera" "Escucha hermano”

1.7.-ACCION DE GRACIAS DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
(Leída por un alumno)

¡Señor! Tú nos has llamado amigos y nos has reunido en este nuevo año. Tú eres el mejor. Queremos seguirte y cumplir lo que quieres de nosotros que es que hagamos muchos amigos, que pasemos haciendo el bien y que no desperdiciemos nuestras vidas disgustando a nuestros padres y educadores. Hoy te hemos recibido en la comunión como alimento para que tengamos fuerzas para caminar y crecer en el amor y servicio a los demás. Por eso te decimos juntos: ¡Danos tu amor y tu gracia, Señor!

TODOS: ¡Danos tu amor y tu gracia, Señor!

1.8.-CANTO DE DESPEDIDA: Canto a María: "Dulce muchacha humilde" u otro apropiado.



2.- LA CREACIÓN REGALO DE DIOS

Preparar un mural con el lema y elementos de la naturaleza.

2.1.-INTRODUCCIÓN:

Estamos contentos al encontrarnos nuevamente en el comienzo de este año escolar. Este reencuentro con los amigos nos une en torno a Jesús que nos da la bienvenida y nos invita a caminar con Él. Nos reunimos sobre todo para dar gracias al Señor por todos los que nos educan cada día: padres, profesores y personal de maestranza. Queremos que este curso nos sirva para avanzar en nuestra evolución como personas y como cristianos. Que nos hagamos colaboradores de Dios Creador haciendo un mundo más solidario, justo y en paz, tal como lo ha soñado Dios.

2.2.-CANTO DE INICIO: "Hoy Señor, te damos gracias"

2.3.-PETICION DE PERDÓN: Respondemos: “Perdón Señor”

1. Te pedimos perdón, Señor, por las cosas que hemos hecho mal y por las cosas buenas que hemos dejado de hacer durante estas vacaciones.

2. Te pedimos perdón, Señor, porque no nos hemos preocupado de hacer mejor las cosas.

3. Te pedimos perdón, Señor, porque muchas veces no hemos sido amigos.

2.4.-ESCUCHAMOS LA PALABRA

1ª LECTURA: (Gn 1,26-31): Y dijo Dios: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden sobre los peces del mar y sobre las aves de los cielos, y sobre las bestias y sobre todas las alimañas terrestres, y sobre todos los reptiles que andan por la tierra. Creó Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, varón y mujer los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo Dios: «Sean fecundos y multiplíquense y llenen la tierra y sométanla; manden sobre los peces del mar y sobre las aves de los cielos y sobre todo animal que anda sobre la tierra.» Dijo Dios: «Vean que les he dado toda hierba de semilla que existe sobre toda la tierra, así como todo árbol que lleva fruto de semilla; para ustedes será de alimento. Y a todo animal terrestre, y a toda ave de los cielos y a todo reptil de la tierra, animada de vida, toda la hierba verde les doy de alimento.» Y así fue. Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba muy bien. Y atardeció y amaneció: día sexto. ¡Palabra de Dios!

SALMO (Del salmo 8)

Respondemos: ¡Gracias por la Creación!

¡Qué grande eres, Señor!
¡Qué grande eres, Dios Padre!
Qué grandes son las cosas que has creado.
El cielo. Las estrellas. Los planetas. La luna.

¡Gracias por la Creación!

Yo soy, muy pequeño.
No hago nada importante.
Y tú me quieres mucho.

¡Gracias por la Creación!

Tú nos quieres a todos, Padre Dios.
Nos hiciste casi como a tus ángeles.
Nos regalaste el mundo,
La tierra, el cielo, el mar.

¡Gracias por la Creación!

Todo es nuestro.
Dios Padre nos lo ha dado.
Nos lo ha dado para cuidarlo bien.

¡Gracias por la Creación!

2ª LECTURA: (Jn l5,9-12): En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -Como el Padre me ha amado, así los he amado yo; permanezcan en mi amor. Si guardan mis mandamientos, permanecerán en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he hablado de esto para que mi alegría esté en ustedes, y esta alegría llegue en ustedes a su plenitud. Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado. ¡Palabra de Dios!

REFLEXION

Al comenzar este año escolar traemos nuevas ilusiones. Traemos ganas de aprender cosas nuevas. Pero un nuevo año es volverse a encontrar con nuevos compañeros y amigos. Un nuevo curso es una gran ocasión para empezar a crear entre todos un mundo lleno de amor y servicio. Nosotros somos imagen de Dios:

-Si Dios es creador, nosotros tenemos que ser colaboradores suyos para completar esta creación.
-Si Dios es amor, Jesús nos enseña a ser como Él personas que aman.
-Si Dios es libre. Nosotros estamos llamados a crecer en libertad superando nuestras debilidades. Le pedimos a Jesús que nos enseñe a realizar un compromiso en la tarea que nos corresponde como estudiantes en esto de mejorar el mundo.

2.5.-PETICIONES:

Compartiendo nuestra vida con Jesús, rogamos a Dios que nos ayude a ser fieles testigos de su amor. A cada petición respondemos: ¡Te lo pedimos, Señor!

1.- Docente: Por la Iglesia, el Papa y los obispos para que en este año nos conduzcan con fortaleza y amor por el camino de Jesucristo. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor!

2.- Alumno: Por los maestros y profesores que nos educan para que se sientan recompensados con nuestro agradecimiento y cariño. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor!

3.- Alumno: Por nuestras familias para que vivan unidas y haya en ellas un clima de amor. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor!

4.- Docente: Por los que han muerto en accidentes y a causa de la violencia, este verano. Para que sus familiares reciban el consuelo de la fe y la solidaridad de todos y para que todos trabajemos por la paz. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor!

5.- Alumno: Por todos los que sufren en hospitales, cárceles o por causa de la emigración para que encuentren ayuda y consuelo en nosotros. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor!

6.- Docente: Por todos los alumnos y alumnas del Colegio para que ponga cada uno el amor necesario a su alrededor con el fin de construir entre todos un mundo lleno de amor y de servicio. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor!

ORACIÓN: Escucha, Señor, nuestras peticiones y ayúdanos para que las hagamos realidad en nuestra vida de todos los días. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

2.6.- OFERTORIO

GUIA: Señor, hoy queremos ofrecerte nuestros deseos de colaborar con nuestro trabajo y amor, a mejorar la creación.

SÍMBOLOS

Libros: Te ofrecemos, Señor, estos libros con los que queremos aprender a descubrir el mundo en que vivimos: la historia, la geografía, los animales, las plantas, la vida de las ciudades y de los pueblos.


Listas nuevas de clase:
Te ofrecemos, Señor, la lista con los nombres y apellidos de los niños y las niñas de esta escuela. Te ofrecemos nuestras personas para que nos cuides y nos ayudes a crecer.

Pelota: Te presentamos esta pelota que representan nuestros juegos. Que el deporte, el aire libre y el juego nos ayuden a divertirnos y a estar alegres y sanos con nuestros amigos.


Planta:
Te ofrecemos esta planta en la que reconocemos que Tú eres el origen de la vida de las personas, de los animales y de las plantas. Queremos colaborar con Dios creador y Padre, con nuestro respeto y amor a la naturaleza y a las personas.


2.7.-CANTOS DE COMUNIÓN:
“Amar es entregarse” "Cristo te necesita..." "Jesucristo danos de este Pan"

2.8.-ACCIÓN DE GRACIAS DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

(Leída por un alumno/a)

¡Señor! Tú nos has llamado amigos y nos has reunido en este nuevo año. Tú eres el mejor. Te pedimos que lleguemos al final de este año con la misma alegría y entusiasmo con el que hemos comenzado. Hoy te hemos recibido en la comunión para que seas el alimento que nos de la fuerza de la fe y la esperanza mientras caminamos en el amor y servicio. Por eso te decimos juntos: ¡Gracias, Señor por habernos creado!
Todos: ¡Gracias, Señor!



3.- EL GRANO DE MOSTAZA

3.1.- INTRODUCCIÓN

Nos reunimos en nombre de Dios para comenzar un nuevo año escolar; hoy nos volvemos a encontrar con nuestros amigos y docentes; hoy queremos iniciar con todas nuestras energías este año de estudio, de trabajo, de colaboración y crecimiento personal. Con alegría cantamos: “Abre la puerta y entra a mi hogar”.

3.2.- ESCUCHAMOS LA PALABRA DE DIOS

Mt 13, 31-32. y 7,17-20: Jesús les propuso otra parábola: “Aquí tienen una figura del Reino de los Cielos: el grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en su campo. Es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece, se hace más grande que las plantas del huerto. Es como un árbol, de modo que las aves vienen a posarse en sus ramas. Lo mismo pasa con un árbol sano: da frutos buenos, mientras que el árbol malo produce frutos malos. Un árbol bueno no puede dar frutos malos, como ampoco un árbol malo puede producir frutos buenos. Todo árbol que no da buenos frutos se corta y se echa al fuego. Por lo tanto, ustedes los reconocerán por sus obras.

... dos parábolas que nos dice Jesús al comenzar un nuevo año de escuela.

REFLEXION

Dos pequeñas parábolas, dos comparaciones aplicables a nosotros... Somos como árboles que se hacen grandes partiendo de un pequeño comienzo, y se conoce lo que somos por los frutos que damos, por las obras que hacemos. Piensen cuando llegaron al Colegio… ¡han crecido! Piensen ¿dónde crecemos el tiempo que pasamos en el colegio? Una parte (o un aspecto) de nosotros crece:

EN LAS AULAS: sabiduría, descubrimientos, habilidades, actitudes…

EN EL PATIO: amistad, relaciones, las reglas del juego, el hacer ejercicios…

EN LA CAPILLA: fe, proyectos de bondad, Dios-amigo…

NUESTROS FRUTOS SON NUESTRAS OBRAS:

... obras de sabiduría, más conocimientos, mejor capacidad de estudiante
... obras de amistad, de bondad, de construir la paz, de saber perdonar
... obras de amistad con Dios

¿Qué árbol quieres ser este año? Ahora que el curso está nuevo y tu historia es como un cuaderno sin empezar...

3.3.- PETICIONES:

GUÍA: Entramos en el nuevo curso con la ilusión de ser árboles generosos que quieren crecer y dar buenos frutos.

Esta buena voluntad que ahora tenemos la vamos a expresar ante el Señor en forma de peticiones. Recemos por nuestro curso. A cada petición respondemos: ¡Te lo pedimos Señor!.Alumnos:


.- Recemos para que no caigamos en la tentación de cruzarnos de brazos. Que cuando sintamos pereza para trabajar y nos quiera dominar la vagancia, Dios nos mantenga el deseo de ser fuertes y dar fruto. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos Señor!.

.- Compañeros, acordémonos de que Jesús dijo que lo principal es que nos amemos los unos a los otros. Pidamos para que en este curso crezcamos en amistad, en saber convivir y en ayudarnos unos a otros. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos Señor!.

.- Pidamos también a Dios por todos los que se preocupan y trabajan por nosotros: Por nuestros padres, por nuestros profesores y los demás trabajadores del Colegio. Ayúdales, Señor, a ser buenos amigos tuyos y cumplir con su misión. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos Señor!.

.- Como nosotros, muchos miles de niños comienzan el colegio estos días. Pidamos por todos estos compañeros desconocidos, para que crezcan como personas y este año saquen mucho fruto. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos Señor!.

GUIA: (Motivar a los niños, cerrar los ojos, que cada uno haga su petición particular y secreta. Silencio para peticiones personales...)

.- Por lo que cada uno ha formulado en secreto, Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos Señor!.

Esta es nuestra oración, Padre, en el comienzo de este curso del año.....Te la presentamos por medio de Jesús, nuestro primer amigo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.

3.4.- OFRENDAS

Se llevan: libretas nuevas, agenda, lápices, cuadernos, mochilas. El guía hace un leve comentario, sugerente, de los símbolos... pocas palabras, mientras los acercan al altar). Te ofrecemos estos símbolos que representan nuestro trabajo –material escolar- y nuestra amistad, convivencia y juegos. Recíbelos, Señor, con bondad mientras nos educamos para que demos, como tú, frutos de amor y servicio.

3.5.- COMUNIÓN

GUIA: Este es nuestro primer encuentro en torno a Jesús para recibirlo en la Eucaristía. Acerquémonos con amor y confianza hacia nuestro amigo más querido y pidámosle que nos acompañe durante todo este nuevo año que estamos comenzando.


CANTO:
“Alma Misionera” “Quiero ser pan”

3.6.- ORACIÓN DE ACCIÓN DE GRACIAS
(Leída por un alumno)

Señor Jesús: te agradecemos por venir hoy a nuestro corazón, por darnos la gracia de comenzar este nuevo año junto a ti y a nuestros compañeros, docentes y padres. Ayúdanos a ser buenos hijos, buenos estudiantes y buenos compañeros. Amén.

CANTO A MARIA: “Dulce doncella”.



4.- LOS TALENTOS

ELEMENTOS NECESARIOS: Mochila con: lápiz, curitas, goma de borrar, golosinas, pilas, lija, tijeras, sobre, sal, semillas.

4.1.- INTRODUCCIÓN:

Estamos contentos al encontrarnos nuevamente en el comienzo de este año. Este reencuentro con los amigos nos une en torno a Jesús que nos da la bienvenida y nos invita a caminar con Él. Nos reunimos sobre todo para dar gracias al Señor por todos los que nos educan cada día: padres y docentes. Vamos a pedir especialmente que Jesús les ayude en las tareas de guiarnos en nuestra educación.

CANTO: "Hoy Señor, te damos gracias"

4.2.- ESCUCHAMOS LA PALABRA

PRIMERA LECTURA: De S. Pablo a los colosenses, 3, 12-17

Ustedes son los elegidos de Dios, para formar parte de su pueblo y ser sus predilectos. Tengan para los demás, un corazón lleno de afecto y de bondad, de humildad y de paciencia. Sopórtense los unos a los otros y perdónense mutuamente si alguno tiene motivos de queja contra otro. El Señor los ha perdonado, perdónense también unos a otros. Y por encima de todo, el amor lo una todo en perfecta armonía.

SALMO: (Del salmo 24)

¡Señor en ti confío!
A ti, Señor, levanto mi alma; Dios mío, en ti confío,
No quede yo defraudado

¡Señor en ti confío!
Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador.

¡Señor en ti confío!

EVANGELIO (Mt. 25,14-30)

Sucederá como con un patrón que al ir a emprender un viaje llamó a sus empleados y les confió sus bienes. A uno entregó cinco talentos, a otro dos y a otro uno, según la capacidad de cada cual; y se marchó lejos. El que había recibido cinco talentos se dedicó en seguida a negociar, y ganó otros cinco. Del mismo modo el que había recibido dos, ganó otros dos. Pero el que había recibido uno sólo se fue a esconder el dinero de su señor en un hoyo, que hizo en la tierra. Después de mucho tiempo volvió el patrón de aquellos empleados y los llamó para rendir cuentas. El que había recibido cinco talentos, presentó los otros cinco, diciendo: Señor, me entregaste cinco talentos. Aquí tienes los otros cinco que he ganado. Muy bien trabajador bueno y fiel, le respondió su jefe. Ya que has sido fiel en cosas pequeñas te pondré sobre cosas que valen mucho. Entra a participar en la fiesta de tu señor. El de los dos talentos dijo: Señor, me entregaste dos talentos. Aquí tienes otros dos que he ganado. Muy bien trabajador bueno y fiel, le respondió su jefe. Ya que has sido fiel en cosas de poco valor, te voy a poner sobre cosas que valen mucho. Entra a participar en la fiesta de tu señor. El que había recibido un talento dijo: Yo, señor, sabía que ras un hombre de corazón duro; que cosechas donde no has sembrado y que amontonas donde no has trabajado. Y tuve miedo y escondí tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo que es tuyo. Trabajador malo y perezoso, le replicó su jefe, ¿sabías que cosecho donde no sembré y que amontono donde no trabajé? Con más razón, debías haber colocado mi dinero en el banco. Así a mi vuelta lo habría yo recuperado con los intereses. Quítenle el talento y denlo al que tiene diez...y a ese trabajador inútil arrójenlo afuera, a las tinieblas.

4.3.-PETICIONES:

GUÍA: Compartiendo nuestra vida con Jesús, rogamos a Dios que nos ayude a ser fieles testigos de su amor. A ada petición decimos: ¡Te lo pedimos, Señor!

1. Docente: Por la Iglesia, el Papa y los obispos para que en este año nos conduzcan con fortaleza y amor por el camino de Jesucristo. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor!

2. Alumno: Por los docentes y padres que nos educan para que se sientan recompensados con nuestroagradecimiento y cariño. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor!

3. Alumno: Por nuestras familias para que vivan unidas y recibamos en ellas la semilla del amor. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor!

4. Alumno: Por todos los que sufren en hospitales, cárceles o por causa de la emigración para que encuentren ayuda y consuelo. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor!

5. Docente: Por todos los alumnos y alumnas del Colegio para que no enterremos nuestros talentos y los hagamos roducir con nuestro interés. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos, Señor!

GUÍA: Escucha, Señor, nuestras peticiones y ayúdanos para que las hagamos realidad en nuestra vida de todos los días. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

4.4.- OFRENDAS:

GUÍA: Señor, hoy venimos con alegría con los talentos que nos has dado. Queremos hacer que fructifiquen poniéndolos al servicio tuyo y de los demás. Queremos ofrecerte nuestra mochila llena de ilusiones y compromisos.

(SÍMBOLOS)

1. Lápiz: Te ofrecemos este lápiz para tomar nota de la lista de bendiciones y cosas buenas que recibimos cada día.

2. Curita: Te ofrecemos estas curitas para recordarnos que debemos evitar lo que te duele y curar las heridas de os otros.

3. Goma de borrar: Te ofrecemos esta goma de borrar para acordarnos de que Tú siempre perdonas nuestros errores y que todos cometemos algún error.

4. Golosinas: Te ofrecemos estas golosinas para recordar que todos necesitamos cada día un sabor dulce al orazón: un beso, un abrazo o una palabra cariñosa y de ánimo.

5. Pila: Te ofrecemos estas pilas para recordar que nos tenemos que poner en marcha con nuevas energías e ilusión por trabajar en este curso.

6. Lija: Te ofrecemos este papel de lijar para recordar que debemos pulir nuestras asperezas para que no hagamos año con nuestro mal genio a los demás.

7. Tijeras: Te ofrecemos estas tijeras para recordarnos que debemos cortar todos los hilos que nos impidan ir acia Dios y hacia los hermanos.

8. Sobre: Te ofrecemos este sobre para recordar que debemos ser una carta que lleve la Buena Noticia a los hombres.

9. Sal: Ofrecemos este salero para recordar que tenemos que ser fuerza y ánimo para los otros.

10. Semillas: Ofrecemos estas semillas para recordarnos que queremos hacer crecer en nuestro corazón la semilla del amor y compartir nuestros frutos con los demás.

GUÍA: Acoge, Señor estos buenos deseos nuestros como respuesta al amor que Tú nos tienes.

4.5.- COMUNIÓN.

CANTOS: "Amar es entregarse' "Quiero ser pan"

4.6.-ACCIÓN DE GRACIAS DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
(Leída por un alumno/a)

¡Señor! Tú nos has llamado amigos y nos has reunido en este nuevo año. Tú eres el mejor. Queremos seguirte y hacer que fructifique en nosotros los talentos y las cualidades que nos has dado. Te pedimos que lleguemos al final de este año con la misma alegría y entusiasmo con el que hemos comenzado. Hoy te hemos recibido en la comunión para que seas el alimento que nos de fuerzas para crecer en el servicio y en el amor. Por eso te decimos juntos: ¡Danos tu amor y tu gracia, Señor!

Todos: ¡Danos tu amor y tu gracia, Señor!

CANTO: “Magnificat” u otro canto a María.

5.- POR UNA CULTURA DE PAZ...

IDEAS Y SENTIMIENTOS AFINES:

“Uno sólo es el Padre y todos ustedes son hermanos (Mt 23,8-9)”; “todos estamos viviendo en la casa del Padre”; “la tierra y sus recursos están al servicio de la familia humana”; “las injusticias de hoy son las guerras de mañana”; “todos estamos en la misma tierra, lo que le pase a la tierra nos pasa a todos”; “lo primitivo es la violencia, lo moderno la educación, es la tolerancia, el diálogo, la buena acogida, el compartir, la solidaridad”. Todo esto tiene una aplicación al comportamiento diario en nuestros espacios de vida: la clase, el grupo, la familia... Todos somos mirados por Dios con buenos ojos, todos hijos del Padre; lo que le pase a los compañeros, nos pasa a todos; tratarnos con violencia es de primitivos, etc.

Si se puede preparar previamente la celebración (en clase, en los grupos de catequesis), realizar el siguiente ejercicio:

Pedir a los niños que imaginen un mundo ideal, un mundo estupendo donde toda la gente se sintiera cómoda, donde diera gusto vivir. “¿Cómo sería ese mundo?” Y llenar la pizarra con sus aportes. Por ejemplo: Un mundo sin ambiciosos, con lo que hay en la tierra alcanzaría para todos; un mundo con paz...

Después de la lluvia de ideas, decir que también Jesús soñó un mundo ideal, es lo que propuso en las Bienaventuranzas, lo dijo en tono de ’ felicitaciones’ (leer las bienaventuranzas, Mt 5,1); este mundo ideal es el Reino de Dios del que nos habla Jesús. Ver coincidencias de los deseos de la lluvia de ideas que hay en la pizarra con las bienaventuranzas. ¿Es que en el fondo, todos deseamos el mundo que sueña Jesús?

Previamente se habrá preparado un mapa grande donde están los continentes (un planisferio). Es el mismo que servirá para la iglesia en la celebración de la Eucaristía.

Elegir con los niños tres o cuatro bienaventuranzas que ellos vean más interesantes para mejorar el mundo y confeccionar con ellas unos letreros, que se puedan superponer en el planisferio o colocar alrededor. Sería conveniente que no falten la bienaventuranza Nº 7 y la Nº 4 para seguir durante el año con el tema de una cultura de paz y un mundo para todos.

CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA

Tener preparados:
- un mapa de los continentes del mundo (planisferio)
- frases de las bienaventuranzas en tiras de papel para poner sobre el mapa.
- tres cirios o velas sobre el altar (o que traigan tres representantes de la comunidad educativa)
- el Cirio pascual encendido


AMBIENTACIÓN


(Habla un catequista o el mismo celebrante. Se trata de centrar a los niños; huir de una lectura rutinaria. La celebración con niños tiene que incluir acción y expresión simbólica, pero no debe faltar el tiempo y la ayuda para la interiorización) (El texto que sigue proporciona las ideas y el lenguaje al catequista y al celebrante):

Aquí estamos los que formamos la comunidad de esta escuela. Estamos todos y somos muchos. Nos alegramos.
“Hay cosas que no las podemos hacer solos o que, al menos, se hacen mejor en grupo. Como por ejemplo jugar; como por ejemplo aprender algunas asignaturas... con trabajos en equipo y puesta en común... nos oímos y se entienden las cosas mejor. Por eso; también se hace mejor en grupo rezar y celebrar la fe cristiana. La Eucaristía es una celebración de la comunidad, no la puede hacer uno solo. Vamos a poner de nuestra parte atención, participación y vamos a hablar con Dios”.

ACCION SIMBOLICA (Se puede realizar al comenzar la misa o después de la homilía)

A Dios le importamos mucho, le importa nuestro crecimiento. Cada año somos un poco distintos, un poco más grandes... Dios ve con cariño cómo vamos avanzando, como vamos creciendo. Cada año somos un poco sorpresa: cambiamos. Habría que pensar cómo cambiamos... ver si crecemos en responsabilidad, en buen corazón, en hacer las cosas con buen juicio. Porque también se puede cambiar... pero para peor. Este va a ser un año importante, queremos que sea un año de buen crecimiento. Por eso hoy vamos a poner el año escolar a los pies de Jesús y de la Virgen.

SOBRE EL ALTAR HAY TRES VELAS. Una vela te representa a ti. Otra representa al catequista (o profesor/a) que te va a dirigir. Otra representa al curso. (También las pueden traer en este momento: un alumno, un profesor, un niño con un cartel que diga “grupo” o “curso, o grado”...) Están apagadas. Vamos a encenderlas: queremos que estén vivas en el nuevo año, que la clase, el profesor y tú mismo estén vivos y funcionen bien en el aula. (Se encienden). Este es nuestro deseo: un año encendido, no apagado. Pero, NO (apagar las velas de un soplo). Esto no es. Las he encendido yo con la llama del mechero. Tienen que estar encendidas con la luz del Cirio Pascual que representa a Jesús. Queremos un año iluminado por la enseñanza de Jesús. El Cirio del que toman la luz los niños que se bautizan, y los que hacen la Primera Comunión... “Que la luz de Jesús ilumine nuestras vidas y el trabajo del año escolar” (se encienden tomando la llama del Cirio, las velas permanecen sobre el altar hasta el final. En otras ocasiones del año se puede empezar la Eucaristía volviendo a encender las tres velas y recordando que el buen aprovechamiento de cada uno depende del alumno, del profesor y del grupo).

LECTURA DEL EVANGELIO (Mt 5,1-12)

COMENTARIO

Es el anuncio de la felicidad que da Jesús a los que son desprendidos, compasivos, sencillos, justos, sinceros, capaces de perdonar, bondadosos de corazón, tolerantes y no violentos, etc. ¿Nosotros podemos hacer algo para contribuir a que el mundo de nuestro entorno sea así?
A Jesús le gustaría que fuéramos desprendidos, compasivos, justos... No pasa nada si todavía no lo somos del todo. Nos estamos formando, educando. Lo que importa ahora es fijarse en cómo tenemos que ir cambiando a medida que crecemos, y desearlo de verdad.


Hemos elegido tres bienaventuranzas de las de Jesús, porque nos parece que son las que más falta le hacen a este mundo. Las ponemos sobre el mural del mapa del mundo. Ojalá nosotros hagamos todo lo que podemos para que en lo que depende de nosotros este año aumente la paz, el respeto a los derechos de cada uno...

PETICIONES

A cada oración respondemos: ¡Te lo pedimos Señor!

1.- Para que progresemos hacia una pobreza de corazón y desprendidos; para que sepamos ponernos en el lugar de los que sufren. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos Señor!.

2.- Para que nuestra actitud en todo sea de sencillez y humildad; para que vayamos por la vida con la pura verdad y la justicia por delante. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos Señor!.

3.- Para que nuestro corazón sea compasivo y capaz de perdonar; para que cultivemos, y se nos note, un corazón transparente, desprovisto de malas intenciones. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos Señor!.

4.- Para que, suprimida toda violencia, nos apuntemos al diálogo y la tolerancia. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos Señor!.

OFRENDAS

SUGERENCIAS:
- unas libretas en blanco, la agenda, carpetas, lápices, libros sin estrenar... representan el trabajo escolar;
- flores simbólicas (varios niños cada uno con una flor)... representan las actitudes antes expresadas en la homilía para contribuir a la construcción del Reino; con ellas se forma un ramo clavándolas en una esponja o en florero;
- el pan y el vino para repetir la Cena del Señor.

El celebrante o un catequista hace un leve comentario, sugerente con pocas palabras, mientras se llevan las ofrendas.

El celebrante puede hacer la siguiente:

Oración de Ofertorio: En esta Eucaristía de comienzo de las clases, te presentamos, Señor, el pan y el vino, y juntamente te ofrecemos los símbolos de nuestro trabajo, de nuestra amistad y colaboración. Recíbelos con bondad y haz que el pan y el vino sean para nosotros alimento que nos da fuerza y bebida de salvación.

Antes del Padrenuestro y la Paz: (Llamar la atención de nuevo sobre las bienaventuranzas puestas en el mapa. Invitar a unirse en cadena para llamarle Padre a Dios al mismo tiempo, como hermanos).

COMUNION:

Canto:
“Jesucristo danos de este Pan”

Canto Final: “Junto a Ti María”



6.- VIDA NUEVA EN LA ESCUELA

Autor: P. Felipe Santos Campaña. Para adolescentes de 14-15 años

INTRODUCCION

“Teme al hombre que no teme a Dios”.
Has oído alguna vez esta frase?. Te habrá llamado la atención por alguna circunstancia especial. Tus días de vacaciones están muy presentes en este primer día de clase. Todo son recuerdos del pasado. Ahora los haces presentes en tu mente y en tu corazón. Ves que faltan compañeros y compañeras del año pasado. Quizás veas algún rostro nuevo. Todo te está hablando de una vida nueva al comienzo de un nuevo curso. La idea central de este año debería ser que un joven y una joven se adhieran a valores que los hagan grandes. Y todo ser humano, cualquiera que sea su edad, es fenomenal cuando en su interior ha entrado esta idea. Cuando alguien de tu grupo se aleja olímpicamente de Dios, es porque algo le ocurre. Alguna dimensión de su personalidad no anda bien. Teme al joven que no vive en profundidad las claves de la felicidad de la vida. Te apartarán de tus verdades juveniles y te meterán en su mundo ficticio y poco humanizante y cristiano.

- ¿Cómo has pasado las vacaciones? - ¿Ha estado Dios presente en tu verano?

ORACIÓN: (Todos juntos) Aquí me tienes de nuevo en el cole. Hoy todo son alegrías por encontrarme con mis amigas y amigos, y con los profes. Haz que no ande en tinieblas durante el curso. Haz que la luz de tu corazón divino alumbre el mío.

PRECES: A cada oración respondemos: “¡Te lo pedimos Señor”!

.- Por los padres, la Iglesia y todos cuantos se preocupan por los jóvenes, roguemos al Señor: “¡Te lo pedimos Señor”!
.- Por todos los que iniciamos esta aventura del nuevo año escolar: para que a luz del amor de Dios todo nos salga bien, roguemos al Señor: “¡Te lo pedimos Señor”!.
.- Oraciones espontáneas...roguemos al Señor: “¡Te lo pedimos Señor”!

.- Terminamos nuestra reflexión matinal, diciendo todos unidos: Padrenuestro.
¡ Vamos, amigos y amigas, a trabajar con alegría!

Felicidades a todos y buen año.


7.- EUCARISTÍA DE LA COMUNIDAD DE JÓVENES, INICIO DE CLASES

MONICIÓN DE ENTRADA

Hola a todos. Nos volvemos a reunir para iniciar un nuevo curso en comunidad con las ganas y la ilusión totalmente renovadas tras las ya olvidadas vacaciones. De nuevo es el momento de plantearnos qué queremos ser, qué tipo de comunidad queremos mostrar a los demás y cómo trabajamos por ello. Es ahora cuando debemos preguntarnos por los desafíos para el nuevo año sabiendo que siempre vamos a contar con la ayuda del Espíritu invisible pero transformador, gracias al cual somos capaces de continuar intentando ser mejores y convivir entre todos. En esta eucaristía es el momento de orar por las fuerzas necesarias para el año escolar que se inicia, de agradecer por todo aquello que tenemos pero sobre todo de reunirnos en comunidad y recodar que cuando más unidos estamos, Jesús se hace más presente entre nosotros. Algo tan importante que solemos olvidar pero que si tenemos más en cuenta llenará nuestra vida como comunidad cristiana. Este año queremos llenarnos de esperanza, ilusiones e intenciones para todo el año, que nos permita afrontar los retos del futuro sabiendo que contamos con todo el apoyo de los compañeros, de los profesores y de nuestros padres. Esperemos que sea un nuevo comienzo, una nueva renovación.

ORACIÓN PENITENCIAL

Esta día Jesús, nuestra oración es de perdón. De perdón por todas las veces que creamos verdades y doctrinas que aprendemos en vez de asumir sin trampas el acontecimiento de tu venida, y asumir que solo tu eres la verdad. Por crear unos ritos a los que asistimos en vez de celebrar los unos con los otros, haciéndote presente. Por elaborar normas que regulan nuestra vida cristiana, obviando la única que Tú nos dejaste: EL AMOR. Por integrarnos en una Iglesia institucional que a nada nos compromete, en vez de intentar vivir como comunidad de cristianos. Hoy Señor, queremos que nos mires como lo que somos: Jóvenes con multitud de errores, pero… con un corazón rebosante de buenos propósitos, llenos de ilusiones por ser cada día mejores, y sobre todo con el compromiso auténtico de comenzar el nuevo año con unas enormes ganas de hacer las cosas mejor, ya que así, Jesús, cada vez nos parecemos un poquito más a Ti.

PALABRA DE DIOS

Primera lectura: Hechos 2, 42-47: Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones. El temor se apoderaba de todos, pues los apóstoles realizaban muchos prodigios y señales. Todos los creyentes vivían unidos y tenían todo en común; vendían sus posesiones y sus bienes y repartían el precio entre todos, según la necesidad de cada uno. Acudían al Templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón. Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo. El Señor agregaba cada día a la comunidad a los que se habían de salvarse.

Salmo 95:

¡Cantemos con júbilo al Señor!

¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva!
¡Entremos en Su presencia dándole gracias, aclamemos con música al Señor!

Porque el Señor es un Dios grande, el soberano de todos los dioses:
en su mano están los abismos de la tierra, y son suyas las cumbres de las montañas;
suyo es el mar, porque él lo hizo, y la tierra firme, que formaron sus manos.

¡Entren, inclinémonos para adorarlo!¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó!
Porque él es nuestro Dios, Nosotros somos Su pueblo, el rebaño de Sus pastos.


Segunda lectura: Efesios 5, 8-14: Porque en otro tiempo fueron tinieblas; mas ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de la luz; pues el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad. Examinen qué es lo que agrada al Señor, y no participen en las obras infructuosas de las tinieblas, antes bien, denúncienlas. Cierto que ya sólo el mencionar las cosas que hacen ocultamente da vergüenza; pero, al ser denunciadas, se manifiestan a la luz. Pues todo lo que queda manifiesto es luz. Por eso se dice: Despierta tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te iluminará Cristo.

Evangelio: Mateo 18, 15-20: “Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos. Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano o publicano.” “Yo les aseguro: todo lo que aten en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra quedará desatado en el cielo. Les aseguro también que si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.”

ORACIÓN DE FIELES. A cada oración respondemos: Te lo pedimos Señor.

.- Por la Iglesia, para que en estos tiempos de crisis y dificultades de verdadero testimonio de esperanza y sea una luz para aquellos que han desfallecido o se encuentran abandonados en el mundo. Oremos: Te lo pedimos Señor.
.- Por nuestra comunidad, para que en este año vivamos en total fraternidad cristiana con disponibilidad, entrega y sacrificio hacia los demás. Oremos: Te lo pedimos Señor.
.- Por los catequistas y profesores, para que sean un ejemplo de vida cristiana y consigan transmitir a los jóvenes el mensaje de Jesús y su realización en la vida. Oremos: Te lo pedimos Señor.
.- Por todos nosotros, para que seamos totalmente abiertos y sensibles a todas las necesidades que se presentan ante nuestros ojos y seamos capaces de hacer todo lo posible para su solución. Oremos: Te lo pedimos Señor.
.- Por los nuevos integrantes de nuestra comunidad educativa, para que consigan apreciar la alegría del cristiano y vean en todos nosotros ejemplo verdadero de fe. Oremos: Te lo pedimos Señor.


OFERTORIO

Presentamos ante ti este CALENDARIO, que recoge todos los momentos de la vida de esta comunidad educativa de jóvenes, queremos convertirlos en símbolo de los momentos de unión, de amistad, de respeto, de compromiso, de crecimiento en el espíritu de Jesucristo.

Presentamos ante ti esta VELA ENCENDIDA como símbolo de la luz que aporta Dios a nuestras vidas a través de los miembros de esta comunidad de estudiantes, profesores y padres. Con la esperanza de que esta luz nos acompañe durante este año e ilumine toda nuestra vida.

Ofrecemos ante el altar el PAN Y VINO. Es el alimento del hombre, sacado de la tierra, con su trabajo y con su sudor. Pero también es el alimento que el mismo Jesús les dio a sus discípulos, convertido en su Cuerpo y en su Sangre la víspera de su muerte. Que este pan y este vino se conviertan para nosotros en vida y en salvación.

PADRE NUESTRO

PAZ

COMUNION


ACCIÓN DE GRACIAS: Salmo de la utopía


No quiero dejar entre mis manos tu Evangelio;
quiero, Señor Jesús, hacer de tu mensaje norma de vida;
quiero entrar en el ritmo gozoso de tu Palabra;
quiero encontrar en tu llamada mi libertad.

Dame tu fe que rompa los esquemas que me cercan.
Dame tu fe para que entre en la luz de tus caminos.
Dame tu fe para que ame la verdad de corazón.
Dame tu fe para que sea fiel a tu Noticia.

Aquí estoy, Señor, desbordado con el sermón de la montaña;
aquí estoy. Señor, fascinado por tus desafíos;
aquí estoy. Señor, desconcertado ante tus exigencias;
aquí estoy, Señor, apasionado por tu utopía.

Eres audaz, eres arriesgado en tu mensaje;
eres un imposible al corazón del hombre,
sólo posible en tu Espíritu

Yo quiero ser feliz y tener un corazón de pobre;
quiero ser feliz desde lo pequeño, lo humilde, lo sencillo;
quiere ser feliz sin poderes que dominen al hombre;
quiero ser feliz y hacer presente en mi vida tu Reino.

Yo quiero ser dichoso y tener un corazón manso
Un corazón capaz de aguante y dulzura;
un corazón capaz de firmeza y esperanza,
un corazón capaz de poseer la tierra.

Yo quiero ser feliz y llorar con el que llora;
llorar con el que sufre y se siente oprimido;
sentir el dolor y experimentar tu consuelo.

Yo quiero ser feliz y tener hambre y sed de justicia
buscar tu voluntad y hacerla ley de mi comportamiento;
yo quiero saciarme de tus bienes sentado en tu mesa.

Yo quiero ser feliz y ser de corazón misericordioso;
quiero ser compasivo y acoger al hombre solo;
quiero un día alcanzar tu misericordia.

Yo quiero ser feliz y tener limpio el corazón;
quiero ser sincero, transparente, hombre verdadero;
y quiero un día ver tu rostro luminoso, Señor.

Yo quiero ser feliz y trabajar por la paz;
quiero ayudar a que los hombres se perdonen como hermanos;
quiero un día ser llamado hijo de Dios.

Yo quiero ser feliz aunque sea perseguido a causa de la justicia;
quiero ayudar al hombre a defender sus derechos;
y quiero un día heredar el Reino de los cielos.

Yo quiero ser feliz aunque me injurien,
aunque me persigan y me ataquen con mentiras,
a causa de ser de los tuyos y vivir el Evangelio.

Quiero alegrarme y regocijarme contigo,
Señor, porque me espera una gran recompensa en tu Reino.

Señor Jesús, Señor de las Bienaventuranzas para el hombre;
Señor del camino lleno de exigencias, de utopía:
abre mi corazón joven a lo imposible, a lo inalcanzable,
y alienta mi empeño con tu Espíritu de Vida.



8.- UN NUEVO AÑO

TEMA: "UN BUEN CLIMA"

Preparar un mural con el lema y símbolos meteorológicos.

1.- MONICION DE ENTRADA:

Estamos contentos al encontrarnos nuevamente en el comienzo de este año. Este reencuentro con los amigos nos une en torno a Jesús que nos da la bienvenida y nos invita a caminar con Él. Nos reunimos sobre todo para dar gracias al Señor por todos los que nos educan cada día: padres, profesores y personal no docente. Vamos a pedir especialmente que Jesús les ayude en las tareas de guiarnos en nuestra educación.

2.-CANTO DE ENTRADA: "Hoy Señor, te damos gracias"


3.- PETICIÓN DE PERDÓN:


1. Te pedimos perdón, Señor, por las cosas que hemos hecho mal y por las obras buenas que hemos dejado de hacer. Señor, Ten piedad.
2. Te pedimos perdón, Señor, porque no nos hemos preocupado de hacer mejor las cosas. Cristo, Ten piedad.
3. Te pedimos perdón, Señor, porque muchas veces no hemos sido amigos. Señor, Ten piedad.
Canto de penitencia: "Señor ten piedad, Señor ten piedad" u otros.

4.-LITURGIA DE LA PALABRA

1º LECTURA: (1 Reyes 19,9-13)

Elías se metió en una cueva donde pasó la noche. Y el Señor le dirigió la palabra: ¿Qué heces aquí, Elías? Respondió: Me consume el amor por el Señor Dios de los Ejércitos, porque los israelitas han abandonado tu alianza, han derruido tus altares y asesinado a tus profetas; sólo quedo yo, y me buscan para matarme. El Señor le dijo: Sal y ponte de pie en el monte ante el Señor. ¡El Señor va a pasar! Vino un huracán tan violento, que descuajaba los montes y hacía trizas las peñas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento vino un terremoto, pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del terremoto vino un fuego. Pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego se oyó una brisa tenue: al sentirla, Elías se tapó el rostro con el manto, salió afuera y se puso en pie a la entrada de la cueva.
¡Palabra de Dios!

SALMO RESPONSORIAL: (Del salmo 8)

R. ¡Qué grande eres, Señor!

¡Qué grande eres, Señor! ¡Qué grande eres, Dios Padre!
Qué grandes son las cosas que has creado. El cielo. Las estrellas. Los planetas. La luna.

R. ¡Qué grande eres, Señor!

Yo soy, muy pequeño. No hago nada importante.
Y tú me quieres mucho.

R. ¡Qué grande eres, Señor!

Tú nos quieres a todos, Padre Dios. Nos hiciste casi como a tus ángeles.
Nos regalaste el mundo, La tierra, el cielo, el mar.

R. ¡Qué grande eres, Señor!

Todo es nuestro. Dios Padre nos lo ha dado.
Nos lo ha dado para cuidarlo bien.

R. ¡Qué grande eres, Señor!

2ª LECTURA: (Jn 15,9-12)

En aquel tiempo , dijo Jesús a sus discípulos: -Como el Padre me ha amado, así los he amado yo; permanezcan en mi amor. Si guardan mis mandamientos, permanecerán en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en sus amor. Les he hablado de esto para que mi alegría esté en ustedes, y su alegría llegue a plenitud. Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado.
¡Palabra de Dios!

5.-HOMILIA

Al comenzar este nuevo año escolar, traemos nuevas ilusiones. Traemos ganas de aprender cosas nuevas. Pero un nuevo año es volverse a encontrar con nuevos compañeros y amigos. Un nuevo año es una gran ocasión para empezar a crear entre todos un clima bueno de amor y servicio. Hay días y momentos de mayor dificultad. A veces nos arrastra el huracán o el tornado nos golpea o se oye el trueno de los insultos. Aquí tienen un panel en el que vemos en torno al colegio a niños y niñas que juegan alegres. Quisiéramos un clima alegre y bueno. Dependerá mucho de si cuando atravesemos el desierto del año escolar somos capaces de escuchar a Dios: ¿Está Dios en el huracán? ¿Está Dios en el terremoto? ¿Dónde está Dios en nuestras dificultades, pesares y sufrimientos? Dios está en la brisa suave. Está en la Eucaristía donde como a Elías nos dice: "Levántate y come". Dios está en la palabra del evangelio que nos dice: "Ámense los unos a los otros como yo los he amado". Vamos a pedir al Señor en esta Eucaristía que nos ayude a crear este buen clima.

6.-PETICIONES:

Sacerdote: Compartiendo nuestra vida con Jesús, rogamos a Dios que nos ayude a ser fíeles testigos de su amor. A cada oración respondemos: ¡Te lo pedimos, Señor!

1. Profesor: Por la Iglesia, el Papa y los obispos para que en este año nos conduzcan con fortaleza y amor por el amino de Jesucristo. Roguemos al Señor: R./ ¡Te lo pedimos, Señor!
2. Alumno: Por los educadores, profesores y empleados que nos educan para se sientan recompensados con nuestro agradecimiento y cariño. Roguemos al Señor: R./ ¡Te lo pedimos, Señor! 3. Alumno: Por nuestras familias para que vivan unidas y haya en ellas un clima de amor. Roguemos al Señor: R./ ¡Te lo pedimos, Señor!
4. Profesor: Para que se les cambie el corazón a los que desean hacer el mal y se terminen las injusticias, el hambre y la inseguridad. Roguemos al Señor: R./ ¡Te lo pedimos, Señor!
5. Alumno: Por todos los que sufren en hospitales, cárceles o por causa de la emigración para que encuentren ayuda y consuelo en nosotros. Roguemos al Señor: R./ ¡Te lo pedimos, Señor!
6. Profesor: Por todos los alumnos y alumnas del Colegio para que ponga cada uno el amor necesario a su alrededor con el fin de construir entre todos un buen clima para la convivencia. Roguemos al Señor: R./ ¡Te lo pedimos, Señor!
Sacerdote: Escucha, Señor, nuestras peticiones y ayúdanos para que las hagamos realidad en nuestra vida de odos los días. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

7.-OFERTORIO:

Monición: Señor, hoy queremos ofrecerte nuestros deseos de crear entre nosotros un clima bueno donde se desarrolle nuestro amor.

(SÍMBOLOS)

1. Sol: Te ofrecemos este SOL para que nos recuerde que debemos poner calor, energía y luz que nos ayuden a tener un buen ambiente de amigos.
2. Nube: Te ofrecemos, Señor, esta nube como signo de que queremos ser una nube buena que trae agua suave que da vida y rechazamos el granizo que representa la violencia y el daño a los otros.
3. Nieve (según el lugar puede ser cambiado por otro símbolo): Te presentamos este copo de nieve como símbolo de la inocencia y la alegría que nos proporciona cuando patinamos en ella. Queremos renunciar a la frialdad.
4. Rayo: Te ofrecemos este rayo como símbolo de que queremos quitar de nuestras vidas todo lo que es violencia que mata y molesta a los demás en la convivencia.
5. Niebla: Te ofrecemos el símbolo de la niebla porque queremos quitar de nuestra convivencia las mentiras y la falta de sinceridad.
6. Viento: Te ofrecemos el signo del viento suave porque queremos rechazar de nuestras vidas los tornados, los huracanes y todo tipo de violencia.
Sacerdote: Acoge, Señor estos buenos deseos nuestros como respuesta al amor que Tú nos tienes.
8.-

CANTOS DE OFERTORIO: "Por los niños que empiezan la vida"

9.-CANTOS DE COMUNIÓN: "Amar es entregarse" "Cristo te necesita para amar" "El Señor Dios nos amó"

10.- ACCIÓN DE GRACIAS DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
(Leída por un alumno/a)

¡Señor! Tú nos has llamado amigos y nos has reunido en este nuevo año escolar. Tú eres el mejor. Te pedimos que lleguemos al final de este año con la misma alegría y entusiasmo con el que hemos comenzado. Hoy te hemos recibido en la comunión para que seas el alimento que nos de fuerzas para crear entre nosotros un clima bueno de amor y servicio. Por eso te decimos juntos: ¡Gracias, Señor!
Todos: ¡Gracias, Señor!


9.- EUCARISTIA COMIENZO DE UN NUEVO AÑO ESCOLAR

Celebrante: - En el nombre del Padre...

Introducción: Aquí estamos los alumnos, profesores y otras personas que formamos la comunidad educativa, para iniciar un nuevo año escolar en la presencia y con la ayuda del Señor que nos acompaña en todo momento. Somos muchos, podemos ser muy fuertes... y juntos tomar decisiones que nos lleven a una buena convivencia para el crecimiento mutuo.

Celebrante: El Señor esté con ustedes! Respuesta: ¡Y con tu espíritu!
¿Se dan cuenta de lo que estamos diciendo?. Yo pronuncio: “¡El Señor esté con ustedes!” Como si dijera: me encanta que acepten a Jesús como amigo, ojalá todos le quieran como amigo... que esté con ustedes…
Y ustedes me contestan: "Y contigo también", es decir que me dicen, también a nosotros nos encanta. Por eso, piensen lo que van a decir. De nuevo lo digo, que me gustaría que Jesús sea su amigo y esté con ustedes...

(Acto penitencial y Oremus)

LECTURA: Mt 13, 31-32. y 7,17-20 ... Homilía-Comentario: Dos pequeñas parábolas, dos comparaciones aplicables a nosotros...Somos como árboles que e hacen grandes partiendo de un pequeño comienzo, y se conoce lo que somos por los frutos que damos, por las obras que hacemos. Piensen cuando llegaron la primera vez al Colegio… ¡han crecido!. Y han crecido en todas las dimensiones, en altura, en conocimiento, en madurez de comportamiento y en su vida cristiana por medio del encuentro con Jesús. Ahora cada uno piense qué frutos tiene, qué cosas buenas encuentra en sí mismo, hacemos silencio y pensamos........De ahora en adelante, o por lo menos en este año ¿qué árbol quieren ser? Es como un cuaderno sin estrenar, ¿ de qué cosas quieren llenarlo?

ORACIÓN DE LOS FIELES:

Celebrante: Empezamos el nuevo año escolar con la ilusión de ser árboles hermosos que quieren crecer y dar flores y frutos.
Todo lo que queremos ser vamos a expresar ante el Señor en forma de oración. A cada petición respondemos: ¡Te lo pedimos Señor!

.- Los alumnos y docentes hacen oraciones espontáneamente.........

Celebrante: Esta es nuestra oración, Padre del cielo, en el comienzo de este año escolar. Te la presentamos por medio de Jesús, nuestro Maestro, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.

OFERTORIO

(Pequeña procesión de ofrendas, se llevan al altar lo que los alumnos han decidido y preparado antes de la Misa junto con el pan y vino. Alguien hace un breve comentario, de los símbolos mientras los acercan al altar)

COMUNION

CONCLUSION


10.- ORACIONES

ORACIÓN PARA EL NUEVO AÑO ESCOLAR
Por Enrique Martínez, cmf


Señor del Tiempo y de la Vida: Gracias por esta nueva oportunidad de «empezar y seguir» preguntando, buscando, aprendiendo, construyendo. Para que algo sea nuevo quiero pedirte que mi mirada gane en hondura y detalle para que vea más claramente el discurrir de mis días junto a mis compañeros, amigos y la humanidad entera como una travesía hacia el crecimiento, la entrega, el amor y la lucha por un mundo más humano y más justo para todos. Hazme caminar consciente y atento a todos los lugares y personas con los que me iré cruzando en este tiempo, y que conozca, por experiencia, qué bellos son los pies del mensajero que anuncia tu Buena Noticia. Quítame el miedo a los cambios y a las preguntas que me oprimen el corazón y la mente para que los acoja serenamente y aprenda a vivir con ellos hasta el día en que sea posible una decisión, una respuesta Que dé la bienvenida con una sonrisa a todos los que me ofrezcan su mano y sepa crear con ellos una red de acogida, de presencia, de implicación y solidaridad de modo que cada nombre y cada historia me sean importantes. Que reciba como un regalo tuyo personal cada una de las cosas creadas y sepa disfrutarlas, pero también cuidarlas y compartirlas no sólo con los míos. Que el manantial de la ternura y la compasión, que brotan de tus entrañas de misericordia, manen sin cesar dentro de mí, día y noche y comprenda y acoja los gozos y las lágrimas de cada uno de tus hijos, mis hermanos. Que cada mañana despierte sereno y con bríos, con la acción de gracias en mis labios y en mi corazón y que mis palabras y mis hechos, pequeños o grandes, proclamen que todo es gracia, oportunidad y don. Que mi espíritu esté abierto para descubrir lo que de mí quieres en cada momento y que mi oración sea un tiempo de amor y de vida, de sabiduría y docilidad a tu Palabra y a tus palabras de valentía y fortaleza, de generosidad y reconciliación de paz y de permitirte sembrar en mí mil inquietudes, que me hagan madurar como persona y mejorar el pequeño rincón de la tierra en el que me has puesto. Te ofrezco todas las horas de este nuevo año para que, como levadura evangélica, sin miedos ni falsas excusas, sea capaz de fermentar este mundo en tu Nombre, haciéndolo nuevo, tierno, ¡más tuyo! Y que tú me salgas continuamente al encuentro con tu bendición, siendo mi Roca, mi Fuerza, mi Consuelo y mi Apoyo... aunque yo me olvidara de ti y guárdame de todo mal. Amén.



UNA BENDICIÓN

Por Enrique Martínez

Te deseo, al comienzo de este curso: Que el Buen Dios te mire y te envuelva. Que el Buen Dios te alegre el corazón. Que el Buen Dios te llene de paz y de alegría. Que el Buen Dios te dé sabiduría para entender la vida como entrega. Que el buen Dios te dé novedad para hacer de cada día algo nuevo, no una triste rutina. Que el Buen Dios te llene de fuerza en los días grises y de cansancio. Que el Buen Dios te dé tanto amor que no midas la entrega. Que el Buen Dios te conceda delicadeza para hacer del amor «detalles de amor». Que el Buen Dios te dé sensibilidad para leer los susurros secretos del corazón. Que el Buen Dios sea tu horizonte y tu fuente. Te deseo: Que Dios Padre y Madre, recree cada día tu vida. Que Dios Hijo, sane y cure las heridas que te encierran en ti mismo. Que Dios Espíritu Santo, avive en ti todo lo que Jesús nos dijo y nos dejó como signo de Vida Nueva. Te deseo: Que todos estos deseos puedan ser una realidad durante el curso 2006-2007.

ORACIÓN POR MIS COMPAÑEROS DE CLASE
Por José María Escudero (mardepri@terra.es)


Al comenzar un nuevo año escolar Padre, al comenzar este nuevo curso quiero pedirte por todos mis compañeros de clase. Yo conozco a algunos del curso pasado, pero han entrado nuevos y apenas sé sus nombres… Tú los conoces a todos, sabes sus cualidades y sus defectos entiendes mejor que nadie de qué pie cojean y en qué cosas necesitan ayuda. Tú Señor, Maestro bondadoso y fiel, que nos quieres un montón, y ya no porque seamos buenos chicos…no, no, Tú nos amas “porque sí” y eso me llena de orgullo y satisfacción. Enséñame a quererles a todos, no porque me caigan bien o tengan mis mismos gustos, sino porque son Hijos tuyos y, por lo tanto “éste es el más hermoso de tus milagros”: también Hermanos míos. Dame la valentía necesaria de acercarme a los más débiles, a los que tienen menos capacidades, a los que carecen de amigos, a los que vienen de tierras lejanas… Te doy gracias Padre, porque me has dado compañeros y amigos, cada uno de ellos es un regalo para mí, en cada uno de ellos Tú, Señor, me entregas “un vale,” un vale que deberé canjear un día en Tu Reino. Dame tu mirada para contemplarles, tus manos para ayudarles, tu sonrisa para divertirles, tu inteligencia para enseñarles y sobre todo Padre dame tu corazón, sí, tu enorme corazón, para no dejar nunca de amarles. Amén.



MI PRIMER SALUDO

Mi primer saludo es para ti, Señor, mi gran amigo.

Sé muy bien que los que te quieren de verdad se van haciendo cada día más radiantes.

Yo quiero ser de los tuyos
y hacer las cosas este año como las harías Tú.
Tienes que ayudarme.

Acompáñame también en el saludo
que hago con las tres avemarías a la Virgen,
porque es madre tuya y mía
y los dos la queremos de verdad.
(Tres Avemarías)

TE QUIERO COMO AMIGO

Señor, Jesús:
Te quiero como amigo
y te pido que me acompañes toda mi vida.
Ayúdame a crecer como Tú.
Gracias por este nuevo año
y por todas las personas que vas a poner junto a mí.
Te ofrezco lo mejor de todo lo que voy a hacer, porque quiero colaborar contigo
para hacer un mundo mejor. Amén.





GRACIAS TE DAMOS, SEÑOR

Gracias te damos, señor.
Por darnos un nuevo año escolar que alegre nos nace.
Por las cosas que pones a nuestro alrededor.
Por los pájaros que cantan con la luz del día. Por las flores que se abren al beso del sol.
Por el frío de la nieve y el calor del fuego.
Por la tierra y el paisaje, mil gracias, señor.
Por los niños que serán mis compañeros y sin miedo los amaré.
Por los jóvenes que también estudiarán y buscarán lo noble, señor.
Por las personas que saben amar y van construyendo un mundo mejor.
Por mis maestros que me enseñarán sabidurías sin fin.
Por nuestro hogar, por nuestra familia, por nuestro colegio.

Gracias te damos, señor



AL COMENZAR LA ESCUELA

Jesús, amigo nuestro!.
Al empezar un nuevo año escolar te saludamos.
Simplemente por poder abrir los ojos
y contemplar la vida.
Te damos gracias por los padres y hermanos,
por los amigos y amigas, por los compañeros y compañeras
y por la luz que nos ilumina, por los maestros que nos enseñan.

Gracias por poder respirar, movernos, caminar, jugar.
Porque nos has dado un corazón que sabe amar
y tener buenos sentimientos.
Gracias, por la escuela y por todos los educadores
que gastarán su vida por nosotros.

Te pedimos
que sepamos aprovechar todos los momentos de este año
y que crezcamos en sabiduría y amor, como Tú lo hacías.
Que el recuerdo de tantos niños y niñas
abandonados por las calles, enfermos y sin escuela, nos haga ser más responsables.

Y Tú, María de Nazaret,
madre de Jesús y madre nuestra,
protégenos de todo mal. Amén.



AL COMENZAR LAS CLASES

Vengo a Ti, Señor, para que
pongas tu mano en mi hombro
al comenzar las clases en la escuela.
Posa tus ojos por un instante en los míos.
Déjame traer al lugar de estudio
la certeza de tu amistad.
Que tu inspiración
recubra la cima de mis tareas escolares.
Que tu fuerza fortalezca mi voluntad
para que sepa darme al estudio
y ofrecer ayuda
A quienes necesitan de mí.


QUE TU GRACIA NOS INSPIRE

Señor, que tu gracia nos inspire,
que sostenga y acompañe nuestros estudios,
para que nuestro aprendizaje comience en Ti,
como en su fuente,
y tienda siempre a Ti como a su fin.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

TU PROYECTO DE AMOR
(De una plegaria del siglo VIII)

Señor, en este amanecer de un nuevo año escolar,
yo acepto tu proyecto de amor
sobre mi y sobre todos mis compañeros,
sobre las personas todas de mi escuela,
sobre los seres humanos y sobre el universo.
Yo acepto vivir sobre esta tierra sin rendirme,
Acepto estudiar y aprender tantas cosas,
realizando mi proyecto de vida
de un modo consciente y responsable.

Yo sé que cada día me llevará más allá
en el camino de mi educación
y mi crecimiento.
Yo sé que cada paso me llevará más allá
venciendo los límites de mi ignorancia,
mi pobreza o mi egoísmo.
Ayúdame a creer en la felicidad,
que surge del esfuerzo
por lograr estimular la vida en mí
y en los demás.



EL RAYO DE TU CLARIDAD (Santo Tomás de Aquino)

Tú, Señor, que eres
la verdadera fuente de luz y de sabiduría y el soberano principio de todo,
dígnate infundir
sobre las tinieblas de mi entendimiento
el rayo de tu claridad.
Remueve en mí
las dos clases de tinieblas en que he nacido:
El pecado y la ignorancia.
Dame agudeza para entender,
capacidad para retener,
método y facultad para aprender, sutileza para interpretar,
gracia y abundancia para hablar.
dame acierto al empezar,
dirección al progresar
y perfección al acabar. Amén.

QUIERO SER COMETA

Señor, yo quiero ser un cometa que...
en la escuela y en todas partes, pelee por subir a lo más alto,
que estudie y aprenda tantas bellas cosas
y sepa desprenderme del hilo protector;
que agradezca su forma y su color,
y ayude a los compañeros a levantar los ojos conmigo,
y recuerde a los maestros su raíz de niño;
que se infle con el aire puro del conocimiento,
del arte, de la música, de los números y del abecedario,
que juegue con golondrinas acrobáticas,
que pinte de Arco Iris las nubes de mi mente, y alegre el cielo con su baile,
y no tema mirar al SOL que eres Tú Señor. Amén.


QUIERO SER GENEROSO

Jesús,
Tú me enseñas que para seguir tus pasos
hay que servir a los demás.
Ayúdame a ser servicial, en el colegio, en mi familia,
a preocuparme por los demás,
a vivir, estudiar, jugar y trabajar pensando en ellos.
Enséñame a ayudar, a ser generoso y abierto,
con mis compañeros, con mis docentes,
a estar siempre dispuesto para dar una mano.
Quiero dar muchos frutos de buenas acciones.
Quiero ser solidario y amar a los que más necesitan
con gestos, hechos y actitudes, no sólo con palabras.
Ayúdame a que mi deseo lo pueda hacer realidad,
porque hay muchos chicos que saben menos,
que tienen problemas, que no tienen lo necesario,
y que yo pueda ser para ellos un amigo
y buen compañero de cosas buenas.



AYÚDAME A CRECER

Amigo Jesús: Ayúdame a ser humilde y sincero,
a no aparentar lo que no soy
ni querer ser más que mis compañeros.
Enséñame a decir siempre la verdad
y a no mentir, aunque a veces cueste bastante
y haya que poner mucha voluntad.
Quiero aprender a ayudar
y a dar una mano a todo el que lo necesite.

Abre mi corazón para que piense en los demás.
Dame coraje y valentía para ser honesto/a,
buen compañero/a y no engañar a nadie,
a ganarme las notas con esfuerzo y dedicación.
Ayúdame a cumplir todas las tareas escolares
para crecer en sabiduría y ser cada día mejor persona.

^^^ AL INICIO ^^^


 

 

 

 

 

 

 

 



 

Celebraciones para el Día del Niño

SUGERENCIAS VARIAS PARA CELEBRACIONES DEL DIA DEL NIÑO

1.- PISTA DE CELEBRACIÓN PARA "Misa CON NIÑOS" SUSCEPTIBLE DE ADAPTAR SIN SACERDOTE

• Importante: invitar y motivar con anterioridad al día de la celebración.

• Para el día indicado, se recomienda convocar a un grupo de jóvenes que acoja a los niños y los ubiquen en un lugar destacado del templo o de un salón.

• Si los recursos lo permiten, colocar a los niños un distintivo de corazón que diga “Jesús me ama”

• Se recomienda preparar con los niños los cantos y que sean ellos las principales voces del coro.


PROCESIÓN DE ENTRADA


Entran los Niños antes que los acólitos llevando la cruz y los cirios para el altar.

LITURGIA DE LA PALABRA


Procesionalmente, entra un matrimonio con sus hijos llevando la Biblia y dos cirios. Los papás podrían hacer la 1a y la 2a lectura y un niño o niña, el Salmo o bien ese día podrían leer solamente niños o niñas. Las lecturas sean elegidas por los docentes con los niños.

ORACION DE LOS FIELES

Ahora vamos a dirigirnos a nuestro Padre Dios para pedirle lo que necesitamos. A cada oración respondemos: Te pedimos Padre.
Se hacen oraciones espontáneas.

PRESENTACIÓN DE OFRENDAS

Unos niños pueden llevar ofrendas al altar: juguetes, flores, útiles escolares, ayuda para niños pobres, y otras cosas elegidas por ellos, el pan, el vino. Alguien hace la explicación de las ofrendas presentadas.

• Se usa la Plegaria Eucarística para Misas con niños. Se recomienda tener fotocopias para la comunidad. En la doxología, los niños pueden levantar los brazos hacia el Cuerpo y la Sangre de Jesús.

PADRE NUESTRO

Quien preside invita a los niños a acercarse al altar y alzar las manos para rezar el padrenuestro.

SALUDO DE PAZ

Los niños reciben la paz y la van a transmitir a los adultos.

COMUNIÓN

Con palabras sencillas y de acuerdo a la edad de los niños se los motiva para el momento de encuentro con, Jesús en la comunión.

BENDICION FINAL

Después de la "bendición" a la asamblea, se puede invitar a los adultos, a bendecir a los niños: “Dios te bendiga hijo(a) mío(a)".

• A la salida, se podría regalar una estampa de Jesús o de la Virgen y una golosina.


2.- GUIÓN PARA LA MISA DEL DÍA DEL NIÑO
por Lidia Vázquez y Celia Schiaffino



RITOS INICIALES


• Introducción: Buen día, a todos los niños del mundo y a los que están aquí. En esta Misa vamos a agradecer a Jesús la presencia de todos los niños que vinieron para encontrarse con Él y sus compañeros, sus amigos, los docentes, catequistas, padres...

• Para recibir al sacerdote, cantamos todos…

• Acto Penitencial: (cada comunidad puede escoger las que les parezcan más apropiadas)


Por las veces que jugamos sólo con los amigos. Señor, ten piedad. R: Señor, ten piedad.

Por las veces que hacemos trampa en los juegos. Cristo, ten piedad. R: Cristo, ten piedad.
Por las veces que no sabemos perder. Señor, ten piedad. R: Señor, ten piedad.

LITURGIA DE LA PALABRA

1º lectura (Jer. 1,4-9): Jeremías era muy joven, casi un niño. Dios quiso que trabajara para él anunciando el Reino, ¿Sabían ustedes que Dios necesita a los niños?

2- Salmo 148

3- Evangelio (Mc. 10,13-16): Los niños son la esperanza de Jesús. Veamos cómo los trataba. Escuchemos a San Marcos. Para la proclamación de la Buena Nueva, nos ponemos de pie y cantamos el Aleluya.

* Sugerencias para la Homilía: reflexionar acerca de los momentos en los que estamos alegres sonrientes.

Las actitudes que tenemos cuando nos acercamos a Dios y a nuestros hermanos, o cuando nos enojamos con nuestros amigos y familiares. Algunas veces no actuamos con el amor que Jesús nos enseñó y tenemos gestos egoístas hacia los demás. Nuestro rostro refleja lo que vivimos en nuestro corazón y lo que sentimos en lo más profundo de nuestro ser.

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada oración respondemos:"Jesús, ayúdanos"

1- Para que en nuestro Colegio seamos capaces de sembrar amor. Te rogamos Señor…
2- Para que en nuestra familia seamos motivo de alegría y paz. Te rogamos Señor…
3- Para que tengamos un corazón dispuesto a perdonar siempre. Te rogamos Señor…
4- Para que sepamos ayudar a los otros niños que necesiten o que sufren. Te rogamos Señor…
5- Para que los adultos nos dejen un mundo de paz y amor. Te rogamos Señor…

LITURGIA DE LA EUCARISTIA

-OFRENDAS: Todos vamos a cantar, porque nuestras voces de niños crearán el clima de alegría para que acerquemos los dones que hemos traído (preparar ofrendas y signos con anticipación) y el pan y vino a la mesa del Padre. Cantamos…

- SALUDO DE LA PAZ: Con este saludo, nos estamos deseando las felicitaciones y la paz de Dios. Hoy es muy importante darnos este gesto con alegría.

- COMUNIÓN: Nos acercamos a la mesa, para compartir, para vivir esa comunión con Jesús que tanto nos ama a nosotros los niños. Cantamos…

- DESPEDIDA: Llevemos con mucha alegría el amor que hoy hemos recibido de Jesús, de nuestros compañeros, de nuestros docentes y padres, y tratemos de dárselo a los niños que no vinieron.

Cantamos todos…

BENDICIÓN ESPECIAL PARA LOS NIÑOS

Dios, Padre de Misericordia, mira con ternura a estos niños que la fe de la Iglesia pone bajo tu Providencia. Tu Hijo Jesús abrazaba y bendecía a los niños que acudían a él y los ponía como ejemplo para entrar en tu reino. Confiadamente te pedimos que los bendigas hoy en su día y los guardes de todo mal. Que cuando sean grandes actúen frente a los demás como testigos de Jesús tu Hijo y vivan intensamente la fe que les hemos transmitido. AMÉN.

• Es conveniente que se consulte antes de la misa con el sacerdote sobre las lecturas propuestas, las sugerencias para la homilía y la bendición final. Si es posible, que el sacerdote disponga de una copia del guión de la Misa.



3.- CELEBRACIÓN DIA DEL NIÑO

MOTIVACION INICIAL


GUÍA: Hoy, celebramos el "día del Niño", el día de todos ustedes, por eso les decimos muchas felicidades. Lo viviremos con mucha alegría festejando y acompañándolos a cada uno con mucho amor y cariño y todos con corazón de niños celebraremos que somos hijos del Padre Dios y por lo tanto hermanos en Cristo.

Jesús dijo: "Dejen que los niños vengan a mi y no se lo impidan". Es por eso que hoy acogemos con mucho cariño a todos estos niños, les damos la bienvenida y con ellos queremos acercarnos a Jesús para escuchar su Palabra y recibirlo también a Él, en la comunión.

Con la alegría de los hijos de Dios acogemos a quien preside esta celebración, colocándonos de pie y cantando.


RITO PENITENCIAL


1: Señor, tú que quisiste mucho a los niños. SEÑOR TEN PIEDAD. R: Señor Ten piedad

2: Señor, tú que dijiste “Dejen que los niños vengan a mi”. CRISTO TEN PIEDAD. R: Cristo Ten piedad

3: Señor, tú que dijiste “Sean como niños para que entren en el Reino de los Cielos. SEÑOR TEN PIEDAD.

R: Señor Ten piedad.

LITURGIA DE LA PALABRA

Entronización de la Palabra.

GUÍA: Nos disponemos a recibir la Palabra de Dios, Palabra que nos alimenta, que nos permite conocer más a Jesús y sus enseñanzas. Una familia de nuestra comunidad, trae la Sagrada Escritura los acompañamos cantando junto al coro.

(Una vez que llegó la Palabra al altar, continuamos) Tomamos asiento, para estar escuchar atentamente, lo que Dios nos quiere decir en las lecturas.

La primera lectura del libro de la Sabiduría (elegir el texto), nos habla de niños en peligro y de padres reconfortados por Dios, por eso ellos cantan alabanzas por la salvación: es un llamado para nosotros a confiar en Dios y a ser solidarios.

GUÍA: Todos juntos proclamamos nuestra alegría repitiendo la antífona del Salmo 32 : “Feliz el pueblo que el Señor se eligió como herencia"

GUÍA: La segunda lectura está tomada de la Carta a los Hebreos (elegir el texto), donde se nos relata que hubo un padre llamado Abraham; padre de todos los creyentes por la fe en Dios que tuvo; y su esposa Sara también es ejemplo de fe y confianza en Dios.

GUÍA: El Evangelio de hoy está tomado de San Lucas (elegir el texto) y es Jesús mismo quien nos habla y nos invita a colocarlo a Él en el centro de nuestro corazón.
Aclamamos esta Palabra con el aleluya, que es alabanza y lo hacemos de pie cantando junto al coro.

ORACION UNIVERSAL. A cada petición respondemos: ¡Te lo pedimos Señor!

• Por el Santo Padre, el Papa.....por nuestros obispos y por toda la Iglesia: para que vivamos como los discípulos misionero que el Señor quiere, roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos Señor!

• Por los diáconos, que también son papás y por sus familias, para que sigan siendo testigos del Señor en su familia, trabajo y en las fronteras de la misión. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos Señor!

• Por quienes trabajan por los niños y niñas; en las escuelas, jardines infantiles, hospitales y hogares: para que promuevan el bien de todos, educando y cuidando a los niños tal como lo haría Jesús. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos Señor!

• Por nuestras familias: para que en ellas reine la paz y el amor; para que los padres tengan buenos trabajos y salud; y para que los niños y niñas sepamos ser respetuosos y agradecidos de la vida que Dios nos ha regalado. Roguemos al Señor: ¡Te lo pedimos Señor!

• Por todos los niños y niñas del mundo, especialmente por los más abandonados, maltratados y más necesitados de cariño. Para que sean respetados sus derechos y su dignidad de personas como hijos de Dios. Roguemos al Señor:
¡Te lo pedimos Señor!

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

GUÍA:
Niños de nuestra comunidad traen una planta, signo de la vida que al igual que cada uno de ellos necesitan de nuestro cuidado y cariño, especialmente de sus padres y familiares.

También los niños presentan las ofrendas del pan y el vino que son el fruto de nuestros campos y del trabajo de los hombres y que se convertirán en el Cuerpo de Jesús.

Acompañamos estas ofrendas cantando

PLEGARIA EUCARISTICA: para las misas con niños.

PREFACIO

V. El Señor esté con ustedes.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario
Sacerdote: En verdad, Padre bueno, hoy estamos de fiesta: nuestro corazón está lleno de agradecimiento y con Jesús te cantamos nuestra alegría:
Todos aclaman: ¡Gloria a ti, Señor, porque nos amas!
Sacerdote: Tú nos amas tanto, que has hecho por nosotros este mundo inmenso y maravilloso. Por eso te aclamamos:
Todos aclaman: ¡Gloria a ti, Señor, porque nos amas!
Sacerdote: Tú nos amas tanto, que nos has dado a tu Hijo, Jesús, para que él nos acompañe hasta ti. Por eso te aclamamos:
Todos aclaman: ¡Gloria a ti, Señor, porque nos amas!
Sacerdote: Tú nos amas tanto, que nos reúnes con Jesús como a los hijos de una misma familia. Por eso te aclamamos:
Todos aclaman: ¡Gloria a ti, Señor, porque nos amas!
Sacerdote: Por este amor tan grande queremos darte gracias y cantarte con los ángeles y los santos que te adoran en el cielo
Todos aclaman: ¡Gloria a ti, Señor, porque nos amas!
Sacerdote: Por ese amor tan grande queremos darte las gracias y cantarte con los ángeles y los santos que te adoran en el cielo:
Todos aclaman: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo. Llenos están los cielos y la tierra de tu gloria. Hosanna en el cielo, Bendito el que viene en el nombre del Señor, Hosanna en el cielo.
Sacerdote: Bendito sea Jesús, tu enviado, el amigo de los niños y de los pobres. El vino para enseñarnos cómo debemos amarte a ti y amarnos los unos a los otros. El vino para arrancar de nuestros corazones el mal que nos impide ser amigos y el odio que no nos deja ser felices. El ha prometido que su Espíritu Santo estará siempre con nosotros para que vivamos como verdaderos hijos tuyos.
Todos aclaman: Bendito el que viene en el nombre del Señor, Hosanna en el cielo.

Oración consagratoria

Sacerdote: A ti, Dios y padre nuestro te pedimos que nos envíe tu Espíritu, para que este pan y este vino ( traza el signo de la cruz sobre el pan y el cáliz) sean el Cuerpo y la Sangre de Jesús, nuestro Señor.

RELATO DE LA INSTITUCIÓN

Consagración del pan: Sacerdote: El mismo Jesús antes de morir, nos dio la prueba de tu amor. Cuando estaba sentado a la mesa con sus discípulos, (toma el pan) tomó pan, dijo una oración para bendecirte y darte gracias. Lo partió y lo dio a sus discípulos, diciéndoles: Tomad y comed todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por vosotros. (Muestra el pan consagrado al pueblo)

Todos exclaman: ¡Señor Jesús, tú te entregaste por nosotros!

Consagración del vino: Sacerdote: (toma el cáliz) Después, tomó el cáliz lleno de vino y, dándote gracias de nuevo, lo pasó a sus discípulos diciendo: Tomad y bebed todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotros y por muchos para el perdón de los pecados. (Muestra el cáliz al pueblo)

Todos exclaman: ¡Señor Jesús, tú te entregaste por nosotros!

Sacerdote: Y les dijo también: Haced esto en conmemoración mía.

MEMORIA Y OFRENDA

Sacerdote: Por eso, Padre bueno, recordamos ahora la muerte y resurrección de Jesús, el Salvador del mundo. El se ha puesto en nuestras manos para que te lo ofrezcamos como sacrificio nuestros y junto con él nos ofrezcamos a ti.
Todos aclaman: ¡Gloria y alabanza a nuestro Dios!

INTERCESIONES

Sacerdote: Escúchanos, Señor Dios nuestro; danos tu espíritu de amor a los que participamos en esta comida, para que vivamos cada día más unidos en la Iglesia, con el santo Padre, el Papa N., Con nuestro Obispo N., los demás obispos, y todos los que trabajan por tu pueblo.
Todos aclaman: ¡Que todos seamos una sola familia para gloria tuya!
Sacerdote: No te olvides de las personas que amamos ni de aquellas a las que debiéramos querer más. Acuérdate de los que ya murieron y recíbelos con amor en tu casa.
Todos aclaman: ¡Que todos seamos una sola familia para gloria tuya!
Sacerdote: Y un día, reúnenos cerca de ti con María, la Virgen, Madre de Dios y Madre nuestra, para celebrar en tu reino la gran fiesta del cielo. Entonces, todos los amigos de Jesús, nuestro Señor, podremos cantarte sin fin.
Todos aclaman: ¡Que todos seamos una sola familia para gloria tuya!

CONCLUSIÓN DE LA PLEGARIA EUCARÍSTICA

Sacerdote: Por Cristo, con él y en él, a ti Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Todos aclaman: Amén.

PADRE NUESTRO

Invitamos a todos los niños y niñas a acercarse al altar para elevar sus manos y orar a Dios Padre con la oración que Jesús nos enseñó.

Padre nuestro…

SALUDO DE PAZ

Cada niño recibe la paz y la va a transmitir a sus padres y familiares.

COMUNIÓN

Nos hemos encontrado con Jesús en su Palabra, hemos compartido y ahora se nos invita a un encontrarnos con Él en la comunión y en la oración. Acompañamos este momento cantando.

BENDICION FINAL

Después de la bendición, invitamos a los papás a bendecir a sus hijos diciendo: "Dios te bendiga hijo (a) mío (a)" signándolos en la frente, en recuerdo de la señal de la cruz que le realizaron a sus hijos en el bautismo.

SUGERENCIAS PARA OFRENDAS Y SIGNOS

Fotos de los niños, dibujos y/o figuras modeladas y realizadas por ellos y que presentan y ofrecen al Señor, nuestro Padre y amigo, ya que queremos estar muy cerca de Él. Juguetes para presentar a Dios como símbolo de nuestra alegría y nuestros juegos y que le ofrecen al Señor. Juguetes que luego se pueden entregar a Cáritas para que otros niños puedan sentir y vivir de y en esa misma alegría. Velas que representan la de nuestro bautismo y con la que iluminamos el altar pidiéndole al Señor que nos ayude a ser luz y calor para nuestros hermanos, en especial para los niños que sufren. Dulces y golosinas, como gesto para compartir con muchos niños que no los tienen. Sobre con dinero recaudado de los propios niños para ayudar a los que sufren.

Una cesta o canasta con uvas y espigas, representando los frutos de la tierra en la frescura y naturalidad de los niños de toda la tierra. El pan y el vino que se transformarán en el cuerpo y sangre del Señor, que dio su vida por nosotros. Flores, que con su aroma y vistosidad alegren esta Eucaristía, y que se ofrecen a la Virgen María, Madre y maestra de todos los niños.



4.- COMO ANIMAR Y PREPARAR LA LITURGIA CON NIÑOS

Los niños necesitan un alimento que nunca les haga desfallecer cuando sean adultos y se encuentren con las dificultades de la vida. ("No podemos caminar con hambre bajo el Sol"): ¡Esa Fuerza es Cristo Eucaristía!

La Misa no puede ser para los chicos rutina o mera repetición: debe ser Fiesta, Oración sentida... Y es por eso que hay que prepararla. ¡Cuántas veces los chicos no se concentran en la Eucaristía o bien se levantan a cada rato! Esto no es un problema de ellos sino nuestro: No podemos asimilar nuestra manera adulta de rezar a la de ellos. Jesús mismo no hubiera hecho eso: y nos vuelve a decir: "Dejen que los niños vengan a mi": Y es allí donde nuestra respuesta debe darse abriendo las puertas de la Iglesia a todos los chicos y jóvenes. Y es por eso que tenemos que tener MUCHA PACIENCIA, y no privarlos del
BANQUETE DE LA MISA: SOLO QUE NO LES DEMOS LO QUE NO PUEDEN DIGERIR: HAGÁMOSLE LA EUCARISTÍA A LA MEDIDA DE SU CAPACIDAD. Para ello tenemos que aprender a preparar la celebración eucarística y replantearnos todos los esquemas que se alejan de la vitalidad con que el niño y el joven se relacionan con el mundo y desean relacionarse con Dios.

"La preparación debe ser realizada por un grupo, para que la perspectiva, la metodología y el ritmo a través del cual se enfoca la celebración no corresponda a una visión particular, sino que se puedan aunar distintas experiencias, sensibilidades e ideas que hagan más rica la celebración".

Prepararla, no es: Hacer un guión. Buscar una frase para la cartelera. Pensar algo original. Adaptar el Evangelio. Ensayar los cantos. Armar la predicación. Es esto y mucho más.
Prepararla es: Organizar la Fiesta en honor de Jesús. Lo que supone que todo gira en honor del homenajeado, del motivo del homenaje y los invitados.

El chico debe llegar a vivir la Fiesta de la Misa como algo propio porque: Está destinada para él. Dios quiere manifestarse y hablarle. El es responsable en la misma, porque debe responderle. El la necesita para crecer en la fe.

Esto se realiza mediante una participación consciente y activa en la misma. Un sencillo esquema de la celebración de la Eucaristía: Rito de entrada. Canto de entrada (entrada del sacerdote). Saludos cordiales. Acto penitencial. Gloria. Oración colecta. Liturgia de la palabra. Primera lectura. Salmo responsorial. Segunda lectura (Optativa). Evangelio. Homilía. Profesión de fe. Oración de los fieles. Liturgia de la Eucaristía. Preparación del altar y las ofrendas. Oración sobre las ofrendas. Canto. Plegaria Eucarística. Prefacio. Santo. Consagración. Intercesiones. La comunión. El Padrenuestro. Saludo de paz. Cordero de Dios. Comunión y canto. Acción de gracias. Oración post comunión. Rito de Salida. Bendición. Despedida. Canto final.

PASOS A DAR:

A.- FIJAR EL OBJETIVO


En cada celebración lo más importante es “qué se celebra”, mientras que “el cómo” se puede variar y adaptar. En el equipo habrá que reflexionar acerca de lo que queremos conseguir, cual es la finalidad de la celebración y de cada uno de sus momentos.

El objetivo está dado siempre por la fiesta litúrgica que se celebra y por la Palabra de Dios: Rezar juntos.

Analizar las dos lecturas. Tomar sus puntos más importantes. Sacar la idea general para la Misa.

Para ayudarnos a fijar la ida central podemos respondernos algunas preguntas tales como: “¿Qué nos invita a celebrar Jesús?” “¿Qué nos quiere decir Jesús?” La idea central se puede traducir en un “lema” que enmarcará toda la celebración.

B. ¿CÓMO CONSEGUIR LOS OBJETIVOS?

Esta es la pregunta que hacemos luego de fijar el objetivo, para lo cual es fundamental tener una visión de conjunto de la liturgia, de la asamblea y de los recursos humanos de catequista, dirigentes y sacerdotes.

1.- Buscar el recurso

¿Qué es un recurso? Podemos decir que recurso es el medio que utilizo para captar la atención de aquel a quien deseo trasmitirle el mensaje. El recurso es un medio para lograr algo determinado, no un fin. Es un auxiliar que permite remontarme a una realidad más profunda. Con el recurso se apela a la afectividad, emotividad, memoria, imaginación, sentidos etc. Con el recurso comprometo en forma significativa al destinatario del mensaje de manera que no se encuentre pasivo frente a la propuesta sino en un intercambio. Hay diversidad de recursos, lo importante es darle a los chicos el que necesitan, para que puedan involucrarse y sentirse interpelados. Es importante comenzar a mirar la celebración y el objetivo “con ojos de chico”, no con ojos de adulto. El recurso brota de la contemplación, lo que las cosas me pueden decir y no aparece a simple vista.

Variedad de Recursos: Recursos gráficos: Cartelera, afiche, fotolenguaje, historieta, diario mural, murales. Recursos orales: Taller de radio (lenguaje radiofónico), reportajes, cuentos, canciones. Recursos audiovisuales: Diapositivas, cine y video. Recursos corporales: Teatralización, dramatización, títeres, teatro de sombras, improvisación

2.- Elegir el signo

El signo de una Misa no puede reducirse a la cartelera o a la Palabra dicha por el guía o el celebrante. "El signo traduce la idea central en un gesto". Puede ser: Para sintetizar a modo experiencial lo celebrado.

Para expresar un propósito a partir de lo escuchado, en las ofrendas, llevar algo que signifique aquello que ellos quieran realizar. Para afianzar una idea. Para aterrizar y concretar en su realidad de todos los días aquello que se ha anunciado. "El Signo puede realizarse en cualquier momento de la Misa".

3.- Preparar la Cartelera

La cartelera puede utilizarse: a.-Para fijar la idea central: simplemente se coloca la frase que queremos que quede fijada en los chicos. b. Para desarrollar la homilía, puede tener: una frase incompleta, un crucigrama, palabras sueltas a ordenar, dibujos desordenados. c. Para cuestionar a los chicos se puede tener: una frase equivocada, un dibujo, fotos de la realidad que queremos iluminar, una pregunta. d. Para ilustrar el Evangelio, se puede partir: de un dibujo simple del hecho, de un dibujo simple de la realidad a comentar, de distintas fotos del tema de la Misa o de su aplicación práctica. e. Para concretar y actualizar la propuesta del Evangelio: Armar las conclusiones de la Homilía con palabras que pongan de manifiesto la actitud o valor a conseguir.

4. El anuncio de la Palabra de Dios

En este momento, no se trata de agregar nada a la Palabra de Dios, sino de buscar el modo para que esta sea el centro de la atención e interés de los chicos.

Posibilidades: Proclamar la Palabra con varios lectores, si es un diálogo o una escena con varios personajes, o si se trata de una lectura muy larga. (Hay que tratar de evitarlas, a menos que sean descriptivas.) Acompañar la proclamación con diapositivas. Acompañar con teatro de sombras.

Representar el pasaje de la Escritura. Mientras se lee exhibir en carteles los puntos más sobresalientes.

Poner en la cartelera la Palabra central de la lectura.

5. La oración de los fieles

Debe expresarse en petición aquello sobre lo cual hemos trabajado durante la Misa. Debe ser corta. La respuesta debe ser acorde con el tema que se ha desarrollado. Debe ser muy bien leída, de otro modo pierde su riqueza. En este momento, para hacer más gráfica la petición de los chicos, estos pueden elevar pancartas con la frase central de la petición, o con dibujos alusivos, que en el momento en que el sacerdote realiza la oración conclusiva, son elevados más altos y al terminar se colocarán al pie del altar.

Las peticiones y los carteles deben ser elaborados por los catequistas junto con los chicos, porque si los realizan solo los catequistas, es un aniñamiento de intenciones de adultos.

6. La procesión de Ofrendas

Puede realizarse de manera simple o acompañada de algún elemento que exprese el objetivo fundamental de la celebración. Esta debe ser realizada con mucho respeto y despacio, porque no es solamente llevar las cosas al altar, sino ofrecer aquello que por la acción de Dios serán el Cuerpo y la Sangre de Jesús. Los chicos que las llevan en ese momento representan a toda la Comunidad.

7. Post-Comunión

Puede inventarse una oración con relación al tema de la Misa, en la cual, junto con los chicos, le damos gracias a Dios. Esta oración ayuda nuevamente a poner a los chicos en el clima de la celebración si es que se han dispersado durante la Comunión.

8. Cantos

En lo posible, deben seleccionarse los cantos en relación con el tema de la Misa. También se debe elegir la antífona para el Aleluya y si la hubiese, la respuesta cantada a la oración de los fieles. El canto debe ser motivado continuamente para que no decaiga durante la celebración.

9. Guión

Recién después de haber elaborado estos elementos se puede confeccionar el guión. Su función primordial es unir todos los elementos de la celebración y ayudar a los chicos a que puedan participar más activamente. No es un verso a recitar o una lectura más, sino una palabra que acompaña y clarifica. Su función es mantener viva la atención y la participación de los chicos.

10. Ministerios

El grupo que prepara la Misa debe elegir los lectores y ensayar con ellos varias veces, tanto con los que proclaman la Palabra de Dios como con los que hacen las peticiones u otra oración. Deberán elegir a aquellos que llevarán las ofrendas y los que harán la colecta, indicando a cada uno el lugar por donde deben ir y regresar, así como el momento. También prepararán junto con el grupo de catecúmenos, los elementos necesarios para la celebración de la Misa: Cáliz, Patena, Misal, Leccionario, etc...Todo servicio que se presta en la Misa debe llevarnos a un contacto más profundo con el Señor y no ser motivo de dispersión, ni para los catequistas ni para los chicos. Cada uno debe alabar a Dios desde la función que le toque realizar.

11.- El Animador Litúrgico

Muchas veces en el trabajo con chicos, sobre todo en las celebraciones nos cuesta que los chicos participen. Y en las Misas con chicos hay momentos, si bien el clima de fiesta envuelve la asamblea que formamos todos los cristianos en torno a Jesús, en que los chicos se dispersan. Se escucha muchas veces decir a los catequistas dirigentes: “A pesar que les decimos que participen, que canten, etc...igual se distraen”. Por ahí encontramos quizás una primera pista... “No tenemos que decirles a los chicos que celebren; tenemos que celebrar con ellos”. Si bien es cierto que muchas veces encontramos motivos para la dispersión: que el altar está lejos, que no se escucha bien, que pasó un chico al baño, que se fue en banda el reclinatorio de la primera hilera de bancos, que hay gente que llega tarde, etc... sin embargo las dificultades son una ocasión para desarrollar nuestra creatividad. Pensemos un poco... ¿Cómo hacía Jesús para hablarle a tanta gente reunida y que no se perdiera nada? En la Palestina de su época no había equipos de sonido ni pantallas gigantes y sin embargo su mensaje llegaba. Utilizaban un método frecuente que era el de la repetición en cadena. Los que estaban en primera línea iban repitiendo lo que escuchaban, y así los de la segunda y la tercera haciendo un gran eco que llegaba hasta el último. Con esto te damos una segunda pista: “Tenemos que ser el eco de lo que sucede en el altar”. En definitiva se trata de que cada catequista, cada dirigente, cada adulto que participa junto a los chicos de la Misa se transforme en un “Animador litúrgico”.

Animador: Aquel que anima, alienta, excita, da fuerza, vigor, movimiento, alegría y vida. O sea el animador se dedica a: incitar, profundizar, invitar, entusiasmar, ilusionar, fomentar, apoyar, confortar, inducir, estimular, enfervorizar, exaltar, alentar, mover, aplicar. El animador es aquel que pone “ánima”, pone alma, pone espíritu, al poner el espíritu, da vida. Animador litúrgico es aquel que le da movimiento y vida a la celebración litúrgica. Animador litúrgico es una persona que cohesiona, impulsa y ayuda a una comunidad a celebrar. El animador litúrgico es el que ayuda a constituir la asamblea. El animador litúrgico es el que dirige la atención del pueblo que celebra al misterio celebrado. Para ser animador litúrgico hace falta: Vivir la celebración de la Misa en la alabanza a Dios por el regalo de Jesús, que por la fuerza del Espíritu Santo se hace presente entre nosotros. Tener un corazón de servidor, dispuesto a celebrar sirviendo. No tener miedo ni vergüenza de manifestar con gestos el amor a Jesucristo, hijo de Dios y Nuestro Salvador. Conocer bien el sentido de los distintos momentos de la celebración para poder vivirlos.

Hacer silencio para poder escuchar con atención y dejar escuchar, rumiando y guardando como María la Palabra en el corazón. Estar atentos a todo lo que pasa en cada momento. Nosotros conocemos mejor que los chicos las distintas partes de la misa y el clima sugerido para cada uno de ellos. Participar activamente con la voz y con el cuerpo, estimulando a la participación no con la orden sino con el ejemplo. Colocarse en el centro de un grupo de chicos para ser punto de referencia directa a modo de eje, siendo eco de todas las consignas que se dan realizándolas e invitando a vivirlas. No ser nosotros los primeros que fomentamos la charla, las corridas, el barullo, el permanente movimiento, etc. Aprender los cantos, cantarlos e invitar a cantarlos. A todas estas pistas le podés agregar todas aquellas que en el contacto con tu grupo descubras importantes. Colocarse en el centro de un grupo de chicos para ser punto de referencia directa a modo de eje, siendo eco de todas las consignas que se dan realizándolas e invitando a vivirlas.

12.- Predicar a los chicos

“No hay mayor daño en la cristiandad que descuidar a los chicos” (Lutero). Decálogo de la predicación a los chicos en las celebraciones: 1).- La predicación a los chicos no es una lección sino un acercamiento a la palabra viva de Dios para provocar en ellos una experiencia espiritual. 2).- La predicación a los chicos está marcada por la ley del dialogo, del mismo modo que Jesús entraba en dialogo con la vida de los que lo escuchaban. 3).- La predicación a los chicos debe realizarse con mucha alegría, bastante optimismo y un toque de humor en una atmósfera comunicativa. 4).- La predicación a los chicos debe animar, anunciar, invitar, entusiasmar evitando moralizar constantemente. 5).- La predicación a los chicos debe tener en cuenta su vocabulario corriente, no hablándole con palabras aniñadas o diminutivos, ni tampoco como a universitarios. 6).- La predicación a los chicos debe contener elementos de su realidad: sus sentimientos, actitudes, lugares, intereses, opciones, gustos, nombres, juegos y códigos. 7).- La predicación a los chicos debe partir de su experiencia vital, para que iluminada por la Palabra de Dios y la vida de la Iglesia, vuelva a ellos transformada. 8).- La predicación a los chicos tiene que preferir siempre lo concreto a lo abstracto, el verbo al sustantivo, el tiempo perfecto al imperfecto, el lenguaje directo al indirecto. 9).- La predicación a los chicos debe establecer el lazo de unión entre la Palabra y la Eucaristía. 10).- La predicación a los chicos debe comunicarles toda la alegría que hay en la fe y el amor a Cristo Jesús.

5.- ¡CELEBREMOS JUNTOS/AS, LOS NIÑOS, NIÑAS Y NOSOTROS!

INTRODUCCIÓN

Hoy, día del Niño, dedicaremos algunos momentos para celebrar con ellos un encuentro con Jesús. Sería interesante que esta vez la celebración religiosa se pudiera hacer con los abuelos y los padres. Los niños y niñas son simientes del mañana; los abuelos y las abuelas son los cimientos que sostienen la tradición familiar y cristiana. Por eso debemos respetarlos, oírlos y cuidarlos. La idea de la celebración de hoy es la de festejar, niños, niñas, abuelos, abuelas, padres y madres, todos juntos, como una gran familia.

Optamos por utilizar un lenguaje que nos una y que permita comunicarnos, por eso privilegiamos el idioma de los menores. En el Evangelio, se deja muy claro que Jesús los colocó en un lugar muy especial; los trajo cerca, los tomó en los brazos, puso las manos sobre ellos y los bendijo. ¿Les hemos dado nosotros ese lugar tan especial en nuestras vidas y en la vida de nuestra comunidad? ¿Somos sensibles a las necesidades de los pequeños que sufren, de los que no tienen lo esencial para crecer y educarse, de los que son abandonados o explotados? Son desafíos que tenemos que tener en cuenta y también tomarlos con perseverancia y confianza. ¡Celebremos a nuestro Dios, todos juntos como una gran familia!

Orden de la Celebración

Para esta celebración preparamos el templo poniendo los bancos en círculo y mesas en el centro. Las canciones fueron preparadas antes por los diferentes grupos de niños/as, padres/madres y abuelos/as.

1.- Palabras de bienvenida

Guía: Bienvenidos todos los niños y niñas, los abuelos y abuelas, los padres y madres a esta celebración en torno a Jesús que nos convoca para celebrar a los pequeños. Aquí llegan ellos y ellas, trayendo flores para el Señor, para la fiesta. Ellos tejen la vida con alegría, con juegos y canciones. • Canto: Dios está aquí (con gestos) Dios está aquí, tan cierto como el aire que respiro Tan cierto como la mañana se levanta.....

2.- Palabra de Dios

• Un niño lee: "En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: ¿quién es el más grande en el Reino de los Cielos? Llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: En verdad les digo que si no se vuelven y se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los cielos. El que se haga pequeño como este niño, ése será el más grande en el Reino de los Cielos. Y el que recibe en mi nombre a un niño como éste, a mí me recibe. Al que haga caer a uno de estos pequeños que creen en mí, mejor le sería que le amarraran al cuello una gran piedra y que lo hundan en el mar" (Mateo 18. 1-7)

• Guía: (un poco de silencio para pensar en la Palabra que acabamos de escuchar). El Reino de Dios es semejante a los niños que, cuando juegan, ríen y lloran nos transmiten lo que es nuevo, la paz, la vida y la plenitud. Los que desean pueden expresar su opinión, su reflexión en forma espontánea.

2.- Adoración y alabanza

• Guía: Adoremos y alabemos a Dios, todas las personas adultas que ya fuimos niños (y que todavía tenemos en nosotros un poco de ellos) y todos los niños presentes

• Salmo 95: 1-7 (puede ser proclamado por un padre y madre)

¡Canten al Señor un canto nuevo, Cante al Señor toda la tierra!
Canten al Señor, bendigan su nombre, Anuncien su salvación cada día.
Porque el Señor es grande y merece toda alabanza.
¡Que haya gozo en los cielos y júbilo en la tierra!
¡Que haya júbilo en los campos con todos sus frutos!
¡Que griten de júbilo los árboles de los bosques y las flores!

• Canto: elegir un canto apropiado para este momento.

• Oración (por una abuela o abuelo): Gracias Señor porque nos diste la vida. Gracias por toda la creación. Gracias por el sol, la luna, el agua y la tierra fértil donde podemos sembrar y cosechar buen fruto. Gracias por los niños y niñas que hoy están celebrando su día, en ellos vemos la semilla de mostaza, que es la más pequeña, para poder sembrar. Gracias porque sentimos el compromiso de cuidarlos con amor, confianza, esperanza y mucha fe para que en el futuro sean frutos maduros y puedan servir para la gloria de nuestro creador y de nuestra patria. Teniendo la certeza que Tú nos escuchas y nos bendices, ¡te damos gracias Señor! Amén

• Canto: elegir otro canto apropiado para este momento.

• Poema de Acción de Gracias (por un niño o niña): Yo te doy gracias Jesús de todo corazón. Te agradezco por la vida, por estar sanas/os, por los amigos, por los compañeros, por todos los niños y niñas de nuestro país y del mundo entero, por nuestra familia que nos cuida, que nos da cariño, amor y comprensión, Por los maestros que nos enseñan tanto, por poder estudiar en esta escuela y por poder jugar, porque nuestros padres tienen trabajo y pueden mantenernos, porque tenemos qué comer, porque tenemos una casa y ropas para no pasar frío. Agradezco por nuestra vida, por el regalo que es el de vivir la Vida que Dios nos regaló. ¡Gracias Señor!

Pero hoy te queremos pedir por los niños que sufren, que no tienen un techo, que pasan frío y hambre, que no pueden ir a la escuela, ayúdalos para que encuentren personas del gobierno y otras de buena voluntad que los atiendan y provean a sus necesidades y a nosotros ábrenos los ojos para ver en nuestro barrio a los que necesiten de nuestra ayuda.

• Canto: elegir uno apropiado para este momento.

• Ofrendas: los niños, niñas, abuelos, abuelas, padres y madres en este momento pasan a depositar su ofrenda (acordada con anterioridad en qué va a consistir) ante una imagen o el Santísimo o ante el altar (de la Virgen, del Niño Jesús, u otra que se disponga)

• Canto: para cantar durante la entrega de ofrendas, elegir una apropiada.

• Cuento: Una de las maestras cuenta (con mucha expresión) a manera de cuento un pasaje bíblico sacado del antiguo o nuevo testamento, puede ser: la parábola del sembrador, el samaritano, el nacimiento de Jesús o cualquier otro.

• Los niños/as se sientan en las mesitas colocadas en el centro del templo para expresar con un dibujo o con una redacción (según la edad) sus sentimientos sobre la parábola que se les contó. Mientras los adultos haciendo grupos por separado tienen un momento de compartir el mensaje.

(Algunas propuestas para trabajar el mensaje con los adultos, preparadas de acuerdo a la realidad de la comunidad) Jesús nos hablaba por parábolas. Parábolas que son historias de vida. Muchas veces experiencias vividas y oídas que cuando contadas transmiten con toda fuerza lo que queremos decir. Jesús quería enseñarnos cosas sobre el Reino de Dios. Reino de Dios donde el que no se hace como un niño no entra. Hacerse como un niño que significa, entre otras cosas: mirar el mundo con ojos que quieren conocer, aprender, crecer; saber escuchar y saber preguntar con sencillez cuando no se entiende; no tenerle miedo a vida, ser puros de corazón, sencillos, humildes; ser alegres, saber jugar con los niños, cantar, saber ser felices con poco, compartir; ser sinceros, encantar al sonreír con los ojos y el corazón, saber llorar, no tener vergüenza de expresar los sentimientos; dejar que todos vean la alegría que tenemos; pero principalmente mirar para la vida con ojos de esperanza, sencillez...creyendo, confiando y amando.

• Los niños depositan junto al altar su trabajo expresivo, se elige a algunos para explicar lo que hicieron, luego, todos, niños y adultos hacen un rato de oración silenciosa poniendo en la presencia de Dios todo lo que desea en este día.

• Signo de la cruz: Los abuelos y padres saludan a sus niños haciéndoles la señal de la cruz en la frente y le pueden entregar un pequeño presente.

• Despedida: todos tomados de las manos rezan el padrenuestro y cantan una canción final

• El guía lee una bendición o compromiso para todos y se retiran saludándose.
Ejemplo de oración final: Señor, haz que podamos tratar nuestros niños con amor y respetarlos por lo que ellos son. Queremos comprometernos también con la vida de nuestros niños, estando dispuestos/as a orar, trabajar y luchar para que nuestros hijos e hijas y los hijos e hijas de nuestro pueblo tengan oportunidades de vida plena, donde puedan expresarse, cantar, jugar, correr y principalmente crecer sanos y felices.



6.- CELEBRACIÓN DÍA DEL NIÑO

(Sobre el altar o en una mesa al frente del salón, se habrán colocado velas de colores. Los adultos y jóvenes designados previamente estarán sentados en los primeros asientos. Los niños se sentarán en la última fila)

MOTIVACIÓN - Si es posible, música sugestiva infantil o instrumental agradable.

INVOCACIÓN - Nuestra ayuda es en el nombre del Señor. R: Que hizo el cielo y la tierra.

- El Señor esté con ustedes. R: Y contigo también

Canción: Dios esta aquí....u otra que sepan cantar todos

CELEBRACIÓN

Salmo 85: 9-14 (dos lectores, alternándose en los versículos)

Tú Señor eres bueno e indulgente, lleno de amor con los que te invocamos
No hay nadie como Tú Señor, ni nada que a tus obras se parezcan.
Todos venimos para adorarte y juntos daremos gloria a tu nombre Señor.
Porque eres grande y haces maravillas con nosotros.
Señor, Dios mío, de todo corazón te damos gracias y glorificamos tu nombre.
Tú Señor, eres tierno y compasivo, eres lento para enojarte y lleno de amor.

• En este día del niño que nos llega como una bendición, queremos celebrar el amor y la ternura de nuestro Dios que nos reúne como una familia.

Evangelio: Mt. 19, 13-16

“Entonces trajeron a Jesús algunos niños para que les impusiera las manos y rezara por ellos. Pero los discípulos quisieron impedírselos. Jesús les dijo: dejen a los niños y no les impidan que se acerquen a mi porque el Reino de de los Cielos les pertenece. Jesús les impuso las manos y continuó su camino”

Un momento de silencio. Luego el que desee puede expresar lo que le produjo la Palabra de Jesús.

Canción: Dios familia...

Gesto: (leído por un niño o niña). Hoy nos alegramos y celebramos la perseverancia y la paciencia de nuestros abuelos, tíos y padres porque aún en los momentos difíciles han confiado en Dios que nos cuida a todos. (pasan los adultos y encienden dos de las velas - se retiran a sus asientos) Hoy nos alegramos y agradecemos el efecto de nuestra familia y docentes que nos van mostrado el camino del conocimiento, de la verdad, de la plenitud y el camino de Jesucristo nuestro hermano y Maestro. (pasan los docentes y encienden dos velas - se retiran a sus asientos) Hoy nos alegramos y celebramos la alegría y el entusiasmo de los adolescentes y jóvenes, hermanos, primos, amigos que nos preceden en el camino y nos van mostrando cómo crecer, aprender, esperar, escuchar, hasta que seamos grandes para cumplir con nuestras ilusiones y sueños (pasan dos adolescentes y/o jóvenes y encienden dos de las velas - se retiran a sus asientos) Y especialmente hoy celebramos nuestro alboroto y la espontaneidad de nuestras vidas pequeñas impulsadas a confirmar la promesa de amor y vida que nos extienden todos ustedes con Jesús nuestro querido y poderoso amigo. (Pasan desde atrás varios niños y encienden las velas restantes)

Canto: se elige uno apropiado que sepan cantar todos.

Ofrenda: Los niños depositan delante del altar ofrendas de flores o de algún tipo de ayuda para los niños necesitados.

Saludo a los niños: Los docentes llaman a cada niño por su nombre, lo saludan y le entregan un pequeño presente. Los padres, abuelos, tíos, primos, hermanos saludan a los niños y les entregan un pequeño presente.

Oración final: Tomados de las manos, todos, haciendo una ronda rezan el padre nuestro, avemaría y gloria.

• Cantan un canto final y los niños se retiran a sus clases o actividad especial organizada para el día.


7.- JUEGOS PARA EL DIA DEL NIÑO

CAZAR AL RUIDOSO

Objetivo:
Ayudar a los niños a ganar confianza en sus movimientos aunque no vean nada.

Materiales: Tantos pañuelos como chicos haya menos uno

Desarrollo: Todos los niños con los ojos vendados menos uno que es el "ruidoso", al que intentan cazar los demás, el primero que lo hace, pasa a hacer de "ruidoso". El "ruidoso" se desplaza lentamente y haciendo distintos ruidos. Se marca una zona determinada de la que no se puede salir. (Según las posibilidades premiar a los tres primeros ganadores. No conviene repetir tantas veces el juego ya que los niños pronto se cansan)



DIBUJOS EN EQUIPO

Objetivo:
Incentivar la capacidad creativa y la rapidez de pensamiento.

Materiales: Un lápiz o fibrón por equipo. 5 o más pliegos de papel por equipo.

Desarrollo: Se hacen equipos según el número de participantes y el material que se disponga (se recomienda no más de 6 por equipo). Estos equipos se forman en fila, un equipo junto al otro, dónde el primero de cada fila tiene un fibrón o lápiz. Frente a cada equipo, a unos 7-10 metros se coloca un pliego de papel u hoja grande. El juego comienza cuando el animador nombra un tema, por ejemplo "la ciudad", luego el primero de cada fila corre hacia el papel de su equipo con un fibrón en la mano y comienza a dibujar sobre el tema nombrado, en este caso "la ciudad", luego de + o -10 segundos el animador grita "ya" y los que estaban dibujando corren a entregar el fibrón al segundo de su fila que rápidamente corre a continuar el dibujo de su equipo, luego de + o - 10 segundos ......
El juego termina cuando el animador lo estime y se le otorgan puntos al equipo que mejor dibujó sobre el tema nombrado. (Se los premia).

EL PITADOR

Objetivos:
Agilizar los sentidos

Materiales: Un silbato

Desarrollo: Un jugador se coloca en el centro de un gran círculo, con los ojos vendados y un silbato colgado de la cintura. Un equipo, partiendo de cualquier punto del borde del círculo, trata de acercarse para tocar el silbato sin ser oído. Si el jugador del centro toca al jugador que se acerca éste último queda eliminado. Este es un juego muy reposado que exige silencio absoluto por parte de los que no están participando; de lo contrario el juego pierde interés.

LA BATALLA DE LOS GLOBOS

Objetivos:
Fomentar la libertad de movimiento y la competencia.

Materiales: Un globo por participante.

Desarrollo: Cada uno de los participantes tendrá un globo inflado amarrado en uno de sus tobillos de forma que quede colgando aprox. 10 cm. El juego consiste en tratar de pisar el globo del contrincante sin que le pisen el suyo. Al participante que le revientan el globo queda eliminado.

MATAMOSCAS

Objetivos: Fomentar la cooperación.

Desarrollo: Todos los chicos se ubican en un extremo de un terreno previamente delimitado. El animador nombra a un participante que se ubicará en el medio del terreno, a su indicación todos los participantes deberán correr hacia el otro extremo, los participantes que sean atrapados por éste deberán tomarse de las manos y, sin soltarse, tratarán de atrapar a los otros jugadores que arrancan por otro lado del terreno. Ganará el jugador que sea el último en ser atrapado.

RESCATE DEL TESORO

Objetivo:
Fomentar el juego en equipos.

Materiales: Una bolsa con cosas pequeñas (fichas, monedas, etc) que serán el tesoro.

Desarrollo: Los equipos atacantes usarán un pañuelo entallado atrás (en el pantalón). Los atacantes deben llegar al tesoro y sacar 1 "ficha" del tesoro para levarla a su guarida. Deben tratar de que los defensores no les quiten el pañuelo que representa su vida. Al juntar 5 fichas en su guarida los atacantes pueden recuperar una vida. Los defensores entregan a un dirigente las vidas que le quitan a los atacantes, el mismo que esta encargado de entregar las vidas que quieran recuperar los atacantes. Los defensores pueden tener una zona de la que no puedan salir. Además debe existir un círculo de +o-2 mts. de radio alrededor del tesoro que delimite una zona prohibida para los defensores. El juego termina cuando no quedan fichas, no quedan atacantes vivos o después de ciertos minutos para luego hacer el recuento de puntos (1 pto por ficha y 5 ptos por vida).

UNA TORRE ALTA, FIRME Y SEGURA

Objetivo:
Este juego sirve de integración para equipos recién formados.

Materiales: 1 pegamento en barra por equipo. 2-3 diarios completos que se puedan usar.

Desarrollo: El responsable de la actividad pide a cada equipo que construya "una torre alta, firme y hermosa". No especifica nada más y se le entregan los materiales a cada equipo. Después de +o- 30 minutos se juntan los equipos y por votación se elige la que mejor cumple con las características solicitadas. Después el responsable de la actividad pide a los participantes que piensen que su equipo se construye igual que la torre que han presentado.

RELEVAME I

Objetivos:
Fomentar el juego en equipo y remarcar la cooperación

Desarrollo: Hay tantas botellas como grupos (pueden ser cartones de leche con la parte superior cortada). Las botellas estarán vacías y tendrán la misma capacidad. Cada botella distará de su equipo unos 10 metros. Los grupos dispondrán de algún recipiente con agua o canilla para poderse ir a llenar la boca. Cuando suena la señal, sale un jugador de cada equipo con la boca llena de agua. Al llegar a la botella, vierte en ella el agua que lleva y regresa corriendo. En cuanto ha llegado adonde está su equipo, sale otro jugador haciendo lo mismo... Gana el equipo que consigue llenar antes la botella.

RELEVAME II

Objetivo:
Fomentar el juego en equipo y remarcar la cooperación

Desarrollo: Cada equipo se pone formando una fila. Detrás del último de la fila hay una botella vacía, y delante del primero hay un recipiente lleno de agua. Todos los jugadores se ponen con las piernas abiertas. Cuando empieza el juego, el primero llena en el recipiente un vaso y se lo pasa al segundo por debajo de sus propias piernas; éste lo pasa al tercero y así hasta llegar al último, que vaciará el agua que quede en el vaso dentro de la botella y devolverá dicho vaso al compañero que tiene delante. El vaso siempre tiene que pasar por entre las piernas. Gana el equipo que primero llene la botella.

LA CAZA DE LA CULEBRA

Objetivo:
Fomentar la agilidad y la atención.

Desarrollo: En el suelo y dispersas, se situarán tantas cuerdas como número de participantes haya menos uno. Todos corren entre las cuerdas, y, a la señal, deben apoderarse de una, quedando eliminado el que no lo consiga. Una vez eliminado, se retira una cuerda, se tiran todas las demás al suelo y se vuelve a empezar. Si 2 participantes toman la misma cuerda, se hace una pequeña prueba de velocidad, poniendo la cuerda portada por el animador a cierta distancia de los 2; a la señal, los 2 corren hacia ella ganando quien la tome primero.

EL SUPERMERCADO

Objetivos:
Aumentar la atención en los participantes

Desarrollo: Este juego se llama SUPERMERCADO (con todas sus variantes): se sientan todos en ronda sentados en sillas dejando una silla vacía, a cada uno se le da el nombre de algún producto del supermercado (uno es LATA DE TOMATES, el otro PEREJIL, el otro DETERGENTE, y así). El animador comienza a contar una historia (que tenga algún sentido y sea graciosa, obviamente) y a medida que nombra algún elemento del supermercado que figura entre los que posee alguno de los niños, el niño nombrado tiene que darse cuenta e inmediatamente levantarse y correr al lugar vacío de la ronda. Si no lo hace pierde un punto. El último detalle a tener en cuenta es que si el animador, mientras cuenta la historia, dice la palabra SUPERMERCADO, TODOS deben cambiar de lugar. Este juego puede adaptarse con personajes bíblicos (y, por ejemplo, cuando se dice JESUS o BIBLIA todos cambian de lugar) o a cualquier otra situación.

AGARRAR LAS CINTAS

Objetivos:
Divertirse

Materiales:
Cintas de tres colores, tantas como participantes en el juego.

Desarrollo:
Se forman tres equipos. Cada niño se coloca una cinta del color correspondiente a su grupo en la parte trasera de la cintura (colgando de los pantalones, cinturón...). El juego consiste en sacar las cintas a los demás. Cuando se quita una cinta se coloca junto a la propia. El niño que se queda sin cinta queda fuera del juego hasta que uno del mismo equipo recupere la cinta y pueda llevársela, quien no tiene cinta quedará en un lugar llamado “el calabozo”. El juego termina cuando un equipo queda sin cintas y los ganadores cuentan cuantas cintas tienen cada uno.

LAS BANDERAS

Objetivos:
Fomentar el juego en equipos

Materiales: Cintas de dos colores diferentes (una para cada participante), dos banderas

Desarrollo: Se divide a los participantes en dos equipos, y a cada uno de los dos equipos se les asigna un campo relativamente amplio, y con unos limites bien definidos. Cada uno de los equipos dispone de una bandera, que debe colocar en su campo de forma que sea distinguible a simple vista por los miembros del otro equipo. El juego consiste en que cada uno de los equipos debe robar la bandera del equipo contrario, y llevarla hasta su campo, y evitar que el equipo contrario robe su bandera. A los enemigos se los captura únicamente en el campo propio, y se hace quitando el pañuelo que llevan colgando de la cintura, quien es atrapado queda afuera.

CINCHADA EN CRUZ

Objetivo:
Divertirse

Materiales: 2 cuerdas gruesas. 1 curda mas fina para atar el ladrillo 4 recipientes y 1 ladrillo que quepa en ellos.

Desarrollo: Se atan las 2 cuerdas por el medio y se colocan en forma de X. Se ata el pedazo de cuerda fina en el centro de la X con el ladrillo en la punta. Se colocan 4 recipientes en X a los lados del centro. Los 4 equipos se posicionan en las puntas de la x y comienza el juego. Gana el primero que logre colocar el ladrillo dentro de su recipiente.

DOS LINEAS Y UN PAÑUELO
Objetivos:
Este juego ayuda a agilizar los reflejos, la agilidad.

Materiales:
Un pañuelo

Desarrollo: Se escogen dos equipos, se traza una línea en el suelo, se colocan cada uno de los equipos a ambos lados de la línea a unos 5 metros o mas de distancia de la misma, se coloca un pañuelo sobre la línea de manera que sobresalgan las puntas del mismo a ambos lados. Se le asigna un numero a cada uno de los participantes de cada equipo, por ejemplo si son cinco jugadores por equipo existirá 1-1, 2-2, 3-3, 4-4, 5-5 ; el animador estará dirigiendo el juego de manera que si él dice "uno", entonces saldrán los numero "uno" de los dos equipos y trataran de agarrar el pañuelo y llevárselo, el jugador del equipo contrario, el que no alcance a agarrar el pañuelo, correrá tras de el que sí lo agarró y si lo toca antes que llegue a donde su equipo pierde, si los jugadores se paran frente a la pañoleta y uno de ellos pone el pie después de la línea o pisa la línea pierde, si uno de los jugadores toca al otro antes que el toque la pañoleta pierde.

FUTBOL REVISIÓN

Objetivos:
Evaluar Jugando

Desarrollo: Se juega igual que el fútbol, con la variante de que cada vez que tienes que cobrar algo (lateral, gol, etc..) le haces una pregunta sobre temas que se hayan desarrollado en el año al equipo que cobraste a favor si la contesta mal lo cobrado será para el equipo contrario. Es una buena forma de evaluar sin que los chicos se den cuenta y mantener siempre presente los conocimientos.

ME MATÓ!!!

Objetivos:
Divertirse
Materiales: Globos. Una pelota que se pueda tomar con la mano.

Desarrollo: Se juega muy parecido al balonmano (fútbol con la mano), pero con una serie de peculiaridades; todos los jugadores tienen que llevar un globo debajo de la remera (es su vida, si se explota tiene que salir del campo a buscar otro globo hasta un máximo de dos veces), se puede explotar el globo de un jugador del equipo contrario siempre que este lleve la pelota, el arquero puede quitar la vida a cualquier jugador que se encuentre dentro del área, si alguien quita la vida cuando no puede deberá entregar la suya a quien se la ha quitado e ir el a por una, y se comete una falta. El juego no se detiene nunca exceptuando cuando se produce una falta, hay gol o la pelota se sale fuera del campo.

FUTBOL LOCO

Objetivo:
Divertirse

Desarrollo: Se divide al grupo en cuatro equipos. Se usa la cancha de fútbol habitual y las reglas del fútbol, con la variante de que se juegan dos partidos a la vez y con cuatro arcos (cruzados). Los jugadores solo pueden pegarle a la pelota que les corresponde a su partido. Luego los ganadores jugarán entre si y los perdedores igual conservando la misma dinámica.

8.- DINAMICAS CATEQUISTICAS

JUNTO A MI CASA VIVE UN SEÑOR QUE NO CREE


Con este juego se afianza el Credo. Se reparte a los chicos el credo, una parte para cada uno. Por ejemplo:

• Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra
• Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo
• Y nació de Santa María Virgen...

Y así, de acuerdo al número de participantes. Un participante comienza diciendo: Junto a mi casa vive un señor que no cree en... El participante que tiene la parte del Credo que se ha mencionado responde: El sí cree en... (lo dicho), pero no cree en...


Ejemplo:
El que inicia dice: Junto a mi casa vive un señor que no cree en la Virgen.

El que tiene "y nació de Santa María Virgen" responde: El sí cree en la Virgen, pero no cree en la Iglesia

El que tiene "creo en la santa Iglesia Católica" responde: El sí cree en la Iglesia, pero no cree en la vida eterna.

Y así sucesivamente. No hay que sacar a los que pierden, pues se trata de que repasen bien y ellos son los que más necesitan afianzarse. Solamente alguna vez, cuando ya todos están prácticos, podría jugarse retirando a los que pierdan, se equivoquen, o se demoren, y otorgando un premio al que gana.

CABEZA Y COLA

Es bueno especialmente para aquello que hay que aprender de memoria, o para las oraciones comunes.

Igualmente, pueden prepararse preguntas para respuesta breve, a juicio del catequista. Los niños se sientan en semicírculo. En un extremo está la cabeza y en otro la cola. La primera pregunta se le dirige al niño de la cabeza, si responde bien se queda ahí, pero si no sabe se le pregunta al segundo y a los que siguen, hasta que alguno responda bien. Cuando eso sucede, el que respondió bien sube al puesto del primero que recibió la pregunta y todos se corren un puesto hacia la cola. Se siguen haciendo preguntas y así los niños pueden conservar el puesto, subir o bajar.

Esta dinámica nos permite detectar quiénes son los que generalmente se quedan cerca de la cola, o sea los que saben menos, los distraídos, los que tienen dificultad para aprender. Al darse cuenta, hay que tomar a estos niños en tiempo extra para buscar la forma de afianzar en ellos el conocimiento.

DRAMATIZACIONES BÍBLICAS

Puede dramatizarse algún pasaje de la Biblia, por ejemplo: el llamado de Dios a Samuel, o la visita de Jesús a la casa de Marta y María, o cualquier texto que pueda servir para el mensaje que se presenta.

EL BAUTISMO DE EMERGENCIA

En la misma forma que el anterior. Es bueno que los alumnos de nuestros colegios católicos, aprendan cómo se bautiza a un niño en peligro de muerte. Esto desde cuando se preparan para la primera comunión.

VENIMOS DE JERUSALÉN

Se divide a los participantes en dos bandos, o en más si son muchos chicos. Cada equipo debe ir preparando la mímica de un pasaje de la Biblia, para que el otro pueda descubrir de qué se trata. Al principio, pueden ser sólo pasajes del Evangelio. Y con grupos más avanzados, de toda la Biblia. Los que van a representar llegan y los otros les preguntan: De dónde vienen? Respuesta: De Jerusalén. Pregunta: Qué oficio traen? Respuesta: Ya lo verán.

E inmediatamente comienzan a representar su mímica. Los otros observan y cuando crean que ya saben de qué se trata, lo dicen en voz alta. Si está correcto, ahí se termina y pasan a actuar ellos. Si no lograron saber, pierden un miembro y el equipo que actuó dice a quién deben dar. Se pueden dar una, dos, o tres posibilidades de "adivinar", según el grupo. Los equipos siguen actuando en forma alternada.

Cuando el tiempo termine, gana el equipo que tenga mayor número de miembros.

LA BIBLIA INCOMPLETA

Se distribuyen entre los participantes los nombres de los libros de la Biblia, o de una parte de la Biblia, por ejemplo: los profetas. El que inicia dice: Esta Biblia está incompleta porque le falta el libro de Jeremías. El que tiene asignado ese libro dice: El libro de Jeremías no le falta, el que le falta es el libro de Amós. El otro dice: El libro de Amós no le falta, el que le falta es el libro de Sofonías. Y así se continúa hasta que se cumpla el tiempo asignado. A los distraídos se les puede dar para hacer alguna prenda.

UN PROFETA

Se van nombrando las diferentes clases de personajes que aparecen en la Biblia: profetas, reyes, apóstoles, evangelistas, patriarcas, fariseos, etc. Se ponen todos en círculo. El primero dice: Un profeta.

El que sigue dice: Un profeta y dos.....El que sigue dice: Un profeta, dos... y tres... Y así sucesivamente.

Ejemplo:

• Un profeta
• Un profeta y dos apóstoles
• Un profeta, dos apóstoles y tres reyes
• Un profeta, dos apóstoles, tres reyes y cuatro evangelistas

Cuando alguien pierde, sale de la rueda y se vuelve a comenzar. Gana el que queda último.

HABLANDO CON LOS PERSONAJES DE LA BIBLIA

Se piden participantes voluntarios y se les asigna a cada uno con tiempo un personaje bíblico, conocido por todos, para que se estudie bien quién fue ese personaje, qué hizo, cómo fue su vida, etc. La persona se presenta, si es posible vestida como el personaje, y les comienza a contar su vida. También, en vez de contar su vida, pueden los presentes hacerle preguntas.

EL PERSONAJE DESCONOCIDO

Variante del anterior. Cuando se quiere presentar a un personaje desconocido por los participantes, para que así lo conozcan.

Ejemplo: Si se está estudiando los jueces de Israel, o cualquier otro personaje, algunos participante voluntarios se pueden preparar con tiempo para representar a algunos personajes. Se presenta ante los demás, si es posible con ropa como el personaje y comienza a contarles algo de su vida y los compañeros pueden preguntar. Llegado el tiempo acordado se adivina el nombre del personaje. Se dan premios.

BÉISBOL BÍBLICO

Se reparten los participantes en dos o más equipos. Cada equipo elige su líder. Debe haber tres clases de preguntas: hit, doble y jonrón. Estas preguntas se habrán preparado y clasificado con anterioridad, revisadas por el catequista.

El líder de un grupo dirige una pregunta al primer miembro del equipo que está jugando. Si responde bien, se anota un hit, doble, o jonrón. Si no responde, puede responder el segundo miembro, si no sabe puede responder el tercero y así sucesivamente. Si nadie responde, es un out y ahí termina la ronda, pero un miembro del equipo del líder debe responder correctamente o de lo contrario también es out. Se inicia entonces la segunda ronda, cambiando de equipo. Y así se continúa de acuerdo al tiempo que se programe.

BOLSITA DE SORPRESAS

Se tiene una bolsita, con diversas preguntas sobre los temas de la catequesis. Se arman parejas de a dos para jugar, cada pareja va sacando una pregunta y uno de los dos la debe responder. Si no la responde, el compañero puede hacerlo y se va llevando la cuenta de las respuestas correctas. Se repite la rueda de las preguntas cuantas veces se haya previsto. Cuando llegue el tiempo acordado, se interrumpe el juego y se premia a los pares que tienen más puntos o respuestas correctas.

CORRER TRAS LAS ESTRELLAS

Se realiza en forma de concurso, con dos o tres equipos, que deben tener igual número de miembros. Las estrellas estarán prendidas en un tablero un poco alejado de los asientos. Por detrás cada estrella lleva una pregunta.

Los miembros se numeran: 1, 2, 3,... Y cuando sea el momento, quien dirige el juego indica: salgan los números tal. El primero que llegue, coge la estrella que desee, lee en voz alta la pregunta y da su respuesta. Si no lo sabe, o no responde bien, otro de su mismo número puede responder. De lo contrario, devuelve la estrella a su sitio. Al final se suman las estrellas que cada equipo conquistó con sus respuestas correctas y se lleva el premio el grupo que tenga más estrellas conquistadas.

COLECCIONANDO ESTRELLAS

Es una variante del anterior. No hay equipos. Es personal, pero todos se numeran. En cada estrella figuran la pregunta y la respuesta correcta. Todos se sientan en rueda. El primero que alcanza la estrella, lee la pregunta y se la lanza al segundo. Si este responde correctamente recibe su estrella y pasa a tomar otra para seguir el juego. Si no responde bien, el que trajo la estrella le dice la respuesta y regresa la estrella a su sitio. El segundo, aunque no hubiera respondido bien, pasa a buscar otra estrella y le hace la pregunta al tercero y así se continúa. Gana el que haya recogido más estrellas.

ORDEN DEL DIA

Se puede usar especialmente para un día de encuentro o convivencia. El docente, de acuerdo a la programación, prepara tarjetas con diversas tareas o servicios. Por ejemplo: adornar el salón, dirigir la oración inicial, preparar una dinámica, mantener todo en orden, repartir algo, encargarse de distribuir el refrigerio, explicar un tema, preparar una cartelera, etc. Guarda estas tarjetas en una bolsa. Cada alumno saca una y se prepara para hacer lo que le dice lo indicado en la tarjeta. Esto ayuda a fomentar la responsabilidad y el espíritu de servicio y además permite ver que uno es capaz de hacer las cosas bien, si se preparara convenientemente. Al final entre todos se puede evaluar o expresar una opinión sobre el trabajo de cada uno. A ser posible se premia a todos los que fueron responsables.

DESCUBRIENDO A LOS PERSONAJES DE LA BIBLIA

Se reparten tarjetas con personajes conocidos y ya estudiados de la Biblia. Se deja unos momentos para prepararse y luego cada uno representa a su personaje, va indicando algunas cosas sobre su vida, de manera que los compañeros puedan descubrir de quién se trata. Si hay varios participantes, el que logró descubrir pasa a representar al personaje que le ha tocado. Ver cómo se premia este juego, si al que representó mejor por votación, o al que adivinó mayor cantidad de personajes.

QUE ME PUEDEN DECIR

Un miembro por vez sale del salón y los demás seleccionan un personaje de la Biblia, que sea muy conocido.

Cuando regresa, pregunta: Del Antiguo o del Nuevo Testamento? Y cuando le responden, continúa: Qué me pueden decir de ese personaje? Cada miembro le dice, sin repeticiones, algo sobre el personaje, hasta que logre detectar quién es. El que tarda menos tiempo en adivinar es premiado.

QUE TENEMOS EN COMÚN

Cada miembro saca una tarjeta previamente escrita por el docente, en la cual figura el nombre de un personaje conocido de la Biblia y reflexiona qué tiene él/ella en común con ese personaje: por ejemplo: que es varón/mujer, que es joven/niño, que es tímido, que vive en el campo, que se desanima fácilmente, etc. Después en grupos se comparte y los otros miembros pueden intervenir diciéndole en qué más se parece.

ADIVINA EL PERSONAJE

Se tiene ya preparadas una serie de "pistas" escritas sobre diferentes personajes de la Biblia en tarjetas.

Cada participante por turno saca una, la lee y enseguida debe descubrir de quién se trata. El que responde mal sale de la rueda. Los tres últimos que quedan, son los ganadores. Es posible también hacerlo por quipos.

Ejemplo de tarjeta: Es un profeta. Tuvo un encuentro especial con Dios en el monte Horeb. Puso en ridículo a los sacerdotes de Baal. Fue arrebatado en un carro de fuego.

Las pistas se escogen de acuerdo con la madurez del grupo y su conocimiento de la Biblia.

LOS LIBROS DE LA BIBLIA

Se toma un grupo de libros de la Biblia, por ejemplo los profetas o las epístolas paulinas u otros. Se sientan todos en rueda y a cada uno se le asigna el nombre de un libro (puede ser en el orden en que aparecen en la Escritura). El primero dice el nombre del libro que le asignaron, el segundo repite ese y dice el que le tocó a él, y así se continúa.

Ejemplo: Epístolas Católicas El primero dice: Primera de Pedro El segundo dice: Primera de Pedro, segunda de Pedro. El tercero dice: Primera de Pedro, segunda de Pedro, carta de Santiago, y así sucesivamente.

CONTENIDO DE LOS LIBROS DE LA BIBLIA

Cuando el grupo ya conoce, aunque sea a grandes rasgos, el contenido de los libros de la Biblia, se puede realizar la siguiente dinámica: El que inicia menciona un libro y su contenido general, pero luego añade: me gustaría saber de qué se trata el libro tal, mencionando otro. El que sigue debe responder, y así sucesivamente. Si alguno no sabe, se da la oportunidad de que el siguiente responda, pero sin retirar a nadie, pues lo que necesitamos es que afiancen y memoricen los contenidos. También se puede jugar entre dos o más equipos, anotando qué equipo ha respondido mejor.

Ejemplos:

• Yo se que el libro del Éxodo narra cómo Dios sacó al pueblo de la esclavitud en Egipto y lo puso en camino hacia la tierra prometida. Me gustaría saber de qué trata el libro de los hechos de los apóstoles.

• El libro de los hechos de los apóstoles trata sobre los acontecimientos protagonizado por los apóstoles y los primeros cristianos luego de la resurrección de Jesús. Me gustaría saber de qué trata el libro de la Sabiduría.

• El libro de la sabiduría trata de...

También se puede elegir un solo libro, que todos han leído previamente. El catequista puede iniciar diciendo: Estoy leyendo el libro tal y encontré esto, luego los demás por turno van diciendo: no solamente trata de eso, yo también encontré tal cosa.

Ejemplo: Libro del Génesis Catequista: Leí el libro del Génesis y encontré la historia del diluvio universal.

Catequizando 1: En el Génesis no solamente está la historia del diluvio universal, yo también encontré la historia de Abraham.

Catequizando 2: En el Génesis no solamente está la historia de Abraham, yo también encontré la creación.

Catequizando 3: En el Génesis no solamente está la creación, yo también encontré la historia de Esaú y Jacob.

Y así sucesivamente.

Si al catequista le parece, puede indicar qué libro se va a tratar en la siguiente sesión, para que lo lean o repasen el resumen, de acuerdo a la edad y condición de los catequizandos.

A QUIEN TE PARECES

Se selecciona a uno de los miembros y los demás le van diciendo a qué personaje de la Biblia se parece y por qué.

También se le puede pedir a uno que se retire unos momentos del salón, mientras todos deciden a qué personaje se parece. Cuando llega, cada uno le va diciendo una característica y él debe detectar de quién se trata.

Ejemplo: El grupo lo encuentra parecido a San Pedro. Cuando llega le van diciendo: eres entusiasta, te gusta hablar en nombre de todos, a veces eres imprudentes, eres, líder, tienes suegra,...

DONES Y FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO

Pueden distribuirse entre los presentes, e irlos repitiendo como se hizo con los libros de la Biblia, o adaptarse otras dinámicas.

Por ejemplo: se reparten entre los participantes los dones del Espíritu. El que inicia dice: Estoy pidiéndole al Espíritu Santo el don de fortaleza. El que sigue responde: Yo le estoy pidiendo el don de fortaleza y también el don de consejo. El que sigue responde: Yo le estoy pidiendo el don de fortaleza, de consejo y también el don de entendimiento. Y así se continúa. En la misma forma puede hacerse con los frutos, o con los carismas.

JESUCRISTO ES...

Se distribuyen entre los participantes las diferentes frases: Jesucristo es el camino, Jesucristo es la verdad, Jesucristo es el buen pastor, Jesucristo es la Palabra de Dios, y otras. El que inicia dice por ejemplo: Jesucristo es el camino. El que tiene esa frase interviene: Jesucristo es el camino y también Jesucristo es la vida. El que tiene la vida, dice: Jesucristo es la vida y también Jesucristo es el buen pastor. Y así continúa la dinámica.


MIS CARISMAS

Se reparten a todos pequeñas llamitas de papel, para que cada uno reflexione unos momentos sobre lo que es el carisma. El catequista puede ir orientando la reflexión, para que cada uno de los niños reconozca los carismas que le ha regalado el Espíritu Santo. Cada uno escribe su carisma en la llamita y lo van pegando en torno a un dibujo de paloma que representa al Espíritu Santo, luego se leen todos los carismas y se canta un canto al Espíritu Santo.

TUS CARISMAS
Se reparten a los alumnos llamitas con los nombres, procurando que a nadie le toque el suyo. Cada uno debe escribir un carisma que ha descubierto en el compañero. Después se les pide que roten la llamita dos o tres puestos a su derecha, el que la recibe observa y escribe otro carisma que considere que tiene. Así se procede una o dos veces más. Luego se recoge todo y se le entrega a cada uno su llamita.

VARIANTE:
Primero cada cual escribe su carisma, y luego se rotan las llamitas. Se pueden leer luego todos los carismas que le escribieron a cada uno.

EL COFRE ESPIRITUAL

Cuando ya se han descubierto los dones y carismas, cada uno escribe en una hoja aquello que puede hacer por el grupo o por su comunidad, ofreciéndose para ello cuando lo necesiten. Por ejemplo: servir de monaguillo, visitar a los enfermos, dirigir la oración, elaborar carteleras, ... Cualquiera puede ir a buscar al cofre cuando necesite un servicio. El catequista debe conocer bien el contenido del cofre, para ayudar a todos a ubicarse como servidores de la comunidad.

JESUCRISTO: PALABRAS Y OBRAS

Jesucristo confirmaba con sus milagros las enseñanzas que impartía y explicaba con sus enseñanzas el sentido de sus milagros. Entonces, buscamos por ejemplo: Jesucristo afirmó “Yo soy la luz” y dio la vista al ciego de nacimiento. Se puede organizar con dos equipos: La primera persona del equipo Nº1 dice: Jesucristo afirmó “Yo soy la luz”; y la primera persona del equipo Nº2 responde: Y dio la vista al ciego de nacimiento. Asimismo puede hacerse con otras frases:

• Dijo “Yo soy el camino” e hizo caminar al paralítico
• Dijo “Yo soy la vida” y resucitó a Lázaro
• Y otras más

LOS SIETE SACRAMENTOS

Se asignan sacramentos a los participantes, de manera que estén representados varias veces los siete.

Cuando el sacramento se mencione, ellos deben cambiar de puesto. Cuando se diga "sacramentos", todos deben cambiar. Quien dirige el juego, va inventando una pequeña historia, o frases sueltas, nombrando los sacramentos:

Ejemplo: El guía dice: El domingo pasado en la Parroquia hubo Primeras Comuniones. (Todos los que tiene el sacramento de la Eucaristía cambian de puesto). El guía continúa: pero se habían confesado el sábado. (Todos los que tiene la confesión cambian de puesto). Y en esta Misa un adulto recibió el Bautismo, la Confirmación y la Primera Comunión. (Los que tienen esos sacramentos cambian). Se puede
observar quién se equivoca, o no cambia y tener una penitencia al final.

SE IBA A CELEBRAR UN BAUTISMO, PERO...

Se asigna a cada uno algo de lo necesario para la celebración del bautismo: sacerdote, padrino, bautizando, agua, cirio, crisma, etc. El que guía, o uno de los miembros dice: Se iba a celebrar un bautismo, pero faltó... Ejemplo: Se iba a celebrar un bautismo, pero faltó el padrino. Al que le correspondió el padrino, dice: El padrino sí estaba, pero faltó el sacerdote. El otro dice: el sacerdote sí estaba, pero faltó el agua, y así sucesivamente. No deben sacarse cuando se equivocan, pues se trata de que recuerden bien lo necesario para el bautismo. Asimismo puede procederse con los demás sacramentos.

EL BAÚL DE LAS ORACIONES

En un pequeño baúl se recogen entre los compañeros de aula, en la escuela y con los vecinos conocidos, tarjetas con solicitud de oración, por sus familias, por enfermos, por alguna necesidad o pedidos de la comunidad. Por ejemplo: por la señora que está operada, por el papá que no tiene trabajo, ect. Y en el momento de orar cada uno toma una tarjeta y ora por esas necesidades.

VARIANTE: Cada uno se lleva a la casa el papelito y ora por esa intención durante la semana.

MI MADRINA

Con lo que los mandamientos ordenan, por ejemplo: El que inicia dice: Mi madrina va todos los domingos a misa. El que tiene el tercer mandamiento dice: Y mi madrina siempre dice la verdad El que tiene el octavo mandamiento dice: Y mi madrina es fiel a su esposo. Y así se continúa.

 

ESCUCHANDO PROBLEMAS

Se expone un supuesto caso de la vida real, algo que se escogerá de acuerdo a las condiciones del grupo. Por ejemplo: un caso de una hija desobediente, de un niño que roba, un compañero peleador, una que habló mal de sus amigas, etc. Cada caso debe estar bien detallado, "con pelos y señales", preparado por el docente. El grupo dividido en pequeños grupos, reflexiona y busca a la luz de la Palabra de Dios, con todo lo que han aprendido, cuál es la actitud más conveniente para ayudar a corregir esta conducta.

Siempre se debe adaptar a la edad de los participantes el vocabulario y la problemática. Siempre se debe presentar por escrito, para que quede muy claro y tenga seriedad. Esto ayuda a pensar, a ponerse en el lugar del otro, a compadecerse, a comprender y a ayudar.

UNO, DOS, TRES, CRISTIANOS (símil de mancha congelada)

Es una dinámica que se usa con niños, para afianzar en ellos que la cruz es la señal del cristiano. Se reparten los niños en un espacio más o menos grande. El que dirige se pone de espaldas, contra la pared o contra un árbol, o simplemente vendado, y dice: uno, dos, tres, cristiano. Entretanto, los otros se vienen caminando o corriendo hacia él, pero mientras habla deben ponerse en cruz. Cuando él vuelva la cara, todos deben estar quietos y en cruz. Si alguno todavía se mueve, o no está en cruz, se le corrige para que lo haga bien. Vuelven a jugar, hasta que alguno logre llegar por detrás y tocar al líder, pasando inmediatamente a dirigir el juego.

VARIANTE: Cuando el líder se vuelve y un niño aún se está moviendo, o no está en cruz, mandarlo para atrás, al sitio del inicio. Después, uno de los niños puede ponerse de espaldas.

MARIA NUESTRA PATRONA

Puede prepararse durante el mes de María, o para alguna fiesta de la Virgen. Se preparan las banderas de los diferentes países, departamentos, provincias o poblaciones, según se organice; y aparte están unas tarjetas con las advocaciones de Nuestra Señora: Luján Patrona de Argentina, Caacupé Patrona de Paraguay, Chiquinquirá Patrona de Colombia, Coromoto Patrona de Venezuela, Aparecida Patrona de Brasil, etc. , cada catequizando saca una y la coloca junto a la bandera correspondiente.

LA UNIDAD ENTRE LOS DOS TESTAMENTOS
Con grupos avanzados, cuando se estudia la unidad entre los dos testamentos, se toman los grandes
personajes, explicando por qué son figuras de Cristo.

• Jesucristo es el nuevo Adán, porque....
• Jesucristo es el nuevo Isaac, porque....
• Jesucristo es el nuevo cordero pascual, porque.....


9.- ORACIONES PARA NIÑOS

VIVIR COMO JESUS

Cuando pensamos primero en los otros...
Cuando nos preocupamos por los demás...
Cuando acudimos en ayuda del que necesita...
Cuando nos acordamos del que tenemos al lado...
Cuando compartimos los bienes que tenemos...
Cuando acompañamos a los que sufren...
Cuando damos nuestro tiempo para beneficio de otros...
Cuando colaboramos para mejorar la situación de los que menos tienen...
Así es como vivimos a la manera de Jesús.
Marcelo A. Murúa

 

 

DÍA DEL NIÑO

Padre bueno, en este día tan feliz
para mí y para muchos,
no quiero olvidarme de todos los niños
que sufren en el mundo.
Por los niños enfermos, por los niños de la guerra,
por los niños de la calle.
Por los niños abandonados, por los niños sin familia,
por los niños que no pueden ir a la escuela,
por los niños que no tienen para comer,
por los niños que deben trabajar, por todos ellos Señor,
te quiero pedir en este día.
Ayúdame a vivir solidario con todos ellos.
Que nunca olvide que Tú estás presente
en el rostro de cada niño.
Marcelo A. Murúa

POR MIS AMIGOS

Jesús, acuérdate de mis amigos.
Te doy gracias por todos ellos.
Son muy buenos y los quiero mucho.
Protégelos y cuídalos.
Acompáñalos siempre de día y de noche
y en todas partes.
Que gocen de buena salud y crezcan sanos.
Si alguno se enferma. Señor, ayuda a que sane pronto.
Te pido por las familias de mis amigos,
sus padres, hermanos, abuelos, que todos estén bien.
Cuida mucho a mis amigos,
y que aprendamos a vivir cada día más unidos.
Marcelo A. Murúa

ENSÉÑAME A SER BUEN AMIGO

Quiero ser buen amigo, Jesús,
enséñame a buscar el bien de mis amigos
antes que el mío propio,
enséñame a compartir
y buscar siempre lo mejor para todos.
Que no me pelee ni me enoje con mis amigos.
Que acepte con humildad
sus consejos y sus palabras.
Que siempre tenga una sonrisa
y las manos abiertas.
Que sepa perdonar y pedir perdón.
Ayúdame a ser buena compañía
y a llevar esperanza.
Quiero ser tan buen amigo
como tú lo eres conmigo.
Marcelo A. Murúa


GRACIAS POR IR A LA ESCUELA

Querido Jesús: te doy gracias por poder ir a la escuela,
y te pido por todos los chicos que no pueden hacerlo.
Ayúdame a estudiar mucho y aprender cada día más.
Quiero ser un buen compañero,
preocuparme por los demás, ayudar a todos,
compartir con ellos mi tiempo, mi alegría y mi cariño.
Te pido por mis maestros dales mucha fuerza y alegría
para que nos enseñen con paciencia y mucho amor.
Danos tu fuerza Señor para hacer un mundo donde
todos puedan estudiar y aprender.
Marcelo A. Murúa

PARA REZAR A LA VIRGEN

Querida Madre.
Acompáñame todos los días.
Ayúdame a portarme bien
y ser un buen hijo, servicial y atento
para lo que necesiten mis papás.
Quiero ser un buen hermano,
que no discuta ni me pelee tan fácil
por cosas que no son importantes.
Dame una manito en las cosas de la escuela
y ayúdame a tener siempre
una sonrisa para todos los que me rodean.
Ayúdame a vivir haciendo el bien,
como le enseñaste a tu hijo Jesús.
Ayúdame a ser como El.
Marcelo A. Murúa


TE DAMOS GRACIAS SEÑOR

Gracias por enseñarnos a vivir como hermanos.
Gracias por enseñarnos a perdonar
y reconstruir nuestras relaciones humanas.
Gracias por enseñarnos cómo amar,
y darnos el ejemplo del mayor amor.
Gracias por la madre que nos diste,
que nos cuida y nos acompaña siempre.
Gracias por tu Palabra tan clara, tan sencilla, tan llena de vida.
Gracias por invitarnos a seguirte
construyendo el Reino de Dios en la tierra.
Gracias por confiar en nosotros
e invitarnos a colaborar con tu misión.
Gracias por enseñarnos a vivir en comunidad.
Gracias por la madre Iglesia, que es nuestra gran familia.
Por todo, gracias Señor.
Marcelo A. Murúa

QUIERO VIVIR EN COMUNIDAD

Nos hiciste para vivir unidos, Señor,
y mientras caminamos en la vida,
¡Qué bueno es tener una familia!
Que nos ayuda a crecer y nos brinda amor y seguridad.
¡Qué bueno es tener amigos!
Que nos escuchan, juegan a nuestro lado,
y son compañeros en todo.
Para vivir siempre es mejor hacerlo con otros.,
porque entre varios el camino se hace más corto.
Señor, dame una comunidad para vivir mi fe.
Que en mi familia, con mis amigos,
en mi parroquia pueda crecer en el amor a Dios.
Marcelo A. Murúa

MUÉSTRAME EL MEJOR CAMINO

Sabes, Jesús, hay momentos que no sé que hacer.
A veces tengo ganas de hacer cosas que se que no están bien,
pero igual me atraen...
A veces se me escapa una mentira, y no digo siempre la verdad...
A veces me cuesta tanto compartir, o ayudar a los demás, o colaborar en mi casa...
Dame una mano, muéstrame el mejor camino, recuérdame todo lo que me enseñas,
que diga la verdad, que haga el bien, que sea generoso, que ayude siempre...
Que busque ser feliz, siguiendo tu ejemplo, Señor.
Marcelo A. Murúa

ENSÉÑAME A REZAR

Jesús, maestro y amigo.
Me gusta charlar contigo, decirte mis cosas,
contarte lo que me pasa, pedirte consejos
o, simplemente, cantarte un rato.
Enséñame a rezar, con ganas y entusiasmo,
todas las mañanas, todas las noches.
Que no me olvide de hablarte un momento
cada día, para encontrarme contigo,
pedirte por mi familia, darte gracias por la vida
y decirte que te siento cerca mío,
caminando a mi lado siempre.
Marcelo A. Murúa

 

 

PREPARA MI CORAZÓN

Prepara mi corazón, Señor, para que te reciba en Navidad.
Ayúdame a mejorar, a cambiar mis actitudes,
a pedir perdón por las cosas que no hago bien.
Quiero prepararme con alegría para encontrarte.
Quiero ofrecerte un corazón sencillo,
bueno, generoso para que vos vivas siempre en él.
Quiero que crezcas en mi interior
y me enseñes cada día a amar más a Dios
y a los demás. Querido Jesús, acepta lo que te ofrezco,
mi persona y mi corazón para que siempre
estés a mi lado. ¡Que así sea, Señor!
Marcelo A. Murúa

TÚ ESTÁS CON NOSOTROS

Tú estas con nosotros, Jesús.
Te encontramos en el amigo, en el hermano, en la gente que nos quiere y que nos cuida.
En nuestros padres, en los maestros, en todos los que hacen el bien.
Te encontramos todos los días cuando vemos el amanecer, y cuando cerramos los ojos al dormir.
Tú estás con nosotros, porque estás presente en el mundo, ayudando para que cada día haya más alegría,
más justicia y más esperanza.
Ayúdanos a descubrir tu presencia, Señor, y que colaboremos para que
muchos más puedan descubrirte, conocerte y ser felices. ¡Que así sea, Señor!
Marcelo A. Murúa

PAPÁ DE TODOS

Querido Dios, Papá de todos,
enséñanos a vivir como hermanos.
Sin peleas ni discordias. Sin divisiones ni diferencias.
Ayúdame a ver en cada persona el rostro de Jesús.
Que sea capaz de amar sin fijarme en
el color de la piel, la escuela donde uno va,
el barrio donde uno vive, la cara que uno tiene,
o los amigos con los que se junta.
Que aprenda a amar a todos los que me rodean
porque todos somos hermanos hijos del mismo Tata Dios.
Amén
Marcelo A. Murúa

DAME FUERZAS PARA ESTUDIAR

Jesús, empieza el tiempo de las pruebas y tengo que estudiar mucho.
Dame fuerzas para trabajar con entusiasmo y dedicarle esfuerzo al estudio.
Ayúdame a entender las cosas que debo estudiar.
Ayúdame a ser prolijo y hacer las tareas con tiempo y dedicación.
Que no me ponga nervioso, que me acuerde de todo lo que estudie.
Dame una manito y que pueda aprobar si realmente me lo merezco.
Ah, me olvidaba, muchas gracias Jesús,
por la posibilidad que tengo de estudiar e ir al cole.
Te pido para que todos los niños puedan ir a la escuela y estudiar.
Marcelo A. Murúa

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Celebraciones, poemas y cuentos para Docentes

CELEBRACIONES, POEMAS, CUENTOS PARA DOCENTES

CELEBRACIÓN PARA DOCENTES COMIENZO DEL AÑO ESCOLAR

Reunidos en el lugar adecuado entran dos docentes a los que recibimos puestos de pie: Uno lleva un cirio encendido. Otro: la Palabra

CANTAMOS: (Elegir una canción que se refiera a la Luz y a la Palabra)

EVANGELIO de Marcos 9, 30-37: En aquel tiempo, enseñaba Jesús a sus discípulos. Les decía: El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán; y a los tres días resucitará. Pero no entendían estas palabras y no se atrevían a preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y una vez en casa, Jesús les preguntó: ¿Qué discutían por el camino? Ellos no contestaron, porque por el camino habían discutido sobre quién entre ellos sería el más grande. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: El que quiera ser el primero, que sea el último y el servidor de todos. Tomó en sus brazos a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: El que recibe a uno de estos pequeños en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, no es a mí a quien recibe, sino al que me ha enviado.

(Breve reflexión en silencio). Se puede compartir espontáneamente alguna expresión personal si es oportuno.

SIMBOLOS: (que pueden ser presentados en el momento que se considere oportuno)..

• Un elemento que represente al docente elegido por ellos.

• Una maestra escribió este precioso texto: Toda la naturaleza es un anhelo de servicio. Sirve la nube, sirve el viento, sirve el surco. Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú; donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú; donde haya un esfuerzo que todos esquivan, acéptalo tú. Sé el que apartó la piedra del camino, el odio entre los corazones y las dificultades del problema. Hay la alegría de ser sano y la de ser justo; pero hay, sobre todo, la hermosa, la inmensa alegría de servir. ¡Qué triste sería el mundo si todo en él estuviera hecho, si no hubiera un rosal que plantar, un proyecto que emprender! Que no te atraigan solamente los trabajos fáciles. ¡Es tan bello hacer lo que otros esquivan! Pero no caigas en el error de que sólo se hace mérito con los grandes trabajos; hay pequeños servicios que son buenos servicios; adornar una mesa, ordenar unos libros, peinar una niña. Aquél es el que critica, éste es el que destruye, tú sé el que sirve. El servir no es faena sólo de seres inferiores. Dios, que da el fruto y la luz, sirve. Podríamos llamarle así: «El que sirve». Y tiene sus ojos fijos en nuestras manos y nos pregunta cada día: «¿Serviste hoy? ¿A quién? ¿Al árbol, a tu amigo, a tu madre?»

• Un corazón con nombres de nuestros alumnos: Aprendamos el nombre de nuestros alumnos como un primer paso para aprender a amarlos y algún día cuando nos pregunten: -¿Has vivido? ¿Has amado? Podamos, sin decir nada, abrir el corazón lleno de nombres.

CANTAMOS la siguiente canción u otra apropiada:

Cristo te necesita para amar, para amar,
Cristo te necesita para amar.
NO TE IMPORTEN LAS RAZAS NI EL COLOR DE LA PIEL
AMA A TODOS COMO HERMANOS Y HAZ EL BIEN (bis)
Al que vive a tu lado dale amor, dale amor;
al que viene de lejos dale amor (bis)
Al que habla otra lengua dale amor, dale amor;
al que piensa distinto dale amor (bis)

Para afrontar el año que acabamos de comenzar queremos presentarte nuestras aspiraciones. Al escuchar cada oración exclamamos todos: EN TI CONFIAMOS, SEÑOR.

1. Ayúdanos a hacernos como niños, a cultivar esa sana ingenuidad que nos permite cruzar despacio el paisaje de la vida para aprender de todo y de todos. EN TI CONFIAMOS, SEÑOR.

2. Enséñanos a afrontar la vida con valentía, sin desanimarnos ante las dificultades. EN TI CONFIAMOS, SEÑOR.

3. Deseamos confiar hasta la audacia en tu bondad Dios Padre que acompañas nuestras vidas. EN TI CONFIAMOS, SEÑOR.

4. Queremos vivir agradecidamente. Lo más importante que tenemos es gracia, regalo. Quien entiende esto vive la vida agradecidamente y hace de ella una fiesta de detalles de gratuidad que llenan de perfume toda la casa. "Siempre queda algo de fragancia en la mano del que ofrece rosas". EN TI CONFIAMOS, SEÑOR.

5. Y todo ello, envuelto en el abrazo que nos damos unos a otros, signo del gran abrazo que nos da nuestro Dios. LOS INVITAMOS A REGALARNOS UNOS A OTROS ESE ABRAZO.

CANTAMOS:

NO HAY MAYOR AMOR

No hay mayor amor que dar la vida. No hay mayor amor. (bis)
Este es mi cuerpo y mi sangre todo esto es lo que soy; quedo por siempre entre ustedes aunque parta no me voy.
No temáis, amigos míos si algún tiempo no me ven, si entre ustedes se quieren me verán a mí también.
El miedo no es sentimiento que abriga el que cree en mí, recuerden estas palabras: "al mundo yo lo vencí".
Les enviaré mi Espíritu que consuela en el dolor; alentará la esperanza, traerá fuego al corazón.

CELEBRACIÓN PARA EL DÍA DEL DOCENTE
Fuente: www.ferececa.es/Pastoral

Es una Celebración de la Palabra como Acción de Gracias por la vocación educativa. Sería deseable que cada educador tuviera un pequeño folleto con los textos: salmo, palabra de Dios, texto reflexivo, peticiones, oración final.

MONICIÓN DE ENTRADA

Hagamos un alto en el camino. Vamos a compartir unos momentos de reflexión y oración. Dios tiene que ser el fundamento primero y último de nuestro quehacer educativo. La Buena Noticia de Jesús tiene que ser el soporte, desde las Bienaventuranzas y el mandato del Amor, de los valores fundamentales que intentamos compartir con nuestros alumnos. Pocas veces nuestros alumnos/as oran por nosotros. Son olvidadizos. Pero nosotros sabemos que para nada vale el estudio sin el calor de la oración y nada vale la oración sin la fortaleza del estudio. Hoy vamos a orar por nosotros mismos, que necesitamos el estímulo y la compañía del Señor.

Poner un poco de música suave.

SALMO COMPARTIDO A DOS COROS:

Señor Jesús, eres luz para mi camino. Eres el Salvador que yo espero.
¿Por qué esos miedos ocultos? ¿A quién temo, Señor?
La vida es como una encrucijada, y a veces, indeciso, no sé por dónde ir.
Creo en ti, Señor Jesús. Tú eres la defensa de mi vida. ¿Quién me hará temblar?

Lo sé de sobra: seguirte es duro; ¡hay tantas cosas fáciles de conquistar a mi lado!
Yo sé, Señor, que si me dejo llevar por ellas, me atarán hasta quitarme la libertad que busco.
Yo sé que si te sigo y me fío de ti los obstáculos del camino caerán como hojas de otoño.
Aunque la mentira y la violencia acampen contra mí,
aunque el dinero y el placer me rodeen como un ejército, mi corazón, Señor Jesús, no tiembla.
Aunque la publicidad fácil me declare la guerra y mis ojos encuentren en cada esquina
una llamada a perder mi dignidad humana, mi corazón dirá que no, porque en ti me siento tranquilo.

Una cosa te pido, Señor, y es lo que busco: vivir unido a ti, tenerte como amigo
y alegrarme de tu amistad sincera para conmigo. En la tentación me guardarás
algo así como el paraguas de la lluvia; en la tentación me esconderás en un rincón de tu tienda,
y así me sentiré seguro como sobre roca firme. Señor Jesús, escúchame, que te llamo.
Ten piedad. Respóndeme, que busco tu rostro. Mi corazón me dice que tú me quieres,
y estás presente en mí, que te preocupas de mis problemas como un amigo verdadero.

Busco tu rostro: no me escondas tu rostro. No me abandones, pues tú eres mi Salvador.
Dame la certeza de saber que aunque mi padre y mi madre me abandonaran
Tú siempre estarás fiel a mi lado. Señor, enséñame tu camino,
guíame por la senda llana. Yo espero gozar siempre de tu compañía.
Yo quiero gozar siempre de tu Vida en mi vida.

Espero en ti, Señor Jesús: dame un corazón valiente y animoso para seguirte.
Tú que eres luz para mi camino y el Salvador en quien yo confío.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo...
Con música de fondo, se puede hacer un rato de "eco" del salmo. (repetir la palabra o frase que más nos gustó)

LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS

2Corintios 6, 3-10:
“En cuanto a nosotros, no damos a nadie ninguna ocasión de escándalo, para que no se desprestigie nuestro ministerio. Al contrario, siempre nos comportamos como corresponde a ministros de Dios, con una gran constancia: en las tribulaciones, en las adversidades, en las angustias, al soportar los golpes, en la cárcel, en las revueltas, en las fatigas, en la falta de sueño, en el hambre. Nosotros obramos con integridad, con inteligencia, con paciencia, benignidad, con docilidad al Espíritu Santo, con un amor sincero, con la palabra de verdad, con el poder de Dios; usando las armas ofensivas y defensivas de la justicia; sea que nos encontremos en la gloria, o que estemos humillados; que gocemos de buena o de mala fama; que seamos considerados como impostores, cuando en realidad somos sinceros; como desconocidos, cuando nos conocen muy bien; como moribundos, cuando estamos llenos de vida; como castigados, aunque estamos ilesos; como tristes, aunque estamos siempre alegres; como pobres, aunque enriquecemos a muchos; como gente que no tiene nada, aunque lo poseemos todo”

- Se puede realizar un breve comentario entre todos de la Palabra

Después de la Palabra se puede hacer un "gesto simbólico": Poner sobre el altar, junto a la Biblia, el ideario educativo, o el escudo del Colegio, o la bandera del Colegio, o un ramo de flores, etc. y encender un Velón grande que represente la "llama" de la educación y de la vocación educativa. Si no son muchos los educadores, se les puede obsequiar una pequeña lámpara para que tomen la luz del Velón de la Educación. Siempre con un poco de música o un canto apropiado. Luego, colocan su lámpara o vela en el altar o en torno al símbolo elegido.

- Un texto reflexivo. "Los genes de la vida"
(Se puede leer un cuento breve, un artículo, un poema. Nosotros ofrecemos éste porque creemos que ayuda a reflexionar).


Existía, en no sé qué laboratorio del mundo, escondido entre aparatos, probetas y papeles, un científico que casi nadie conocía. Era un científico dedicado única y exclusivamente a la ciencia. Llevaba más de 40 años encerrado en un magnífico laboratorio que había ido ampliando y perfeccionando con el paso de los años. Él, como casi todos los científicos, tenía la pretensión y hasta la obsesión de poder explicarlo todo, absolutamente todo lo que ocurriese a su alrededor: desde el ruido de las alas de una mosca hasta las probabilidades de desgaste de un neumático que transita por distintos tipos de terreno. Esta pretensión era la causa de que hubiera renunciado a los amigos, al tiempo de ocio e incluso a la posibilidad de crear una familia. Como es de suponer, no había renunciado a tantas cosas para conformarse con medir las revoluciones por segundo a las que gira la rueda de un trailer. Él buscaba algo más. Sabía que algo "gordo" estaba a punto de emerger de su pequeña cabeza. Había días que se desanimaba y en los que estaba a punto de dejar todo. Pero cada mañana cuando se levantaba, se despertaba, a la par que su cuerpo, un gusanillo en sus tripas que le decía que continuase, que estaba cerca de lo que buscaba. Había investigado el genoma humano minuciosamente. Lo conocía de arriba a abajo, de izquierda a derecha. Sabía las posibilidades que tenía un niño de tener ojos azules; las razones por las que uno es albino; las diferencias entre los hombres y las mujeres. Explicar todo esto era relativamente fácil: el ADN del ser humano contiene un código formado por la combinación de cuatro bases nitrogenadas, según qué combinación presentase cada ADN daría lugar a un tipo u otro de hombre.

Todo estaba minuciosamente programado en ese pequeño "tesoro" que cada uno llevamos dentro. Sin embargo, no estaba satisfecho. Sus descubrimientos no tenían nada de original, había cientos de laboratorios que habían llegado a las mismas conclusiones que él. El buscaba algo más. Como buen científico sabía que no es posible investigar nada si no se tiene una pregunta previa a la que contestar. Y él tenía una: ¿Por qué los hombres y las mujeres a veces hacían cosas para las que no han sido programados? No encontró las guerras en el código genético, ni tampoco las infidelidades, ni los engaños, ni los insultos, ni la explotación, ni las dictaduras, ni, en definitiva, los sinsentidos que cada día veía en la vida. Quería, ansiaba, necesitaba encontrar la raíz de todos estos males para extirparlos y así hacer que los hombres y las mujeres de su mundo no fueran infelices. Si fuera capaz de encontrar esto dentro del código genético...lograría crear al hombre y a la mujer perfectos. Una mañana gris, de esas que profetizan un día "corriente" y sin novedades, contemplaba, por enésima vez, el código genético de una de sus células. De repente descubrió algo extraño, algo prácticamente imperceptible, algo difuso y enmascarado. Se trataba de una combinación extraña que hasta la fecha no había observado. Las cuatro bases nitrogenadas que tenía ante sus ojos no respondían a la lógica común, entre otras cosas, porque constantemente estaban variando sus enlaces. ¿Qué sería aquello...? Entonces descubrió lo que llamó "los genes de la vida". Intuyó que se trataba de un espacio de libertad, un espacio sin lógica. Había encontrado la raíz de los males del hombre. Quizá -pensó-, estos fueran los últimos genes que Dios sopló en la nariz del hombre cuando una vez creado lo convirtió en un ser viviente. Se trataba, sin duda, de la base biológica del Espíritu del hombre. Sin dar noticia de su descubrimiento decidió que había que extirparlo, así conseguiría su ansiado hombre lógico, hombre perfecto. Creó una enzima capaz de atravesar el núcleo de las células y cortar, como si de unas tijeras se tratase, estos pocos genes responsables de tantos males. Una vez creada la enzima, eligió un país en el que poner a prueba su experimento. Desde su laboratorio y leyendo todos los días los periódicos de ese país seguiría el transcurso de sus acontecimientos. Efectivamente sus previsiones se cumplían día a día. En el país elegido a tan sólo un mes de iniciado el "tratamiento" empezaron a desaparecer los conflictos callejeros; a los dos meses no era posible encontrar una noticia de malos tratos; y a los cinco meses la dictadura que gobernaba se cayó por sí misma; no había explotación y la gente no consumía drogas. Nuestro científico estaba perplejo, había conseguido nada menos que "recrear" al hombre. La satisfacción que sentía él, sería parecida a la de Dios en ese séptimo día en el que descansó. Pero esta satisfacción comenzó a volverse angustia cuando, al seguir recibiendo los diarios del país en cuestión, descubrió que cada vez eran menos voluminosos. Ciertamente que la página de sucesos había desaparecido por innecesaria, pero a su vez, no se escribía nada de deportes; la sección de cultura se limitaba a una pequeña y vacía crónica; no había artículos de opinión. ¿Que estaba ocurriendo? Observó que no había infidelidades, pero tampoco compromisos; no había guerras, pero tampoco encuentros; no había dolores, pero tampoco placeres. En definitiva, lo que creía haber atrapado, tan sólo se había mudado el traje.

Concluyó que sus "genes de la vida" eran los responsables de la libertad: de lo peor de los seres humanos, pero también de lo mejor de ellos. Estos genes eran el Espíritu, que por ser Espíritu no se sabe si va o viene, sólo hay que estar atentos a su rumor. Asustado por la barbaridad que acababa de crear sólo pensaba en morirse. La solución no era extirparlos, ni maniatarlos, ni quitarles su movilidad...la solución era educarlos, sí, educarlos. Decidió dejar la investigación y dedicarse a la educación. Su obsesión, desde entonces, seguiría siendo la misma: estos "genes de la vida", pero ahora se dedicaría a cuidarlos por ser la parte más vulnerable y, a la vez, más importante que los hombres y las mujeres llevamos dentro.

(No se hace ningún comentario. Se deja un instante de silencio)

PETICIONES:

Oremos por nosotros mismos, los educadores y educadoras de nuestro Centro Educativo, para que, con libertad y desde la libertad, eduquemos con sentido y orientación a aquellos y aquellas que la vida nos ha encomendado. A cada oración respondemos: Roguemos al Señor

• Oremos por nuestros alumnos/as, para que, aunque no se den cuenta ahora, hagan crecer en sus vidas las semillas de humanidad, de misericordia, de verdad, justicia y fraternidad que vamos sembrando cada día en ellos. Oremos: Roguemos al Señor.
• Oremos por las familias de los alumnos y por las nuestras, para que no perdamos el rumbo y el sentido evangélico que queremos vivir en un amplio horizonte de libertad solidaria. Oremos: Roguemos al Señor
• Oremos por todos los educadores y educadoras de nuestro país, para que nos sintamos "maestros" con el único y mejor Maestro, Jesús de Nazaret. Oremos: Roguemos al Señor
• Oremos por quienes sufren, por los pobres, por los necesitados de todo tipo, adultos, jóvenes, niños y niñas de nuestro país. Oremos: Roguemos al Señor

Oración: Todo esto se lo pedimos a Dios por medio de Jesús, su Hijo y hermano nuestro, para que nos bendigan y ayuden en todo momento por los siglos de los siglos. Amén.

Se invita a rezar juntos el PADRENUESTRO

Se termina con la Oración: Señor, haz de mí un instrumento de tu paz.

Que donde hay odio, yo ponga el amor.
Que donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que donde hay error, yo ponga la verdad.
Que donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que donde hay desesperación, yo ponga la esperanza.
Que donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que donde hay tristeza, yo ponga la alegría.
Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar, ser comprendido, cuanto comprender, ser amado, cuanto amar. Porque es dándose como se recibe, es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo, es perdonando, como se es perdonado, es muriendo como se resucita a la vida eterna.

Se invita a darnos la paz.

Oración final: "Que la Luz del Señor Jesús, el Maestro, nos ilumine en nuestros pasos educativos. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Podemos ir en paz".

CELEBRACIÓN PARA EL DOCENTE

1.- ADECUEMOS UN SITIO APROPIADO PARA REALIZAR UN ENCUENTRO ORANTE.

2.- REALICEMOS UN POSIBLE PLAN DE ORACIÓN. Aprovechemos si nos gusta la siguiente sugerencia.

a.- CANCIÓN


b.- LECTURA BIBLICA. Hechos. 2, 38-47: “

c. COMPARTIR LA REFLEXION. ¿Que dice este texto a tu vida hoy?

d. REALIZAR UN MENSAJE DE CARTELERA PARA UBICAR EN LA SALA DE REUNIONES(puede ser en grupo para socializar)

e. ORAR JUNTOS EL PADRE NUESTRO

Relator: Padre Nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre

Todos: Santificado por todos los que escuchan tu llamado. Por los que han entregado su vida al servicio de la educación ya sean laicos, sacerdotes, religiosas y religiosos.

Relator: Venga a nosotros tu Reino

Todos: Venga tu Reino a través de la fraternidad en la comunidad educativa. A través del perdón mutuo y la entrega incondicional, en la experiencia de solidaridad con los compañeros de trabajo, con los alumnos, con los padres.

Relator: Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo.

Todos: Hágase tu voluntad en nuestra vida escolar de todos los días, en nuestra misión de enseñar y en nuestra respuesta a las necesidades de las personas que tenemos más cerca y de nuestra familia. Que se cumpla tu voluntad en nuestra propia vida.

Relator: El pan nuestro de cada día, dánosle hoy.

Todos: En la entrega de tantos hombres y mujeres comprometidos en la tarea de la enseñanza y especialmente para con los más pobres, con los más necesitados En tantos docentes entregados a la educación de niños y jóvenes enfermos, discapacitados, desvalidos, con capacidades diferentes en los cuales se muestran como testigos de tu amor y de tu misericordia

Relator: Perdona nuestras ofensas

Todos: Como nosotros perdonamos tantas veces las injusticias de parte de la sociedad, de los gobiernos, la falta de valoración de nuestras personas, de nuestra profesión, de nuestro esfuerzo y entrega, de la remuneración insuficiente que recibimos. Perdónanos a todos nosotros y enséñanos a seguir buscando un mundo mejor y más justo para todos.

Relator: No nos dejes caer en la tentación

Todos: De la comodidad y del miedo. De poner resistencia a las exigencias de tu Evangelio. De vivir sin ilusión nuestra vida de docentes comprometidos.

Relator: Y líbranos del mal

Todos: De ser duros de corazón ante la debilidad y fragilidad de nuestros niños y jóvenes. De la frialdad o indiferencia de los problemas y dificultades de nuestros colegas. De no comprometernos con el Ideal, los objetivos y proyectos de nuestra escuela. Amen.

f. CANCIÓN FINAL.

3. REALICEMOS UN COMPROMISO que podamos vivir a nivel personal y en los ámbitos donde nos desempeñemos.



CELEBRACIÓN PARA EL DOCENTE

Decoremos el lugar de reunión con frases o láminas que nos hablen de la escuela o de la educación.

1. Elijamos una canción que sepa todo el grupo

2. Leamos con atención el siguiente texto:

Presta un poco más de atención a partir de hoy: Al periódico que lees, A la radio que escuchas, A la televisión que ves, O al Internet por el que navegas. Por muy de vacaciones que estés, Sigues viviendo en el mundo. Y en el mundo, también en verano, Siguen pasando cosas; a veces cosas muy importantes, Que afectan a miles de niños y jóvenes entre los cuales pueden estar nuestros alumnos. El mundo, de nuestros chicos puede ser para nosotros muy grande y muy lejano. Para otros es quizá algo tan pequeño, que se reduce a sus alumnos solo a la hora de clases. El mundo de tus alumnos puede estar lejos o cerca, según lo vivas en tu corazón, según te intereses por lo que pasa con ellos más allá de la escuela. Si te pones una venda en los ojos, apenas verás nada. Si sólo te interesas de lo tuyo, y de los tuyos en el reducido mundo de tu casa o de la clase, lo que pase en el mundo o en la sociedad con aquellos que estás educando, será para ti como un lejano rumor apenas perceptible.

3. Compartamos la noticia más notoria de estos días sobre niños, adolescentes y jóvenes.

4. Compartamos: ¿qué cosas se pueden hacer para conocer, comprender, amar más y educar mejor a nuestros alumnos?. ¿Cómo trabajar para que los valores del evangelio vivan en sus corazones hoy?.

5. Compartamos la reflexión a partir del Evangelio de Juan Cap. 17

6. Tener para cada persona la siguiente oración y leerla en grupo:

SEÑOR JESUS, RABÍ, MAESTRO (Por Juan José Diez Benito)

Paseaste por las grandes avenidas de la ciudad, y soñaste con construir personas. Te hiciste a la mar, y soñaste con dejar estelas de sabiduría. Subiste a la montaña, y soñaste con compartir ideales de vida. Caminaste entre dorados trigales, y soñaste con sembrar verdades. Contemplaste un bello amanecer primaveral, y soñaste con abrir luminosos horizontes. Te perdiste en una encrucijada de caminos. y soñaste con orientar a vacilantes.
La naturaleza te interrogó sobre sus esencias, y soñaste con formar investigadores. Te deslumbró la belleza de un paisaje de otoño, y soñaste con dejar rastros de sensibilidad. Te hirieron las piedras del camino, y soñaste con esculpir voluntades recias. El pájaro enjaulado, en bonita jaula, pero enjaulado, te conmovió, y soñaste con hacer personas libres.
Maestra, Maestro, soñé... eso es vocación. Profesora, Profesor me llama la sociedad. Pero el simple enseñar no es lo más rico de mi función. Educadora, Educador soy, lo que me compromete más es la plenitud personal del educando el compromiso de mi quehacer. Y un elemento de su plenitud es su dimensión social.

7. Canto final y entrega de recordatorios o símbolos.

GUIÓN DE MISA PARA EL DÍA DEL DOCENTE

1 – ORIENTACIÓN DE LA CELEBRACIÓN

Hermanos y hermanas: Ustedes me llaman Maestro y Señor; y tienen razón, porque lo soy. Así se expresó Jesús después de lavar los pies a sus discípulos. Desde el momento en que el Hijo de Dios quiso llamarse "Maestro" colocó ese título entre los más sublimes de la tierra. Hoy estamos reunidos maestros (profesores) y alumnos para agradecer y suplicar. Agradecer el don de esta insustituible vocación y suplicar la gracia de ser fiel a ella. Con alegría, porque nuestra Comunidad educativa está de fiesta, nos ponemos de pie, recibimos al padre que presidirá nuestra eucaristía, y uniendo nuestros corazones y nuestras voces, cantamos......

2- ACTO PENITENCIAL

- Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida. Señor, ten piedad. R: Señor ten piedad.
- Tú eres Maestro y Señor. Cristo, ten piedad. R: Cristo ten piedad.
- Tú eres el Buen Pastor. Señor, ten piedad. R: Señor ten piedad.

3- LITURGIA DE LA PALABRA

Monición general: Vamos a escuchar la Palabra de Dios. Ella nos hará comprender y valorar el motivo que hoy nos reúne fraternalmente. Abramos la mente y el corazón a su mensaje.

Primera lectura (Flp 4,4-9): “Alégrense siempre en el Señor. Vuelvo a insistir, alégrense. Que la bondad de ustedes sea conocida por todos los hombres. El Señor está cerca. No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios. Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús”

Salmo (40, 2. 4ab. 7-10): En respuesta a este mensaje, el salmo expresa la alegre disposición de quien desea seguir al Señor. Participamos de esta oración, aclamando:
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.


Esperé confiadamente en el Señor, Él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor.
Puso en mi boca un canto nuevo, un himno a nuestro Dios. Muchos, al ver esto, temerán y confiarán en el Señor.
Feliz el que pone en el Señor toda su confianza. ¡cuántas maravillas has realizado, Señor, Dios mío!
Por tus designios a favor nuestro, nadie se te puede comparar. Quiero anunciarlos y proclamarlos, son innumerables.
Tú me diste un oído atento, no me pediste sacrificios, entonces te digo: “Aquí estoy para hacer tu voluntad”

Evangelio (Mc 6, 30-34): “Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. El les dijo: “Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco”. Porque era tanta la gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer. Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto. Al verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos”

4- ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada intención, decimos: Danos un corazón grande para amar.

• (un docente) Por nosotros los educadores, para que, con paciencia y bondad, alentemos en los alumnos el deseo de crecer y superarse. Oremos.
• (un docente) Por nuestros alumnos, para que, con alegre responsabilidad, encaren la tarea de sus propia educación. Oremos
• (un docente) Por nosotros y por nuestros alumnos, para que juntos, con afecto y comprensión, busquemos una esmerada preparación religiosa, cultural, moral y social. Oremos.
• (un alumno) Por nuestros educadores de quienes nos sentimos particularmente deudores, para que el Señor recompense su entrega de amor por nosotros. Oremos.
• Peticiones libres.....

5- PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

El Señor, nuestros Dios, nos ha enriquecido con toda clase de bienes materiales y espirituales. Por eso, presentemos al Señor nuestro propósito de ponerlos al servicio de los demás. (Se pueden presentar por parte de los docentes y de los alumnos algunos elementos que representen el sentido de la celebración del día del docente)

6 - PREFACIO (PE. Vb.)

Jesús ha querido asociar a los docentes a su misión evangelizadora. Por eso, elevemos el corazón y demos gracias al Señor nuestro Dios, porque él es el Camino, la Verdad y la Vida.

7 – COMUNIÓN

Hermanos: Jesucristo es el Pan que se nos parte y reparte para unirnos como hermanos. Con alegría, marchemos a la mesa del Señor.

Gesto de agradecimiento: Después de la oración poscomunión, un alumno leer el siguiente poema: (Si se prefiere se puede imprimir un recordatorio).

Tú me enseñaste a volar
Tú me enseñaste a volar con alas de pajarillo cuando no era más que un niño sin miedo a la libertad. No envejecerás jamás, amigo, hermano, maestro. Te han robado el corazón los muchachos en la escuela, ellos pasan, tú te quedas: algo de ti llevarán. Te han robado el corazón los muchachos en la escuela, ellos pasan, tú te quedas: tú me enseñaste a volar.
Tú decidiste volar dejando crecer a todos, cada cual tuvo a su modo su sueño de libertad. Nunca he podido olvidar aquella lección pequeña: "Cada cual es lo que sueña, sueñe un poco cada cual". Van diciendo que alzarás el vuelo como un chiquillo, hermano, maestro, amigo, quédate un poquito más. Siempre tendrás un lugar en mi corazón de niño, compañero de camino: tú me enseñaste a volar.
(Pedro María García Franco)

8 – CANTO FINAL

Queridos amigos: Con alegría por haber renovado ante el Señor el entusiasmo por la vocación de enseñar de nuestros docentes, nos retiramos cantando.

REFLEXIONES PARA DOCENTES - PRIMER DÍA DE CLASE

Por Gonzalo Abio y Ana Margarita Barandela

Un artículo detallado donde sus autores sobre el comienzo del primer día de clase. Cómo motivar a sus alumnos, cómo presentarse y cómo crear un ambiente óptimo entre profesor y alumnos.

Escena primera (unos minutos antes del inicio de la primera clase del curso en una academia de lenguas): Las personas llegan a la sala de aulas y miran rápidamente para escoger dónde se sentarán, casi siempre en la exacta mitad del espacio existente entre otras dos personas desconocidas. Miradas ansiosas, con muchas expectativas y temores de por medio ante el nuevo curso mientras los pensamientos se agolpan en sus mentes ¿Cómo será el profesor? ¿Me llevaré bien con mis compañeros? ¿Conseguiré de esta vez aprender de verdad? Juguetean nerviosos con los "instrumentos" traídos a la clase: lápiz, bolígrafo, goma, cuaderno, etc. mientras observan el rostro de las personas presentes o que entran en la sala, en cuanto algunos pocos entablan una tímida presentación en voz baja, para "no molestar a los otros".

Escena segunda: El profesor o profesora entra y después de organizar los papeles y libros que trae consigo, con gestos de quien ya tiene experiencia en el asunto, escribe cuidadosamente en la pizarra la fecha, para comenzar, acto seguido, con su clase dando la bienvenida y los buenos días o según corresponda, presentándose (muchas veces en la lengua que enseña) para pasar después, con la mejor de su sonrisas, a preguntar el nombre de cada uno de los presentes en la sala o pedir que se presenten ellos mismos. En ese momento, el corazón del alumno late a un ritmo frenético y la presión arterial se dispara, como se puede notar en las mejillas súbitamente rojas y los ademanes de muchos de esos alumnos, siendo común que algunos de ellos no atinen a decir algo a pesar del profesor y alumnos repetir la frase varias veces.

Reflexión: ¿Será posible poder brindar un cuadro diferente en un momento tan especial y relevante como éste? Pues ese será el tema sobre el cual queremos reflexionar en este trabajo. Como dice Carol Miller Lieber, el primer día de clases es el único día en que los alumnos cuando llegan a su casa comparten con su familia sus impresiones sobre el grupo y el profesor. A esto le añadimos que ese conjunto de impresiones iniciales que indefectiblemente se hará el alumno, muchas veces se resume en frases como "me parece que ..." , "creo que...".Por otra parte, ése es también un día de gran importancia en el que se comienza a establecer el contrato didáctico entre profesores y alumnos, como han argumentado en numerosos trabajos los investigadores de la escuelas didácticas. "Se llama contrato didáctico al conjunto de comportamientos del profesor que son esperados por los alumnos y el conjunto de comportamientos de los alumnos que son esperados por el profesor... Ese contrato es el conjunto de reglas que determinan una pequeña parte explícitamente pero sobre todo implícitamente, que cada parte de esa relación didáctica deberá manejar y que de una manera o de otra, tendrá que rendir cuenta ante el otro" Brousseau (1986). La actuación del profesor en ese primer día, y las primeras impresiones derivadas de ello, será de gran importancia en el desempeño posterior del alumno. El primer día de clases es la primera oportunidad para mostrar el estado de ánimo que se quiere que los alumnos mantengan en el curso. Por eso es tan necesario pensar y experimentar en lo que pudiéramos hacer en ese momento para lograr la mayor efectividad posible en el transcurso del curso.

¿Podemos hacer algo antes de la clase?: Aún antes de comenzar la primera clase, en los minutos previos a la misma, cuando los alumnos están llegando a la sala, o incluso, si ellos ya están, y es el profesor el que llega a la misma, algunos minutos de una música potencializadora en español que sea conocida de los alumnos, y en un volumen de moderado a bajo, ayuda a aliviar las tensiones iniciales y aquel incómodo silencio previo. En nuestro caso, con alumnos de habla hispana solemos usar las conocidas canciones de la cantante colombiana Shakira, lo cual proporciona un ambiente alegre" y “familiar”, benéfico para el alumno.

Haga algo para que cada alumno se sienta invitado y bien recibido, pero no expuesto: Esto, en parte tiene que ver con lo que ocurre en la escena segunda, al inicio de estas reflexiones. La no exposición directa del alumno en esta etapa inicial puede ser de gran importancia, pues hay alumnos que se pueden sentir agredidos. Debemos pensar si esa actividad de presentación inicial de los integrantes del grupo, no pudiera ser realizada en pequeños grupos, al contrario de ser preguntas hechas directamente por el profesor o profesora a uno o varios alumnos escogidos al azar. De una forma muy simple, puede ser modificado ese “mal momento” en algo agradable o divertido. Dos actividades sencillas con ese objetivo son: (a) Pedir a los alumnos que se organicen en una rueda, ordenándose según la letra de inicio de su apellido. Para lo cual deberán preguntar cómo se llaman los demás o, (b) que los alumnos confeccionen fichas en papel donde escribirán, con letra grande, su nombre y otros breves datos personales, para después pasearse y presentarse entre ellos, estando el profesor incluido en el grupo. Estas actividades son de gran importancia y ayudan a distender el ambiente inicial que describíamos previamente. El tono, lúdico o no, mostrado por el profesor o profesora a la hora de hacer estas actividades ayudarán a fijar el ambiente pretendido de trabajo en el curso. Después de haber realizado alguna de estas sencillas actividades, u otras con propósito similar, el ambiente en la sala de aula será muy diferente al inicial, y se podrá pasar entonces, a la comunicación o negociación, de los objetivos del curso, forma de evaluación, etc. que es lo que normalmente hacen los profesores en los primeros minutos del inicio del curso.

No trate de iniciar el curso con una clase expositiva: Trate de estimular el trabajo de los grupos y el conocimiento de manera relajada. Una estrategia muy usada, tanto en los materiales y libros didácticos especialmente diseñados, como en la actuación de algunos profesores que enseñan para adultos, es sobrecargar de información la primera clase, con la intención de mostrar que lo que van a aprender no es tan fácil como parece y se presta a muchos malentendidos. A lo largo de nuestra enseñanza donde nos interesa saber qué ocurre especialmente en esas primeras clases, hemos experimentado con diversos procedimientos y carga de información y hemos percibido que, a largo plazo, es más beneficioso invertir tiempo en ese tipo de actividades de interacción iniciales, con una carga de información adecuada, donde se vele, no por mostrar al alumno lo que no sabe, y sí algunas frases de importancia, dejando la profundización para que ellos lo realicen en su casa o en otro momento, proporcionándoles las pistas e informaciones adecuadas para la consecución del trabajo pedido y la comprobación de los resultados. Eso tampoco significa que la primera clase ideal sea la considerada “ligera” con poco contenido, pues el alumno, entonces, pudiera percibir que no ha aprendido todo lo que podía en ella, y llevar la sensación de que está perdiendo su tiempo y su dinero. Todo lo contrario, debemos trabajar para que la opinión no sea ésa. O sea, debe haber un equilibrio en el contenido, dificultad, nivel de procesamiento y carga cognitiva exigida en el ejercicio, o clase en general, llevando en consideración, entre otras cosas, un nivel de desafío adecuado, propiciador del aprendizaje y sin grandes tensiones.

UNA MANERA DE EMPEZAR LAS CLASES

Himno

Vamos a trabajar, vamos a estudiar,
Que juntos podremos aprender mucho más.
Vamos a escuchar, vamos a leer,
Que todos tenemos mucho que conocer
Vamos a escribir, vamos a hablar,
Que todos tenemos mucho para contar


Como su nombre indica, el texto acabado de leer es un “himno” dedicado al primer día de clases (según edad y conveniencia de cada grupo). La activación de los esquemas mentales correspondientes por el conocimiento del mundo que trae el alumno consigo, le hacen inferir cuál debe ser el ritmo y entonación de ese “ himno” que el profesor o profesora invita a cantar de manera general, si hay alguien dispuesto a hacerlo. Si no hay nadie que se disponga para ello, el profesor o profesora puede ser el modelo, cantándolo con ritmo de marcha enérgica, e invitando, después, a acompañarlo. A los alumnos, la comprensión de ese “himno” no debe traer grandes dificultades por el vocabulario sencillo empleado. El hecho de todos cantar al unísono, coordinando la frecuencia respiratoria, así como entender el mensaje propuesto, donde ya se indica la atmósfera pretendida, debe traer beneficios al desarrollo del curso.

Normalmente es bueno trabajar con música en cada clase, y en este primer día, también terminar con la proyección de un video-clip de autores conocidos. Esa experiencia, con la tarea de identificar/conocer a los cantantes que aparecen, previa presentación de sus nombres y nacionalidades, contribuye a reafirmar el ambiente pretendido en el curso. No deje de invitar a los alumnos a cooperar con usted y con los otros alumnos. Para la estimulación del trabajo grupal, las actividades propuestas en cualquier libro didáctico, independientemente del enfoque seguido, pueden ser fácilmente modificadas con ese objetivo. El profesor o profesora, en vez de preguntar a un alumno o alumna en particular cómo se llama, muy bien puede presentar una dinámica y pedir que entre los alumnos lo realicen. Algo tan común en las primeras clases o unidades, es proporcionarles una hoja con los contenidos de la materia de acuerdo al nivel de la clase.

• Haga algo para que ellos perciban que están entrando en un ambiente de aprendizaje. Ocupe a los alumnos en algunas prácticas y procedimientos que serán después rutinas.
• En las primeras ocasiones en que sean realizadas actividades o procedimientos que sean nuevos para los alumnos, es muy provechoso que sean explicados de manera clara y sencilla y, preferiblemente, usando algún alumno como modelo previo. Explique la importancia o el porqué de esas actividades que usted propone en el aula y pregunte qué piensan los alumnos sobre eso. De esa manera se permitirá establecer una continua negociación y retroalimentación sobre lo que ocurre en la clase y, también muestra que el docente está preocupado con sus alumnos y los resultados pretendidos.
• Demuestre esfuerzo en aprenderse el nombre de los alumnos. La disposición de los alumnos organizados en una rueda, de acuerdo con el orden alfabético de sus nombres, tal como fue explicado arriba, debe ayudar a asociar y recordar sus nombres. Otra sugerencia al respecto es atender especialmente al nombre de unos cuantos alumnos y, si es posible, mencionarlos en el transcurso de la clase. ¿Y por qué no, escribir los nombres en un lado de la pizarra o en una cartulina dispuesta en una pared, con ese objetivo? El esfuerzo que se muestre en aprender los nombres de los alumnos siempre es bien recibido por ellos.
• No pierda tiempo en la clase: Organice la clase de manera que los alumnos no queden sin hacer nada en algún momento. Mientras ellos realizan alguna de las actividades, usted aproveche para preparar los ejercicios siguientes, escribir en la pizarra o dar un vistazo a lo que va a enseñar después. Sea lo más rápido posible a la hora de entregar fotocopias o algún otro material. Utilice para ello dividir los materiales por filas para que entre ellos se los pasen y repartan o también designar un "monitor" aleatorio que lo ayudará en esas tareas. Normalmente, ningún alumno se molesta por eso, todo lo contrario.
• Sea organizado: Haga fotocopias más que suficientes, evite el uso de equipos eléctricos pero si va a usar alguno de ellos preste especial atención a dejarlo preparado y en funcionamiento en el local aún ANTES de la clase. También que las cintas de audio o vídeo ya estén en la posición en que van a ser usadas.
• Sea secuencial: Los alumnos deben ser capaces de ver las relaciones entre las actividades que usted hace el primer día de clases y con los días posteriores. Si después de trabajar con determinados aspectos o procedimientos percibe que los mismos no fueron comprendidos o aprovechados totalmente, anime a los alumnos y comuníqueles que ellos serán trabajados o visto nuevamente en el curso.
• Encuentre su postura de enseñanza más efectiva para el primer día de clases. Esa postura es una combinación de las actitudes, puntos de vista y conductas que usted muestra más visiblemente. Su postura comunica sus "principios" - las cosas que tienen importancia para usted-. Use un lenguaje positivo para marcar sus expectativas, procedimientos y líneas de trabajo, y aproveche las primeras oportunidades para exponer y conversar con los alumnos sobre sus puntos de vista, interesándose por el de ellos también.
• No olvidemos que el éxito depende menos de los materiales, las técnicas y los análisis, y más de lo que sucede dentro de cada persona y entre las personas que están en el aula”. Y nosotros, como profesores, podemos hacer mucho por modificar, a nuestro favor, el ambiente de una clase o curso.


A TÍ, MAESTRO

El maestro es lo más grande que existe. El maestro es nada menos que aquél que no solo vive para sí mismo sino que vive para sus alumnos. Vive con sus alumnos. Vivirá en sus alumnos, aún después de morir el maestro.

El más grande maestro es Cristo. Él es, para los maestros cristianos, el modelo único. Cristo no vivió para sí mismo. Vivió por nosotros. Él vino al mundo para vivir con nosotros. Y, finalmente nos dejó Su Cuerpo y

Su Sangre para vivir en nosotros. Cristo nos enseñó que ser maestro significaba vivir por el discípulo y en el discípulo. Todo ello lo enseñó Cristo no solo con palabras sino con su ejemplo personal. Tener a Cristo de modelo de maestro es algo sencillamente maravilloso. Es una experiencia única. Nunca podrá entrar la rutina en nuestras vidas. Siempre habrá felicidad y el gozo de estar viviendo por el alumno. (Tanto en las buenas como en las malas). El maestro que tiene por modelo a Cristo, gozará por tener la convicción que su vida no es en vano, que aún después de su muerte vivirá en sus alumnos. Ante una tal visión del maestro, por más años de experiencia que posea, cada año escolar es un nuevo empezar. Cada alumno es una nueva persona. Los maestros tenemos que ver a cada alumno con los ojos que Dios ve a cada persona que ha creado. Los maestros tenemos que ver a cada alumno como queremos que Dios nos vea a nosotros. Los maestros tenemos que sonreír a cada alumno como queremos que Dios nos sonría a nosotros. Los maestros tenemos que perdonar a cada alumno como queremos que Dios nos perdone. No podemos decir a nuestros alumnos: "Yo te conozco", sin dejarle cambiar, crecer, madurar, sin confiar en Él. Tenemos que tratar a nuestros alumnos de la misma forma que lo hizo el padre con el hijo pródigo. No dijo: "Ya te conozco". Muy por el contrario lo perdonó y le permitió crecer, madurar. Y el hijo pródigo había cometido faltas mucho mayores que nuestros alumnos. Definitivamente, los maestros cristianos, tenemos que saber perdonar. Sólo así podremos rezar, junto con nuestros alumnos, el Padre Nuestro.

Antes de rezar el Padre Nuestro, en la Eucaristía, el sacerdote exclama: "Por Él, con Él y en Él". La próxima vez que vayamos a Misa, meditemos sobre nuestro compromiso como maestros cristianos.

Meditemos, pues si nuestra entrega, como maestros cristianos es POR nuestros alumnos, es CON nuestros alumnos, es EN nuestros alumnos. Solo ahí estaremos imitando más profundamente a Cristo, nuestro modelo. Por todo ello, empecemos como si fuese nuestro primer año de clases, con el entusiasmo y el candor de aquél que por primera vez ha escuchado Cristo exclamar: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida", y se entrega de lleno con todas sus fuerzas, con todo su corazón, con toda su alma, a mostrar ese Camino, esa Verdad y esa Vida a sus alumnos. Sólo así seremos maestros cristianos felices porque estaremos viviendo por nuestros alumnos, con nuestros alumnos y seguiremos aún después de nuestra muerte, en nuestros alumnos.

Julio Corazao

TÚ ERES MAESTRO

Si tu corazón late más aprisa viendo a tus alumnos. Si cada persona es para ti un ser que se debe cultivar. Si cada hora de clase se ha escapado aprisa. Si quieres más tu trabajo cada año que pasa. Si las dificultades inevitables te encuentran sonriente. Si los padres y los niños dicen que eres amable. Si tu justicia sabe revestirse de amor. Si combates al mal pero no al pecador. Si sabiendo tantas cosas no te crees sabio. Si sabes volver a estudiar lo que creías saber. Si en lugar de interrogar sabes, sobre todo, responder. Si sabes ser niño permaneciendo maestro. Si ante la belleza sabes sorprenderte. Si tu vida es lección y tu palabra silencio.

Si tus alumnos quieren asemejarse a ti, entonces...TÚ ERES MAESTRO.

Cuento: EL NIÑO PEQUEÑO

Había una vez, un niño pequeño que comenzó a ir a la escuela. Era bastante pequeño y la escuela muy grande. Cuando descubrió que podía entrar en su aula desde la puerta que daba al exterior, estuvo feliz y la escuela no le pareció tan grande. Una mañana, la maestra dijo:- Hoy vamos a hacer un dibujo. - ¡Qué bien!- pensó el pequeño-. Le gustaba dibujar y podía hacer de todo: vacas, trenes, pollos, tigres, leones, barcos. Sacó entonces su caja de lápices y empezó a dibujar, pero la maestra dijo: - ¡Esperen, aún no es tiempo de empezar! Aún no he dicho lo que vamos a dibujar. Hoy vamos a dibujar flores. - ¡Qué bien! -pensó el niño. Le gustaba hacer flores y empezó a dibujar flores muy bellas con sus lápices violetas, naranjas y azules. Pero la maestra dijo: - ¡Yo les enseñaré cómo, esperen un momento! - y, tomando una tiza, pintó una flor roja con un tallo verde. Ahora -dijo- pueden comenzar. El niño miró la flor que había hecho la maestra y la comparó con las que él había pintado. Le gustaban más las suyas, pero no lo dijo. Volteó la hoja y dibujó una flor roja con un tallo verde, tal como la maestra lo indicara. Otro día, la maestra dijo: - Hoy vamos a modelar con plastilina. - ¡Qué bien! -pensó el niño. Le gustaba la plastilina y podía hacer muchas cosas con ella: víboras, hombres de nieve, ratones, carros, camiones; y empezó a estirar y a amasar su bola de plastilina. Pero la maestra dijo: ¡Esperen, aún no es tiempo de comenzar!

Ahora -dijo- vamos a hacer un plato. - ¡Qué bien!- pensó el pequeño-.Le gustaba modelar platos y comenzó a hacerlos de todas formas y tamaños. Entonces la maestra dijo: - ¡Esperen, yo les enseñaré cómo! - y les mostró cómo hacer un plato hondo-. Ahora ya pueden empezar. El niño miró el plato que había modelado la maestra y luego los que él había modelado. Le gustaban más los suyos, pero no lo dijo.

Sólo modeló otra vez la plastilina e hizo un plato hondo, como la maestra indicara. Muy pronto, el pequeño aprendió a esperar que le dijeran qué y cómo debía trabajar, y a hacer cosas iguales a la maestra. No volvió a hacer nada él sólo. Pasó el tiempo y, sucedió que, el niño y su familia se mudaron a otra ciudad, donde el pequeño tuvo que ir a otra escuela. Esta escuela era más grande y no había puertas al exterior a su aula. El primer día de clase, la maestra dijo: - Hoy vamos a hacer un dibujo.- ¡Qué bien!- pensó el pequeño, y esperó a que la maestra dijera lo que había que hacer; pero ella no dijo nada. Sólo caminaba por el aula, mirando lo que hacían los niños. Cuando llegó a su lado, le dijo: - ¿No quieres hacer un dibujo? - Sí -contestó el pequeño-, pero, ¿qué hay que hacer? - Puedes hacer lo que tú quieras - dijo la maestra. - ¿Con cualquier color? - ¡Con cualquier color - respondió la maestra-. Si todos hicieran el mismo dibujo y usaran los mismos colores, ¡cómo sabría yo lo que hizo cada cual! El niño no contestó nada y, bajando la cabeza, dibujó una flor roja con un tallo verde".

Zilargi de Bilbao



EL BAMBÚ JAPONÉS

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego. También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita seas! Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes: Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles. Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30metros! ¿Tardó sólo seis semanas crecer? No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años. Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo. Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta. Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado. De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante. En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos -, ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos-, sí está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando. Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice. El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación. Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros. Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

Tiempo... Cómo nos cuestan las esperas, qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos... Apuramos a nuestros hijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi... nosotros mismos hacemos las cosas apurados, no se sabe bien por qué...Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés...¿Para qué? Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación. Si no consigues lo que anhelas, no desesperes... quizá solo estés echando raíces....

LA PROFESORA Y UN NIÑO PROBLEMA

Esta es la historia que le ocurrió hace muchos años a una profesora de una escuela elemental. Su nombre era Ms. Murga. Cuando ella se paró al frente de su clase del Quinto Grado el primer día de clases, ella les dijo una mentira. Como la mayoría de los profesores, ella miro a sus alumnos y dijo que los amaba a todos por igual. Pero eso era imposible porque allí en la primera fila, estaba un niño llamado Lolo Sánchez. Ms. Murga había visto a Lolo el año anterior y notó que el no jugaba bien con los otros muchachos, que su ropa era desordenada y que necesitaba bañarse. Llego al punto, en que Ms. Murga realmente se deleitara con un lapicero grueso de color rojo, marcando una X y luego poniendo un CERO enorme sobre las tareas de Lolo. En el colegio donde Ms. Murga enseñaba, ella tenía que revisar los registros pasados de cada alumno y puso en el Lolo para el ultimo. Sin embargo, cuando ella revisó su archivo, ella se sorprendió. La profesor del Primer Grado de Lolo escribió: "Lolo es un chico brillante con una sonrisa en los labios. Hace su trabajo limpiamente y tiene buenos modales... es un deleite que esté con nosotros" El profesor del Segundo Grado escribió: "Lolo es un excelente estudiante, bien querido por sus compañeros, pero esta en problemas porque su madre tiene una enfermedad terminal y su vida en casa debe ser sofocante." Su profesora del Tercer Grado escribió, "La muerte de su madre ha sido muy dura para Lolo. El trata de hacer lo mejor posible, pero su padre no muestra mucho interés y su vida en casa pronto lo afectará si no se toman las medidas convenientes." La profesora del Cuarto Grado escribió, "Lolo está aislado y no muestra interés en el colegio. No tiene muchos amigos y algunas veces se duerme en clase." A estas alturas, Ms. Murga se había dado cuenta del problema y estuvo avergonzada de sí misma. Ella se sintió aún peor cuando sus alumnos le trajeron regalos por Navidad, envueltos en vistosos papeles y hermosos listones, excepto el de Lolo. Su regalo había sido descuidadamente envuelto en un papel marrón, que recortó de una bolsa de los supermercados. A Ms. Murga le causo dolor abrirlo en medio de los otros regalos. Algunos de los chicos comenzaron a reírse cuando ella encontró un brazalete con algunas piedras faltando y un frasco de perfume a punto de acabarse, pero ella silencio las risas de los niños cuando exclamó "Que bello brazalete", colocándoselo y aplicándose un poco del perfume en la muñeca.

Ese día, Lolo se quedó hasta tarde en el colegio, para decirle: "Ms Murga, hoy usted olía como mi mamá lo hacía en nuestra última Navidad." Después que los chicos se fueron, ella lloró por lo menos una hora.

Ese mismo día, ella dejo de enseñar lectura, escritura y aritmética. Es su lugar, ella empezó a enseñar a los niños. Ms. Murga puso especial atención a Lolo. Mientras ella trabajaba con él, la mente de Lolo parecía tomar vida. Mientras más aliento le daba ella, más rápido respondía él. Al final del año, Lolo llegó a ser uno de los chicos más destacados de la clase y a pesar de su mentira que ella los amaba a todos por igual, Lolo llegó a ser el "preferido de la profesora." Un año más tarde, ella encontró una nota bajo la puerta. Era de Lolo, diciéndole que ella aun seguía siendo la mejor profesora que haya tenido en su vida.

Pasaron seis años mas y ella encontró otra nota de Lolo. Le decía que había terminado el colegio, como el tercero de su clase, y que ella todavía seguía siendo la mejor profesora de toda su vida. Cuatro años mas tarde, ella recibió una carta de Lolo, diciendo que aunque las cosas habían sido difíciles él seguía estudiando y que pronto se graduaría en la Universidad ocupando los más altos lugares de honor. Le aseguro a Ms. Murga que ella todavía se mantenía como la profesora favorita que jamás haya tenido en su vida. Pasaron cuatro años más y le llegó otra carta. Esta vez, Lolo le explicaba que después de haberse graduado en la Universidad, había ido un poco mas allá. La carta le explicaba que ella aun seguía siendo la maestra favorita que había tenido. Pero ahora su nombre era un poco mas largo, la carta fue firmada por el Dr. Teodoro F. Sánchez. La historia no termina allí. Hubo otra carta en los próximos meses.

Lolo le dijo que había conocido a una chica y que iba a casarse. Le explico que su padre había fallecido un par de años atrás y que le gustaría saber si Ms. Murga podría aceptar sentarse en el lugar que en las bodas esta reservado generalmente para la madre del novio. Por supuesto que Ms. Murga lo hizo. ¿Y adivina que? Ella usó ese brazalete, el que le faltaban algunas piedras. Y además se aseguró de usar el perfume que a Lolo le recordara a su madre cuando pasaron la última Navidad juntos. Ellos se abrazaron, y cuando lo hacían, el Dr. Sánchez le susurro en el oído a Ms. Murga: "Gracias Ms Murga por creer en mi.

Muchísimas gracias por hacerme sentir importante y mostrarme que yo puedo hacer una diferencia." Ms. Murga, con lágrimas en sus ojos, le respondió susurrando también: "Lolo, tú estás completamente equivocado. Tú fuiste quien me enseñó a mí que yo podía hacer una diferencia. Yo no sabía como enseñar hasta que te conocí."

GRACIAS A LOS MAESTROS

Algunas personas tenemos muy claro que la mejor manera de mejorar el mundo es mejorar a las personas, hacerlas más capaces, más valientes, más santas,... más humanas en definitiva.

Me refiero a los educadores, a los que nos dedicamos por entero a la educación de los niños y niñas, esos ‘materiales’ tan frágiles tan valiosos de nuestra sociedad.

No es nada fácil desarrollar esta vocación. Al educador se pide que sea exigente y, a la vez, comprensivo. Que sea justo, sin favoritismos y, a la vez, que valore a cada uno según su necesidad y esfuerzo. Debe tener un trato delicado hacia sus alumnos, incluso cuando algunos no le obedezcan ni respeten... Debe tener esperanza en los cambios a mejor de sus alumnos, aunque pocas veces lo llegue a ver.

Al educador le gustaría ser amigo de sus alumnos y, sin embargo, deberá dar prioridad a su función de ‘hermano mayor’ que muestra el camino y que anima a recorrerlo... pero que no debe recorrerlo por ellos.

El maestro-educador nos mostrará lo mejor que tiene dentro, siempre que le demos nuestra confianza. Y eso lo hará sin pedirnos nada a cambio.

Su objetivo principal es prepararnos para la vida de los adultos, tan compleja y difícil como lo es nuestra sociedad. No, hoy no es nada fácil ser educador; no es nada fácil ser buen maestro

REFLEXIÓN DEL DÍA DEL EDUCADOR

(Jesús y Nicodemo: Juan 3, 1- 16)

El Evangelio que hemos escogido para el día de hoy, es extraordinariamente rico y apropiado para la celebración de este día del educador. Él nos relata, en efecto, el diálogo entre dos maestros. El uno, Nicodemo, fariseo y maestro de la Ley de Moisés, que era la raíz y la fuerza de la vida cultural, política y religiosa de su pueblo. Un hombre respetable, ilustrado, sabio, que gozaba de autoridad dentro del círculo de sus conciudadanos, como suele disfrutarla todo el que tiene el saber y más si se dedica a la tarea de enseñarlo. El otro, Jesús de Nazareth, el maestro por excelencia, calificado como tal a lo largo de todo el evangelio, porque “hablaba con autoridad y no como los escribas y fariseos”. El hombre que con su vida y su enseñanza había convertido el calificativo de maestro en sinónimo de su propia persona. El encuentro es provocado por la íntima inquietud del maestro de la ley, y se lleva a cabo por la noche, para evitar que su autoridad, su fama y su estima se vean menguadas, al quedar patentes sus interrogantes más profundos ante la persona de Jesús. Encuentro promovido por la atracción irresistible que ejercía el otro maestro y que inquietaba a su interlocutor a través de la acción invisible de su espíritu. Nicodemo se encuentra con Jesús tratando de disimular, en las sombras de la noche, su pudor intelectual: él, maestro en Israel, experto en las cuestiones que quiere plantear, debe confesar su ignorancia, o al menos sus deficiencias con relación a las cuestiones que el pueblo agita en torno a Jesús. Reconocerlo ciertamente no es fácil, pero Nicodemo es, sin embargo, absolutamente explícito: “Maestro, sabemos que Dios te ha enviado a enseñarnos, porque nadie podría hacer los milagros que tú haces, si Dios no estuviera con él”.

Siendo un maestro aventajado el que plantea el diálogo, la respuesta de Jesús eleva de repente el nivel del diálogo a una dimensión totalmente inesperada y desconcertante. “Te aseguro que quien no nace de nuevo no puede ver el Reino de Dios”.Sorprendido, Nicodemo responde mostrando de inmediato su ignorancia y dejando al descubierto el nivel puramente humano de su comprensión: “Y cómo puede uno nacer cuando ya es viejo? ¿Acaso podrá entrar otra vez en el seno de su madre, para volver a nacer?

Es entonces cuando se produce la revelación del Maestro por excelencia. Mientras el uno, Nicodemo,
incapaz de trascender el mundo de lo humano, habla desde la carne y de la sangre, Jesús, ubicado en el mundo que supera todas las dimensiones de lo humano, habla del Espíritu. De ese Espíritu que permite nacer de nuevo, a una vida diferente, insospechada. Habla del soplo de Dios, creador de lo humano, pero que, sutil como el viento, produce la transformación radical de las personas, sin que se sepa cómo ni por qué, pero cambiándolas desde sus mismas raíces y convirtiéndolas en una nueva criatura.

Querido amigos, colegas y maestros:

Todos ustedes son profesores, maestros, hombres y mujeres de grandes y profundos conocimientos; su capacidad científica es innegable; por eso son docentes en la Universidad. Ustedes gozan de una autoridad indiscutible en el laboratorio, en el aula de clase, en las sesiones de Seminario, y fuera de las aulas en el ejercicio de sus diversas profesiones. Ustedes son conferencistas brillantes, reconocidos académicamente. Pero ustedes son también seres humanos y llevan dentro todas las inquietudes propias de esta naturaleza humana deficiente y necesitada; en todos ustedes hay vacíos profundos; necesidades inconfesadas, inquietudes intelectuales y existenciales que abren inmensos interrogantes acerca de lo más importante de la vida. Sin embargo, a todos nos cuesta confesar nuestra ignorancia con relación a los temas definitivos de la vida; nos sentimos humillados al plantear preguntas cuyas respuestas “debiéramos saber”; queremos disimular nuestras incapacidades y procuramos disimular con un falso orgullo nuestra ignorancia, detrás de la cual sabemos que existen nuestras ansias más profundas. En la maravillosa lectura de la condición humana hecha por el Concilio Vaticano II leemos esta realidad: “Hoy el hombre, aun engreído como está por la euforia y admiración de sus propias conquistas y del propio poder, se plantea sin embargo, con frecuencia, los angustiosos problemas de la actual evolución del mundo, de su propio papel y cometido en el universo, del sentido de su esfuerzo individual y colectivo, del último fin del hombre y de las cosas” (GS, 3). “Con todo, ante la actual evolución del mundo, va siendo cada vez más nutrido el número de los que o plantean o al menos advierten con una sensibilidad nueva la gran problemática trascendental: ¿Qué es el hombre? ¿Cuál el sentido del dolor, del mal , de la muerte, que a pesar de tan grandes progresos, subsisten todavía? ¿Para qué aquellas victorias, obtenidas a tan caro precio? Qué puede el hombre dar a la sociedad? ¿Qué puede esperar de ella? ¿Qué vendrá detrás de esta vida terrestre?(GS, 10).

Todas estas preguntas, bien pueden ser temas no sólo de extraordinario interés, sino de inaplazable urgencia, para acercarnos, como lo hizo Nicodemo, a dialogar con el Maestro Jesús y permitirle que nos haga trascender el nivel en que ordinariamente nos movemos y nos permita dejarnos tocar por el soplo del Espíritu. Pero es necesario, en un acto de humildad, confesar nuestra ignorancia; pasar por encima de nuestra autosuficiencia. Qué hay más enriquecedor en nuestra profesión de maestros que el diálogo interdisciplinario en el que compartimos no sólo nuestros conocimientos, sino también nuestros interrogantes? ¿Valdrá la pena estimular este diálogo con quien es la “sabiduría de Dios”, y nos ilumina con su Espíritu cuando nos abrimos a Él? ¿Valdrá la pena acudir a alguien que es más grande que nosotros? Aceptemos, de una vez por todas, que no lo sabemos todo, que por muy ilustrados que seamos necesitamos de una nueva luz. La luz de Dios!

Una vez más con el Concilio, debemos reconocer que “... la naturaleza intelectual del hombre se perfecciona y debe perfeccionar por la sabiduría, que atrae suavemente a la mente humana hacia la búsqueda y el amor de la verdad y del bien. Guiado por ella, el hombre trasciende de lo visible a lo invisible. En este día del Maestro, aceptemos la invitación que nos hace el evangelio que hemos leído en el día de hoy: a ir más allá de lo visible; a acercarnos al maestro por excelencia, a nacer de nuevo con la fuerza del Espíritu; a hacer de Jesús nuestro interlocutor privilegiado, recordando lo que nos decía el Principito: “Lo importante es invisible a los ojos”.

DIA DEL MAESTRO (Horacio Garduño Estrada)

Hoy, con el fin de hacer un reconocimiento a los profesores que se encuentran trabajando en los distintos niveles como las primarias, secundarias, preparatorias, universidades, entre otras; ellos son los que han venido trasmitiendo sus conocimientos a los estudiantes, a través de décadas y que han llevado consigo, una gran responsabilidad: que en el futuro sean unos buenos profesionales para que trabajen y engrandezcan al país donde vivimos. En el aula es donde se trasmite el saber y los valores como es el respeto, responsabilidad, honestidad, compañerismo, amistad, el amor a sus semejantes y demás valores fundamentales. Cristo Jesús es el Maestro por Excelencia tal como lo indican los evangelios colocando su actividad pedagógica desde el inicio de su ministerio: …”el sábado entró Jesús en la sinagoga y comenzó a enseñar. Y se admiraban de su doctrina porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas" (Mc 1, 21-22). De igual manera los evangelios finalizan sus relatos con una exhortación de Jesús enviando a sus discípulos a predicar y a enseñar el mensaje recibido. "Vayan y hagan discípulos a todas las naciones... y enseñándoles..." (Mt 28,19-20ª). Es importante seguir la pedagogía que Cristo nos regaló para preparar a los discípulos; los profesores deben de trasmitirles a sus alumnos los valores cristianos, para que hagan de ellos grandes hombres y buenos profesionales, resultado de una formación ejemplar. Un buen maestro no solo es aquel que domina los temas y los expone frente a sus alumnos en el aula sino aquel que transmite los valores inmutables, interesándose por cada uno de sus alumnos para que no exista un vacío en la relación humana profesor-alumno.

EL MAESTRO EN LOS OJOS DEL ALUMNO: También hay que entender la sensibilidad del estudiante ya que puede llegar a percibir en sus profesores la apatía, el egoísmo, la indiferencia en cuanto a la trasmisión de la enseñanza del saber, que se creen el súper hombre o la mujer maravilla, que es una persona frustrada, que se encuentra enojado por problemas en la propia institución o problemas propios de la vida diaria y se desquitan con ellos. El maestro debe reflejar su calidad humana y darse cuenta de que se encuentra concatenado con el conocimiento. Cuando el profesor no se percata de todo lo que se pierde en su relación con sus alumnos, destruye su potencial, ya que en sus manos está modelar los aspectos positivos y no la destrucción en el ánimo de sus alumnos. El maestro debe volver su mirada al cielo y pedirle al Espíritu Santo que en ellos se refleje la Verdad, el Amor, la Bondad y la Misericordia. Cristo el camino, la verdad y la vida, nos ha encomendado a los maestros, conducir a los alumnos a esa verdad tan sublime y delicada. Es necesario hacer un alto en el caminar de cada día y preguntarnos en lo más profundo de nuestro ser: ¿Cuánto amor poseo para dar a mis semejantes? Es cuando el docente se hará acreedor a un verdadero reconocimiento por parte del alumno al dejarle el sello indeleble en lo más profundo de su corazón para que dé frutos y los de en abundancia. “La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos” (Jn 15, 1-8).

LA NECESIDAD DE BUENOS MAESTROS: Ojalá que cada día haya más maestros comprometidos con la educación, con la formación de valores y virtudes. Que no vean su trabajo como el medio para tener dinero sino su granito de arena para sacar a un gran sector de la sociedad de su ignorancia y que lamentablemente pueden ser explotados por inescrupulosos. El alumno no es más que su maestro pero le basta llegar a ser como el maestro, que el modelo de maestro para todos sea nuestro Señor Jesucristo hombre como nosotros, pero comprometido a sacar al género humano de su ignorancia y esclavitud. Dios bendiga a los maestros de aula en su día y a los maestros de la vida. Feliz día del maestro

POEMAS PARA DOCENTES

PARA EL DÍA DEL MAESTRO

Enseñarás...
Enseñarás a volar
Pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar,
Pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir,
Pero no vivirán tu vida.
Pero sabrás...
Que cada vez que ellos vuelen,
Sueñen, canten, piensen, vivan...
Estará la semilla del camino enseñado.
(Richard bach)

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ERES UN MAESTRO SI...

Si en cada alumno ves un alma que Dios te confía.
Si reanudas con alegría el diálogo emprendido.
Si amas más tu trabajo a medida que pasa el tiempo.
Si tu obra te parece siempre incompleta.
Si las lecciones más aprendidas... son tu examen de conciencia
Si Dios es para ti, cada día, maestro y confidente..
Si tu justicia sabe envolverse en amor.
Si combates el mal pero no al malhechor.
Si predicas la virtud con el ejemplo más que con las palabras.
Si sabes contar tus fracasos como sabes contar tus triunfos.
Si en cada lección tratas de renovarte.
Si al instruir sabes educar.
Si sabiendo mucho no te consideras sabio.
Si sabes estudiar de nuevo lo que ya creías saber.
Si enseñas, no para hoy sino para el mañana.
Si sabes ser guía y orientar un camino.
Si tu misión tiene sentido de donación y entrega...
Entonces eres MAESTRO.

PARA TI, MAESTRO QUE QUIERES SER AUTÉNTICO...

La educación es el aire que respira el corazón.
Educar es labrar un alma y hacerla bella,
después de mucho trabajo, mucha inteligencia y mucha paciencia.
Para educar, hoy más que nunca necesitas dos cosas, maestro: ciencia y conciencia.
Y un poco más de conciencia que de ciencia.
Para subir hasta donde está la cima, la confianza y el amor, educa maestro,
Empezando por la autoridad y el respeto.
Desde una base hasta la cumbre.
Trata de convertir lo imperfecto en perfecto, en el grado que sea posible,
eso es educar aunque queda mucho por hacer.
Educar es desarrollar y ordenar el amor.
Primero sembrarlo y cultivarlo.
Educar enseña el gusto por el sacrificio diario tomado con alegría.
Un gusto nuevo, distinto a los demás.
Educar es apuntalar la débil confianza de los pequeños en sí mismos,
para que aprendan a confiar en los demás.
Quien enseña con su ejemplo que es posible la felicidad en este mundo,
y que es posible hacer felices a los demás... está educando.
Hay quien educa olvidándose que educar es una moneda de dos caras:
Es ideología y es acción. Maestro no separes una de la otra.
Maestro: educar requiere humildad y responsabilidad, a la vez interés y desinterés,
flexibilidad, energía, y, sobre todo, mucho dominio sobre sí mismo.
Maestro, medita este pensamiento: “Dios no lleva a dos almas por el mismo camino”.
Educar es algo que no se parece en nada a una formación acelerada.
Pide trabajar con tiempo y contando con la falta de tiempo.
Maestro, entrena a tus alumnos para la lucha por la vida,
acostumbrándolos al trabajo bien acabado de cada día. Así estarás educando.
Educar es presentarse a Dios cada mañana, para recibir “inspiración” y “gracia”
y por la noche rendirle cuentas de lo hecho.
Ser idealista es cosa fácil, porque no compromete nuestra vida, ni exige conseguir
nada concreto. El idealista no educará a nadie.
Algunos maestros se quedan siempre “al margen” del deber de educadores.
Los alumnos necesitan que el maestro se meta “más adentro” y más en profundidad en su educación.
Educar es “preocuparse” un poco menos de los alumnos y “ocuparse” un poco más de ellos.
Frases que se oyen decir... en mi tiempo... a tu edad, yo... antes sí que sabíamos...
Frases además, poco humildes, muchas veces bien poco verdaderas.
Frases que no ayudan a educar a los alumnos. Educar es ensanchar los corazones.
El nuestro primero: y por este camino también el de nuestros alumnos.
El educador no es un técnico, ni educa con técnicas.
Es un artista que educa con alma de padre y madre...
(Consudec n 818 – agosto 97)

LA MAESTRA

Es en la escuela otra madre
que orienta con sus consejos;
es experta sembradora
de nobles conocimientos.
Es mano suave que guía
y es luz que alumbra senderos.
Es, en suma, la maestra,
manojo cálido y tierno,
de bondadosa paciencia
y de maternal afecto.

MAESTRO

Maestro no es aquel que sabe mucho, es quien te estimula siempre a estudiar,
te ayuda la educación a valorar para poder razonar y pensar.
Maestro es aquel que puede estimular, te aconseja siempre a que medites,
a sus alumnos sabe siempre guiar para que el camino ellos no desvíen.
Es maestro quien te da la confianza, aquel que el saber puede trasmitir,
te brinda enseñanza con la esperanza de un mejor futuro.
Reforzando día a día la enseñanza derrotan con paciencia la ignorancia,
formando hombres para que en el futuro puedan enfrentar al mundo con confianza.
Tienen de enseñar la capacidad motor para evolucionar y progresar,
para el desarrollo de la humanidad, y para que el mundo pueda mejorar.
Para incentivar la buena educación se necesitan maestros preparados,
educar es más que una vocación, en la vida hay que saber valorarlos.
Educación, derecho de los hombres, el conocimiento es una prioridad,
pues la ausencia de ello afectará a la persona y a la sociedad.
Maestro trasmite conocimiento dejando a un lado la mediocridad,
pon los valores en primer lugar y forma personas con capacidad.
Con este poema quiero homenajear a todos los que trazan el camino,
y contribuyen con la educación impulsando una nueva generación.
(Arjona Delia)


DÍA DEL MAESTRO

Maestros son los encargados de darnos buena educación,
ellos nos han enseñado, con paciencia y con amor.

Predicando con su ejemplo, trasmitiendo sabiduría,
nos enseñaron valores, nos formaron en la vida.
Y aunque pasen los años conservamos sus enseñanzas
los consejos que han dado en el corazón guardamos.
(Arjona Delia)


MAESTRA

Tan buena como mi vieja y como ella nerviosa,
de las que agrandan las cosas y que por nada se quejan;
Tenia entre ceja y ceja esa cuestión del aseo
y en lo mejor del recreo revisaba las orejas.
Decía que un pajarito al oído le nombraba
los niños que conversaban cuando salía un ratito;
Y si un grandote de quinto armaba la tremolina,
parecía una gallina cuando tiene los pollitos.
Nos tomaba la lección siguiendo el orden de lista
y obligaba con la vista a seguir con atención;
Yo era medio remolón porque andaba por la “G”
y cien veces me chasquié al preguntar de la traición.
Se pasaba todo el día prometiendo malas notas
y que en vez de la pelota estudiaran geometría
Era mujer...¡que sabia de un golazo de boleo...!
por eso es que en el recreo los muchachos se reían....
Pero una vez se enfermo y mandaron la suplente
que enseñaba diferente y hasta un día de “usted” nos trató;
Y nosotros ...¡que se yo!... seria mejor maestra
pero fieles a la nuestra declaramos el boy-cott.
Y cuando vino al grado después de la enfermedad
nos pusimos a gritar que casi la desmayamos
y cuando vio tantas manos que la querían tocar
de floja se echo a llorar y nosotros la imitamos.
Ah! Pobre maestra mía! ¡como estarás de vieja!...
revisame las orejas soy un chico todavía.
No sabes con que alegría quisiera volverte a ver:
no me vas a conocer pero entonces te diría:
Yo ocupaba el tercer banco al lado de la ventana
el que abría las persianas cuando el sol no daba tanto
El que se ahogaba de llanto el día que te dejó
y que nunca te olvidó y es por eso que te canto
Vos sos la dulce canción de la edad que ya se fue
hoy he venido otra vez para darte la lección:
Pregúntame de la traición maestra del cuarto grado
que cuanto me has enseñado lo llevo en el corazón....
Autor: Héctor Gagliardi

MAESTRO

En esta fecha especial quiero hacerle un homenaje
a quien me supo moldear, y con consejos enseñar.
Maestros que siempre estuvieron, aquellos que me fueron guiando,
me enseñaron de los libros y disciplina en la vida.
El primer día nos adoptaron, se dedicaron a educarnos,
con paciencia nos trataron, como un padre nos amaron.
Tiempo de niños traviesos, en las pruebas los odiábamos,
y en los recreos los amábamos, cuando salíamos temprano.
Hoy los recuerdo a todos ellos, a los que me aconsejaron,
aquellos que me premiaron, y a los que me reprobaron.
Gracias por todos sus consejos, por predicar con el ejemplo,
me enseñaron los valores, que son la base de la vida.
Maestros, padres y amigos, los conservo en mi memoria,
las huellas que en mi dejaron, me convirtieron en persona.
Gracias por su dedicación, por su vocación sentida.
Por tantas horas compartidas, los recordaré toda la vida.
(Arjona Delia)

A LA PROFESORA/OR
Quién no se ha enamorado de su maestro/a alguna vez?.
Este poema esta dedicado a los maestros en su día.

Señorita profesora, le planteo que me tome hoy mismo un justo examen.
La materia del amor, rendir deseo, y cómo hacer que dos personas se amen.
Asignatura de amor, materia nueva, gran misterio de la humanidad inculta.
Si no hago las tareas, me reprueba, y si apruebo, para hacerlo me faculta.
Yo sé que la bondad es aritmética, y cuanto uno más da, vuelve el mensaje,
con sonrisas que sanan, energéticas, y que alivian la carga de este viaje.
Y sé que la dulzura es ortográfica, y quiero ser experto en el lenguaje.
Un "te amo" será palabra mágica, pues las palabras curan, cual vendajes.
Yo sé que el cariño es geométrico, a riesgo de que "cursi" me proclamen,
pero el mío hacia ella es kilométrico, lo verá, al otorgarme su dictamen.
La materia del amor está en la física, en tanto un cuerpo, allí en el otro encaje.
La virtud es de nuestra área psíquica, pues la edad va arrugando nuestro traje.
Ahora usted dice que el amor ¡es química! y un milagro de las ciencias naturales.
Explíqueme esta misteriosa incógnita: la causa de atracción de dos mortales.
Enséñeme el amor que me enamora, ayúdeme a entender sus lindas fases.
Seré su fiel alumno, profesora. Jamás, si lo sé hacer, faltaré a clases.

Autor: Rubén Sada.

PARA EL MEJOR PROFESOR

Ahora sé, que se puede, escribir de un profesor.
Hay casos en que se mete, muy dentro del corazón.
Es tangible y volátil, no se puede definir
esa barrera invisible, me hace sentir así.
Puede ser un gran amigo, manteniendo la distancia,
y me gusta que trasmita, la diferencia marcada.
Al fin y al cabo no es, muy diferente al doctor,
que cuando expira un paciente quebranta su corazón.
Eso mismo le sucede, a este educador querido,
cuando deja a sus alumnos, hace un impase...sus sentidos.
Agradezco a Dios la etapa, de conocer su interior,
esta alumna lo destaca, mi querido profesor.

Autor: Elba García

MAESTRO

Profeta de la palabra, precursor de un mundo nuevo, maestro!:
Sembraste tu palabra con cariño y esperaste que el tiempo,
la vida y lo vivido hiciesen de tu siembra un pan bendito.
Quizá pocos se acuerden que fuiste tú en tiempos pasados
quien sembró aquella simiente de palabras con cariño.
¡Es tu si, el sembrar sin recoger, y esperar que lo sembrado
dé algún día el fruto apetecido!

 

Labrador de las almas infantiles, obrero de las ciencias del saber,
alfarero de arcillas juveniles, que fuiste modelando su crecer.
Jardinero de flor joven y pura, escultor de la forma de su ser,
panadero que en nueva levadura, amasabas el pan de su saber.
La esperanza fue el lema en tu camino, y en la espera sufriste y fuiste diestro
como Aquel que era Dios y al mundo vino, a enseñar su sendero, que es el nuestro.
Labrar, cuidar, regar: fue ese tu tarea. Y sembrar sin recoger: ¡fuiste MAESTRO!

ORACIONES POR Y PARA DOCENTES

LA ORACIÓN DE LA MAESTRA (Gabriela Mistral)

Señor! Tú que enseñaste, perdona que yo enseñe; que lleve el nombre de maestra, que Tú llevaste por la Tierra. Dame el amor único de mi escuela; que ni la quemadura de la belleza sea capaz de robarle mi ternura de todos los instantes. Maestro, hazme perdurable el fervor y pasajero el desencanto. Arranca de mí este impuro deseo de justicia que aún me turba, la mezquina insinuación de protesta que sube de mí cuando me hieren. No me duela la incomprensión ni me entristezca el olvido de los que enseñe. Dame el ser más madre que las madres, para poder amar y defender como ellas lo que no es carne de mis carnes. Dame que alcance a hacer de una de mis niñas mi verso perfecto y a dejarte en ella clavada mi más penetrante melodía, para cuando mis labios no canten más. Muéstrame posible tu Evangelio en mi tiempo, para que no renuncie a la batalla de cada día y de cada hora por él. Pon en mi escuela democrática el resplandor que se cernía sobre tu corro de niños descalzos. Hazme fuerte, aun en mi desvalimiento de mujer, y de mujer pobre; hazme despreciadora de todo poder que no sea puro, de toda presión que no sea la de tu voluntad ardiente sobre mi vida.

ORACIÓN

Hoy te doy gracias Señor por los maestros y los demás educadores que se interesan por nosotros, que nos enseñan conocimientos y nos ayudan a adquirir habilidades, que nos dan buenos consejos, que nos repiten con paciencia cuando algo hemos olvidado, que creen en nosotros y nuestras capacidades, que no se desaniman cuando nuestro fruto es el fracaso, que nos quitan el miedo a saber y a buscar por nuestra cuenta,...
Ellos nos enseñan a volar, a ser libres de verdad. Eso mismo, Señor, es lo que Tú quieres para nosotros. Gracias Señor, por los buenos maestros.




ORACIÓN DEL DOCENTE

Jesús, tú que eres el maestro por excelencia, el Divino Maestro, concédeme la gracia de ser, a ejemplo tuyo, un auténtico maestro de mis alumnos. Haz que sea modelo de amor, confianza y comprensión. Haz que sepa educarlos, con mi vida, en la libertad, y animarlos sabiamente a un verdadero compromiso de generosidad. Haz que sea capaz de hablarles de ti y enseñarles a hablar contigo, de amigo a amigo. Haz que ellos se den cuenta de que son amados y que solo busco su bien. Haz que mi amistad contigo sea fuente de amistad con ellos. Jesús, Maestro que caminas a mi lado, gracias por haberme llamado a tu misma misión. Amén..

ORACIÓN DE UN MAESTRO

Señor, hazme limpio de corazón para que pueda mirar a mis alumnos como los miras tú, porque tú no haces ni puedes hacer “basura”. Al contrario: “Tú te bajas para mirar, levantas del polvo al desvalido y alzas de la basura al pobre” (Sal 122). Señor, quiero parecerme a ti, quiero mirarles como si los viera hoy por primera vez, recién salidos de tus manos creadoras, con tu impronta y tu brillo en sus ojos… Al verlos, ahora sí, Padre, con estos “tus ojos que tengo en mis entrañas dibujados”, no puedo etiquetarlos de malos, agresivos e indeseables. Sólo puedo ponerles una etiqueta: la de “hermanos pequeños”. Y lo mismo que el hermano mayor trabaja y se desvive por su hermano pequeño, y cuanto más desvalido sea éste, más lucha por él su hermano mayor, así quiero trabajar y desvivirme también yo por mis alumnos, sobre todo por los más necesitados. Fíjate, Señor, yo estoy convencido de que si no los quiero y si ellos no se sienten apreciados y queridos por mí, no vaya poder enseñarles nada. Señor, ayúdame a tratarlos con cercanía y firmeza, a darles una de cal y otra de arena, que cuando tenga que ponerles límites no me vean como a un enemigo, sino como a un hermano Mayor…. Revélame, Dios mío, como lo estás haciendo ahora, el brillo divino de tus ojos en los suyos y yo iré descubriendo, poco a poco, los resplandores y los valores de estos hijos tuyos adolescentes. Señor, enséñame que tus hijos adolescentes tienen que rebelarse contra nosotros, los adultos, para poder ir afirmando su propia identidad y para que este mundo siga avanzando. Dime, Señor, que todos ellos -también los repetidores- son recuperables y que todos tienen su “momento de oro” para cambiar algún día…pero dime que hay que despertárselo con una mirada limpia y esperanzada como hizo tu hijo Jesús con Leví, con la samaritana, con Zaqueo, con la mujer adúltera. Señor, enséñame a ser un buen maestro. Quiero vivir en cada clase la experiencia de ser como tú, Dios mío, quiero perder mi vida por ellos para ganarla también en ellos, quiero ser como tú: un regalo y un don para cada uno e ellos.

ORACIÓN DEL EDUCADOR

Padre de bondad, quisiera que ensancharas mi alma hasta el extremo de poder acoger y educar a estos hijos tuyos con el amor que revelaste tenernos en Jesús, y con aquella ternura que él mismo mostró hacia los niños.
Cuando se acercan a mí me siento estremecido: Sus miradas, sus preguntas, sus deseos… son el estímulo más fuerte para vivir ilusionado esta misión de gracia, de luz y libertad, a pesar del sacrificio y del cansancio, y de que no todos entienden por igual qué es esto de ayudar a crecer a los pequeños a cuenta del olvido de uno mismo. Sé tú Jesús mi guía, mi apoyo en quien confiar, mi trabajo y opción por los niños. Amén.

ORACIÓN

Jesús, Maestro y Amigo. (Autor: Kary Rojas)

Jesús, Maestro y Amigo. Hoy es un nuevo día que me regalas para cumplir la misión que me has encomendado, de ser Maestro como Tu lo has sido. Veo la realidad del mundo de hoy que se consume en la guerra, el odio, la violencia, el hambre y la injusticia. Muchos de los que construyen esa dura realidad, son hombres y mujeres con altos cargos, muchos estudios, seres humanos que pasaron algún día por manos de maestros. Tu no enseñaste teoría, sino vida porque tus Palabras, estaban cargadas de Amor y paz. Por tus manos pasaron diferentes clases de mentes, que poco a poco fuiste transformando, sembrando en ellas la semilla de tu Evangelio la cual defendieron con su propia vida. Dame responsabilidad para preparar mis clases a conciencia, sabiendo que más que contenidos, quiero enseñar vida. Dame sabiduría para aprender a leer el corazón y la mente de mis niños, descubrir sus sueños y sentimientos, para lograr llegar a ellos y regalarles una buena dosis de esperanza y paz. Dame sensibilidad para comprender sus luchas, los conflictos que enfrentan día a día para brindarles mi apoyo y así no caer en el error de ser una máquina que imprime conocimientos sin sentimientos o tal vez no pagar con ellos mis malos momentos. Quiero ser su fabricante de sueños aquel que los motive a hacer realidad todo lo que anhelan alcanzar. No quiero enseñar por enseñar, no quiero ser maestro porque no hay otra cosa más en lo que pueda trabajar. No quiero hacer de mi salón de clases, una fábrica de monstruos educadísimos, con mentes brillantes y sin corazón. No quiero despertar en ellos temor, solo quiero que confíen en mí y me abran su corazón. Haz que no olvide que cada uno de ellos es barro blando que toma forma en mis manos. Por lo tanto es mi responsabilidad la obra que haga de ellos. Sé que en los niños y jóvenes que eduque hoy, está la esperanza de un mundo mejor. Quiero impartir una educación capaz de liberar de romper las cadenas que les impiden hacer sus sueños realidad. Quiero que mis estudiantes aprendan a escribir su propia vida a sumar sus bendiciones, a restar las limitaciones, y así poder multiplicar sus dones, para dividirlos entre quienes les rodean. Sé que no soy el Maestro de Maestros como tu lo has sido solo quiero seguir tus pasos, enseñar vida y amor. Sé que cometo errores, que no soy perfecto, por eso te pido que me ayudes a ser cada día mejor, para lograr llevar a todos tu mensaje de liberación. Gracias por llamarme a seguir esta vocación Gracias por pensar en mí para transformar mentes y corazones, y lograr hacer de éste, un mundo más humano y mejor. Jesús, Maestro de Maestros, enséñame a ser como Tu. AMEN.

ORACIÓN DE LOS MAESTROS

¡Señor! Tú que enseñaste, perdona que yo enseñe; que lleve el nombre de maestro, que Tú llevaste por la tierra. Dame el amor único de mi escuela; que ni la quemadura de la belleza sea capaz de robarle mi ternura de todos los instantes. Maestro, hazme perdurable el favor y pasajero el desencanto. Arranca de mí este deseo de justicia que aún me turba, la mezquina insinuación de protesta que sube de mí cando me hieren. Que no me duela la incomprensión ni me entristezca el olvido de los que enseñé. Dame el don de ser amigo, para poder amar a mis alumnos. ¡Acompáñame! ¡Sostenme! Muchas veces no tendré a nadie sino a ti a mi lado. Dame sencillez y dame profundidad; líbrame de ser complicado o banal en mi lección cotidiana. Que no lleve a mi mesa de trabajo mis pequeños afanes materiales, mis mezquinos dolores de cada hora.


ORACIÓN POR LOS MAESTROS

Señor, te pedimos por los que nos educan. Haz que encuentren en Ti la fuerza de comenzar cada día con entusiasmo renovado por la labor, que nuestro descuido y abandono hace a veces tan ardua.
Que tu amor fortalezca la bondad, que a veces nuestra malicia está a punto de arruinar; concédeles la luz, que guíe nuestros ímpetus generosos y nuestras secretas aspiraciones; para que junto a ellos aprendamos cómo debemos amarte y como se edifica, en el trabajo cotidiano, la eterna catedral de Dios.
Amén.

LA ORACIÓN DE UN MAESTRO

Oh Dios, tú que siempre has llevado la vida a su perfección plena mediante el paciente crecimiento, dame paciencia para guiar a mis alumnos a lo mejor en la vida.
Enséñame a usar los móviles del amor y el interés; y sálvame de la debilidad de la coerción.
Ayúdame a vitalizar la vida y a no limitarme a ser un mercader de hechos...
Que yo sea tan humilde y que me mantenga tan joven que pueda continuar creciendo y aprendiendo mientras enseño.
Que pueda aprender las leyes de la vida humana tan bien que, redimido de la insensatez de la recompensa y el castigo, pueda ayudar a cada uno de mis alumnos a encontrar una devoción suprema que los impulse a darse por entero. Y que esa devoción concuerde con tus propósitos para el mundo.
Concédeme la gracia de luchar, no tanto para ser llamado maestro sino para serlo; no tanto para hablar de ti sino para revelarte; no tanto para referirme al amor y al servicio humano, sino a poseer el espíritu del amor y el servicio; no tanto para referirme a los ideales de Jesús sino para revelarlos en cada acto de mi enseñanza.
Líbrame de sumergir mis labores en la mediocridad ayudándome a tener siempre presente el pensamiento que, de todas las actividades humanas, la ENSEÑANZA es en gran medida, la tarea que tú has estado haciendo a través de todas generaciones,
Amén.

ORACIÓN PARA EL MAESTRO
(Ramón Durón Ruiz)

Padre a ti que eres el maestro de mi vida, gracias te doy por obsequiarme a mis maestros, gracias por enviarme a esos seres maravillosos que al igual que tú, alivianan el peso de mi cruz con su solidaria sabiduría.
Gracias por los maravillosos seres humanos que pones en mi camino para que en su calidad de maestros me cuiden, me guíen y alimenten mi espíritu de luz; permíteme elevar un Padre, gracias por ayudarme a entender que el oficio de maestro es ejercicio sagrado de Dios, en esta tarea sublime ayúdame Señor a corregir mis errores y a practicar el arte de saber escuchar, sabiendo que tengo mucho que aprender desde el niño hasta el anciano.
Enséñame Padre, a que bajo el pretexto del poder de la enseñanza está el don del aprendizaje, ayúdame a educar no para la escuela... sino para la vida.
Tú que sabes que el amor es el mejor método pedagógico, enséñame que educar es aprender dos veces, apóyame Señor para enseñar a mis alumnos que es a través de la lectura, el trabajo, la perseverancia y el servicio como se engrandece el espíritu del hombre.
Gracias Padre, por ayudarme a dar a mis estudiantes dos legados: raíces y alas, y por enseñarles a simplificar su vida... sin restar esencia. Gracias, por ayudarme a instruirlos para no claudicar, como la naturaleza persiste repitiendo su tarea, hasta alcanzar la perfección.
Enséñame Padre, a encender en el corazón de mis alumnos el fuego del entusiasmo, ayúdame a educarlos con la misma ternura que tú los creaste, haz Señor que frente a sus pesares mis palabras sean místico consuelo y aliento.
Enséñame a desarrollar su inteligencia y no simplemente su memoria, ayúdame a instruirlos para que aprendan a sobrellevar lo malo y para que sepan gozar la satisfacción de lo bueno.
Enséñame a llenar su alma de semillas de ánimo y a que pongan todo su empeño en las tareas diarias, ayúdame a enseñarles que el fracaso no existe para un hombre decidido a triunfar, que la majestuosidad de la ciencia, es poca cosa comparada con el formidable misterio de la divinidad.
Apóyame para enseñarles que los hombres demuestran su grandeza en el trato a los pequeños, que sin adversidades no se templa el carácter, ni se forma el espíritu, que "los hombres de genio siempre son admirados, los ricos envidiados, los poderosos temidos, pero que solamente los hombres de carácter son confiables".
Ayúdame Padre, a enseñarles que son únicos y a que den siempre lo mejor de ellos, apóyame para desarrollar sus valores, no simplemente sus capacidades.
Señor, permite que este humilde maestro te encomiende su trabajo, porque ser maestro es la vocación de mi vida.
Dame Padre "la paciencia de Job y la sabiduría de María" para formar nuevos y mejores ciudadanos.
Enséñame a través del valor de la humildad a aprender y también a enseñar.
Permíteme querer y respetar a mis alumnos, con la misma ternura que tú nos amas a nosotros;
Yo que soy la extensión de tu trabajo, dame sabiduría para conducirlos por el camino del bien.
Pon en mi boca las sabias y amorosas palabras que enseñen para la vida, que desarrollen su amor y el respeto a sí mismos y con ellos sus sentidos, inteligencia y espíritu.
Permíteme reconocer sus capacidades y ayúdame a imprimirles ánimo reconociendo sus éxitos.
Enséñame a enriquecer un espíritu que no se quebrante ante las adversidades, y a motivarlos para seguir siempre adelante, descubriendo sus potencialidades y sus aptitudes, y a enseñarles más que con mis palabras, con mi ejemplo.
Al luchar contra la ignorancia, permíteme proponer, no imponer; enciende fuego en mi alma, para llevar luz en mi corazón. Cuando enseñe a mis alumnos haz que mire en ellos la obra suprema de tu creación.
¡Gracias Padre! por permitirme cooperar para crear un mejor mundo para el mañana.
A todos aquellos que ejercen el apostolado del magisterio. ¡Feliz día del Maestro!



JESÚS MAESTRO

Me llamas MAESTRO: aprende de Mi.
Me llamas LUZ: vive en la luz.
Me llamas CAMINO: sígueme.
Me llamas VIDA: no te apartes de Mí.
Me llamas VERDAD: cree en Mí.
Me llamas GUÍA: cumple mis Mandamientos.
Me llamas BUENO: imítame y ámame.
Me llamas ETERNO: piensa y aspira el cielo.
Me llamas NOBLE: vive con corazón noble.
Me llamas TODOPODEROSO: cree y confía en Mi..
Me llamas JUSTO: busca imitarme.

Jesús, divino Maestro, te adoramos como Palabra encarnada, el enviado del Padre para enseñar a los hombres las verdades que dan la vida. Tú eres la verdad, la luz del mundo, el único Maestro; sólo tú tienes palabras de vida eterna. Te damos gracias por haber encendido en nosotros la luz de la razón y de la fe, y habernos llamado a la luz de la gloria.

Nos adherimos con toda nuestra mente a ti. Muéstranos los tesoros de tu sabiduría, danos a conocer al Padre, haznos auténticos discípulos tuyos. Aumenta nuestra fe, para que lleguemos a contemplarte eternamente en el cielo. Jesús Maestro, camino, verdad y vida, ten piedad de nosotros.

Jesús, divino Maestro, te adoramos como al amado del Padre, único camino para llegar a él. Te damos gracias porque te has hecho nuestro modelo; nos has dado ejemplo de santidad e invitado a todos a seguir tu mismo camino. Te contemplamos en los diversos momentos de tu vida terrena; dócilmente nos ponemos a tu escuela, abrazamos todas tus enseñanzas y rechazamos toda actitud que no sea conforme a la tuya. Atráenos a ti, para que busquemos únicamente tu voluntad, siguiendo tus huellas y renunciando a nosotros mismos. Acrecienta en nosotros la esperanza activa y el deseo de asemejamos a ti, para que al final de la vida podamos poseerte por toda la eternidad. Jesús Maestro, camino, verdad y vida, ten piedad de nosotros.

Jesús, divino Maestro, te adoramos como unigénito de Dios, venido al mundo para dar a los hombres la vida en toda su plenitud. Te damos gracias porque, muriendo en la cruz, nos has merecido la vida, que nos comunicas en el bautismo, y alimentas en la eucaristía y los demás sacramentos. Vive en nosotros, Jesús, por la fuerza del Espíritu Santo, para que te amemos con toda la mente, con todas las fuerzas y todo el corazón, y amemos al prójimo como a nosotros mismos. Aumenta en nosotros el amor para que un día, resucitados a la vida gloriosa, participemos contigo en el gozo de tu reino. Jesús Maestro, camino, verdad y vida, ten piedad de nosotros.

ORACION DE LA SECRETARIA

Ayúdame, Dios Mío!
A ser una buena secretaria.
Y dame memoria de elefante
para acordarme donde dejó mi jefe cada papel
que pasó por sus manos y que después de dos o tres años
quiere que se los traiga porque se imagina que me los dio.
Ayúdame, Dios Mío!
Para poder hacer seis cosas al mismo tiempo y rápido;
dame tres o cuatro orejas para otros tantos teléfonos que suenan a la vez;
varias manos para taquigrafía, computadora, archivo y hacer café.
Unos cuantos ojos más, para ver si sale mi jefe, para ver si llega
a quien espera y, si llegó para quien no quiere estar;
dedos de pianista, piernas de avestruz y nervios de astronauta.
Ayúdame, Dios Mío!
Para hacer rápido el escrito “urgente” que me dicta
a velocidad supersónica porque me lo debería haber
dictado ayer y tenía que haber salido un día antes y
después de hecho se queda sin firmar, con el
inminente ataque de histeria al que debo sobreponerme.
Ayúdame, Dios Mío!
Para no perder la paciencia ni siquiera en el caso de que mi jefe,
después de haberme hecho buscar horas y horas un documento,
me anuncie sonriendo y sin inmutarse, que hace una hora
lo encontró en su escritorio.
Ayúdame, Dios Mío!
Para adivinar cuales son los papeles que no debo romper
cuando se me ordene hacerlo, porque me los va a pedir
después con urgencia y, me va hacer buscarlos en la basura
y jugar al rompecabezas sin que se noten las roturas.
Ayúdame, Dios Mío!
Para no creerme de todo lo que me dice mi jefe
en el sentido de que soy indispensable para el éxito de la oficina,
que soy capaz, eficiente y trabajadora,
porque a su primer grito destemplado lanzado
entre cerros de papeles sobre su escritorio,
en busca de uno que se le escondió,
se me bajan hasta el suelo los humos de grandeza,
las ilusiones y todo lo demás.
Mira, Señor, mejor ya no me ayudes!
A veces mejor pienso pedirte que me lleves a descansar.

ORACIÓN DEL DOCENTE

Jesús, tú que eres el maestro por excelencia, el Divino Maestro, concédeme la gracia de ser, a ejemplo tuyo, un auténtico maestro de mis alumnos. Haz que sea modelo de amor, confianza y comprensión. Haz que sepa educarlos, con mi vida, en la libertad, y animarlos sabiamente a un verdadero compromiso de generosidad. Haz que sea capaz de hablarles de ti y enseñarles a hablar contigo, de amigo a amigo. Haz que ellos se den cuenta de que son amados y que solo busco su bien. Haz que mi amistad contigo sea fuente de amistad con ellos. Jesús, Maestro que caminas a mi lado, gracias por haberme llamado a tu misma misión. Amén.

ORACIÓN DE LOS EDUCADORES

Padre, te presentamos la alegría y el esfuerzo por seguir haciendo escuela, comunidad; te damos gracias por estar entre nosotros, compartiendo el esfuerzo por formar personas cada día, empujando nuestra lucha por construir el Reino. Porque queremos ser anticipo de tu proyecto para la humanidad, te pedimos hoy por todos nosotros, te pedimos por este colegio. Que apreciemos el tesoro que nos has dado; que seamos valientes y decididos. Haznos esforzados, dinámicos, creativos, despiertos siempre a lo nuevo. Ayúdanos a aceptarnos como Tú nos aceptas, a respetarnos como Tú nos respetas, a querernos libres y diferentes como Tú nos quieres, a cuidarnos como Tú nos cuidas; a alentar en el camino al otro que junto a nosotros, hace día a día su camino en la vida. Te pedimos también, Padre, por cuantos en la comunidad educativa tenemos la tarea de alentar con nuestra fe y nuestro trabajo el caminar de todo el grupo. Te agradecemos sus esfuerzos, nuestros esfuerzos. Que seamos capaces de descubrir el tesoro que alberga cada una de las personas con las que compartimos cada día. Que no caigamos en la tentación de buscar el reconocimiento, que podamos cumplir lo que nos proponemos, que propongamos lo justo, bueno y conveniente. Te pedimos especialmente por los niños y jóvenes que has puesto a nuestro cargo. Te los agradecemos de corazón. Que te descubramos a través de sus risas, sus juegos, sus sueños y sus preguntas. Te pedimos por toda la comunidad escolar; por todos nosotros. Danos un corazón amplio, que rompa las barreras de nuestra propia casa, y nos abra al mundo donde vives, corriendo por la escuela, luchando junto a todos aquellos que se empeñan en construir personas, especialmente a las personas más necesitadas. Tú, que nunca cesas en tu afán primero, haz que nosotros no cesemos en el nuestro. Amén.

ORACION DE UN MAESTRO (Hno. Eugenio Magdaleno)
(Para Formadores de Docentes)

“Admirado y querido Maestro Jesús: Tú fuiste docente itinerante, predicador de tu pueblo. Yo, formador de docentes quiero asomarme al espejo de tu vida de maestro y profeta.
Necesito reafirmar mi vocación de educador, reencontrarme con ella en lo mas profundo, renovar mi Eros pedagógico que tengo adormecido y seguir creyendo que la educación, hoy, aquí y ahora es posible y es obra evangelizadora.
Tú no esperaste que los discípulos vinieran al maestro; bajaste al lago, entraste en las aldeas, convocaste a pescadores, banqueros, buenos israelitas y también a los parias de la sociedad e hiciste de tu comunidad una escuela pluralista.
Estuviste genial cuando enviaste a tu discípulos a hacer las prácticas docentes de dos en dos, de pueblo en pueblo, con objetivos, contenidos y métodos estudiados y orados: vayan, prediquen, sanen...Y volvieron sudorosos, con algún fracaso en sus mochilas, pero gozosos de haber entrenado su misión de docentes y por haberse encontrado con su pueblo.
Jesús te felicito porque eres doctor en metodología. En la samaritana me enseñas como acercarme al que se siente seguro y lo tiene todo en claro. En la mujer adúltera eres el maestro que perdona y olvida. En el buen samaritano desenmascaras la hipocresía religiosa y nos propones una educación desde la coherencia.
Cómo me seduce tu pedagogía de la proximidad: Pedro a quien invitas a venir a la orilla del lago para restituirle confianza y obsequiarle el perdón. Tomás que necesita reafirmar su fe con una prueba de anatomía: “pon tu dedo en mi llaga”. Judas a quien anhelas ganar con el privilegio de tu confianza y con el pan de tu amistad.
Cuánto me enseña tu realismo didáctico: la parábola del sembrador, la vid y los sarmientos la moneda del César y otras mas.
Lo que mas admiro en ti, Maestro de Galilea, es la pedagogía del saber estar presente y retirarse a tiempo para dejarles crecer, tomar iniciativa, pelearse por los primeros puestos... y luego volver junto a ellos para reafirmar su confianza y confirmar su vocación.
Emaús es todo un paradigma educativo: sales al encuentro de tus dos muchachos; haces camino junto a ellos; repasas la lección: “No sabían que esto debía suceder?” ... Aceptas compartir su mesa y Tú les regalas el alimento. ¡Qué Maestro!
Nunca los dejaste huérfanos, porque además de llevar sus nombres grabados en tu corazón, les regalaste el Espíritu Santo que los confirmó en su vocación de docentes y apóstoles.
Maestro bueno, cuánto se aprende en la escuela de tu evangelio. Es pedagogía viva, mensaje nuevo, formación permanente.
Maestro Jesús, pretendo ser humilde aprendiz de educador. Disipa mis temores, confirma y aviva mi vocación de docente. Que sienta la educación como campo fértil de la misión que Tú nos confiaste. Que vea en cada niño, en cada joven Tu rostro, Señor. Que sepa trasmitir a los futuros docentes esperanza, alegría y convicción.
Maestro de Galilea, te digo hasta luego, hasta cada momento, porque eres el amigo Fiel de cada instante. Te pido para mí y todos los docentes, manos sembradoras, pies misioneros y corazones solidarios para que nuestras obras sean algo parecidas a la tuya.

 

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Celebraciones Día del Estudiante

ORACIÓN DEL ESTUDIANTE

Señor, recuérdame con frecuencia, la obligación que tengo de estudiar. Hazme responsable: Que santifique mi trabajo de estudiante. Que prepare bien mi misión en la vida. Que sepa agradecer el privilegio de poder estudiar. Que me capacite a conciencia. Que haga rendir mi juventud. Que haga una buena cosecha en mi inteligencia. Dame humildad para echarme en cara la negligencia, con que cumplo a veces mis tareas. Dame valentía y constancia para aprovechar todos los instantes en el estudio. Enséñame a estudiar con método, a leer con reflexión, a consultar a los que saben más para, el día de mañana, ser útil a mis hermanos y a la humanidad. Amén.

ORACIÓN PARA SER BUEN ESTUDIANTE

Señor, yo creo en el estudio, haz que sea una aventura bella y constructiva que me lleve a amar más.
Quiero ser libre, haz que crea más en la disciplina interior que en la exterior quiero ser sincero.
Haz que sólo exprese palabras que procedan de mi convencimiento y mi voz impida a otros apoyarse en mi silencio para legitimar sus pretensiones y comportamientos agresivos.
Quiero ser alegre, haz que cultive en mí el sentido del humor, que quita las amarguras del alma, la paciencia para comenzar de nuevo muchas veces sin caer en la desesperación.
Dame el gozo de tener amigos. Señor, yo creo en el estudio. Haz que él forje en mí ideales grandes. De mis ideales y experiencias positivas reciben vida la familia y la sociedad. Ellas no sólo creen en Ti, sino que creen también en mí, como lo haces Tú.

ORACIÓN DEL ALUMNO

Señor, Jesús: Te pido que mi vida siempre sea
servicio a los demás con alegría, trabajo compartido cada día,
amor sin esperar la recompensa.
Te pido que respete y que proteja la tierra que nos diste con amor.
Quisiera yo dejar mucho mejor el mundo que a los hombres Tú nos dejas.
Yo sé que con esfuerzo y oración construyo mi futuro piedra a piedra.
¡Ayúdame a seguir la construcción!
Te ofrezco mi trabajo y corazón. Como eres Padre y nunca Tú te alejas,
¡protege Tú mi vida, oh Señor!

DAME INTELIGENCIA

Dame, Señor, el gusto por la profundidad
y un amor grande al estudio, para comprender el secreto de las cosas
y las leyes del universo.
Haz, Señor, que la ciencia me acerque a Ti
y pueda descubrir tu rostro de Dios creador
en todo lo que me rodea.
Muchos, Señor, se alejan de Ti y hacen de la ciencia su único Dios.
Yo quisiera verte detrás de todas las cosas,
como origen y fuerza de cuanto existe, como fuente y manantial
del cosmos que me envuelve. Dame inteligencia para comprender
y sensibilidad para admirar tu obra. Dame, Señor, coraje
para colaborar en tu proyecto de creación con la inteligencia que has puesto en mí.

ORACIÓN DEL ESTUDIANTE

Oh María ,Madre mía, Trono de la Sabiduría Eterna...Alcánzame la gracia: de estudiar con aplicación,
de aprender con facilidad y de retener con firmeza y seguridad, para la Gloria de Dios y salvación de mi alma...

ORACION DEL ESTUDIANTE

Señor Dios, fuente de la sabiduría. Principio Supremo de todas las cosas, derrama Tu Luz en mi inteligencia y aleja de ella las insidias del pecado y de la ignorancia.
Concédeme profundidad para entender, memoria para retener, método para aprender, lucidez para interpretar y expresarme.

REFLEXIÓN

El mes de Septiembre nos habla de una referencia especial con los jóvenes, es el comienzo de la primavera y ellos celebran el día del estudiante. Toda la vida del hombre, en cuanto ser espiritual creado por Dios, presenta deseos de felicidad y plenitud. Esta dimensión tan humana adquiere en la relación de Jesucristo con los jóvenes un rasgo particular. El Evangelio, en cuanto proyecto de vida, es un hoy que no se agota en el presente, sino que tiene horizontes de vida plena que lo hace fuente de plenitud y camino de esperanza. El encuentro con Jesucristo es, precisamente, el comienzo de este camino. El Evangelio nos presenta esta propuesta a modo de una relación que, sin ser exclusiva, es privilegiada entre Jesucristo y los jóvenes.

Estamos acostumbrados a ver en las imágenes de los primeros discípulos los rostros de hombres maduros, sin embargo eran jóvenes cuando fueron llamados por el Señor. Ellos, en ese encuentro, descubrieron un proyecto de vida que los involucraba. El llamado incluía una misión. No podríamos pensar la obra de Jesucristo sin la presencia de hombres jóvenes, que asumieron un proyecto que comprometía sus vidas. Son muchos los textos del evangelio que nos permiten hacer esta afirmación. Es común citar, al respecto, el primer capítulo del evangelio de san Juan donde se nos muestran los primeros encuentros con Jesucristo. No podríamos pensar el futuro del Evangelio como camino que da sentido a la vida del hombre, sin la presencia de jóvenes que asuman este proyecto. Esto para la Iglesia es una pregunta desafiante. Diría que Jesucristo no sólo se encuentra a gusto con los jóvenes, sino que los necesita para llevar adelante su proyecto. Una Iglesia sin jóvenes, podríamos decir, es una Iglesia sin futuro.

El plantear el Evangelio en términos de camino y de proyecto de vida es lo que hace a Jesucristo alguien cercano a los jóvenes. Además, el contenido de esta Vida Nueva es la que despierta en ellos el entusiasmo para seguirlo; pienso que el joven encuentra una sintonía de sentido, reconoce algo grande que ya estaba esperando. Cuando el encuentro con Jesús se da todo cambia, ha encontrado, en el decir del mismo Jesús, el tesoro que da sentido a todo. Por ello es comprensible la respuesta que le da san Pedro a Jesús cuando le pregunta a los discípulos, a dónde quieren ir, y él, en nombre de ellos, responde: “Señor, ¿a quién iremos? Sólo tú tienes palabras de vida eterna” (Jn. 6, 68). Cuánto dolor me causa ver el desconocimiento que muchos jóvenes tienen de Jesucristo. Lo hemos predicado bien, me pregunto? Creo que deberíamos revisar nuestras estructuras, espacios y actitudes.

Queridos jóvenes, uniéndome a la alegría de este día, he querido compartir con ustedes lo que creo es la mejor la noticia que les puedo trasmitir: Jesucristo vino para estar con ustedes y dar sentido a sus vidas. Traten de encontrarlo. Reciban junto a mi afecto y oración, mi bendición de Padre y amigo en el Señor.

(Mons. José María Arancedo)

PALABRAS A LOS JOVENES

Venimos acá a reunirnos! Es decir, que Jesús ¡aquí está! El dice ¡Estoy aquí! Pero ustedes también: cada uno de ustedes puede decir: Estoy aquí. El dice estoy aquí porque nos quiso y se jugó por cada uno de nosotros. Se jugó entero. No midió el precio. Pagó un precio caro. No calculó. Se jugó. Y ustedes porque quieren aprender esta sabiduría nada fácil de jugarse, porque la vida es para jugarla en serio, no para jugarla en broma. Ustedes entienden esto y quieren jugar la vida en serio. Jesús, cuando el Padre le propone este camino, él obedece y se lanza a jugarse. Sin embargo tiene la posibilidad de decir que no. Es libre. El secreto del triunfo de Jesús es que no le tuvo miedo a la libertad. Yo les pregunto a ustedes. ¿Le tienen miedo a la libertad? Bueno, ustedes que no le tienen miedo a la libertad, sepan que hay un montón de mercachifles que les están vendiendo cosas falsas para darles miedo a la vida, miedo a la libertad. Cada vez que le hacen fácil, entre comillas, la vida, los debilitan y les ponen miedo a la libertad. Y si uno quiere caminar y triunfar en la vida, no tiene que tener miedo a la libertad. Eso es lo que hoy les quiero decir. Si ustedes quieren repetir hoy: Acá estoy, como Jesús nos dice a nosotros: ‘Acá Estoy’. Por favor no le tengan miedo a la libertad. Esa libertad que Dios les puso en el corazón. Esa libertad de ser grandes, esa libertad que los salva de enanizarse. Porque estos quiosqueros de la degradación, estos que viven de la trata de personas, con la droga, la delincuencia, la violencia, la prostitución infantil…todo eso que está acá en el mercado de todos los días: esos les venden un buen rato, o un…¿A pago de qué? -Tres pesos, cuatro pesos vale el paco, padre… ¿No ve que…? -No, a pago de tu libertad, querido: la pagás con tu libertad. No le tengas miedo a tu libertad, que nadie te la robe. No te dejés… Acordate que una vez, hace muchos años, lo dije respecto de la esperanza. Hoy te lo digo respecto a la libertad: No te dejés meter la mano en el bolsillo y que te la roben. Cuidá tu libertad. Tu libertad es tuya. Que no te la maneje nadie. No se la prestes a nadie. No la vendas a nadie. No le tengas miedo a la libertad. Vamos a seguir caminando. Con esto bien metido en el corazón: Jesús, si hoy estoy aquí es para que vos me cuides la libertad. Yo soy joven, no quiero baratear mi juventud. No quiero entregarla a nadie para que me la barateen, sino que la quiero hacer valer lo que vale. Y por eso no le tengo miedo a la libertad. ¿Están de acuerdo ustedes con esto?…¿Lo sienten así…? Les pregunto: ¿están dispuestos a defender la propia libertad? ¿Están dispuestos a dejar que les barateen la libertad? Bueno, sigan por este camino.

Y ahora les pido que, con mucho silencio, miremos a la Virgen aquí, esta Virgen que tiene a su hijo muerto en las manos. Ese Hijo que dio su vida por nosotros. Detrás, debajo de esta imagen de la Virgen, están las fotos de tantos chicos y chicas que han perdido la vida por situaciones que todos rechazamos y lamentamos. Vamos a hacer un silencio, un minuto de silencio, por ellos. Y en el silencio le vamos a pedir a la Madre, a la Virgen, por los padres de estos hijos, por los familiares, y por ellos mismos, para que Jesús los consuele: Dios te Salve

María….Chicas y chicos, sigamos caminando. Los espero en la Misa. Y ya saben: ¡No se dejen baratear la libertad! ¡Defiendan la libertad! ¡Que no le metan la mano en el bolsillo y se la roben! No le crean a los mercachifles de la falsa libertad. ¡Jesús es el único que le habla al corazón a la libertad! Nos vemos. ¡Que Dios los bendiga!

Card. Bergoglio

JUAN PABLO II A LOS JOVENES (Fragmento)

«Siempre prontos para dar razón de la esperanza a todo el que se las pida».

1.
Estos son los votos que formulo para ustedes, jóvenes, desde el comienzo del año en curso. Si el hombre es el camino fundamental y cotidiano de la Iglesia, entonces se comprende bien por qué la Iglesia atribuye una especial importancia al período de la juventud como una etapa clave de la vida de cada hombre. Ustedes, jóvenes, encarnan esa juventud. Ustedes son la juventud de las naciones y de la sociedad, la juventud de cada familia y de toda la humanidad. Ustedes son también la juventud de la Iglesia. Todos miramos hacia ustedes, porque todos nosotros en cierto sentido volvemos a ser jóvenes constantemente gracias a ustedes. Por eso, su juventud no es sólo algo de ustedes, algo personal o de una generación, sino algo que pertenece al conjunto de ese espacio que cada hombre recorre en el itinerario de su vida, y es a la vez un bien especial de todos. Un bien de la humanidad misma. En ustedes está la esperanza, porque pertenecen al futuro, y el futuro les pertenece. En efecto, la esperanza está siempre unida al futuro, es la espera de los «bienes futuros». Como virtud cristiana ella está unida a la espera de aquellos bienes eternos que Dios ha prometido al hombre en Jesucristo. Y contemporáneamente esta esperanza, en cuanto virtud cristiana y humana a la vez, es la espera de los bienes que el hombre se construirá utilizando los talentos que le ha dado la Providencia. En este sentido a ustedes, jóvenes, les pertenece el futuro, como una vez perteneció a las generaciones de los adultos y precisamente también con ellos se ha convertido en actualidad. De esa actualidad, de su forma múltiple y de su perfil son responsables ante todo los adultos. A ustedes les corresponde la responsabilidad de lo que un día se convertirá en actualidad junto con ustedes y que ahora es todavía futuro. Cuando decimos que a ustedes les corresponde el futuro, pensamos en categorías humanas transitorias, en cuando el hombre está siempre de paso hacia el futuro. Cuando decimos que de ustedes depende el futuro, pensamos en categorías éticas, según las exigencias de la responsabilidad moral que nos impone atribuir al hombre como persona –y a las comunidades y sociedades compuestas por personas - el valor fundamental de los actos, de los propósitos, de las iniciativas y de la las intenciones humanas. Esta dimensión es también la dimensión propia de la esperanza cristiana y humana. En esta dimensión, el primer y fundamental voto que la Iglesia, a través de mí, formula para ustedes, jóvenes, en este Año dedicado a la Juventud es que estén «siempre prontos para dar razón de su esperanza a todo el que se las pida».

Cristo habla con los jóvenes

2. Estas palabras, escritas un día por el apóstol Pedro a la primera generación cristiana, están en relación con todo el Evangelio de Jesucristo. Nos daremos cuenta de esta relación de modo más claro, cuando reflexionemos sobre el coloquio de Cristo con el joven referido por los evangelistas. Entre muchos otros textos bíblicos es éste el primero que debe ser recordado aquí. A la pregunta: «Maestro bueno, ¿qué he de hacer para alcanzar la vida eterna?», Jesús responde con esta pregunta: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios». Y añade: «Ya sabes los mandamientos: No matarás, no adulterarás, no robarás, no levantarás falso testimonio, no defraudarás, honra a tu padre y a tu madre». Con estas palabras Jesús recuerda a su interlocutor alguno de los mandamientos del Decálogo. Pero la conversación no termina ahí. En efecto, el joven afirma: «Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud». Entonces –escribe el evangelista – «Jesús, poniendo en él los ojos, le amó y le dijo: Una sola cosa te falta: vete, vende cuanto tienes y dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; luego ven y sígueme». En este momento cambia el clima del encuentro. El evangelista escribe del joven que «se anubló su semblante y se fue triste, porque tenía mucha hacienda». Hay otros pasajes del Evangelio en los que Jesús de Nazaret encuentra a jóvenes. Particularmente sugestivas son las dos resurrecciones: la de la hija de Jairo y la del hijo de la viuda de Naín. Sin embargo, podemos admitir que el coloquio antes citado es sin duda el encuentro más completo y más rico de contenido. Se puede decir también que éste tiene carácter más universal y ultratemporal; es decir, que vale en cierto sentido, constante y continuamente, a lo largo de los siglos y generaciones. Cristo habla así con un joven, con un muchacho o muchacha; conversa en diversos lugares de la tierra en medio a las diversas naciones, razas y culturas. Cada uno de ustedes es un potencial interlocutor en este coloquio. Al mismo tiempo todos los elementos de la descripción y todas las palabras dichas por ambas partes en tal conversación tienen un significado muy esencial, poseen su peso específico. Se puede decir que estas palabras contienen una verdad, particularmente profunda sobre el hombre en general y, en especial, la verdad sobre la juventud humana. Son en verdad importantes para los jóvenes. Permítanme, por ello, que como línea de fondo relacione mis reflexiones en esta Carta con ese encuentro y con ese texto evangélico. Quizá de esta manera será más fácil para ustedes desarrollar el propio coloquio con Cristo, un coloquio que es de importancia fundamental y esencial para un joven.

La juventud una riqueza singular

3.
Comenzaremos por lo que se encuentra al final del texto evangélico. El joven se fue triste «porque tenía mucha hacienda». Sin duda esta frase se refiere a los bienes materiales, de los que el joven era propietario o heredero. Quizá es ésta la situación propia de algunos, pero no es la típica. Por ello las palabras del evangelista sugieren otra visión del problema: se trata de hecho de que la juventud por sí misma (prescindiendo de cualquier bien material) es una riqueza singular del hombre, de una muchacha o de un muchacho, y en la mayor parte de los casos es vivida por los jóvenes como una específica riqueza. La mayor parte de las veces, pero no siempre, no como regla, porque no faltan hombres que por diversos motivos no experimentan la juventud como riqueza. De ellos habrá que hablar por separado. Hay sin embargo razones –incluso de tipo objetivo – para pensar en la juventud como en una singular riqueza que el hombre experimenta precisamente en tal período de su vida. Éste se distingue ciertamente del período de la infancia (es, en efecto, la salida de los años de la infancia), como se distingue también del período de la plena madurez. Efectivamente, el período de la juventud es el tiempo de un descubrimiento particularmente intenso del «yo» humano y de las propiedades y capacidades que éste encierra. A la vista interior de la personalidad en desarrollo de un joven o de una joven se abre gradual y sucesivamente aquella específica –en cierto sentido única e irrepetible – potencialidad de una humanidad concreta, en la que está como inscrito el proyecto completo de la vida futura. La vida se delinea como la realización de tal proyecto, como «autorrealización». La cuestión merece naturalmente una explicación desde muchos puntos de vista. Pero si queremos expresarlo brevemente, se revela precisamente el perfil y la forma de riqueza que es la juventud. Es la riqueza de descubrir y a la vez de programar, de elegir, de prever y de asumir como algo propio las primeras decisiones, que tendrán importancia para el futuro en la dimensión estrictamente personal de la existencia humana. Al mismo tiempo, tales decisiones tienen no poca importancia social. El joven del Evangelio se encuentra en esta fase existencial, como deducimos de las mismas preguntas que hace en el coloquio con Jesús. Por ello, también las palabras conclusivas referentes a la «mucha hacienda», es decir, a la riqueza, pueden entenderse en este sentido preciso: el de la riqueza que es la juventud misma. Pero hemos de preguntarnos: esa riqueza que es la juventud ¿debe acaso alejar al hombre de Cristo? El evangelista no dice esto ciertamente; el mismo examen del texto permite concluir más bien en sentido opuesto. En la decisión de alejarse de Cristo han influido en definitiva sólo las riquezas exteriores, lo que el joven poseía («la hacienda»). No lo que él era. Lo que él era, precisamente en cuanto joven –es decir, la riqueza interior que se esconde en la juventud – le había conducido a Jesús. Y le había llevado a hacer aquellas preguntas, en las que se trata de manera más clara del proyecto de toda la vida. ¿Qué he de hacer para alcanzar la vida eterna? ¿Qué he de hacer para que mi vida tenga pleno valor y pleno sentido? La juventud de cada uno de ustedes, queridos amigos, es una riqueza que se manifiesta precisamente en estas preguntas. El hombre se las pone a lo largo de toda su vida. Sin embargo, durante la juventud ellas se imponen de un modo particularmente intenso, incluso insistente. Y es bueno que suceda así. Porque esas preguntas prueban la dinámica del desarrollo de la personalidad humana que es propia de su edad. Estas preguntas se las ponen a veces de manera impaciente, y a la vez ustedes mismos comprenden que la respuesta a ellas no puede ser apresurada ni superficial. Ha de tener un peso específico y definitivo. Se trata de una respuesta que se refiere a toda la vida, que abarca el conjunto de la existencia humana. De manera particular estas preguntas esenciales se las ponen sus coetáneos, cuya vida está marcada, ya desde la juventud, por el sufrimiento: por alguna carencia física, por alguna deficiencia, por algún «handicap» o limitación, por la difícil situación familiar o social. Si a pesar de todo ello su conciencia se desarrolla normalmente, la pregunta sobre el sentido y valor de la vida se convierte en algo esencial y a la vez particularmente dramático, porque desde el principio está marcada por el dolor de la existencia. ¡Cuántos de estos jóvenes se encuentran en medio de la gran multitud de jóvenes del mundo entero! ¡Cuántos se ven obligados a vivir desde la juventud en una institución u hospital, condenados a una cierta pasividad que puede suscitar en ellos sentimientos de ser inútiles a la humanidad! ¿Se puede decir entonces que también su juventud es una riqueza interior? ¿A quién hemos de preguntar esto? ¿A quién han de poner ellos esta pregunta esencial? Parece que Cristo es en estos casos el único interlocutor competente, aquel que nadie puede sustituir plenamente.

Dios es amor

4.
Cristo responde a su joven interlocutor del Evangelio. Él le dice: «Nadie es bueno sino sólo Dios». Hemos oído ya lo que el otro preguntaba. «Maestro bueno ¿qué he de hacer para alcanzar la vida eterna?». ¿Cómo actuar, a fin de que mi vida tenga sentido, pleno sentido y valor? Nosotros podemos traducir así su pregunta en el lenguaje de nuestro tiempo. En este contexto la respuesta de Cristo quiere decir: sólo Dios es el último fundamento de todos los valores; sólo Él da sentido definitivo a nuestra existencia humana. Sólo Dios es bueno, lo cual significa: en Él y sólo en Él todos los valores tienen su primera fuente y su cumplimiento final; en Él «el alfa y la omega, el principio y el fin». Solamente en Él hallan su autenticidad y confirmación definitiva. Sin Él –sin la referencia a Dios – todo el mundo de los valores creados queda como suspendido en un vacío absoluto, pierde su transparencia y expresividad. El mal se presenta como bien y el bien es descartado. ¿No nos indica esto mismo la experiencia de nuestro tiempo, donde quiera que Dios ha sido eliminado del horizonte de las valoraciones, de los criterios, de los actos? ¿Por qué sólo Dios es bueno? Porque Él es amor. Cristo da esta respuesta con las palabras del Evangelio, y sobre todo con el testimonio de la propia vida y muerte: «Porque tanto amó Dios al mundo, que le dio su unigénito Hijo». Dios es bueno porque «es amor». La pregunta sobre el valor, la pregunta sobre el sentido de la vida –lo hemos dicho – forma parte de la riqueza particular de la juventud. Brota de lo más profundo de las riquezas y de las inquietudes, que van unidas al proyecto de vida que se debe asumir y realizar. Más todavía cuando la juventud es probada por el sufrimiento personal o es profundamente consciente del sufrimiento ajeno; cuando experimenta una fuerte sacudida ante las diversas formas del mal que existe en el mundo; y finalmente cuando se pone frente al misterio del pecado, de la iniquidad humana (mysterium iniquitatis). La respuesta de Cristo equivale a: sólo Dios es bueno, sólo Dios es amor. Esta respuesta puede parecer difícil, pero a la vez es firme y verdadera; lleva en sí la solución definitiva. Ruego insistentemente, a fin de que ustedes, jóvenes amigos, escuchen esta respuesta de Cristo de modo verdaderamente personal, para que encuentren el camino interior que les ayude a comprenderla, para aceptarla y hacerla realidad. Así es Cristo en la conversación con el joven. Así es en el coloquio con cada uno y cada una de ustedes. Cuando le preguntan: «Maestro bueno...», Él pregunta, «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios». Como si dijera: el hecho de que yo sea bueno da testimonio de Dios. «El que me ha visto a mí ha visto al Padre». Así habla Cristo, maestro y amigo, Cristo crucificado y resucitado; el mismo ayer, hoy y por los siglos. Éste es el núcleo, el punto esencial de la respuesta a las preguntas que ustedes, jóvenes, le hacen a Él mediante la riqueza que hay en ustedes y que está arraigada en su juventud. Ésta abre ante ustedes diversas perspectivas, les ofrece como tarea el proyecto de una vida entera. De ahí la pregunta sobre los valores; de ahí la pregunta sobre el sentido, sobre la verdad, sobre el bien y el mal. Cuando Cristo al responderles les manda referir todo esto a Dios, les indica a la vez cuál es la fuente de ello y el fundamento que está en ustedes. En efecto, cada uno de ustedes es imagen y semejanza de Dios por el hecho mismo de la creación. Tal imagen y semejanza hace precisamente que le pongan estas preguntas que les deben plantear. Ellas demuestran hasta qué punto el hombre sin Dios no puede comprenderse a sí mismo ni puede tampoco realizarse sin Dios. Jesucristo ha venido al mundo ante todo para hacer a cada uno de nosotros conscientes de ello. Sin Él esta dimensión fundamental de la verdad sobre el hombre caería fácilmente en la oscuridad. Sin embargo, «vino la luz al mundo», «pero las tinieblas no la acogieron».

La pregunta sobre la vida eterna

5.
¿Qué he de hacer para que la vida tenga valor, tenga sentido? Esta pregunta apasionante, en boca del joven del Evangelio suena así: «¿qué he de hacer para alcanzar la vida eterna?». El hombre que pone la pregunta de esta manera ¿habla un leguaje comprensible para los hombres de hoy? ¿No somos nosotros la generación a la que el mundo y el progreso temporal llenan completamente el horizonte de la existencia? Nosotros pensamos ante todo con categorías terrenas. Si superamos los confines de nuestro planeta, lo hacemos para inaugurar los vuelos interplanetarios, para transmitir señales a otros planetas y enviarles sondas cósmicas. Todo esto se ha convertido en el contenido de nuestra civilización moderna. La ciencia junto con la técnica ha descubierto de modo inigualable las posibilidades del hombre con respecto a la materia, y ha conseguido también dominar el mundo interior de su pensamiento, de sus capacidades, tendencias y pasiones. Pero a la vez está claro que, cuando nos ponemos ante Cristo, cuando Él se convierte en el confidente de los interrogantes de nuestra juventud, no podemos poner una pregunta diversa de la del joven del Evangelio: «¿Qué he de hacer para alcanzar la vida eterna?». Cualquier otra pregunta sobre el sentido y valor de nuestra vida sería, ante Cristo, insuficiente y no esencial. En efecto, Cristo no sólo es el «maestro bueno» que indica los caminos de la vida sobre la tierra. Él es el testigo de aquellos destinos definitivos que el hombre tiene en Dios mismo. Él es el testigo de la inmortalidad del hombre. El Evangelio que Él anunciaba con su voz está sellado definitivamente con la cruz y la resurrección en el misterio pascual. «Cristo, resucitado de entre los muertos, ya no muere, la muerte no tiene ya dominio sobre Él». En su resurrección Cristo se ha convertido también en un permanente «signo de contradicción» frente a todos los programas incapaces de conducir al hombre más allá de las fronteras de la muerte. Más aún, ellos con este confín eliminan toda pregunta del hombre sobre el valor y el sentido de la vida. Frente a todos estos programas, a los modos de ver el mundo y a las ideologías, Cristo repite constantemente: «Yo soy la resurrección y la vida». Por tanto, si tú, querido hermano y querida hermana, quieres hablar con Cristo adhiriéndote a toda la verdad de su testimonio, por una parte has de «amar al mundo»; porque Dios «tanto amó al mundo, que le dio su Hijo Unigénito»; y al mismo tiempo, has de conseguir el desprendimiento interior respecto a toda esta realidad rica y apasionante que es «el mundo». Has de decidirte a plantearte la pregunta sobre la vida eterna. En efecto, «pasa la apariencia de este mundo», y cada uno de nosotros estamos sometidos a este pasar. El hombre nace con la perspectiva del día de su muerte en la dimensión del mundo visible; y al mismo tiempo el hombre, para quien la razón interior de ser consiste en superarse a sí mismo, lleva consigo también todo aquello con lo que supera al mundo. Todo aquello con que el hombre supera en sí mismo al mundo –aun estando radicado en él – se explica por la imagen y semejanza de Dios que está inscrita en el ser humano desde el principio. Y todo esto con lo que el hombre supera al mundo no solamente justifica el interrogante sobre la vida eterna, sino que, incluso, lo hace indispensable. Ésta es la pregunta que los hombres se plantean desde hace tiempo, y no sólo en el ámbito del mundo cristiano, sino también fuera de él. Ustedes deben tener también el valor de ponerla como el joven del Evangelio. El cristianismo nos enseña a comprender la temporalidad desde la perspectiva del Reino de Dios, desde la perspectiva de la vida eterna. Sin ella, la temporalidad, incluso la más rica o la más formada en todos los aspectos, al final lleva al hombre sólo a la inevitable necesidad de la muerte. Ahora bien, existe una antinomia entre la juventud y la muerte. La muerte parece estar lejos de la juventud. Y así es. Más aún, dado que la juventud significa el proyecto de toda la vida, construido según el criterio del sentido y del valor, también durante la juventud se hace indispensable la pregunta sobre el final. La experiencia humana dejada a sí misma, da la misma respuesta que la Sagrada Escritura: «Está establecido morir una vez», y el escritor inspirado añade: «Después de esto viene el juicio». Y Cristo dice: «Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá». Pregunten por tanto a Cristo, como el joven del Evangelio: «¿Qué he de hacer para alcanzar la vida eterna?».

Sobre la moral y la conciencia

6.
A este interrogante Jesús responde: «Ya sabes los mandamientos», y a continuación enumera dichos mandamientos que forman parte del Decálogo. Moisés los había recibido sobre el monte Sinaí en el momento de la Alianza entre Dios e Israel. Estos fueron escritos sobre tablas de piedra y constituían para todo israelita una diaria indicación del camino. El joven que habla con Cristo conoce naturalmente de memoria los mandamientos del Decálogo; es más, puede decir con alegría: «Todo esto lo he guardado desde mi juventud». Hemos de suponer que en este diálogo que Cristo sostiene con cada uno de ustedes, jóvenes, se repita la misma pregunta: ¿Sabes los mandamientos? Ésta se repetirá infaliblemente, porque los mandamientos forman parte de la Alianza entre Dios y la humanidad. Los mandamientos determinan las bases esenciales del comportamiento, deciden el valor moral de los actos humanos, permanecen en relación orgánica con la vocación del hombre a la vida eterna, con la instauración del Reino de Dios en los hombres y entre los hombres. En la palabra de la Revelación divina está escrito con claridad el código de la moralidad del cual permanecen como punto clave las tablas del Decálogo del monte Sinaí y cuyo ápice se encuentra en el Evangelio: en el sermón de la montaña y en el mandamiento del amor. Este código de moralidad encuentra al mismo tiempo otra redacción. Dicho código está inscrito en la conciencia moral de la humanidad, de tal manera que quienes no conocen los mandamientos, esto es, la ley revelada por Dios, «son para sí mismos Ley». Así lo escribe San Pablo en la carta a los Romanos; y añade a continuación: «Con esto muestran que los preceptos de la Ley están inscritos en sus corazones, siendo testigo su conciencia». Tocamos aquí problemas de suma importancia para su juventud y para el proyecto de vida que de ella emerge. Dicho proyecto se conforma con la perspectiva de la vida eterna en primer lugar a través de la verdad de las obras sobre las que será construido. La verdad de las obras halla su fundamento en aquella doble redacción de la ley moral: la que se encuentra escrita en las tablas del Decálogo de Moisés y en el Evangelio, y la que está esculpida en la conciencia moral del hombre. Y la conciencia se presenta como testigo de aquella ley, como escribe San Pablo. Esta conciencia –según las palabras de la carta a los Romanos – son «las sentencias con que entre sí unos y otros se acusan o se excusan». Cada uno sabe hasta qué punto estas palabras corresponden a nuestra realidad interior; cada uno de nosotros desde la juventud experimenta la voz de la conciencia. Por tanto, cuando Jesús en el coloquio con el joven enumera los mandamientos: «No matarás, no adulterarás, no robarás, no levantarás falso testimonio, no defraudarás, honra a tu padre y a tu madre», la recta conciencia responde a las respectivas obras del hombre con una reacción interior: ella acusa o excusa. Hace falta, sin embargo, que la conciencia no esté desviada; hace falta que la formulación fundamental de los principios de la moral no ceda a la deformación bajo la acción de cualquier tipo de relativismo o utilitarismo. ¡Queridos jóvenes amigos! La respuesta que Jesús da a su interlocutor del Evangelio se dirige a cada uno y a cada una de ustedes. Cristo les interroga sobre el estado de su sensibilidad moral y pregunta al mismo tiempo sobre el estado de sus conciencias. Es ésta una pregunta clave para el hombre; es el interrogante fundamental de la juventud, válido para todo el proyecto de vida que, precisamente, ha de construirse durante la juventud. Su valor es el que está más estrechamente unido a la relación que cada uno de ustedes tiene respecto al bien y al mal moral. El valor de este proyecto depende en modo esencial de la autenticidad y de la rectitud de su conciencia. Depende también de su sensibilidad. De esta manera nos hallamos aquí en un momento crucial, en el que temporalidad y eternidad se encuentran a cada paso a un nivel que es propio del hombre. Es el nivel de la conciencia, el nivel de los valores morales; ésta es la dimensión más importante de la temporalidad y de la historia. En efecto, la historia se escribe no sólo con los acontecimiento que se suceden en cierta manera «desde dentro»: es la historia de la conciencia humana, de las victorias o de las derrotas morales. Aquí encuentra también su fundamento la esencial grandeza del hombre; su dignidad auténticamente humana. Éste es el tesoro interior con el que el hombre se supera constantemente a sí mismo en dirección a la eternidad. Si es verdad que «está establecido que los hombres mueren una sola vez» es también verdad que el tesoro de la conciencia, el depósito del bien y del mal, lo lleva el hombre más allá de la frontera de la muerte para que, en presencia de Aquél que es la santidad misma, encuentre la última y definitiva verdad sobre toda su vida: «Después de esto viene el juicio». Así sucede precisamente con la conciencia: en la verdad interior de nuestros actos se halla, en un cierto sentido, constantemente presente la dimensión de la vida eterna. Y a la vez la misma conciencia, a través de los valores morales, imprime el sello más expresivo en la vida de las generaciones, en la historia y en la cultura de los ambientes humanos, de la sociedad, de las naciones y de la humanidad entera. ¡Cuánto depende en este campo de cada uno y cada una de ustedes!

«Jesús, poniendo en él los ojos, le amó»

7.
Continuando en el examen del coloquio de Cristo con el joven, entramos ahora en otra fase. Ésta es nueva y decisiva. El joven ha recibido la respuesta esencial y fundamental a su pregunta: «¿Qué he de hacer para alcanzar la vida eterna?». Y esta respuesta coincide con todo el camino recorrido hasta ahora en su vida: «Todo esto lo he guardado desde mi juventud». ¡Cómo deseo ardientemente para cada uno de ustedes que el camino de su vida recorrido hasta ahora coincida de igual modo con la respuesta de Cristo! Más aún, deseo que la juventud les dé una base robusta de sanos principios; que su conciencia consiga ya en estos años de la juventud aquella transparencia madura que en su vida les permitirá a cada uno ser siempre «personas que inspiran confianza», esto es, que son creíbles. La personalidad moral así formada constituye a la vez la contribución más esencial que ustedes podrán aportar a la vida comunitaria, a la familia, a la sociedad, a la actividad profesional y también a la actividad cultural o política, y, finalmente, a la comunidad misma de la Iglesia con la que están o podrán estar ligados un día. Se trata aquí a la vez de una plena y profunda autenticidad de la humanidad y de una igual autenticidad en el desarrollo de la personalidad humana, femenina o masculina, con todas las características que constituyen el rasgo irrepetible de esta personalidad y que al mismo tiempo provocan una múltiple resonancia en la vida de la comunidad y de los ambientes, comenzando por la familia. Cada uno de ustedes debe contribuir de algún modo a la riqueza de estas comunidades, en primer lugar, mediante lo que él es. ¿No se abre en esta dirección la juventud que es la riqueza «personal» de cada uno de ustedes? El hombre se lee a sí mismo, su propia humanidad, tanto como el propio mundo interior, cuanto como el terreno específico del ser «con los demás», «para los demás». Justamente aquí asumen un significado decisivo los mandamientos del Decálogo y del Evangelio, especialmente el mandamiento de la caridad que abre al hombre hacia Dios y hacia el prójimo. La caridad, de hecho, es «el vínculo de la perfección». Por medio de ella maduran más plenamente el hombre y la fraternidad interhumana. Por esto la caridad es más grande, es el primero entre todos los mandamientos; es el primero de ellos, como nos enseña Cristo; en él, todos los demás están encerrados y unificados. Les deseo, pues, a cada uno de ustedes que en los caminos de su juventud se encuentren con Cristo para que puedan confirmar ante Él, con el testimonio de la conciencia, este código evangélico de la moral a cuyos valores, en la curva de las generaciones, se han acercado de alguna manera tantos hombres grandes de espíritu. No es éste el lugar de citar las comprobaciones de ello que se hallan en toda la historia de la humanidad. Es verdad que desde los tiempos más antiguos el dictamen de la conciencia orienta a cada sujeto humano hacia una norma moral objetiva que encuentra su expresión concreta en el respeto de la persona del otro y en el principio de no hacerle lo que no queremos que se nos haga. En esto vemos ya emerger claramente aquella moral objetiva de la que San Pablo afirma que está escrita «en los corazones» y que recibe el testimonio de la conciencia. El cristiano percibe allí fácilmente un rayo del Verbo creador que ilumina a todo hombre y, precisamente por ser seguidor de este Verbo hecho carne, se eleva a la ley superior del Evangelio que positivamente –con el mandamiento de la caridad – le impone hacer al prójimo todo el bien que quiere para sí mismo. De esta manera él sella la voz íntima de su conciencia con la adhesión absoluta a Cristo y a su palabra. Les deseo que experimenten, tras el discernimiento de los problemas esenciales e importantes para su juventud, para el proyecto de toda la vida que se abre ante ustedes, aquello de que habla el Evangelio: «Jesús, poniendo en él los ojos, le amó». Deseo que experimenten una mirada así. Deseo que experimenten la verdad de que Cristo los mire con amor. Él mira con amor a todo hombre. El Evangelio lo confirma a cada paso. Se puede también decir que en esta «mirada amorosa» de Cristo está contenida casi como en resumen y síntesis toda la Buena Nueva. Si buscamos el principio de esta mirada, es necesario volver atrás al libro del Génesis, a aquel instante en que, tras la creación del hombre «varón y mujer» Dios vio que «era muy bueno». Esta primera mirada del Creador se refleja en la mirada de Cristo que acompaña la conversación con el joven del Evangelio. Sabemos que Cristo confirmará y sellará esta mirada con el sacrificio redentor de la Cruz, puesto que precisamente por medio de este sacrificio, aquella «mirada» ha alcanzado una particular profundidad de amor. En ella está contenida una tal afirmación del hombre y de la humanidad de la que sólo Cristo, Redentor y Esposo, es capaz. Solamente Él conoce lo que hay en el hombre: conoce su debilidad pero conoce también y sobre todo su dignidad. Les deseo a cada uno y cada una de ustedes que descubran esta mirada de Cristo y que la experimenten hasta el fondo. No sé en qué momento de la vida. Pienso que el momento llegará cuando más falta haga; acaso en el sufrimiento, acaso también con el testimonio de una conciencia pura como en el caso del joven del Evangelio, o acaso precisamente en la situación opuesta: junto al sentimiento de culpa, con el remordimiento de conciencia. Cristo, de hecho, miró también a Pedro en la hora de su caída, cuando por tres veces había negado a su Maestro. Al hombre le es necesaria esta mirada amorosa; le es necesario saberse amado, saberse amado eternamente y haber sido elegido desde la eternidad. Al mismo tiempo, este amor eterno de elección divina acompaña al hombre durante su vida como la mirada de amor de Cristo. Y acaso con mayor fuerza en el momento de la prueba, de la humillación, de la persecución, de la derrota, cuando nuestra humanidad esté casi borrada a los ojos de los hombres, cuando sea ultrajada y pisoteada; entonces la conciencia de que el Padre nos ha amado siempre en su Hijo, de que Cristo ama a cada uno y siempre, se convierte en un sólido punto de apoyo para toda nuestra existencia humana. Cuando todo hace dudar de sí mismo y del sentido de la propia existencia, entonces, esta mirada de Cristo, esto es, la conciencia del amor que en Él se ha mostrado más fuerte que todo mal y que toda destrucción, dicha conciencia nos permite sobrevivir. Les deseo, pues, que experimenten lo que sintió el joven del Evangelio: «Jesús, poniendo en él los ojos, le amó».

«Sígueme»

8.
Del examen del texto evangélico resulta que esta mirada fue, por así decirlo, la respuesta de Cristo al testimonio que el joven había dado de su vida hasta aquel momento, o sea, haber actuado según los mandamientos de Dios. «Todo esto lo he guardado desde mi juventud». A la vez, esta «mirada de amor» fue la introducción a la fase conclusiva de la conversación. Siguiendo la redacción de Mateo, fue el mismo joven quien inició esta fase, dado que no sólo constató su fidelidad respecto a los mandamientos del Decálogo, que caracterizaba su conducta anterior, sino que contemporáneamente formuló una nueva pregunta. De hecho preguntó: «¿Qué me queda aún?». Esta pregunta es muy importante. Indica que en la conciencia moral del hombre y, concretamente del hombre joven, que forma el proyecto de toda su vida, está escondida la aspiración a «algo más». Este deseo se siente de diversos modos, y podemos advertirlo también entre aquellas personas que den la impresión de estar alejadas de nuestra religión. Entre los seguidores de las religiones no cristianas, sobre todo del Budismo, del Hinduismo y del Islamismo, encontramos, desde hace milenios, numerosos hombres «espirituales» que, a menudo, desde la juventud, abandonan todo para vivir en estado de pobreza y de pureza en la búsqueda del Absoluto que está por encima de la apariencia de las cosas sensibles, se esfuerzan por conquistar el estado de liberación perfecta, se refugian en Dios con amor y confianza e intentan someterse de todo corazón a los designios escondidos en Él. Se sienten como empujados por una misteriosa voz interior que resuena dentro de su espíritu, haciendo como eco a las palabras de San Pablo: «Pasa la apariencia de este mundo», y los conduce a la búsqueda de cosas más grandes y duraderas: «Busquen las cosas de arriba». Tienden con todas sus fuerzas hacia la meta, trabajando mediante un serio aprendizaje en la purificación de su espíritu, llegando a hacer a veces de la propia vida una donación de amor a la divinidad. Actuando de este modo, se convierten en un ejemplo viviente para sus contemporáneos, a los que indican con su conducta la primacía de los valores eternos sobre los fugaces y, a veces, ambiguos, ofrecidos por la sociedad en la que viven. El deseo a la perfección, a «algo más» encuentra su explícito punto de referencia en el Evangelio. Cristo, en el sermón de la montaña, confirma toda la ley moral, en cuyo centro están las tablas mosaicas de los diez mandamientos; pero al mismo tiempo da a estos mandamientos un sentido nuevo, evangélico. Todo esto se concentra –como se ha dicho precedentemente – alrededor de la caridad, no sólo como mandamiento, sino además como don: «... el amor de Dios se ha derramado en vuestros corazones por virtud del Espíritu Santo, que nos ha sido dado». En este contexto nuevo se hace comprensible asimismo el programa de las ocho bienaventuranzas, con el que comienza el sermón de la montaña en el Evangelio según San Mateo. En este mismo contexto el conjunto de los mandamientos, que constituyen el código fundamental de la moral cristiana, es completado por el conjunto de los consejos evangélicos, en los que se expresa y concreta, de modo especial, la llamada de Cristo a la perfección, que es una llamada a la santidad. Cuando el joven pregunta sobre el «algo más»: «¿Qué me queda aún?», Jesús lo mira con amor y este amor encuentra aquí un nuevo significado. El hombre es conducido interiormente por el Espíritu Santo desde una vida según los mandamientos a otra vida consciente del don, y la mirada plena de amor por parte de Cristo expresa este «paso» interior. Jesús añade: «Si quieres ser perfecto, ve, vende cuanto tienes, dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos, y ven y sígueme». ¡Sí, mis queridos jóvenes! El hombre, el cristiano es capaz de vivir conforme a la dimensión del don. Más aún, esta dimensión no sólo es «superior» a la de las meras obligaciones morales conocidas por los mandamientos, sino que es también «más profunda» y fundamental. Esta dimensión testimonia una expresión más plena de aquel proyecto de vida que construimos ya en la juventud. La dimensión del don crea a la vez el perfil maduro de toda vocación humana y cristiana, como se dirá después. Sin embargo, en este momento deseo hablarles del significado particular de las palabras que Cristo dijo a aquel joven. Y hago esto convencido de que Cristo las dirige en la Iglesia a algunos jóvenes interlocutores suyos de cada generación. También de la nuestra. Aquellas palabras significan en este caso una vocación particular dentro de la comunidad del Pueblo de Dios. La Iglesia halla el «sígueme» de Cristo al comienzo de toda llamada al servicio en el sacerdocio ministerial, que en la Iglesia católica de rito latino está unida simultáneamente a la responsable y libre elección del celibato. La Iglesia encuentra el mismo «sígueme» de Cristo al comienzo de la vocación religiosa en la que, mediante la profesión de los consejos evangélicos (castidad, pobreza y obediencia), un hombre o una mujer reconocen como suyo el programa de vida que el mismo Cristo realizó en la tierra por el reino de Dios. Al emitir los votos religiosos, estas personas se comprometen a dar un testimonio concreto del amor de Dios por encima de cualquier cosa y, a la vez, de aquella llamada a la unión con Dios en la eternidad que se dirige a todos. No obstante esto, es necesario que algunos den un testimonio excepcional de tal llamada ante los demás. Me limito a mencionar estos temas en la presente Carta, dado que han sido ya presentados ampliamente en otro lugar y en más de una ocasión. Los recuerdo aquí porque en el contexto del coloquio de Cristo con el joven adquieren una claridad particular, especialmente el tema de la pobreza evangélica. Los recuerdo también, porque el «sígueme» de Cristo, precisamente en este sentido excepcional y carismático, se hace sentir la mayoría de las veces ya en la época de la juventud; y, a veces, se advierte incluso en la niñez. Ésta es la razón por la que deseo decir a todos ustedes, jóvenes, en esta importante fase del desarrollo de su personalidad masculina o femenina: si tal llamada llega a tu corazón, ¡no la acalles! Deja que se desarrolle hasta la madurez de una vocación. Colabora con esa llamada a través de la oración y la fidelidad a los mandamientos. «La mies es mucha». Hay una gran necesidad de que muchos oigan la llamada de Cristo: «Sígueme». Hay una gran necesidad de que a muchos llegue la llamada de Cristo: «Sígueme». Hay una enorme necesidad de sacerdotes según el corazón de Dios. La Iglesia y el mundo actual tienen urgente necesidad de un testimonio de vida entregada sin reserva a Dios, del testimonio de este amor esponsal de Cristo, que de modo particular haga presente el Reino de Dios entre los hombres y lo acerque al mundo. Permítanme completar aún las palabras de Cristo el Señor sobre la mies que es abundante. Sí, es abundante la mies del Evangelio, la de la salvación... «pero los obreros son pocos». Tal vez hoy se note esto más que en el pasado, especialmente en algunos países, así como también en algunos Institutos de vida consagrada y similares. «Rueguen, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies», continúa diciendo Cristo. Estas palabras, especialmente en nuestro tiempo, se convierten en un programa de oración y acción en favor de las vocaciones sacerdotales y religiosas. Con este programa la Iglesia se dirige a ustedes, jóvenes. Rueguen también ustedes. Y si el fruto de esta oración de la Iglesia nace en lo íntimo de su corazón, escuchen al Maestro que les dice: «Sígueme».

El proyecto de vida y la vocación cristiana

9.
En el Evangelio estas palabras se refieren ciertamente a la vocación sacerdotal o religiosa, pero al mismo tiempo, nos permiten entender más profundamente la cuestión de la vocación en un sentido aún más amplio y fundamental. Se podría hablar aquí de la vocación «de vida», que se identifica en cierto modo con el proyecto de vida, que cada uno de ustedes elabora en el período de su juventud. Sin embargo, «la vocación» dice todavía algo más que el «proyecto». En el segundo caso, es uno mismo el sujeto que elabora, y esto se corresponde más con la realidad de la persona, con lo que es cada una y cada uno de ustedes. Este «proyecto» es la «vocación», en cuanto en ella se hacen sentir los diversos factores que llaman. Estos factores componen normalmente un determinado orden de valores (llamado también «jerarquía de valores»), de los que brota un ideal a realizar, que es atractivo para un corazón joven. En este proceso la «vocación» se convierte en «proyecto», y el proyecto comienza a ser también vocación. Pero dado que nos encontramos ante Cristo y basamos nuestras reflexiones en torno a la juventud sobre su coloquio con el joven, es menester precisar aún mejor la relación existente entre «el proyecto de vida» en relación con la «vocación de vida». El hombre es una criatura y, a la vez, un hijo adoptivo de Dios en Cristo: es hijo de Dios. Entonces la pregunta: «¿Qué me queda aún?» el hombre la hace durante la juventud no sólo a sí mismo y a las demás personas de las que espera una respuesta, especialmente a los padres y a los educadores, sino que la hace asimismo a Dios, como creador y padre. El hombre se hace esta pregunta en el ámbito de aquel particular espacio interior en el que ha aprendido a estar en estrecha relación con Dios, ante todo en la oración. El hombre pregunta pues a Dios: «¿Qué me queda aún?», ¿cuál es tu plan respecto a mí vida?, ¿cuál es tu plan creador y paterno?, ¿cuál es tu voluntad? Yo deseo cumplirla. En este contexto el «proyecto» adquiere el significado de «vocación de vida», como algo que es confiado al hombre por Dios como tarea. Una persona joven, al entrar dentro de sí y a la vez al iniciar el coloquio con Cristo en la oración, desea casi leer aquel pensamiento eterno que Dios creador y padre tiene con ella. Entonces se convence de que la tarea que Dios le asigna es dejada completamente a su libertad y, al mismo tiempo, está determinada por diversas circunstancias de índole interior y exterior. La persona joven, muchacho o muchacha, examinando estas circunstancias, construye su proyecto de vida y a la vez reconoce este proyecto como la vocación a la que Dios la llama. Así pues, deseo confiar a todos ustedes, jóvenes destinatarios de la presente Carta, este trabajo maravilloso que se une al descubrimiento, ante Dios, de la respectiva vocación de vida. Éste es un trabajo apasionante. Es un compromiso interior entusiasmante. Su humanidad se desarrolla y crece en este compromiso mientras su personalidad joven va adquiriendo la madurez interior. Se arraigan en lo que cada uno y cada una de ustedes es, para convertirse en lo que debe llegar a ser: para sí mismo, para los hombres y para Dios. Paralelamente al proceso de descubrir la propia «vocación de vida» debería desarrollarse la conciencia de en qué modo esta vocación de vida es al mismo tiempo una «vocación cristiana». Hay que observar aquí que, en el periodo anterior al Concilio Vaticano II, el concepto de «vocación» se aplicaba ante todo respecto al sacerdocio y a la vida religiosa, como si Cristo hubiera dirigido al joven su «sígueme» evangélico únicamente para estos casos. El Concilio ha ampliado esta visual. La vocación sacerdotal y religiosa ha conservado su carácter particular y su importancia sacramental y carismática en la vida del Pueblo de Dios. Pero al mismo tiempo, la toma de conciencia, renovada por el Vaticano II, de la participación universal de todos los bautizados en la triple misión de Cristo profética, sacerdotal y real, así como la conciencia de la vocación universal a la santidad, hacen ciertamente que toda vocación de vida humana, al igual que la vocación cristiana, corresponda a la llamada evangélica. El «sígueme» de Cristo se puede escuchar a lo largo de distintos caminos, a través de los cuales andan los discípulos y los testigos del divino Redentor. Se puede llegar a ser imitadores de Cristo de diversos modos, o sea no sólo dando testimonio del Reino escatológico de verdad y de amor, sino también esforzándose por la transformación de toda la realidad temporal conforme al espíritu del Evangelio. Es aquí donde comienza también el apostolado de los seglares, inseparable de la esencia misma de la vocación cristiana. Estas premisas son extremadamente importantes para el proyecto de vida, que corresponde al dinamismo esencial de su juventud. Es preciso que examinen este proyecto –independientemente del contenido concreto «de vida» del que se llenará – a la luz de las palabras dirigidas por Cristo al joven. Es menester que reflexionen también –y muy seriamente – sobre el significado del bautismo y de la confirmación. En efecto, el depósito fundamental de la vida y de la vocación cristiana está contenido en estos dos sacramentos. De ellos parte el camino hacia la Eucaristía, que contiene la plenitud del don sacramental concedido al cristiano: toda la riqueza de la Iglesia se concentra en este Sacramento de Amor. A la vez, siempre en relación con la Eucaristía, hay que reflexionar sobre el tema del Sacramento de la penitencia, que tiene una importancia insustituible en la formación de la personalidad cristiana, especialmente si está unida a él la dirección espiritual, es decir, una escuela sistemática de vida interior. Sobre estas cuestiones quiero hablar brevemente, aunque cada uno de los Sacramentos de la Iglesia tiene su definida y específica referencia a la juventud y a los jóvenes. Confío en que el tema sea tratado de modo detallado por otros, especialmente por los agentes de pastoral expresamente enviados a colaborar con la juventud. La Iglesia misma –como enseña el Concilio Vaticano II – es «como un sacramento, o sea signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano». Toda vocación de vida, como vocación «cristiana», está arraigada en la sacramentalidad de la Iglesia: se forma, por lo tanto, mediante los sacramentos de nuestra fe. Son los que nos permiten, desde la juventud, abrir nuestro «yo» humano a la acción salvífica de Dios, es decir de la Santísima Trinidad. Nos permiten participar en la vida de Dios, viviendo al máximo una vida humana auténtica. De esta manera, la vida humana adquiere una dimensión nueva y, a la vez, su originalidad cristiana: la conciencia de las exigencias impuestas al hombre por el Evangelio se completa por la toma de conciencia de aquel don, que supera todo. «Si conocieras el don de Dios», dijo Cristo en su coloquio con la Samaritana.

Talentos y tareas

12.
Ustedes reconocen progresivamente aquel «talento» o aquellos «talentos», que son propiedad de cada uno y cada una de ustedes, y comienzan a servirse de ellos de modo creativo, comienzan a multiplicarlos. Esto se realiza por medio del trabajo. ¡Qué escala tan grande de posibles direcciones, capacidades e intereses existe en este campo! No es mi intención enumerarlos aquí, ni siquiera a modo de ejemplo, porque existe el riesgo de omitir más de los que tomemos en consideración. Presupongo por consiguiente toda la variedad y multiplicidad de direcciones. Ella demuestra también la múltiple riqueza de descubrimientos que la juventud conlleva. Si hacemos referencia al Evangelio, se puede decir que la juventud es el tiempo del discernimiento de los talentos. Y es a la vez el tiempo en el que se entra en los múltiples caminos, a través de los cuales se han desarrollado y siguen desarrollándose toda la actividad humana, el trabajo y la creatividad. Deseo a todos ustedes que se descubran a sí mismos a lo largo de estos caminos. Les deseo que entren en ellos con interés, diligencia y entusiasmo. El trabajo –toda clase de trabajo – está unido a la fatiga: «Con el sudor de tu rostro comerás el pan», y esta experiencia de cansancio es participada por cada uno y cada una de ustedes desde los primeros años. Sin embargo, el trabajo, a la vez, forma al hombre de modo específico y en cierto modo lo crea. Por lo tanto, se trata también de una fatiga creativa. Esto no se refiere sólo al trabajo de investigación o, en general, al trabajo intelectual de tipo cognoscitivo, sino también a los trabajos ordinarios de índole física, que aparentemente no tienen en sí nada de «creativo». El trabajo, que es característico del período de la juventud, constituye ante todo una preparación al trabajo de la edad madura y, por ello, está unido a la escuela. Por lo tanto, mientras les escribo estas palabras a ustedes, queridos jóvenes, pienso en todas las escuelas existentes en el mundo a las que su joven existencia está unida durante varios años, en los diversos y sucesivos niveles, según el grado de desarrollo mental y la orientación de las propias inclinaciones: desde la escuela elemental hasta la universidad. Pienso asimismo en todas las personas adultas, mis hermanos y hermanas, que son sus maestros, sus educadores, guías de las mentes y caracteres jóvenes. ¡Cuán grande es su misión! ¡Qué responsabilidad particular la suya! ¡Pero qué grande es también su mérito! Finalmente pienso en aquellos sectores de la juventud, de sus coetáneos y coetáneas, que –de manera especial en algunas sociedades y en algunos ambientes – carecen de la posibilidad de la instrucción y, a menudo, hasta de la instrucción elemental. Este hecho constituye un desafío permanente a todas las instituciones responsables, tanto a escala nacional como internacional, para que se someta a las mejoras necesarias tal estado de cosas. En efecto, la instrucción es uno de los bienes fundamentales de la civilización humana. Aquella tiene una importancia particular para los jóvenes. De ella depende también en gran medida el futuro de toda la sociedad. Pero cuando nos planteamos el problema de la instrucción, del estudio, de la ciencia y de la escuela, surge un problema de importancia fundamental para el hombre y especialmente para el joven. Es el problema de la verdad. La verdad es la luz de la inteligencia humana. Si desde la juventud la inteligencia humana intenta conocer la realidad en sus distintas dimensiones, esto lo hace con el fin de poseer la verdad: para vivir de la verdad. Tal es la estructura del espíritu humano. El hambre de verdad constituye su aspiración y expresión fundamental. Cristo dice: «Conocerás la verdad, y la verdad te hará libre». De las palabras contenidas en el Evangelio, éstas ciertamente están entre las más importantes. Se refieren, en efecto, al hombre en su totalidad. Explican el fundamento sobre el que se edifican desde dentro, en la dimensión del espíritu humano, la dignidad y la grandeza propias del hombre. El conocimiento que libera al hombre no depende únicamente de la instrucción, aunque sea universitaria; puede poseerlo también un analfabeto; no obstante esto, la instrucción, como conocimiento sistemático de la realidad, debería servir a esta dignidad y grandeza. Por lo tanto, debería servir a la verdad. El servicio a la verdad se realiza también en el trabajo que serán llamados a desarrollar una vez finalizado el programa de su instrucción. Deben adquirir en la escuela las capacidades intelectuales, técnicas y prácticas que les permitan ocupar útilmente su lugar en el gran taller del trabajo humano. Pero aun siendo verdad que la escuela debe preparar al trabajo, incluso al manual, es también verdad que el trabajo es en sí una escuela de grandes e importantes valores: posee tal elocuencia, que aporta una contribución válida a la cultura humana. Sin embargo, en la relación existente entre la instrucción y el trabajo que caracteriza a la sociedad actual, emergen problemas gravísimos de orden práctico. Me refiero en particular al problema del desempleo y, más en general, a la falta de puestos de trabajo que acucia, de modos diversos, a las jóvenes generaciones del mundo entero. Este problema –lo saben bien – conlleva otras preguntas que desde los años de la escuela proyectan una sombra de inseguridad sobre su futuro. Ustedes se preguntan: ¿Tiene la sociedad necesidad de mí? ¿podré encontrar un trabajo adecuado que me permita ser independiente, formarme una familia con unas condiciones dignas de vida y, ante todo, de tener mi propia casa? En una palabra: ¿es verdad que la sociedad espera mi aporte? La gravedad de estos interrogantes me apremia a recordar también en esta circunstancia a los gobernantes y a todos los responsables de la economía y del desarrollo de las naciones que el trabajo es un derecho del hombre y, por consiguiente, debe ser garantizado dedicando a ello los cuidados más asiduos y poniendo en el centro de la política económica la preocupación por crear unas posibilidades adecuadas de trabajo para todos y principalmente para los jóvenes, que con tanta frecuencia sufren hoy ante la plaga del desempleo. Todos estamos convencidos de que «el trabajo es un bien del hombre –es un bien de su humanidad – porque mediante el trabajo el hombre no sólo transforma la naturaleza adaptándola a las propias necesidades, sino que se realiza a sí mismo como hombre, es más, en un cierto sentido se hace más hombre».

La juventud como «crecimiento»

14.
Permítanme que termine esta parte de mis consideraciones recordando las palabras con las que el Evangelio habla de la juventud misma de Jesús de Nazaret. Éstas son breves, aunque abarcan el período de treinta años transcurridos por Él en el hogar familiar, al lado de María y José, el carpintero. El evangelista Lucas escribe: «Jesús crecía (o progresaba) en sabiduría y edad y gracia ante Dios y ante los hombres». Así pues, la juventud es un «crecimiento». A la luz de todo lo que se ha dicho hasta ahora sobre este tema, tal palabra evangélica parece ser particularmente sintética y sugestiva. El crecimiento «en edad» se refiere a la relación natural del hombre con el tiempo; este crecimiento es como una etapa «ascendente» en el conjunto del pasar humano. A este corresponde todo el desarrollo psicofísico; es el crecimiento de todas las energías, por medio de las cuales se constituye la normal individualidad. Pero es necesario que a este proceso corresponda el crecimiento «en sabiduría y en gracia». A todos ustedes, queridos jóvenes amigos, deseo precisamente tal «crecimiento». Puede decirse que por medio de éste la juventud es precisamente la juventud. De este modo ella adquiere su característica propia e irrepetible. De este modo ella llega a cada uno y a cada una de ustedes, en la experiencia personal y a la vez comunitaria, como un valor especial. Y de manera parecida, ella se consolida también en la experiencia de los hombres adultos, que ya tienen la juventud detrás de sí, y que de la etapa «ascendente» van pasando a la «descendente» haciendo el balance global de la vida. Conviene que la juventud sea un «crecimiento» que lleve consigo la acumulación gradual de todo lo que es verdadero, bueno y bello, incluso cuando ella esté unida «desde fuera» a los sufrimientos, a la pérdida de personas queridas y a toda la experiencia del mal, que incesantemente se hace sentir en el mundo en que vivimos. Es necesario que la juventud sea un «crecimiento». Para ello es de enorme importancia el contacto con el mundo visible, con la naturaleza. Esta relación nos enriquece durante la juventud de modo distinto al de la ciencia sobre el mundo «sacada de los libros». Nos enriquece de manera directa. Se podría decir que, permaneciendo en contacto con la naturaleza, nosotros asumimos en nuestra existencia humana el misterio mismo de la creación, que se abre ante nosotros con inaudita riqueza y variedad de seres visibles y al mismo tiempo invita constantemente hacia lo que está escondido, que es invisible. La sabiduría –ya sea por boca de los libros inspirados como por el testimonio de muchas mentes geniales – parece poner en evidencia de diversos modos «la transparencia del mundo». Es bueno para el hombre leer en este libro admirable, que es el «libro de naturaleza», abierto de par en par para cada uno de nosotros. Lo que una mente joven y un corazón joven leen en él parece estar sincronizado profundamente con la exhortación a la Sabiduría: «Adquiere la sabiduría, compra la inteligencia... No la abandones y te guardará; ámala y ella te custodiará». El hombre actual, especialmente en el ámbito de la civilización técnica e industrial altamente desarrollada, ha llegado a ser en gran escala el explorador de la naturaleza, tratándola no pocas veces de manera utilitaria, destruyendo así muchas de sus riquezas y atractivos y contaminando el ambiente natural de su existencia terrena. La naturaleza, en cambio, ha sido dada al hombre como objeto de admiración y contemplación, como un gran espejo del mundo. Se refleja en ella la alianza del Creador con su criatura, cuyo centro ya desde el principio se encuentra en el hombre, creado directamente «a imagen» de su Creador. Por esto deseo también a ustedes, jóvenes, que su crecimiento «en edad y sabiduría» tenga 1ugar mediante el contacto con la naturaleza. ¡Busquen tiempo para ello! ¡No lo escatimen! Acepten también la fatiga y el esfuerzo que este contacto supone a veces, especialmente cuando deseamos alcanzar objetivos particularmente importantes. Esta fatiga es creativa, y constituye a la vez el elemento de un sano descanso que es necesario, igual que el estudio y el trabajo. Esta fatiga y este esfuerzo poseen también su calificación bíblica, especialmente en San Pablo, que compara toda la vida cristiana a una competición en el estadio deportivo. A cada una y a cada uno de ustedes son necesarios esta fatiga y este esfuerzo, en los que no sólo se templa el cuerpo, sino que el hombre entero prueba el gozo de dominarse y de superar los obstáculos y resistencias. Ciertamente, éste es uno de los elementos del «crecimiento» que caracteriza a la juventud. Les deseo, también, que este «crecimiento» tenga lugar a través del contacto con las obras del hombre y, más aún, con los hombres vivos. ¡Cuántas son las obras que los hombres han realizado en la historia! ¡Cuán grande es su riqueza y variedad! La juventud parece ser particularmente sensible a la verdad, al bien y a la belleza, que están contenidas en las obras del hombre. Permaneciendo en contacto con ellas en el terreno de tantas culturas diversas, de tantas artes y ciencias, nosotros aprendemos la verdad sobre el hombre (expresada tan sugestivamente también en el Salmo 8), la verdad que es capaz de formar y de profundizar la humanidad de cada uno de nosotros. De manera particular, sin embargo, estudiamos al hombre teniendo relaciones con los hombres. Conviene que la juventud les permita crecer «en sabiduría» mediante este contacto. Éste es, en efecto, el tiempo en que se establecen nuevos contactos, compañías y amistades, en un ámbito más amplio que el de la familia. Se abre el gran campo de la experiencia, que posee no sólo una importancia cognoscitiva, sino al mismo tiempo educativa y ética. Toda esta experiencia de la juventud será útil, cuando produzca en cada uno y cada una de ustedes también el sentido crítico y, ante todo, la capacidad de discernimiento en todo aquello que es humano. Feliz será esta experiencia de la juventud, si gradualmente aprenden de ella aquella esencial verdad sobre el hombre –sobre cada hombre y sobre uno mismo – la verdad que es sintetizada así en el insigne texto de la Constitución pastoral Gaudium et spes: «El hombre, única criatura terrestre a la que Dios ha amado por sí misma, no puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás». Así aprendemos a conocer a los hombres para ser más plenamente hombres mediante la capacidad de «darse», de ser hombre «para los demás». Esta verdad sobre el hombre –esta antropología – encuentra su culmen inalcanzable en Jesús de Nazaret. Por esto es tan importante también su adolescencia, mientras «crecía en sabiduría... y gracia ante Dios y ante los hombres». Les deseo este «crecimiento» mediante el contacto con Dios. Puede ayudar para ello –indirectamente – también el contacto con la naturaleza y con los hombres; pero de modo directo ayuda en ello especialmente la oración. ¡Oren y aprendan a orar! Abran sus corazones y sus conciencias ante Aquél que los conoce mejor que ustedes mismos. ¡Hablen con Él! Profundicen en la Palabra del Dios vivo, leyendo y meditando la Sagrada Escritura. Estos son los métodos y medios para acercarse a Dios y tener contacto con Él. Recuerden que se trata de una relación recíproca. Dios responde también con la más «gratuita entrega de sí mismo», don que en el lenguaje bíblico se llama «gracia». ¡Traten de vivir en gracia de Dios! Esto por lo que se refiere al tema del «crecimiento», del que escribo señalando solamente los principales problemas; cada uno de ellos es susceptible de una discusión más amplia. Espero que esto tenga lugar en los diversos ambientes juveniles y grupos, en los movimientos y en las organizaciones, que son tan numerosas en los distintos países y en cada continente, mientras cada uno es guiado por su propio método de trabajo formativo y de apostolado. Estos organismos, con la participación de los Pastores de la Iglesia, desean indicar a los jóvenes el camino de aquel «crecimiento» que constituye, en cierto sentido, la definición evangélica de la juventud.

El gran desafío de la juventud

15.
La Iglesia mira a los jóvenes; es más, la Iglesia de manera especial se mira a sí misma en los jóvenes, en todos ustedes y a la vez en cada una y cada uno de ustedes. Así ha sido desde el principio, desde los tiempos apostólicos. Las palabras de San Juan en su Primera Carta pueden ser un singular testimonio: «Les escribo, jóvenes, porque han vencido al maligno. Les he escrito a ustedes, hijos míos, porque conocen al Padre... Les he escrito, jóvenes, porque son fuertes y la Palabra de Dios permanece en ustedes». Las palabras del Apóstol se suman a la conversación evangélica de Cristo con el joven, y resuenan con un eco potente de generación en generación. En nuestra generación, al final del segundo Milenio después de Cristo, también la Iglesia se mira a sí misma en los jóvenes. Y, ¿cómo se mira a sí misma la Iglesia? Sea un testimonio particular de ello la enseñanza del Concilio Vaticano II. La Iglesia se ve a sí misma como «un sacramento, o sea signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano». Y por tanto se ve a sí misma en las dimensiones universales. Se ve a sí misma en el camino del ecumenismo, es decir, de la unión de todos los cristianos, por la que Cristo mismo oró y que es de una urgencia indiscutible en nuestro tiempo. Se ve a sí misma también en el diálogo con los seguidores de las religiones no cristianas y con todos los hombres de buena voluntad. Tal diálogo es un diálogo de salvación, el cual debe favorecer también la paz en el mundo y la justicia entre los hombres. Ustedes, jóvenes, son la esperanza de la Iglesia que precisamente de este modo se ve a sí misma y ve su misión en el mundo. Ella les habla de esta misión. Esta convicción es una llamada y al mismo tiempo un compromiso; una vez más se trata de estar «siempre prontos para dar razón de su esperanza a todo el que les pida», sobre la esperanza que está unida a ustedes. Como ven, esta esperanza mira hacia cuestiones fundamentales y a la vez universales. Todos viven cada día con sus seres queridos. Sin embargo, este círculo se amplía gradualmente. Un número cada vez mayor de personas participa en sus vida, y ustedes mismos descubren los indicios de una comunión que los une a ellos. Casi siempre ésta es una comunidad, de alguna manera diferenciada. Es diferenciada, como entreveía y declaraba el Concilio Vaticano II en su Constitución dogmática sobre la Iglesia y en la Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual. Su juventud se forma a veces en ambientes uniformes desde el punto de vista de las confesiones, a veces diferenciados en lo religioso o incluso al límite entre fe y no creencia, ya sea bajo forma de agnosticismo o de ateísmo presentado de diversos modos. Sin embargo, parece que ante algunos problemas estas múltiples y diferenciadas comunidades de jóvenes sienten, piensan y reaccionan de manera muy parecida. Por ejemplo, parece que los une a todos ellos una actitud similar ante el hecho de que centenares de miles de hombres viven en extrema miseria e incluso mueren de hambre, mientras simultáneamente se emplean cifras vertiginosas en la producción de armas nucleares, cuyos arsenales ya en el momento presente son capaces de provocar la autodestrucción de la humanidad. Hay también otras tensiones y amenazas parecidas, a escala hasta ahora desconocida en la historia de la humanidad. Todos somos conscientes de que en el horizonte de la existencia de miles de millones de personas, que forman la familia humana parece perfilarse la posibilidad de calamidades y de catástrofes de una magnitud verdaderamente apocalíptica. En tal situación ustedes, jóvenes, pueden preguntar justamente a las generaciones anteriores: ¿Por qué se ha llegado a esto? ¿Por qué se ha alcanzado tal grado de amenaza contra la humanidad en nuestro planeta? ¿Cuáles son las causas de la injusticia que hiere nuestra vista? ¿Por qué tantos mueren de hambre? ¿Por qué tantos millones de prófugos en diversas fronteras? ¿Tantos casos en los que son vilipendiados los derechos elementales del hombre? ¿Tantas cárceles y campos de concentración, tanta violencia sistemática y muertes de personas inocentes, tantos maltratamientos al hombre y torturas, tantos tormentos infligidos a los cuerpos humanos y a las conciencias humanas? En medio de todo esto encontramos también hombres aún jóvenes, que tienen sobre la conciencia tantas víctimas inocentes, porque se les ha inculcado la convicción de que sólo por este medio –el del terrorismo programado – se puede mejorar el mundo. Ustedes una vez más preguntan: ¿por qué? ustedes, jóvenes, pueden preguntarse todo esto, es más, deben hacerlo. Se trata, ciertamente, del mundo en que viven hoy, y en el que deberán vivir mañana, cuando la generación de edad más madura habrá pasado. Con razón, pues, preguntan: ¿Por qué un progreso tan grande de la humanidad –que no puede compararse con ninguna época anterior de la historia – en el campo de la ciencia y de la técnica; por qué el progreso en el dominio de la materia por parte del hombre se dirige en tantos aspectos contra el hombre? Justamente preguntan también, aun con miedo interior: ¿Es quizás irreversible este estado de cosas? ¿Puede ser cambiado? ¿Podremos cambiarlo nosotros? Ustedes preguntan justamente esto. Sí, es ésta la pregunta fundamental en el ámbito de su generación. De este modo continúa su coloquio con Cristo, iniciado un día en el Evangelio. Aquel joven preguntaba: «¿Qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?». Y ustedes preguntan siguiendo la corriente de los tiempos en los que se encuentran por ser jóvenes: ¿Qué debemos hacer para que la vida –la vida floreciente de la humanidad – no se transforme en el cementerio de la muerte nuclear? ¿Qué debemos hacer para que no domine sobre nosotros el pecado de la injusticia universal, el pecado del desprecio del hombre y el vilipendio de su dignidad, a pesar de tantas declaraciones que confirman todos sus derechos? ¿Qué debemos hacer? Y aún más: ¿Sabremos hacerlo? El Apóstol escribe que ustedes, jóvenes, son fuertes con la doctrina divina, la doctrina que está contenida en el Evangelio de Cristo y se resume en la oración del «Padre nuestro». ¡Sí! Son fuertes con esta enseñanza divina, son fuertes con esta oración. Son fuertes, porque ella infunde en ustedes el amor, la benevolencia, el respeto del hombre, de su vida, de su dignidad, de su conciencia, de sus convicciones y de sus derechos. Si «han conocido al Padre», son fuertes con la fuerza de la hermandad humana. Son también fuertes en la lucha; no una lucha contra el hombre, en nombre de cualquier ideología o práctica alejada de las raíces mismas del Evangelio, sino fuertes en la lucha contra el mal, contra el verdadero mal; contra todo lo que ofende a Dios, contra toda injusticia y toda explotación, contra toda falsedad y mentira, contra todo lo que ofende y humilla, contra todo lo que profana la convivencia humana y las relaciones humanas, contra todo crimen que atenta a la vida: contra todo pecado. El Apóstol escribe: «¡Han vencido al maligno!». Es así. Conviene remontarse constantemente a las raíces del mal y del pecado en la historia de la humanidad y del universo, como Cristo se remontó a estas mismas raíces en su misterio pascual de la Cruz y de la Resurrección. No hay que tener miedo de llamar por su nombre al primer artífice del mal: al Maligno. La táctica que él usaba y usa consiste en no revelarse, a fin de que el mal, sembrado por él desde el principio, reciba su desarrollo por parte del hombre, de los sistemas mismos y de las relaciones interhumanas, entre las clases y entre las naciones... para hacerse también cada vez más pecado «estructural», y dejarse identificar cada vez menos como pecado «personal» . Por tanto, a fin de que el hombre se sienta en un cierto sentido «liberado» del pecado y al mismo tiempo esté cada vez más sumido en él. El Apóstol dice: «Jóvenes, sean fuertes»; hace falta solamente que «la Palabra de Dios permanezca en ustedes». Entonces, sean fuertes. Así podrán llegar a los mecanismos ocultos del mal, a sus raíces, y así conseguirán cambiar el mundo gradualmente, transformarlo, hacerlo más humano, más fraterno, y al mismo tiempo, más según Dios. En efecto, no se puede separar el mundo de Dios y contraponerlo a Dios en el corazón humano. Ni se puede separar al hombre de Dios y contraponerlo a Dios. Esto sería contra la naturaleza del hombre, contra la verdad intrínseca que constituye toda la realidad. Verdaderamente el corazón del hombre está inquieto, hasta que no descansa en Dios. Estas palabras del gran Agustín nunca pierden su actualidad.

(JOANNES PAULUS II)

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Celebraciones de aniversarios

ANIVERSARIOS Y ACCIÓN DE GRACIAS

MISA EN ACCIÓN DE GRACIAS (aniversario de Escuela)

ENTRADA: Hermanos: nos hemos reunidos aquí en el nombre del Señor para darle gracias por el aniversario de nuestro colegio (escuela). Esta es una hora, un momento especial de los signos y de las señales que en nuestra comunidad se descubren desde la fe. Decir comunidad es decir camino compartido, multitud de manos que se unen para, entre todos, hacer la marcha más liviana. Es compartir, la vida entrelazada, es hablar de proyecto común, sueños compartidos, camino acompañado. Decir comunidad es el encuentro de muchos que animados y alentados por el Espíritu, se animan a hacer crecer el Reino de Dios día a día.

Y hoy, en un nuevo cumpleaños de nuestra escuela, estamos reunidos aquí para dar gracias a nuestro Padre Dios, por el camino andado y compartido, por el esfuerzo realizado cotidianamente para sembrar y regar con coraje esperanzado, en el surco de nuestra historia, la semilla de una nueva sociedad. En sus manos ponemos nuestra angustia y preocupaciones y también nuestros sueños y proyectos.

CANTAMOS CON ALEGRÍA: ................

PALABRA DE DIOS

Primera Lectura: (1Reyes 55-61):
Cuando nos sentimos cuidados y acompañados por Dios brota de nuestro corazón un agradecimiento que también es alabanza.

Segunda Lectura: (1Corintios 1, 3-9): Tenemos motivos de sobra para estar agradecidos a Dios por todas las formas de amor que nos manifiesta día a día.

Evangelio (Lc. 10, 17-24): Al encontrarnos con el Maestro Jesús ¿qué cambios y logros conseguidos en nuestro esfuerzo por construir el Reino podemos contarle?

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada oración respondemos: “Escucha Señor nuestra oración”

1.- Cuida y bendice Señor a toda la Iglesia, de manera especial a nuestro Papa ......., para que a pesar de los fuertes vientos que sacuden nuestra barca, suene fuerte su voz para guiar a tu Iglesia, Familia de Dios, y así también a toda la humanidad. Oremos...
2.- Cuida y bendice a nuestra Iglesia Parroquial......................y a nuestra Diócesis de .................... Que como bautizados, no seamos indiferentes y participemos en las celebraciones y actividades que se promueven en ellas, buscando caminos que nos ayuden a ser una Iglesia más fiel al Proyecto de Jesús, y atenta a las angustias y esperanzas de estos nuevos tiempos. Oremos....
3.- Cuida y bendice Señor a los niños y jóvenes, adultos y ancianos que sufren las consecuencias de la pobreza, de la enfermedad y de cualquier tipo de dolor. Que todos seamos capaces de tender la mano para aliviarlos. Oremos....
4.- Cuida y bendice Señor a esta comunidad educativa y a cada uno de nosotros, para que los proyectos asumidos y los que serán llevados adelante cuenten con el apoyo de todos, a través de una apuesta trabajosa, llena de entrega fecunda, de escucha y aprendizaje, de cosecha en el tiempo y sobre todo de confiada esperanza de que es posible una sociedad y un mundo mejor. Oremos.
5.- Cuida y bendice Señor de manera especial a nuestros alumnos, para que empapados de los valores evangélicos, sean jóvenes que se juegan por ideales nobles y altos, que se esfuercen por formarse como personas y ciudadanos, que se animan al compromiso más puro de un amor que los arraigue en el tiempo, que se jueguen por un proyecto de vida, que amen el trabajo, que desarrollen el talento creativo e investigador, que no se dejen arrastrar por las ofertas fáciles, para construir con sus capacidades un mundo mejor. Oremos...

OFRENDA: Con el pan y vino que se convertirán en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo para darse en alimento duradero, presentamos nuestras ofrendas (alimentos no perecederos). Ellas quieren convertirse en alivio para el hambre, el abandono o la soledad de nuestros hermanos.
Presentamos también nuestras manos y nuestra voluntad que Dios las ilumine para que podamos transmitir su gran amor a través de gestos y actitudes de servicio generoso a nuestros hermanos.

CANTO:.....

COMUNIÓN: Este es el Pan del Cielo, un pan vivo que nos habla de siembra y de cosecha, un pan solidario que no sirve para ser acaparado sino para ser compartido y celebrado en Comunidad. Es un pan que se parte y se reparte. El Pan del Cielo, lo bendice, lo parte con sus manos llagadas por amor y nos lo sirve el mismo Señor resucitado. Acerquémonos a recibirlo.

CANTO:.....

DESPEDIDA: Decir comunidad es darse fuerzas entre todos. Es alentarse con la palmada al hombro, es corregirse sin miedo a los enojos. Es hablar de apertura, entrega y servicio a los demás, aprender a brindarse, generosos. Es compartir la vida de Dios fuente de vida, de esperanza y amor.
Acompañados por nuestra madre María nos despedimos cantando:...(un canto a María)

MISA EN ACCIÓN DE GRACIAS (aniversario de Escuela)

ENTRADA: Nos encontramos hoy congregados, para la celebración de un año más de nuestra Escuela. Este aniversario escolar, nos convoca a nosotros miembros de la comunidad educativa y nos desafía a todos a seguir mirando hacia delante con alegría y esperanza, nos hace una llamada muy especial a dar gracias a Dios por el camino recorrido, por la Misericordia y las gracias recibidas de Dios en estos.........años. Al recordar el aniversario de nuestra institución escolar, recordamos también a todas las personas, docentes, alumnos, padres y personal no docente que han pasado por aquí dejando huellas de su vida en la cotidiana realización del quehacer educativo. Hemos compartido juntos y lo seguiremos haciendo, una vida entrelazada de proyectos en común, sueños, caminos realizados y por realizar, entre muchos que animados y alentados por el Espíritu, nos animamos a hacer crecer el Reino de Dios día a día en este lugar. Esta escuela es una figura significativa y símbolo del saber en esta localidad donde año tras año ha venido brindando la educación a tantos niños y adolescentes de este pueblo.

Recibamos al sacerdote quien en nombre de Cristo presidirá la Eucaristía. Nos ponemos de pie y cantamos....

PALABRA DE DIOS

Primera Lectura: del Apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia 5, 1. 13-17.22-23S. 24-25. Ustedes son llamados para vivir en libertad

Salmo responsorial 84, 9ab. 10-14
R. El Señor promete la paz para su pueblo.
Voy a proclamar lo que dice el Señor:
el Señor promete la paz para su pueblo y sus amigos.
Su salvación está muy cerca de sus fieles,
y la Gloria habitará en nuestra tierra. R.

El Amor y la Verdad se encontrarán,
la Justicia y la Paz se abrazarán;
la Verdad brotará de la tierra
y la Justicia mirará desde el cielo. R.

El mismo Señor nos dará sus bienes
y nuestra tierra producirá sus frutos.
La Justicia irá delante de Él,
y la Paz, sobre la huella de sus pasos. R.

Evangelio Lc 12, 15-21

ORACIÓN DE LOS FIELES

A Dios Padre, fuente y origen de todo bien, elevemos hoy nuestras súplicas confiadas, en nombre de Jesucristo, de quien recibimos todo bien. A cada oración respondemos: “Escucha Señor nuestra oración”

1.- Padre, te pedimos por la Santa Iglesia, para que siempre, en todas sus actividades, sea esa casa acogedora, esa posada abierta a todos, oremos...
2.- Señor, te pedimos por el Santo Padre, por nuestro Obispo y por nuestro párroco, para que sean un permanente apoyo a nuestro deseo de crecimiento humano, cultural y espiritual y que nos ayuden a formar una escuela e Iglesia comunidad en la que hagamos realidad el mandato del amor, oremos...
3.- Dios nuestro, te pedimos que en nuestra comunidad educativa y eclesial todos escuchemos en lo profundo de nuestro corazón, el mensaje de tu Hijo Jesús, y así docentes, alumnos, padres y pastores de nuestras almas podamos reencontrarnos constantemente y vivir en la concordia, la unidad y la acogida mutua. oremos...
4.- Dios rico en misericordia, te pedimos por tantos compañeros de trabajo, alumnos y padres, docentes y no docentes de nuestro colegio, que sufren, que están solos, que están enfermos, que no tienen trabajo que han sido marginados, para que sientan el amor de tu mano providente y la ayuda solidaria de nuestra parte, oremos...
5.- Señor, te agrademos por todo lo vivido en esta comunidad educativa a través de estos años, te pedimos por cada una de las personas que día a día trabajamos en esta escuela católica, ayúdanos a esforzarnos por brindar lo mejor de nosotros a los demás, a avivar nuestra fe cada día, a superar los odios, perdonar las injurias, vencer todo rencor. Ayuda especialmente a las familias que tienen el rol central en la educación de los hijos, oremos...

OFRENDA: Las llaves de nuestra casa nos permiten entrar en el calor e intimidad del hogar. Nuestra escuela tiene una puerta de acceso, por ella entramos para encontrarnos, aprender, jugar y compartir todos los días, por ella salimos tras habernos conocido y aprendido cada día más. Queremos que nuestra escuela sea como una casa en la que el acceso resulta sencillo y familiar, que nuestra mirada simple invite a compartir la cercanía de su interior rico y profundo. Queremos abrir las puertas de nuestro corazón en señal de acogida. Como signo de esto acercamos al altar las llaves de nuestro colegio, para que Dios pueda enseñarnos a ser abiertos a la comunidad, querer y dejarnos querer por el otro. Acercamos también con humildad el pan y el vino que se convertirán en cuerpo y sangre de Jesús. Cantamos: .............

COMUNIÓN: Jesús es el sentido concreto y final de nuestras vidas. El impulso de todo aprendizaje, el punto de arranque de toda iniciativa, el ala de todos nuestros sueños, la risa sorprendente de la niñez, de la juventud y la alegría y paz de todas las edades de la vida. Creemos en Jesús que vive entre nosotros porque sentimos su presencia como fuego, como un inmenso sol que recorre nuestro ser, como una lluvia interna refrescante, como un nuevo amanecer contagiando nuevos saberes, Él es nuestra vida y nuestro alimento. Acerquémonos para compartir su cuerpo. Cantamos: .....

ORACIÓN PARA REZAR TODOS JUNTOS DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor queremos decirte: ¡Gracias!
gracias en distintos idiomas, gracias a las distintas personas
pero, sobre todo, Señor, gracias por mi escuela.
Gracias por tu presencia entre nosotros, gracias por tu Madre María,
gracias por todos y cada uno de mis compañeros,
maestros, alumnos, padres, que día a día colocas junto a mí.
Gracias, por haberme enseñado a través de tantas cosas y personas,
y por las que hayan pasado antes que yo por aquí aprendiendo o enseñando.
Deseo desde ahora que tu bendición baje a todos,
los que estuvieron desde el principio y ahora ya no están,
sobre los que estamos ahora intentando enseñar o aprender,
que seamos simples y sencillos y que nunca nos olvidemos de decir:
¡Gracias a todos! ¡Gracias a Ti, Señor!

DESPEDIDA: Al finalizar esta celebración, hagamos el compromiso de arraigar en nosotros los valores que aprendemos en la escuela desprendidos de su ideario educativo para consolidar en nosotros la fuerza y la solidez de la persona humana y de creyentes que somos, para nuestro propio bien presente y futuro, de nuestras familias y el de nuestro pueblo. Nos despedimos cantando.....

MISA EN ACCIÓN DE GRACIAS (aniversario o acontecimiento de Escuela)

ENTRADA

Bienvenidos hermanos a la celebración de la Eucaristía de acción de gracias por .............................................de nuestro Colegio. Venimos todos juntos a la iglesia como comunidad educativa a alimentar nuestra vida, reconocer los frutos que ha producido nuestra comunidad escolar a favor de este pueblo, de esta localidad de...................................y agradecer por tantos beneficios recibidos de nuestro Dios y de todas las personas que hicieron y hacen posible este espacio de educación para nuestros niños y jóvenes. Venimos también a reconocer y a proclamar al Hijo, al heredero, a Jesucristo como el centro de nuestro quehacer educativo hacia el cual convergen todos los objetivos. Abramos el oído y el corazón a Dios, presente aquí, y que guía nuestros pasos durante nuestro crecimiento y a lo largo de nuestras vidas. Entonemos juntos el canto de entrada.

PRIMERA LECTURA: Filipenses 1, 1-11
Pablo invita a esta comunidad a recurrir a Dios dándoles gracias por lo que ha hecho en nosotros y confiar que Él continuará la obra del bien empezada en cada corazón. Pidámosle que el amor crezca en nuestro Colegio en estos momentos de gozo y de acción de gracias.

EVANGELIO: Lucas 20,9-17: Nosotros somos la viña del Señor. Nuestro Colegio es su plantación elegida. A nosotros nos toca cuidar, abonar y limpiar el viñedo que son nuestros alumnos para que ellos den frutos sanos y puedan hacer una buena cosecha en sus vidas para Dios, para sí mismos y para la sociedad en la que les tocará vivir.

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada oración respondemos: “Te rogamos, óyenos”

• Oremos por la Iglesia, por el Papa, los obispos y sacerdotes para que no se cansen de sembrar y cuidar la viña del Señor que son el pueblo de Dios. Oremos...

• Oremos por las autoridades de los pueblos para que busquen sembrar el bien, el trabajo y la educación para todos sus habitantes. Oremos....

• Oremos por esta comunidad educativa de nuestro Colegio, para que agradecidos a Dios por la obra realizada hasta el presente, sigamos produciendo frutos de amor y de servicio a los alumnos, padres, docentes y a todas las personas de nuestro entorno. Oremos....

• Oremos por los niños, adolescentes y jóvenes para que en la comunidad educativa sean considerados como los protagonistas principales y destinatarios de la educación y se les dedique un cuidado preferencial. Oremos....

• Oremos por los miembros difuntos de este Colegio, (se pueden dar nombres…) para que el Señor premiándoles su entrega al estudio, a la educación o al cuidado de los que le fueran encomendados, en su amor les dé el premio de la gozosa vida en el cielo.

OFERTORIO

Junto con el pan y el vino, presentamos plantitas de vid (o de otra planta), tierra, semillas, agua para el riego, instrumentos de jardinería para mantener limpio el viñedo, racimos de uvas. Cantamos.....

COMUNIÓN

Compartimos el pan de vida y la bebida de salvación que nos hace más hermanos y hermanas, más comunidad en vínculo de comunión y solidaridad que se cuida mutuamente para dar los frutos que se espera de ella. Acerquémonos a recibir a Jesús en la Eucaristía. Cantamos.....

DESPEDIDA

El proyecto de Jesús sobre nosotros tiene el fundamento del amor. La Eucaristía de acción de gracias que hemos celebrado y compartido nos lleve a entusiasmarnos por nuevos proyectos de vida para nuestra comunidad educativa. Nos despedimos cantando....

MISA EN ACCIÓN DE GRACIAS (aniversario o acontecimiento de Escuela)

ENTRADA

El Señor Jesús como amigo, nos reúne en su nombre, y nos invita a celebrar y agradecer este día de ................................Deseamos orar todos juntos para reconocer todo lo bueno que Él nos ha dado a través de estos años y a través de las personas que han entregado y siguen entregando sus vidas en este Colegio a favor de la educación de niños y jóvenes. Pedimos hoy que Dios continúe mirándonos con bondad y cuidándonos, como lo ha venido haciendo, que guíe nuestros pasos y nos haga sus fieles imitadores como alumnos que crecen en sabiduría o maestros que enseñan. Él es quien nos reúne aquí, esta vez para encontrarnos y agradecerle todo este tiempo que ha pasado compartiendo juntos como amigos y compañeros, junto a nuestros padres, hermanos, profesores, y junto a todas aquellas personas que apoyaron y alentaron el quehacer educativo en este Colegio como camino de vida y de paso por él. Las velas encendidas que ahora presentamos en el altar quieren simbolizar a estas personas que alumbraron el caminar de esta escuela permitiendo ver las cosas con mayor claridad. Las piedras que también acercamos quieren representar todas las dificultades que superando juntos nos hicieron crecer y madurar como comunidad educativa. Recibimos al sacerdote cantando.....

PRIMERA LECTURA: Timoteo 2,1-10

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 127 (126)

EVANGELIO: Juan 6, 35-41

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada oración respondemos: “Escúchanos Padre”

• Por la Iglesia, para que imitando la misión de Jesús Maestro, eduque siempre en la fe a su pueblo con el testimonio claro y coherente que se desprende del seguimiento de Cristo. Oremos...

• Por nuestro Colegio y todas las personas que en ella estudian, enseñan o trabajan, para que buscando un mundo más humano, con espíritu renovado busquen la Verdad que hace libres y ofrezcan la fuente de la sabiduría y de la Paz que es Cristo Maestro y Salvador. Oremos...

• Por todos los padres y madres de familia, para que agradecidos por la belleza de ser ellos santuario de la vida, se alegren siempre por el don de los hijos. Oremos...

• Por los estudiantes y docentes, para que vivan el tiempo de su estadía en el Colegio como un don del Señor que los invita a fortalecer la mente, el cuerpo y el espíritu a través de la educación. Oremos...

• Por todas las personas que han pasado por este Colegio y han contribuido a su crecimiento y calidad de vida tanto en lo intelectual como en el compartir humano para que el Señor les recompense con multiplicadas gracias y bendiciones. Oremos....

OFERTORIO

Los mismos alimentos y bebidas que necesitamos para la vida, son también necesarios para la mesa del Señor. Por eso los dones son presentados con agradecimiento y solidaridad. (se puede presentar otras ofrendas que hacen referencia al acontecimiento escolar). Cantamos.....

COMUNIÓN

Nos acercamos a recibir el Cuerpo y Sangre de Jesús comprometiéndonos en seguir trabajando solidariamente y en comunión con toda la comunidad educativa teniendo como centro los valores del Evangelio. Cantamos.....

DESPEDIDA

La celebración de esta Eucaristía de acción de gracias por........................nos llama a mostrarnos más hermanos que nunca en nuestra escuela para que todos, nos volvamos uno, iguales y amigos trabajando juntos. Nos despedimos cantando.....

MISA EN ACCIÓN DE GRACIAS (acontecimiento personal)

ENTRADA

Este es un día de luz y esperanza. Por nuestra fe somos invitados como hermanos a alegrarnos por las cosas buenas que nos ocurren a lo largo de nuestras vidas. Dentro de este mismo espíritu festivo, estamos en la Capilla (Iglesia), donde como comunidad educativa nos reunimos para encontrarnos, celebrar, alabar a Dios, darle gracias y presentarle nuestras cosas. También en estos momentos de unión profundo y verdadero, entramos en el corazón del otro y tratamos de abrir el nuestro para lograr así el verdadero encuentro. Hoy estamos reunidos acá para agradecerle a Dios nuestro papá por..........................,por su vida y por haberlos cruzado en la nuestra. Con este mismo espíritu recibimos al padre quien en nombre de Cristo presidirá nuestra Eucaristía. Cantamos: .....

ACTO PENITENCIAL

En el libro del Éxodo (3,5), dice: “No te acerques más, sácate tus sandalias porque lo que pisas es un lugar sagrado” Descalzarse para entrar en el otro. Son palabras como de respeto, delicadeza, cuidado, prudencia. Dios le había hablado así a Moisés ante la zarza que ardía sin consumirse. Pensemos ahora, si Dios habla al interior de mi hermano/a, su corazón es un lugar sagrado. Pongámonos entonces en oración por nuestro/a hermano/a (profesor/a, compañero/a, amigo/a, alumno/a, etc.) que Jesús nos presenta hoy y entremos en su interior lleno de alegría por el acontecimiento que vive, entremos con los pies descalzos, con respeto dando gracias por él/ella y pidiendo perdón por las veces que hemos atropellado, agredido, que no nos hemos descalzado para acompañar a nuestros hermanos que necesitan de nosotros, que están a nuestro lado, que viven y trabajan con nosotros.

Pensemos algunas de las tantas veces en que no nos descalzamos para entrar en la vida y en los pensamientos de los otros y pidamos perdón a Dios por la falta de respeto hacia los demás:

• Porque somos prejuiciosos. Señor ten piedad: R: Señor ten piedad.
• Porque entramos en el otro avasallándolo. Cristo ten piedad. R: Cristo ten piedad
• Porque no nos damos cuenta que el corazón del otro es tierra sagrada. Señor ten piedad. R: Señor ten piedad.

PALABRA DE DIOS

Primera Lectura: Éxodo 3,1-6: Si Dios se manifiesta a cada uno y respeta la libertad de cada persona, nosotros debemos descalzarnos ante el hermano, respetarlo y no juzgarlo. Escuchemos con respeto la Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: Salmo 27(26)

Evangelio: Juan 15,11-16: Respetémonos, cuidémonos y amémonos unos a otros. Así nos pide Jesús en el Evangelio que vamos a escuchar.

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada oración respondemos: “Jesús Amigo Resucitado, escucha con amor nuestra oración.”

1.- Jesús que sos Amigo y compañero de camino, te pedimos por tu Iglesia para que sepa acompañar a sus hijos en todas las etapas de la vida. Oremos
2.- Jesús que sos la paz y el gozo, te pedimos que ..................(nombre de la persona festejada) y su familia pueda siempre caminar en serenidad y alegría por esta vida en comunión contigo y sus hermanos. Oremos.
3.- Jesús que sos la Verdad enséñanos a ser transparentes contigo, con nosotros mismos y con los que viven a nuestro lado, para que pueda verse en cada uno de nosotros al Dios escondido que llevamos dentro. Oremos.
4.- Jesús que sos el Maestro enséñanos a ser instrumento de tu gracia. Y que de tantas gracias que pasan por nuestras manos podamos servirnos de ellas para nuestro bien y el de nuestros hermanos. Oremos.
5.- Jesús que sos la Vida te agradecemos por sostener la vida de ........................y te pedimos que ella te pueda corresponder siempre como persona de fe. Oremos.
6.- Jesús que sos la Esperanza te pedimos hoy especialmente por cada familia de nuestra comunidad educativa para siempre se sientan acompañadas por tu misericordiosa presencia. Oremos.

OFERTORIO

Como muestra de cariño y respeto, en homenaje y como acompañamiento a .........................................que hoy festeja............acercamos al altar un par de sandalias como signo de que queremos permanecer descalzos, respetando la vida, la interioridad y el camino recorrido o por recorrer de cada uno de nosotros ante Dios y los demás. Presentamos también el pan y el vino que serán luego el Cuerpo y la Sangre de Jesús. Cantamos: .....

COMUNION

Acerquémonos a compartir el pan de vida y la bebida de salvación que nos hace más hermanos y hermanas en vínculo de la comunión, de paz y de amor mutuo. Cantamos.....

ORACIÓN PARA REZAR EL/LA FESTEJADA/O EN ALGÚN MOMENTO DE LA MISA

Acción de Gracias (Alicia B. Angélica Araujo-adaptación)

En la alborada de mi vida, se abrió la flor de mi fe,
envuelta en la esperanza la veo cada día crecer.
Yo, humilde vasija de barro, ante tal Amigo Dios mi Señor,
sin merecer gracia alguna, sin mérito alcancé,
el amor del Padre, y de su Hijo Amado Jesús
y en ÉL pude ver: cariño infinito, bondad sin fin,
que quiero aprender, amando como ama el Padre,
entregando como se entregó el Hijo.
Abunde en mí la gracia, quiero servirle con todo mi ser
con alegría y llena de gozo, para mis hermanos también.
Alabarlo es mi querer, para contagiar a este mundo,
y agradecer, a mi bendito Padre del Cielo.

DESPEDIDA

El proyecto de Jesús para cada uno de nosotros tiene el fundamento del amor. La Eucaristía celebrada y compartida nos lleva a buscar el mismo fundamento para nuestra vida de discípulos del Señor. Cantamos.....



MISA EN ACCIÓN DE GRACIAS (acontecimiento personal)

MONICION DE ENTRADA

Hoy celebramos un día de acción gracias por........................... Ser agradecidos es una virtud constante de toda buena persona y de todo buen discípulo del Señor. Hoy es una hermosa ocasión que nos reúne para agradecer las bendiciones que de Dios ha recibido........................... a lo largo de su vida y por llegar a este significativo momento para ella/él, al mismo tiempo, pediremos gracias para toda la comunidad educativa de nuestro colegio. Cuanto más agradecidos sepamos ser, más bienes nos concederá el Señor.

PALABRA DE DIOS

Primera lectura: Is 63, 7-9: Es bueno dar gracias al Señor porque Él es bueno. Dios pone de manifiesto su misericordia en la dispensación de toda clase de beneficios. El Señor ayuda a sus hijos. Escuchemos este pasaje del profeta Isaías.

Segunda lectura: Col 3, 12-17: Jesucristo es la gracia divina y también la suprema acción de gracias, la suprema alabanza a Dios Padre. Dar gracias no es algo accidental en la vida del cristiano, como no lo es en la vida de cada uno de nosotros. Pongan atención a san Pablo, escribiéndole a los colosenses.

Evangelio: Lc 17, 11-19: El relato del samaritano agradecido nos hace reflexionar sobre nuestras actitudes de acción de gracias. La curación tuvo lugar mientras iban al sacerdote. La fe y la acción de gracias es lo central en esta sanación. Antes de escuchar esta narración de san Lucas, cantemos el aleluya de pie.

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada oración respondemos: “Te bendecimos y te alabamos”

• Por la Iglesia, donde todos vivimos el encuentro con la Palabra y la Eucaristía como la acción de gracias y participación comunitaria. Roguemos al Señor.

• Por nuestra familia educativa, que en esta oportunidad agradece todas las bendiciones que Dios nos da día a día en nuestra convivencia y quehacer educativos. Roguemos al Señor.

• Por los docentes y padres de familia que en forma admirable y sacrificada entregan su vida por la educación de sus niños y jóvenes transmitiéndoles los valores más nobles junto con la fe cristiana, preparándolos para vivir con sentido la vida y ser útil a su pueblo. Roguemos al Señor.

• Por ........................................, para que ya que el Señor lo/a bendijo con este día de acción de gracias, viva feliz y haga felices a los que están en su entorno. Roguemos al Señor.

• Por las vocaciones sacerdotales, religiosas, misioneras, de laicos consagrados y comprometidos que ha llamado el Señor y que son entre nosotros portadores gozosos de su mensaje de amor. Roguemos al Señor.

• Por todos nosotros, los que nos hemos reunidos en esta celebración, porque hemos podido dar gracias al Padre haciendo de nuestra vida una continua acción de gracias por todo lo que recibimos. Roguemos al Señor.

OFERTORIO

Junto con este hermoso ramo de flores (puede ser otro elemento) que ofrecerá................................en acción de gracias por........................
Ofrecemos también el pan y el vino para que lleguen a ser para nosotros alimento de salvación. Cantamos.....

COMUNIÓN

Cuando los fieles nos mostramos agradecidos y nos empeñamos en ser cada vez mejores cristianos y volver más humana la tierra, esa actitud la sellamos plenamente en la comunión eucarística que nos une a Cristo y a nuestros hermanos en un abrazo de felicidad fecunda. Nos acercamos a la mesa del Señor cantando.....

ORACIÓN PARA REZAR EL/LA FESTEJADO/A

Gracias, Señor, por este espacio lleno de cielo que me regalas hoy y que sale a mi paso para llenar el corazón con su belleza.
Gracias por el pan que me das cada día. Por la risa de los niños que se me vuelve caricia. Por el don de sentir la plenitud la vida.
Gracias por cada hora, aún cuando no todas sean iguales. Gracias por el valor que me das para encender el milagro de un pabilo de ensueño.
Gracias, Señor, por los espejos maravillosos de mis padres. Por la amistad que prolonga ese sereno privilegio de querer y ser querido.
Gracias por haber puesto trinos y alas en las ramas de mi vida. Gracias por cada gota de rocío y por el arco iris de mi existencia como el árbol que madruga su júbilo en el fruto.
Gracias, Señor, por el ayer que se prendió al recuerdo. Por el hoy que vivo y por el mañana que me espera con sus brazos repletos de misterio.
Gracias, a través de mis labios, desde mi alma, en nombre de aquellos que me acompañaron, que me hicieron tanto bien aún sin darme cuenta. Gracias por siempre. Amen.

DESPEDIDA

El que entra al propio corazón para encontrarse consigo mismo y con Dios encuentra una nueva forma de agradecer a todos porque en Dios estamos todos. Cuando lo hallamos a El, nos hallamos entre nosotros. Nos retiramos agradecidos y cantando.....




DISCURSO ANIVERSARIO DE ESCUELA

Autoridades gubernamentales (nacionales, provinciales, locales, etc.), autoridades educativas, autoridades eclesiásticas (nombrarlas si es posible), autoridades de la Congregación (nombrarlas), autoridades y alumnos de otros establecimientos educativos, ex alumnos, ex docentes, padres, alumnos, personal docente y público en general. Para cualquier institución cumplir .....años es un hecho importante, cuanto más si se trata de la Escuela, lugar por donde todos pasamos y dejamos un pedacito de nuestra infancia.

En nombre de la comunidad educativa del Colegio.......…….., tengo el honor y la responsabilidad de darles la Bienvenida a todos ustedes, y en especial a quienes viajaron desde distintos lugares a este rinconcito de …………, para compartir con nosotros esta gran fiesta de reencuentro, donde todos, los de ayer y los de hoy festejaremos el........................aniversario de nuestro querido Colegio……... ¿Quién a pesar de la distancia y del paso del tiempo, a pesar de los trances y altibajos de la vida cotidiana, podría olvidarse de su querida Escuela? ¿En qué mente no hay un lugarcito para el recuerdo de los gratos y dulces momentos vividos en esta casa que los recibió como alumno, como docente, como portero, como padre, como integrante de la Asociación de Padre? Esta casa que hoy se vistió de gala, abre sus brazos para recibirlos y volver a cobijarlos. Disfrutemos. Volvamos a sus aulas, testigos elocuentes de muchas enseñanzas, de picardías infantiles y…......también de alguna que otra travesura.

Demos expresión a los más caros sentimientos, que cual campanadas en el tiempo, en oleadas de ecos melodiosos, con una mezcla de nostalgia y alegría traerán a la memoria las vivencias del pasado. Durante los días previos a los festejos nos han llegado mensajes muy emotivos, donde queda de manifiesto que el Colegio ha ejado huellas imborrables.

No hay momento más grato que el reencuentro de las personas para recordar los hechos del pasado, analizar el presente y proyectar el futuro. Los que hoy tenemos la responsabilidad de llevar adelante la institución, estamos felices de tenerlos hoy aquí con nosotros para festejar juntos el aniversario de este querido y recordado lugar de nuestra infancia y adolescencia. Bienvenidos a todos.



DISCURSO ANIVERSARIO DE MI ESCUELA

Hoy es un día muy especial, para todos los que forman y formaron parte de esta querida institución. Ya que nos encontramos aquí reunidos para festejar y recordar un aniversario más de esta casa de estudios. Y que para mí representa un doble orgullo: ya que no solo soy docente sino fui un/a alumno/a más. La escuela me vio crecer en unos de los mejores momentos de mi vida “la niñez y la adolescencia”, cuando solo era una niña de .......años ingresé a este establecimiento allá por el año .....con todas la dudas y temores que esto nuevo y desconocido significaba para mí; miles de recuerdos invaden mi mente y por cierto todos hermosos. Fue mi querida escuela la que me inspiró y alentó a seguir creciendo, a luchar por mis ideales y mis convicciones, y fue ella nuevamente la que me cobijó aquí pero ya no como una ex alumno/a sino, como una profesional de aquello que más me gusta hacer y que es enseñar. Pero no todo le debo a ella, también a ustedes queridos profesores y ahora colegas, que supieron inculcarme y guiarme hacia el mejor camino., por ello debemos destacar y valorar el recurso humano de esta institución que es lo que la hace ser una de las mejores instituciones educativas de................................

La importancia de nuestro colegio no se debe al mero hecho de estar presente desde hace tantos años en la comunidad. Lo ás importante a resaltar es que ha sido y sigue siendo el punto de referencia de la educación y de una educación de excelencia, de exigencia, de transmisión de valores humanos y cristianos, de mejora y de innovación constante. Por ello pido, que reforcemos nuestra entrega, que nos encontremos más unidos y más comprometidos; no solo directivos, colegas y administrativos sino también ustedes queridos alumnos que son el eje, el motor que hace que cada día nos esforcemos más.

Feliz cumpleaños Escuela querida. Feliz cumpleaños Colegio ............................................ Muchas gracias.




ORACIONES DE ACCIÓN DE GRACIAS

ACCION DE GRACIAS (Alicia B. Angélica Araujo)

Gracias Señor, por todo lo que me concediste. Pero más gracias te doy por todo lo que carezco; pues es por mis carencias que te he encontrado, y Tú superas lo que yo pudiera esperar o desear. Señor, te pido, que no me traicione mi cuerpo, que no se rinda en el dolor, que mi alma siempre domine para jamás apartarme de Ti. Que tus ojos María, observen mi corazón; que estén siempre fijos en él recordándome tu dolor; que en tu mirar encuentre la confianza, la sumisión. Madre Santa del Cielo, ayuda a este hijo tuyo; defiéndelo de los males; consuélame en el dolor; auxíliame en la hora última; consígueme misericordia y perdón.
¡Levántame Madre Santa! No me dejes perder, las delicias de aquel Cielo, que yo quiero conocer, al Amor de los amores, y estar siempre junto a Él.

GRACIAS JESÚS

Tú eres el Hijo de Dios que te hiciste hermano y amigo nuestro. Gracias, Jesús porque me quieres. Tu viniste a enseñarnos el camino del cielo Tu viniste a salvarnos del pecado y de la muerte. Tu viniste a decirnos que Dios es un Padre que nos ama. Tu viniste a enseñarnos a construir un mundo mas digno del hombre. Tu viniste a animarnos y a darnos fuerza para ser mejores. Tu viniste a consolarnos en nuestras tristezas y a traer alegría a nuestra vida. Tu viniste a enseñarnos como amarnos y perdonarnos unos a otros. Padre Dios, Tu nos amaste tanto que nos enviaste a Jesús, tu propio Hijo, para salvarnos; ayúdanos a escuchar y cumplir siempre lo que El
nos dice. Gracias infinitas te doy con todo mi corazón. Amen.




GRACIAS SEÑOR DIOS

Gracias Padre: "Gracias porque eres en mí, Presencia de Vida Perpetua. Desde mi silencio siento como mi Amor te busca y se funde con el Tuyo, y en este maravilloso Todo y Uno, la Luz, la Paz y la Armonía nos acercan infinitamente. "Sé que no hay nada que pueda separarnos porque soy parte de Ti, esa parte que siempre cuidas y velas con esmero, paciencia, sabiduría, perdón y misericordia. "Cuántas veces he sentido tus manos levantándome cuando he estado caído! Y sé que habrás de levantarme cuantas veces sean necesarias, porque confías en mí y en que saldré siempre adelante. "Gracias por el Amor -Hijo hecho carne, por el Espíritu que nos cubre, envuelve y alimenta con Tu Verdad a cada instante. "Humilde y rendido ante Tu Presencia recibo con fe lo que en mis manos pones. Acepto lo que debes darme y es así en mí Tu Voluntad, ahora y siempre." Amen.


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GRACIAS SEÑOR

Gracias Señor...Porque en la cruel tormenta, me haces escuchar el suave susurro de tu voz. Gracias Señor...Pues envías rayos de luz que iluminan mi camino en medio de las adversidades. Gracias Señor...Por cada instante y cada problema que me recuerda mi necesidad de Ti. Gracias Señor...Porque hasta en lo alto del cielo y en la profundidad del océano Tus oídos están siempre atentos a escuchar mi clamor. Gracias Señor...Porque a pesar de los errores de la gente, Sigues enviando sol y lluvia sobre todos sin distinción. Gracias Señor...Por este día, en el que me das la oportunidad de Buscarte nuevamente Gracias Señor...Por cada ser humano que se cruza en mi camino, pues algo deseas que aprenda de él. Gracias Señor...Por Ti mismo, que escuchas esta humilde oración proveniente de Tu hijo. Por todo esto y lo que me sería imposible de ontabilizar...¡¡¡Gracias Señor!!!
Amen.



GRACIAS SEÑOR

Señor Jesucristo, te damos gracias porque eres nuestro hermano. Porque siendo Dios, quisiste hacerte uno como nosotros, igual en todo, menos en el pecado. Porque viviendo eternamente con el Padre, viniste al mundo, a experimentar la vida humana con todas sus consecuencias. Y entre nosotros sentiste la vida, la alegría, el dolor, la compasión, y el amor..Te hiciste humano como nosotros, para que nosotros nos acercáramos a Ti. Que bueno eres con tus hermanos, Jesús! Y por ello, te amos gracias y te pedimos que nos ayudes a asemejarnos a Ti, buen Jesús. A imitarte a Ti, en la bondad, en la paciencia, en la alegría, en el optimismo. En la lucha decidida contra el pecado, personal y social. Ayúdanos Señor Jesucristo, a vivir la unidad en la familia, en la Iglesia y en la sociedad. Ayúdanos Señor, a construir la paz ahí donde hace tanta falta, ahí donde reina la discordia; danos tu paz para hacerla presente. Danos tu gracia, Cristo, para que seamos tus testigos, y los hombres crean en Ti. Gracias Jesús por tu presencia en medio de nosotros, gracias por tu amor que nos salva. Amen


GRACIAS SEÑOR

Porque no desamparas al que confía en ti. Porque cuando todo va mal y pongo mi vida en tus manos basta un segundo para que todo sea maravilloso. Gracias Señor, pues no pones oídos sordos a tus hijos quienes
recurren a ti reconociendo tu grandeza. Aunque mis palabras son sencillas, aunque no sé como agradecer, lo hago de corazón, al igual que cuando levanté mis manos a Ti. Lleno de lágrimas y con mi voz susurrante levanté mis manos y voz hacia Ti y no me cerraste tus oídos. Aún cuando te hago a un lado y no te busco escuchas mi voz y atiendes mis plegarias. Tantas cosas quisiera decirte, pero hoy solamente te doy gracias pues las lágrimas que ayer salían con tristeza, hoy lo hacen con alegría...GRACIAS SEÑOR por escucharme aunque me había alejado de Ti, pero Tu nunca de mi. Amen.


GRACIAS SEÑOR (Anamaria Rabatté)

Gracias Señor por el día de hoy....por darme salud y una familia....que me permiten crecer en plenitud........para vivir dándome con Amor....Gracias Señor, por el día de hoy que no sea ciego, que vea claramente quienes necesitan de mi......aunque sea una sonrisa.... mi tiempo..Gracias Señor, por el día de hoy por darme el don de la vida.....permíteme ver claramente mi misión...quiero gastarme lentamente en ti...Gracias Señor, por el día de hoy....por el aire y por las flores....por el sol... y por el mar...por el don de la amistad.... por el Amor... Gracias Señor.



GRACIAS SEÑOR

Señor, Jesucristo, gracias porque hoy nos dices que no perdamos la calma, que confiemos en Ti. Cuando descubrimos tu amor concreto, personal, comprensivo, comprendemos con alegría que te haces cargo de nuestra vida. Aceptar tu amor nos transforma: nos sentimos perdonados del todo, percibimos tu fuerza para actuar, oramos al Padre como hijos, se conmueven nuestras entrañas ante las injusticias y la marginación, la humildad y la sencillez llenan nuestra vida. Hoy te queremos repetir las mismas palabras que Tú nos enseñas en el Evangelio:
¡GRACIAS, SEÑOR PORQUE ERES EL CAMINO, PORQUE ERES LA VERDAD, PORQUE ERES NUESTRA VIDA! GRACIAS SEÑOR. AMEN.


GRACIAS SEÑOR POR MI FE

Te damos gracias, Señor, por mostrarnos que la plenitud de la Verdad la encontramos en nuestra Fe Católica. Te damos gracias por las semillas de Verdad que tu Espíritu Santo esparce donde quiere. Te pedimos que muchos puedan llegar a la plenitud de la Verdad y te damos gracias por la salvación que Tú nos has regalado como un don para todos, porque tu deseo es que todos nos salvemos. No merecemos tus gracias, Señor, pero ya que nos las das sin mérito de nuestra parte, queremos aprovecharlas para dar buenos frutos de salvación para nosotros mismos y para otros. Que siempre recordemos que la aceptación que hacemos de tus gracias es también gracia tuya, pues nada podemos sin Ti. Amén.


GRATITUD

Gracias Padre, Dios del Cielo Dueño Absoluto y Creador sobre los cielos y tierra de toda doctrina de amor. Hoy que de los cielos miras a la tierra en su girar rige Señor los senderos en nuestro arduo caminar. Gracias por toda esperanza que nos ayuda a vencer la que nos muestra el camino y sostiene nuestra fe. Por tu bondad infinita por tu amor y poder bajo tu amparo y tu guía nos permites hoy crecer. Porque aún entre las guerras internas nos sueles dar las armas que nos liberan tu paz, tu amor, tu verdad. Y así a través de los tiempos en toda su realidad nos permites ser fieles en este peregrinar. Gracias Señor por la vida en toda su intensidad por tu luz y la apertura que nos da la capacidad de ser y sentirnos libres para amar tu voluntad. Por tu gran misericordia que perdona la maldad. Por mostrarnos lo divino que existe en la humanidad. Porque pese a todo ruido al silencio o al dolor presentimos tu presencia y podemos oír tu voz. Gracias por tu gran realeza porque en tu amor al crearnos a tu imagen nos formaste con semejanza sin igual. Con esa esencia sin par vida en nosotros soplaste
y que delicia es amarte Padre Celestial de mi alma, de mi cantar quiere mi ser ofrecerte. Por la gracia de alabarte y tener la gran virtud de seguirte y con Jesús en el sagrario adorarte. Amen


ORACIÓN DE AGRADECIMIENTO

Señor, todo lo hemos recibido de tu amor, todo es regalo tuyo, todo es expresión de tu ternura, de tu bondad infinita. Gracias por habernos dado la vida, tu misma vida. Gracias por nuestra familia, tu misma familia. Gracias por todos los amigos, tu misma amistad. Todo nos lo has regalado tú: la primera estrella, el primer átomo, la primera caricia de la primavera. Tu nos has enseñado el camino, para ser recorrido sin mirar atrás. Tu nos has ofrecido la Verdad, para ser proclamada a los cuatro vientos. Gracias por no estar nunca lejos, por el niño que acaba de nacer, por el que vive ofreciendo su vida. Gracias, Señor, or los miles de detalles de tu amor. Amén.



ORACIÓN DE ACCIÓN DE GRACIAS POR LA FAMILIA

Gracias, Padre bueno, por mi familia. Gracias por mis mayores que tantas cosas buenas me dejaron: casa, ahorros, formación, trabajo, costumbres, tradiciones… Gracias, particularmente, por la fe cristiana que también me pasaron. Gracias por mi mujer, por mi marido, a quién tanto amo, como parte de mi, pero diferente, con quien disfruto en el cuerpo y en el espíritu, con quien hago todos mis planes y con quien comparto alegrías, penas y trabajos, con quien gozo de la vida sencilla de cada día y sueño un mañana mejor, con quien oro y comparto mi fe, con quien participo en la vida comunitaria. Gracias por nuestros hijos, ¡lo ejor para nosotros y para ti!. Gracias por la originalidad de cada uno de ellos, por su riqueza, su personalidad y su diferencia que cuidamos con cariño para que lleguen a ser ellos mismos libremente, lo que cada uno está llamado a ser, lo que tú quieres que sea cada uno de ellos. Gracias por el misterio de gracia y de vida que discurre por sus cuerpos jóvenes, abiertos al futuro en esperanza. Y gracias, Señor, por ti mismo, Padre grande y bueno de nuestra familia, constructor de la hermandad grande que formamos todos tus hijos junto con toda la Creación, obra maravillosa de tus manos. Gracias por tu Hijo Jesucristo, palabra creadora, salvador que nos manifestó tu amor hasta el extremo, liberador que rompe todas nuestras cadenas. Gracias, en fin, por tu Espíritu, aliento permanente que nos llama cada día a una concordia limpia y generosa, sobre todo en las horas bajas, en los momentos de cansancio y conflicto, cuando mi familia deja de ser un hogar de acogida y parece convertirse en una cárcel, cuando todo se vuelve oscuro, pero tú sigues estando ahí como luz y aliento de vida. Gracias, Padre siempre bueno y eternamente compasivo y misericordioso. Amén


ORACIÓN DE ACCIÓN DE GRACIAS

Gracias Señor por traerme a la oración. Gracias por la alegría de la entrega, el arrepentimiento y el perdón. Gracias por enviarme a Tu Espíritu Santo a enseñarme y a guiarme. Gracias por los frutos que Tu Espíritu está trabajando en mí como el amor, la alegría, la paz, la paciencia, la amabilidad, el control de mi mismo. Gracias por enviarme personas que necesitan ayuda. Gracias por romper el dominio de hábitos pasados y traerme a una conversión más profunda. Gracias por hacerte presente en todos los momentos de mi vida, por tu Palabra que me da vida y por levantarme cuando caigo. Gracias por hacer que las cosas trabajen para mi bien al depositar yo mi confianza en Ti. Gracias por tus ángeles que me protegen en todos mis aminos. Gracias por guiarme y darme sabiduría, por Tu amor abundante que quita todo temor. Gracias por abrirme las puertas del cielo y derramar Tus bendiciones sobre mí. Gracias por suplir todas mis necesidades con Tu riqueza. Gracias por la salud. Gracias por abrir mis ojos a las necesidades de mis hermanos. Abre mi corazón para amar a los heridos y a los perdidos, abre mis labios para hablar de Tu amor. Gracias por aquellos que me han ayudado en mi camino hacia Ti, bendícelos Señor. Gracias por el regalo de mi vida, así como es. Gracias por el mejor regalo de todos, Tu hijo Jesús.




ORACIONES DE ACCIÓN DE GRACIAS

I
Dios, omnipotente y misericordioso, que admirablemente creaste al hombre y más admirablemente aún lo redimiste, que no abandonas el pecador, sino que lo persigues con amor paternal. Tú enviaste tu Hijo al mundo, para destruir con su pasión el pecado y la muerte, y con su resurrección devolvernos la vida y la alegría. Tú has derramado el Espíritu Santo en nuestros corazones, para hacemos herederos e hijos tuyos. Tú nos renuevas con los sacramentos de salvación, para liberarnos de la servidumbre del pecado, y transformamos de día en día, en una imagen, cada vez más perfecta de tu Hijo amado. Te doy gracias por las maravillas de tu misericordia, canto par ti, con nuestra boca, corazón y vida, un cántico nuevo. A ti la gloria, por Cristo en el Espíritu Santo,
ahora y siempre.

II
Padre Santo, Tú nos has reformado a imagen de tu Hijo. Concédeme alcanzar tu misericordia, y ser testigo de tu amor en el mundo.

III
Realmente es digno y justo darte gracias siempre y en todo lugar, Dios todopoderoso y eterno, que corriges con justicia y perdonas con clemencia. En ambas cosas te muestras misericordioso, porque, cuando castigas, lo haces para que no perezcamos eternamente, y cuando perdonas, nos das ocasión de que nos corrijamos.

IV
¡Oh Dios!, que creas y mantienes toda la claridad. Tanto has amado al mundo, que entregaste a tu Hijo Unigénito por nuestra salvación. En su cruz hemos sido redimidos, vivificados con su muerte, salvados por su pasión, glorificados con su resurrección. Concédeme manifestar en el corazón la fe, en las obras, la justicia; en la conducta, la piedad; en las costumbres, la rectitud, y poder conseguir así el premio de la inmortalidad.

V
Señor Jesucristo, rico en perdón, que quisiste asumir la humildad de nuestra carne, para dejarnos ejemplo de humildad, y hacernos constantes en todos los sufrimientos, haz que conserve siempre todo lo bueno que de ti he recibido que cada vez que caiga en pecado, salga de él por la penitencia.

VI
¡Oh Dios!, que nos concedes tu gracia, para que nos convirtamos de injustos en justos, de desgraciados en felices; lléname de tu fuerza y de tus dones, y ya que me falta la justificación de la fe, que no me falte la fortaleza de la perseverancia

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Primeras Comuniones

GUIONES DE MISAS DE PRIMERA COMUNIÓN

1.- MISA DE PRIMERA COMUNIÓN (Jesús Pérez Rivera)

ACOGIDA Y SALUDO

El sacerdote se reviste a la vista de los niños y les dice que es en recuerdo de Jesús y los apóstoles, que era la manera de vestirse de aquel tiempo. Y prepara bien visible el pan (formas grandes que luego se van a partir) que fue el pan de aquella ocasión, el pan de aquella noche judía. Puede explicar un poquito más, que después de la muerte de Jesús los apóstoles se juntaban y se decían “Vamos a hacer lo que hizo Jesús, vamos a estar con él y a rezar con él”, y lo hacían conservando hasta algunos pequeños detalles... De esa manera se fue formando una tradición en la manera de celebrar la eucaristía.
Y se prepara también la mesa, se extiende el mantel, el corporal, se encienden las velas que adornan-ambientan, se ponen flores, y de una botella se pone vino en el cáliz, con un poco de agua, que los judíos del tiempo de Jesús lo hacían siempre. Se coloca el Misal y el Libro de la Palabra en el ambón.
Preparadas las cosas, repetimos las palabras y los gestos de Jesús... ustedes son los apóstoles (los actuales amigos y seguidores de él), el sacerdote representa a Jesús y es el que hará sus gestos y dirá sus mismas palabras...


LITURGIA DE LA PALABRA


Junto con la participación en la mesa del altar, comulgamos también en la mesa de la Palabra de Dios que es para nosotros los creyentes alimento y manjar. Especialmente hoy saboreamos esta Palabra, porque estos niños de nuestra comunidad se van a unir por primera vez en la mesa eucarística. Escuchemos con atención.

Primera Lectura: Éxodo 24, 3 – 8.

Salmo: 116

Segunda Lectura: Hebreos 9, 11-15

Evangelio: Marcos 14, 12-16. 22-26.

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada intención respondemos: "Escúchanos, Señor"

1.- Por la Iglesia, el Papa, los Obispos, Sacerdotes y laicos, para que seamos una comunidad viva, comprometida con las alegrías y las tristezas de todos los hombres. Oremos.
2.- Por los niños y niñas que hoy reciben la Primera Comunión, para que el entusiasmo de este día se renueve cada domingo cuando vengan a escuchar tu Palabra y a alimentarse con tu Cuerpo. Oremos.
4.- Por sus familias, responsables de la fe de sus hijos, para que los acompañen siempre en este camino y los ayuden a vivir con seriedad y fidelidad el compromiso que hoy hacen. Oremos.
5.- Por nuestra comunidad parroquial (educativa), para que iluminados por el Evangelio, empleemos nuestros dones y capacidades en construir una sociedad más fraterna. Oremos.

OFERTORIO

Se canta un himno de dar gracias por todo lo que recibimos de Dios. A continuación llevamos al altar el pan y el vino fruto del trabajo de los hombres para convertirse luego en el cuerpo y la sangre de Jesús. También se pueden llevar otras ofrendas que son productos de la mano de los hombres para ofrecerle a los pobres. Cantamos.....

PREFACIO

Se explica a los niños: ahora viene la parte central de la eucaristía, el gesto con el pan y con el vino

CONSAGRACIÓN (hacerla lentamente para que los niños aprecien cada momento, gestos y palabras)

PADRE NUESTRO

Antes de la comunión ya saben que se reza siempre el Padrenuestro con las manos levantadas o tomándonos unos a otros y luego nos damos la paz. Eso quiere decir: llamamos “Padre nuestro...” al mismo Dios, luego para él todos nosotros somos hermanos; y nos damos un gesto de paz, que es un gesto de amistad o de cariño, para demostrar que efectivamente nos tratamos como hermanos. Así hacemos lo que Jesús nos recomendó a los que somos sus discípulos: querernos y estar unidos.

COMUNIÓN

Recibirán ahora a Jesús en sus corazones, que no haya otra cosa más importante para ustedes en este momento, sólo concéntrense en El y disfruten de su compañía. Nos acercamos en orden como habíamos acordado.

Cantamos....

Después de la comunión, el padre o un catequista dice: Decile en secreto a Jesús lo que te ha gustado de esta misa de hoy. Decile si te has dado cuenta hoy de algo que antes no lo sabías. Pedile lo que más quisieras o por las personas más queridas. Cantamos en acción de gracias.....

DESPEDIDA

¿Alguno quiere decirnos algo que le haya gustado en la celebración de hoy? ¿Algo que haya aprendido en la celebración de hoy?

Todos muy contentos por esta fiesta de nuestros niños y niñas que han recibido por primera vez a Jesús, nos retiramos cantando.....



2.- MISA DE PRIMERA COMUNIÓN

Acogida de una manera natural, que se sientan distendidos en la capilla y, a la vez, centrados.

INTRODUCCION


Cuando los apóstoles se reunían, después de irse Jesús a los cielos, y se decían “Vamos a hacer lo que hizo Jesús” y repetían la última cena, si había gente nueva que tal vez no habían conocido a Jesús, estos pedían “Cuéntennos cómo era Él, dígannos las cosas que decía Él...” Y así, en la primera parte de estas reuniones “para repetir la cena del Señor” hacían una conversación en la que se contaban a los nuevos, y se recordaban para todos, las palabras, los milagros y las parábolas de Jesús.
Por eso la Misa tiene dos partes: la 1ª que se llama Liturgia de la Palabra, en la que leemos trozos de los Evangelios y de los escritos de los Apóstoles que conocieron a Jesús... es para conocerlo más; aquí escuchamos, aprendemos, reflexionamos, comentamos... Y la 2ª, que se llama Liturgia de la Eucaristía, en la que se repite lo de la última cena de Jesús y comulgamos con él.

LITURGIA DE LA PALABRA


Vamos hoy a leer unas palabras de los Hechos de los Apóstoles y luego unas palabras de Jesús, precisamente de las que les dijo a sus apóstoles en la última noche.

Primera Lectura: Hechos 2, 42-47

Salmo Responsorial: Salmo 103 (102)

Evangelio: Juan 15, 1-6

Explicación dinámica:
El celebrante y varios niños, tres o cuatro en cadena agarrados a cada una de sus manos. Imagínense que yo soy un árbol. De mis dos brazos salen estas dos ramas... Por esta rama mando una corriente (dos golpecitos de apretón) y llega hasta el final... ¿ha llegado?; por la otra rama también, y llega hasta el final ¿ha llegado? Sí. Son ramas bien unidas al tronco. (Se repite el juego... por las dos ramas a la vez... hasta que queda claro) (Soltando una de la manos y volviéndose hacia la otra) Ahora mando una corriente muy importante, atención y sin mirar (manda los golpecitos de apretón de mano) ¿Ha llegado? Sí. ¿Y por esta otra rama, ha llegado? ¿No? ¿Por qué?¡Era rama que no estaba unida al tronco! (Se recalca el mensaje: rama unida al tronco recibe su savia, su vida...; rama separada, no)

(Una de las cadenas de niños se pone ahora tocando el altar o el libro del evangelio. La otra, toca la pared blanca o un tablero vacío). Piensen ahora que esta rama o esta cadena de niños lo que está es unida a Jesús, al Evangelio, a las enseñanzas de Jesús... Esta rama aprenderá buenas cosas y dará buenos frutos, buenas obras... tiene buena fuente de inspiración. Pero esta otra, unida a un tablero en blanco... esta rama no aprenderá nada, y no dará fruto. Según sea el árbol, así será el fruto.

¿Sabemos hoy un poco más de Jesús? ¿Sabemos un poco más de lo que a Jesús le gustaría de nosotros? (Algunos niños podrían responder lo que han aprendido..., pero miremos de no hacer la sesión larga y tediosa; quizá sea preferible hacer en clase, y con el profesor de catequesis, esta pequeña puesta en común de lo que han entendido. Lo que llega a los niños por distintos agentes educativos se refuerza en ellos)

LITURGIA DE LA EUCARISTÍA

Repetimos la última Cena de Jesús. Somos como los apóstoles en torno a la mesa, preparamos, presentamos, contestamos, recibimos el pan que Jesús comparte, comulgamos y nos unimos con él.

OFERTORIO

(Se explica con sencillez la mesa eucarística mientras se reviste y prepara el altar, se traen las ofrendas que se deseen junto con el pan y el vino). Cantamos.....

Monición al Padrenuestro: Nos tomamos de la mano en cadena. Cada uno de los extremos de la cadena toca el altar. Somos dos grandes ramas unidas a Jesús, estamos también unidos todos entre nosotros... rezamos así...Sin soltarse, se hace el gesto de paz: Dense mutuamente la paz. Los que tocan el altar trasmiten a lo largo de la cadena un saludo, que recorra la cadena y llegue a todos... unidos entre nosotros y unidos con Jesús...

COMUNIÓN

Queridos niños: Ahora es el momento de unirse a Jesús recibiéndolo en su corazón para estar con Él muy junto como las ramas al árbol de vida. Jesús llega a sus corazones, porque los ama y quiere estar siempre unido a ustedes. Con alegría, vamos a recibirlo cantando.

DESPEDIDA

Queridos amigos, queridos niños: Que el gozo de lo que vivimos hoy quede siempre impreso en el corazón de cada uno y no olvidemos nunca de buscar a Jesús para estar unido a Él y dar buenos frutos. Nos retiramos, cantando.....

3.- MISA DE PRIMERA COMUNIÓN
Para nuestra celebración…


La "Primera Comunión" es un acontecimiento que sigue teniendo gran importancia. Sensibiliza desde los niños hasta los abuelos, pasando por los padres y catequistas convocando a mucha gente "no practicante", a la cual hay que acoger con simpatía y benevolencia, sin insinuar ningún tipo de reproche. Con todo, la celebración no debe ser una "simple reunión social". Por eso, es preferible realizar varias celebraciones "pequeñas" evitando la celebración masiva. Por esta y otras razones es muy conveniente que la Primera Comunión se celebre fuera del horario de las misas de la comunidad.

En este tiempo de preparación previa a la celebración, los responsables deberán definir qué quieren de la Misa "de los niños": una celebración para los chicos (es decir, una Misa que los "grandes" organizan para los chicos); o una celebración con los chicos (es Misa que se organiza con la participación de los chicos)

Los chicos pueden intervenir en la redacción de las invocaciones del Acto penitencial; de las intenciones de la Oración de los fieles y de la Oración de Acción de Gracias (si la hubiere) Ellos las leerán. Para lo que han de ser debidamente preparados. Pero, de ninguna manera han de leer las lecturas, sin preparación y sin estar muy seguros. En la Misa de Primera Comunión tiene especial importancia el canto. Además de los cantos propios de cada rito, deberán cantarse: el Señor, ten piedad; el Gloria; una breve antífona al Salmo; La aclamación que sigue a la consagración; el Padrenuestro.

GUIÓN DE LA MISA

1.- Recibimiento de los padres:

Un matrimonio: ¡Buenos días! Somos (N. y N.), padres de (N.) que junto a sus hijos va a recibir la Primera Comunión. Todos estamos alegres, no es para menos. Culmina el esfuerzo de los chicos, de nosotros, de sus catequistas y de esta comunidad para educarlos en la fe. Junto a ellos, vamos a participar de la Misa con nuestra oración, los cantos, el silencio y el orden. Sabemos que esta celebración es un punto de partida: des¬de hoy seguirán convocados a celebrar la Eucaristía, domingo a domingo, para seguir creciendo como cristianos. Sabemos también, que para ello necesitan nuestro ejemplo y estímulo, como hoy, que los acompañamos con alegría. Aquí estamos. Es un día de fiesta y alegría. Reafirmemos junto a nuestros hijos, las ganas de ser, cada día, mejores. ¡Muchas gracias y bienvenidos a la Casa del Padre!

2.- Comienzo de la celebración

Guía: Hermanos y hermanas: En un clima de fiesta y ale¬gría como anunciaron N. y N., vamos a iniciar la Santa Misa, en que los chicos y chicas de nuestra comunidad recibirán la Primera Comunión.
Nos ponemos de pie. Los recibimos junto al padre que presidirá nuestra eucaristía, y uniendo nuestros corazones Y nuestras voces, cantamos.

3.- Presentación de los niños (Después del saludo del celebrante).

Un niño/a: Estamos los chicos y chicas que nos preparamos para esta Primera Comunión (Cada niño dice su nombre). Luego prosigue: Estamos muy contentos. Hoy vamos a recibir por prime¬ra vez este alimento que es Jesucristo mismo. Queremos ser siempre buenos amigos de Jesús. También estamos contentos de que ustedes nos acompañen y celebren con nosotros nuestra Primera Comunión.

4.- Acto penitencial

Es conveniente recurrir a un canto de perdón. Si se opta por la forma habitual, conviene determinar junto con los chicos los motivos por 1os que pedirán perdón. Si ello no es posible, esos motivos deben estar cerca de la "sensibilidad" de los chicos. En su proclamación pueden intervenir un chico y una chica.

(Niño 1): Jesús, nos enseñaste a amar a Dios que es nuestro Padre
(Niño 2): Pero a veces nos olvidamos de rezar y darle gracia. Por eso te pedimos perdón. Señor, ten piedad. R: Señor ten piedad.
(Niño 1): Jesús, nos enseñaste a amar a los demás como tú nos amaste.
(Niño 2): Pero a veces no nos interesa ayudar a otros, sólo pensamos en nuestras cosas. Por eso te pedimos perdón. Cristo, ten piedad. R: Cristo ten piedad.
(Niño 1): Jesús, nos enseñaste a perdonar a los que nos ofender.
(Niño 2): Pero a veces los insultamos o les guardamos rencor. Por eso te pedimos perdón. Señor, ten piedad. R: Señor ten piedad.

5.- Liturgia de la Palabra

Las posibilidades que ofrece el Directorio para la Misa con Niños –son múltiples (Nn 41-47. Optamos por leer sólo el Evangelio. Sugerimos Lc 22,14-15. 19-20; o bien Jn 6, 51-56; o bien Mc 10, 13-16.
Guía: Jesús mismo nos hablará desde el Evangelio. Por eso, vamos a aplaudir sus palabras, cantando.

6.- Credo

• Se puede rezar el Credo "corto" a dos coros.
• Renovar las promesas bautismales como en la Vigilia pascual.
• Rezar el Credo de la Primera Comunión.

7.- Oración de los fieles

Las intenciones las pueden dos chicos, un varón y una mujer, o varios chicos.

Guía: A cada intención, pedimos: Dales, Señor, alegría y paz.

• Por todos los chicos y chicas que este año recibimos la Primera Comunión, y por todos los cristianos del mundo. Oremos.
• Por nuestra patria, por los gobernantes, por todos los habitantes, argentinos y extranjeros. Oremos.
• Por los chicos y chicas que sufren porque no tienen familia, o les falta comida o no pueden ir a la escuela. Oremos.
• Por nuestros padres y hermanos, por todos nuestros fa¬miliares y amigos. Oremos.
• Por el padre ........., por nuestros catequistas, por todos los que nos ayudaron a conocer más a Jesús. Oremos.
• Por nosotros, chicos y chicas que hoy vamos a recibir a Jesús por primera vez en la Eucaristía. Oremos.

8.- Presentación de las ofrendas

Las ofrendas las llevan los chicos: el pan y el vino; velas y flores, es importante asociar la eucaristía y la caridad.

Hay que proponer ofrenda en bienes para ayudar a los necesitados. Estas ofrendas deben ser incorporados a la procesión de ofrendas.

Los "recordatorios" no deben formar parte de las ofrendas. Antes de iniciar la celebración se los pone en una mesita a un costado del presbiterio.

Guía: Hasta aquí hemos rezado y escuchado la Palabra de Dios (de Jesús). Ahora preparamos la mesa de la Eucaristía. Pondremos el pan y el vino sobre el altar para que se conviertan en el Cuerpo y la Sangre de Jesús, el alimento que nos da vida por siempre. Acompañamos el pan y el vino con una ofrenda para ayudar a los pobres. Jesús nos enseña que debemos ayudarle porque no podemos amarlo a él si no ayudamos a quienes lo necesitan. Cantamos.....

9.- Prefacio (P.E. para la Misa con niños I) (Puede elegirse otra).

Guía:
Vamos a empezar el momento central de nuestra celebración. Pronto el sacerdote repetirá las palabras y los gestos de Jesús durante la Última Cena para que el pan y vino sean para nosotros su Cuerpo y su Sangre. Lo acompañamos dando gracias a Dios por todas las cosas bellas que ha hecho en el mundo y por la alegría que ha dado a nuestros corazones.

10.- Comunión

Guía:
Queridos chicos: Llega el momento más lindo de la porque Jesús viene a sus corazones, porque los ama y quiere estar siempre cerca. Con alegría, vamos a recibirlo cantando.....
Los catequistas organizan la procesión de comunión. Se les reitera a los fotógrafos las recomendaciones que se les adelantaron al comienzo.

11.- Acción de gracias

Nos sentamos. Jesús está en nuestro corazón. En silencio démosle gracias y pidamos que siempre lo sintamos cerca (Breve silencio). Sigamos dando gracias a Jesús, cantando.....
(Se puede rezar una Oración de Acción de Gracias. Hay que prepararla con los chicos y la debieran rezar "todos", y no uno solo)

12.- Bendición y entrega de los recordatorios

(Después de la Oración poscomunión, aunque podría hacerse después de la bendición final). Ahora el Padre..... bendecirá los certificados que, durante toda la vida, les recordará este hermoso momento. (Después de la bendición los catequistas reparten los recordatorios).

13- Canto final

Queridos amigos: Que la alegría de este día nos acompañe siempre y nos ayude a ser buenos amigos de Jesús. Nos retiramos, cantando.....

4.- MISA DE PRIMERA COMUNIÓN (por Oscar Rita)

ENTRADA:


Nos reunimos para celebrar la Eucaristía, concientes de que venimos aquí respondiendo a la llamada que el Señor Jesús nos hace para participar de la mesa del pan del amor y de la palabra que Él nos ha preparado. Aquí construimos la fraternidad, hacemos presente la Iglesia, renovamos nuestra fe y afianzamos nuestra esperanza en los cielos nuevos y la tierra nueva para que Dios sea, al fin, todo en todos. Por eso nosotros seguimos caminando, sembrando amor y fraternidad en cuantos nos rodean y que se hacen realidad aquí y ahora, uniéndonos a este grupo de chicos que hoy hacen su Primera Comunión, dispuestos a ser fieles a Jesús y a dar testimonio de Jesús en el mundo. Comenzamos nuestra celebración recibiendo a los chicos y, poniéndonos de pie, cantamos ......


LITURGIA DE LA PALABRA


Comenzamos ahora la Liturgia de la Palabra. Dios quiere llegar a nuestros corazones para decirnos que el motivo de nuestra esperanza esta en Él.

Primera Lectura: Deuteronomio: 8, 2-3. 14-16

Salmo Responsorial: Salmo 147

Segunda Lectura: Corintios: 10, 16-17

Evangelio: Juan 6, 51-58: Porque es Jesús mismo quien nos va a hablar, nos ponemos de pie y cantamos Aleluya...

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada intención respondemos: "Escúchanos, Señor"


1.- Por nuestra Iglesia local, para que sea una comunidad viva, comprometida con la vida y el caminar de sus integrantes. Oremos.
2.- Por los niños abandonados o maltratados que sufren en su cuerpo o en su espíritu, para que este día de gozo en nuestra parroquia, despierte en todos nosotros el deseo de ayudarlos, servirlos y acercarlos a Cristo. Oremos.
3.- Por los chicos que hoy reciben la Primera Comunión, para que el entusiasmo de este día se renueve cada domingo cuando vengan a escuchar tu Palabra y a alimentarse con tu Cuerpo. Oremos.
4.- Por sus familias, responsables de la fe de sus hijos, para que los acompañen siempre en este camino y los ayuden a vivir con seriedad y fidelidad el compromiso que hoy hacen. Oremos.
5.- Por nuestra comunidad parroquial de........................., para que iluminados por el Evangelio, empleemos nuestros dones y capacidades en construir una sociedad más fraterna. Oremos.

LITURGIA DE LA EUCARISTÍA


Comenzamos ahora la liturgia de la Eucaristía. Toda la celebración se centra en la preparación de la mesa del altar. Permanecemos de pie mientras los chicos ofrecen sus vidas colocando cada uno la hostia en la patena y diciendo: "Jesús: con este pan te entrego mi vida" los acompañamos cantando.....

Después que los chicos ponen su hostia, el Guía continúa:

En la procesión de las ofrendas llevan al altar una vela encendida signo de la fe que deseamos que nunca se apague, flores que expresan la alegría de esta fiesta del amor, juguetes y libros signo de su deseo de compartir con los que nada tienen. Por último acercarán el pan y el vino que se convertirán en el Cuerpo y la Sangre de Jesús.

Una vez que las ofrendas están en el altar el Guía dice: Podemos tomar asiento. Después de haber presentado nuestros dones, manifestemos nuestra solidaridad entregando nuestra limosna generosa, expresión de que no nos desentendemos de tantos hermanos que hoy padecen hambre y muchas necesidades.

COMUNIÓN

Recibir la comunión es decirle Sí a Jesús, es comprometernos a vivir como Él nos enseña en el Evangelio, teniendo un amor servicial y generoso. Pero este compromiso cuesta porque muchas veces nos desanimamos. Por eso vamos a recibir el Cuerpo de Jesús, que es nuestro alimento y fortaleza para amar de verdad. En primer lugar se acercarán los chicos y luego todos los que hayan preparado seriamente sus corazones para recibir a Jesús. Cantamos.....

CONSAGRACIÓN A MARÍA

En este día tan grande no puede faltar nuestro agradecimiento a María, la madre que con su Sí nos trajo a Jesús; por eso los chicos se consagrarán a Ella manifestándole su cariño y pidiéndole que los ayude a estar siempre cerca de Jesús, a ser fieles a esta amistad que hoy han sellado con Él.

La Consagración se hace por medio de un canto elegido previamente...

Como signo de esta Consagración de sus vidas a la Virgen, los chicos se van a acercar a la imagen de María, para entregarle una flor blanca. Mientras los chicos entregan la flor de su vida y su familia, todos cantamos.....

ENTREGA DE DIPLOMAS, CRUCES Y.....


Sabemos que hoy comenzamos una nueva etapa porque hemos dado un paso más en el seguimiento de Jesús que dura toda la vida. Como recordatorio de este día, su catequista le entregará a cada uno de los chicos un
diploma y un presente, y el Padre ....., una cruz, para que cada día tengan presente este encuentro con Jesús Amor que da la vida por nosotros.

DESPEDIDA


En medio de tanta alegría de hoy Jesús nos dice: "levanten la cabeza y miren a su alrededor" Volvamos a nuestra vida cotidiana agradecidos al Señor por la Primera Comunión de nuestros hijos, para ser allí testigos del amor de Dios. Cantamos.....

5.- MISA DE PRIMERA COMUNIÓN

1.- MONICIÓN INICIAL:


Buenos días. Nos reunimos como pueblo de Dios para asistir y participar en la Primera Comunión de estos niños. Nuestro Colegio (Capilla, Parroquia), se alegra y se viste de fiesta para recibirlos con alegría como miembros de la Iglesia de Jesús. Nos unimos a su felicidad junto con sus padres y amigos y le pedimos al Señor que al recibir su Cuerpo y su Sangre, este alimento nos fortalezca y anime a trabajar en la construcción del Reino.
Hermanos: Hoy es día de manifestar nuestra fe en esta asamblea. Es día de llamar con nuestra presencia viva y consciente a un grupo de niños del ................(nombre del Colegio), para que reciban por primera vez a Jesús en la Eucaristía, “Con su Cuerpo, con su Sangre, con su Alma y con su Divinidad”, Sacramento admirable donde se une lo humano y lo Divino, Sacramento de Amor. Es día de introducir en nuestra comunidad adulta, en la fe a unos niños que vienen con gozo y paz, con inocencia y luz, con pureza e ilusión, a compartir con nosotros el Pan de Vida: Jesús hecho Palabra inquietante, Jesús hecho Pan para todos, Jesús Pan partido para un mundo nuevo.

Vamos a escuchar la petición de los padres de familia, del Catequista y de uno de los niños para ser admitidos a la mesa del Señor.

Un Padre de Familia: Padre (nombre del sacerdote...........................)el día del Bautismo de nuestros hijos, nosotros nos comprometimos a educarlos en la fe de la Iglesia Católica; por eso hoy, en nombre de todos los padres de familia de nuestra Comunidad Educativa del Colegio.............................., le presento a nuestros hijos y le pido que sean admitidos a participar plenamente del banquete Eucarístico recibiendo el Cuerpo y la Sangre del Señor Jesús.

Sacerdote: Los acepto y confío en ellos, pero también cuento con la ayuda de ustedes para animarlos a vivir ese compromiso.

El Catequista: Padre, nosotros los catequistas hemos cumplido con responsabilidad y amor la misión que nos ha confiado la Iglesia, de preparar a estos niños para participar dignamente en la Mesa del Señor. Hemos recorrido juntos un camino de fe para hacernos discípulos de Jesús. Ahora se los presentamos y le pedimos que sean admitidos al Banquete Eucarístico.

Sacerdote: Me consta la dedicación que han tenido ustedes, hermanos catequistas, para preparar estos niños. En nombre del Colegio les doy gracias y a ellos los acepto para que participen en la mesa del Señor.

Un Niño/a: Padre, le pedimos que nos acepte en la Mesa del Señor para recibirlo desde hoy y para siempre en la Eucaristía. Nos comprometemos a vivir en comunión con nuestros hermanos y a dar testimonio de nuestra vida cristiana y de las enseñanzas de Jesús como sus discípulos.

Sacerdote: Mis queridos niños, sean bienvenidos a celebrar la Pascua de Cristo. Hoy compartirán con nosotros su Cuerpo y su Sangre, que por primera vez recibirán en Comunión. Que este alimento perdure para siempre en sus corazones y recuerden ante el mundo y ante los hombres:

QUIEN ES JESÚS:

- La Palabra hecha carne
- La Segunda persona de la Santísima Trinidad
- La Palabra que hay que anunciar
- La Verdad que es necesario revelar
- El Camino que hay que recorrer
- La Luz que es preciso encender
- La Vida que hay que vivir
- El Amor que hay que entregar
- La Alegría que se necesita compartir
- El Pan de Vida que hemos de tomar como alimento.

TODOS: DEMOS GRACIAS A DIOS.

2.- ALABANZAS A DIOS PADRE (antes del Gloria)

Presidente:
Te alabamos, Padre nuestro, porque has hechos para nosotros este mundo maravilloso y nos das la vida.
Todos: ¡Gloria a Ti, Señor, porque nos amas!
Presidente: Te alabamos, Padre nuestro, porque nos das a tu Hijo Jesús en la Eucaristía, para que él nos lleve hacia Ti.
Todos: ¡Gloria a Ti, Señor, porque nos amas!
Presidente: Te alabamos, Padre Nuestro, porque tu Hijo Jesús es nuestro amigo y se hace Pan de Vida para nosotros.
Todos: ¡Gloria a Ti, Señor, porque nos amas!
Presidente: Te alabamos, Padre nuestro, porque nos reúnes con Él en esta comunidad cristiana para celebrar esta fiesta de la primera comunión de estos hijos tuyos.
Todos: ¡Gloria a Ti, Señor, porque nos amas!
Presidente: Te alabamos, Padre nuestro, porque estos niños y niñas que van a comulgar, ellos alegran nuestro corazón y confortan nuestra fe.
Todos: ¡Gloria a Ti, Señor, porque nos amas!

3.- MONICIÓN ANTES DE LAS LECTURAS:


Antes de la participación en la mesa del altar, comulgamos también en la mesa de la Palabra de Dios que es para el creyente alimento y manjar. Especialmente hoy saboreamos esta Palabra, porque hay algunos miembros de nuestra comunidad que se van a unir en la mesa eucarística. Escuchemos con atención.

4.- LITURGIA DE LA PALABRA:

Primera Lectura: Éxodo 24, 3 – 8.

Salmo: 116

Segunda Lectura: Hebreos 9, 11-15

Evangelio: Marcos 14, 12-16. 22-26.

5.- ORACIÓN DE LOS FIELES


Sacerdote: Dirijamos nuestras peticiones al Señor que nos escucha porque nos ama y supliquémosle diciendo. Todos: “Tú que eres el Pan de Vida, escúchanos Señor”.

• Oremos por la Iglesia, para que con el Santo Padre........................y todo el pueblo de Dios, caminemos seguros hacia el Reino de la fe y del amor. Oremos...
• Por los que gobiernan nuestra nación, para que busquen el progreso de todos y favorezcan siempre a los más pobres. Oremos...
• Por quienes hoy recibimos el Cuerpo y la Sangre de Jesús en esta Eucaristía, para que el Señor nos mantenga siempre fieles a su gran amor. Oremos...
• Por los catequistas que nos han ayudado en nuestra preparación para la Primera Comunión, para que sigan ayudando a otros niños a hacerse discípulos de Jesús. Oremos...
• Por nuestras familias, para que en cada hogar de nuestro Colegio se vivan las enseñanzas de Jesús. Oremos...
• Por todos los niños del mundo que sufren la ausencia de sus padres, para que en la caridad de los cristianos encuentren el amor y la comprensión que Dios les quiere dar. Oremos...
•Por todas las personas que sufren a causa de la violencia, para que a través de los cristianos reciban el consuelo y el amor. Oremos...

Sacerdote:
Acoge Padre Santo todas estas súplicas que te presentamos en nombre de Jesucristo, tu Hijo que vive y reina por siempre.

6.- RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS BAUTISMALES

Queridos niños y niñas: con gusto y alegría esta comunidad de hermanos los acepta hoy para que puedan comer con todos el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo. Ustedes son nuestros hermanos más pequeños y más queridos. La Iglesia les comunicó una vida por el bautismo cuando eran pequeños. Hoy ya están más grandes, por eso ahora van a renovar las mismas promesas que sus padres hicieron por ustedes.
Ahora, quiero invitarlos a que piensen un momento en el día grande de su vida: el día del bautismo cuando entramos a incorporarnos a Jesús y a formar parte de la Iglesia. Recordemos el título que nos honra ante Dios y ante los hombres, nuestro nombre de Cristianos. Ser cristiano es una gran honra, pero también una gran responsabilidad.

Para que tomemos cada día una mayor conciencia de eso, vamos ya en nombre propio a renovar las promesas que hicimos el día de nuestro bautismo por medio de nuestros padres y padrinos, y a hacer también personalmente la profesión de nuestra fe católica:

Sacerdote: Renuncian a Satanás, esto es: - al pecado - a la violencia, - al egoísmo?
Todos: Sí, renunciamos
Sacerdote: ¿Renuncian a sus obras, que son: - envidias y odios - cobardías e injusticias, - falta de fe y caridad?
Todos: Sí, renunciamos
Sacerdote: ¿Renuncian a todo lo que sea: - Creer ser los mejores - Creer ser superiores a los demás – Querer tener cosas, sin que les importe Dios?
Todos: Sí, renunciamos
Sacerdote: ¿Renuncian a cualquier tipo de: - atropello – egoísmo – desprecio - orgullo?
Todos: Sí, renunciamos
Sacerdote: ¿Renuncian - al dinero como lo más grande de la vida. - al gusto ante todo, - a lo mío antes que lo de los demás?
Todos: Sí, renunciamos

7.- ORACIÓN DEL CREDO:

El Credo contiene los elementos más esenciales de nuestra fe, son todas las cosas que creemos y que nos unen en nuestro espíritu. Hemos compartido la Palabra de Dios, más adelante compartiremos el cuerpo y la sangre de Cristo. Ahora vamos a compartir nuestra fe.
¿Creen en Dios Padre, todopoderoso, creador del cielo y de la tierra? - Sí, creemos.
¿Creen en Jesucristo, su único hijo, nuestro Señor que nació de Santa María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre? - Sí, creemos
¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna? - Sí, creemos
Digamos todos: Esta es nuestra fe, Esta es la fe de la Iglesia, que nos gloriamos de profesar en Cristo Jesús. Amén.

8.- COMUNIÓN:


Ha llegado el gran momento: vamos a celebrar ese momento privilegiado y maravilloso con Jesús, comiendo su Cuerpo y bebiendo su Sangre. Que el Cuerpo y la Sangre de Jesús nos unan siempre en el amor con Él y con todos los hombres y mujeres, y nos guarden seguros para la vida eterna. (Por favor, mantengamos el respeto y el silencio en estos momentos especiales de la Comunión). Cantamos.....

9.- ORACIÓN: ALMA DE CRISTO

(Un niño al final de la Santa Misa):
Demos gracias a Dios, porque en este día nos hemos podido reunir para agradecerle los regalos que nos ha dado: Su Cuerpo, y su Sangre. Unámonos en plegaria diciendo:
Todos juntos: Alma de Cristo, Santifícame. Cuerpo de Cristo, Sálvame. Sangre de Cristo, Embriágame. Agua del Costado de Cristo, Lávame. Pasión de Cristo, Confórtame. Oh Buen Jesús, Óyeme. Dentro de tus llagas, Escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del enemigo malo, Defiéndeme. En la hora de mi muerte,
Llámame. Y mándame ir a Ti, para que con tus santos te alabe por los siglos de los siglos. Amén.

10.- ACCIÓN DE GRACIAS PARA DESPUÉS DE COMULGAR

Gracias Jesús mío por este momento en que llegas a mi vida para recibirte con tu Cuerpo, con tu Sangre, con tu Alma y con tu Divinidad. Gracias Jesús mío por la fe que me transmitieron mis padres. Gracias por reconocerte como mi único Salvador y Señor. Gracias Jesús mío por toda mi familia: mis abuelos, mis tíos, mis primos, ya que a través de ellos he podido reconocerte en todas sus acciones, en sus palabras y consejos, pero sobre todo en sus vidas. Gracias por mi pequeño hogar, por mis padres, mis hermanos, por esa familia, santuario de la vida y de la fe donde aprendía a llamarte “Padre Bueno” y en donde me enseñaron a amar y adorar a Jesús en la Eucaristía. Gracias Señor por mi Colegio, por esta Comunidad Educativa....................................que siempre me ha enseñado a conocer y amar más a Dios. Gracias Señor Jesús por todos los que creen, por los que tienen una razón para vivir, por esa gente que vive y que siente tan cerca al Señor. Gracias Señor Jesús por toda la Iglesia, por el pueblo de Dios que me acompaña en el proceso de madurez en mi fe. Gracias por la Virgen María, porque siempre he sentido su presencia, su mano maternal. Que en este día maravilloso mi corazón de niño(a) te cante agradecido(a) por la Vida, por al esperanza y por el deseo de acercarme más a ti en la Sagrada Comunión. Amén.

11.- DESPEDIDA:


Si se cree conveniente se puede terminar con la siguiente despedida después de la oración post-comunión:

PAPÁ: Padre nuestro. Hoy hemos tenido la alegría de participar con nuestros hijos en la Eucaristía. Esa alegría nos hará recordar este encuentro con Jesús que hemos vivido juntos. Pero recordar es volver cada domingo a reunirnos con otros cristianos para celebrar la Eucaristía. Te pedimos, por medio de Jesucristo, que seamos fieles a este compromiso que hoy renovamos. ¡Santa María, madre de Jesús y patrona de nuestro Colegio, haz que nuestra oración sea escuchada.
CATEQUISTA: Nuestra celebración de la Eucaristía ha concluido. Sin embargo la fiesta continúa, la paz y la alegría de Jesús, la que Él nos ha comunicado, se va a esparcir por nuestras casas, nuestra familia y entre nuestros amigos. Estará allí donde ustedes estén celebrando esta gran fiesta.
MAMÁ: Para nosotros, padres, recordar es continuar dando ejemplo de vida cristiana a nuestros hijos, para que nuestra presencia hoy aquí no haya sido un compromiso social, sino algo que empieza a ser un compromiso más en nuestra vida.
NIÑO/A: Recordar esta Primera Comunión es para todos mantener la necesidad de recibir a Jesús y ser siempre sus amigos.

Nos retiramos cantando.....

6.- MISA DE PRIMERA COMUNIÓN

MONICIÓN DE ENTRADA


Buenos días, hermanos, sean bienvenidos a esta celebración Eucarística. Hoy nos llena de mucho gozo poder compartir con estos niños y niñas de nuestro Colegio(Parroquia) su primer encuentro personal con Jesús en la Eucaristía. Pidamos por ellos para que sean fieles al llamado que Dios les hace de vivir en comunión con Él. Nos ponemos de pie para recibir la procesión de entrada y cantamos....

MONICIÓN DE LAS LECTURAS:

Primera Lectura: (1Reyes: 19, 4-8):
El Profeta Elías encontró, en el alimento que Dios le dio, las fuerzas necesarias para seguir su camino. Escuchemos atentamente la lectura.

Salmo Responsorial: Salmo Responsorial (115)

Segunda Lectura: (1 Corintios 11, 23-26): En esta lectura, San Pablo da testimonio de la tradición apostólica que recibió para la celebración de la fracción del pan. Escuchemos atentamente.

Evangelio: Jn 6, 56: Nuestro Señor Jesucristo, en vísperas de su Pasión, se entregó a sí mismo como alimento a sus discípulos. Pongámonos en pie y cantemos el Aleluia...

ORACION DE LOS FIELES

Celebrante:
Oremos, hermanos, al Padre, y pidamos por..............................que van a participar hoy por primera vez de la mesa eucarística junto a la familia santa de Dios. A cada petición responderemos: “Señor, escucha nuestra oración”.

• Por la Santa Iglesia de Dios, para que siempre acuda a la mesa del altar a alimentarse del Pan de vida que da fortaleza y luz para continuar su peregrinación por este mundo. Oremos...
• Por.........................................., que participan por primera vez de la mesa eucarística, para que crezcan en sabiduría y gracia, y se adhieran conscientemente a la fe de su Bautismo. Oremos...
• Por los padres y padrinos de estos niños, para que le sirvan siempre de ejemplo y estímulo, y aseguren así su perseverancia en la fe. Oremos...
• Por todos los que acompañamos a los niños y niñas de hoy en su primer encuentro con Jesús en la Eucaristía, para que nos preserve de todo mal y nos haga fieles en la espera de su venida gloriosa. Oremos...

OFERTORIO:

En este día tan especial para los niños que recibirán por primera vez a Jesús en la Eucaristía, ellos presentan al altar:

Pan y Vino Eucarístico: En un día como hoy se nos recuerda que el pan es para compartirlo, por eso presentamos este pan y este vino para que se conviertan en el Cuerpo y la Sangre de Jesús y podamos recibirlo en esta Eucaristía.

Sobres: Este dinero que hemos compartido queremos que se convierta en pan para mucha gente y como ayuda para la Iglesia.

Libros de Catequesis: Con estos libros te queremos ofrecer el trabajo que hemos hecho en estos dos años en los que hemos estado preparándonos para recibirte, con ellos nos comprometemos a seguir viniendo a catequesis.

Flores: Con estas flores vamos a adornar el altar, ellas simbolizan la alegría de este momento.

Frutos: Con estos frutos que la tierra nos da, te queremos ofrecer el trabajo de nuestros padres que nos cuidan y nos alimentan, con ellos te pedimos por las personas que no tienen trabajo.

Velas: Estas velas recuerdan nuestro bautismo, con ellas queremos ofrecerte lo bueno que hay en nuestras vidas.

Juegos: Estos juegos recuerdan nuestra inocencia infantil, al ofrecértela te pedimos Señor que tardemos mucho tiempo en perderla, y protege a los niños que han sido obligados a perderla.

Cantamos......

MONICIÓN ANTES DE LA COMUNIÓN:


Jesús se hace presente en el Sacramento de la Eucaristía, para darnos su gracia que es Vida verdadera. Que el Señor aumente en nosotros el deseo de amarlo, cada día más, en este Misterio de Amor. Queridos chicos: Llegó el momento más hermoso de la Misa porque Jesús viene a sus corazones, los ama y quiere estar siempre con ustedes. Con alegría, vamos a recibirlo cantando.....

DESPEDIDA

Vamos a despedirnos dando gracias por todo lo recibido y vivido en este inolvidable día de Primera Comunión.

Por un niño/a: Jesús, en nombre de todos los niños y niñas que te hemos recibido por primera vez, te quiero dar las gracias por haber venido a nosotros, por querer ser nuestro amigo, por todo lo que nos regalas cada día.

Señor, haz que te amemos como tú nos amas y que amemos a los demás como quieres. Tú nos dijiste que "el que pide recibe", por eso, Jesús, te pedimos que bendigas a nuestros padres y familiares, a nuestro Colegio, a la Iglesia y no permitas que nunca les ocurra nada malo. Gracias, Jesús, por ser nuestro amigo.

Por un padre/madre: Quiero, Señor, hoy, en este hermoso día, darte las gracias, en nombre de todas las madres y de todos los padres, la intensidad de este momento, este instante en el que nos has permitido contemplar con la emoción en nuestro propio recuerdo la alegría y la ilusión de nuestros hijos e hijas, al recibir a Jesús por primera vez. Queremos también mostrar nuestro agradecimiento, por su dedicación y esfuerzo, a todas aquellas personas que han posibilitando esta celebración: al sacerdote y a las catequistas que tanto han hecho.

Te pedimos, Señor, que les ayudes en su misión de anunciar el Evangelio.

A todos nosotros y a todas las familias, te pedimos que nos ayudes, día a día, para que continuemos todos unidos manteniendo viva la fe en nuestro pueblo, y que seamos capaces de transmitir a nuestros hijos los valores cristianos del amor al prójimo en su extensión más universal, la paz en cada rincón de este mundo y la esperanza en un mañana más justo y equitativo para todos.

Nos retiramos cantando.....

7.- MISA DE PRIMERA COMUNIÓN

MONICION DE ENTRADA


Buenos días a todos. Bienvenidos a todos. Hoy nos reunimos para celebrar esta Eucaristía en la que un grupo de niños y niñas de nuestro Colegio van a recibir, por Primera vez, a Jesús. Sabemos que este acto de hoy, además de ser un día muy feliz para estos niños y niñas, llena de alegría a toda la comunidad educativa y a la Iglesia porque ve como sigue aumentando el número de los que participamos en esta comida que Dios nos da. Por eso, en nombre de todos estos chicos, es pedimos a ustedes que guarden silencio en el templo y que participen activamente, en esta celebración, dando gracias a Dios por los dones recibidos y rezando por nuestros niños.
Nos ponemos de pie y recibimos a los niños y al celebrante que portan el Cirio pascual simbolizando a Cristo, nuestra Luz y nuestra Vida. Cantamos.....


ACTO PENITENCIAL


1.- Por las veces que no hemos obrado como hijos tuyos, por esas veces que nos hemos peleado e insultado. Perdón, Señor, Perdón. R: Perdón, Señor, Perdón.
2.- Por las veces que hemos podido hacer el bien y no lo hicimos, por las veces que hemos mentido, hablado mal o perdido el tiempo. Perdón, Señor, Perdón. R: Perdón, Señor, Perdón.
3.- Por las veces que hemos desobedecido a nuestros padres, maestros y catequistas. Perdón, Señor, Perdón. R: Perdón, Señor, Perdón.

1ra. LECTURA: Eclo.: 35, 12 – 14. 16. 18: Dios, nuestro Padre es también El Señor. Y atiende con amor al humilde y al necesitado. Escuchemos atentamente su Palabra.

SALMO: Cantado.

EVANGELIO: Jn.: 6, 51 . 55–59: Dice Jesús: “Quien me come tendrá de Mí la Vida”. Esta es una gran verdad; pero hace falta Comulgar con una FE Viva. ¡Pidamos al Espíritu Santo que nos haga Crecer en la FE!. Escuchemos con atención las Palabras de Jesús.

PETICIONES

A cada invocación respondemos: ¡Escucha, Padre bueno, nuestro pedido!


• Por la Santa Iglesia de Cristo, que guiada por el Papa ................., pueda ser Luz para todos los hombres de Buena Voluntad, oremos...

• Por el Sacerdote que nos bautizó, por los que nos perdonaron en nombre de Dios, nuestros pecados y por el Padre (colocar nombre del celebrante), que hoy nos dará por primera vez la Santa Comunión, oremos...

• Por nuestra Patria, para que encuentre el camino de la fraternidad y del progreso en una democracia responsablemente vivida, oremos...

• Por todos los que sufren, para que su dolor se convierta en bendición, oremos...

• Por Papá y por Mamá, para que nuestro Padre Dios premie todos sus desvelos por nuestro bien, oremos...

• Por los catequistas y docentes de nuestro colegio para que su tarea educativa sea muy eficaz en nuestras vidas, oremos...

• Por todos los presentes para que crezcamos cada día en la fidelidad a nuestros compromisos cristianos, oremos...

• Por nosotros mismos, para que nunca nos separemos de nuestro querido y fiel Amigo Jesús, oremos...

PROCESION DE DONES:

• Cartas escritas a Jesús. • Vela encendida y adornada: FE. • Una familia: simbólicamente representa a todas. Un ramo de flores con el Nº de flores que corresponden a los chicos de la Primera Comunión. • Pan y Vino.

Guía: Entregamos nuestras “Cartas a Jesús”. Las fuimos pensando y escribiendo los últimos días de ésta nuestra preparación. En ellas expresamos el cariño, la confianza y los pedidos a Jesús que es nuestro Gran Amigo.

La vela encendida simboliza la FE que recibimos en el Bautismo y que hoy queremos acrecentar con esta Celebración de la Primera Comunión.

Esta Familia en nombre de todas, ofrece a Dios su Compromiso de Acompañar a sus hijos e hijas, en el crecimiento de su Vida Cristiana. Lo hace con la entrega de este ramo de Flores que representa a cada chico que hoy recibirá la primera comunión. Todos estamos invitados a Reafirmar nuestro propio Compromiso en este Crecimiento.

Ofrecemos el Pan y el Vino que se van a convertir, en esta Santa Misa, en el Cuerpo y la Sangre del Señor Jesús.
Cantamos.....

COMUNION:

¡Este es el MOMENTO que tanto hemos ESPERADO! ¡Poder RECIBIRTE, JESUS, EN LA SANTA COMUNION!... Nos acercamos con Confianza y con Amor. Recordamos tus palabras: "Dejen que los Niños vengan a Mí". Cantamos.....

Los niños con la ayuda de los catequistas, van saliendo de los “bancos” ordenadamente y sin apuros, de modo que todo sea armónico y ayude a los niños a centrarse en lo que están haciendo.

DESPUES DE LA COMUNION:

Jesús, ya estás en nuestros corazones. ¡Recibe todo nuestro Amor! Y escucha nuestra más fervorosa oración:
TODOS: Bendice a Mamá y a Papá. Bendice a nuestros Hermanos. Bendice a tu Iglesia. Y regala al mundo la PAZ!!!

GUIA: Querido Jesús, ahora que estás en nuestros corazones y que nosotros podemos estar de un modo nuevo con Vos, queremos que nuestra vida se parezca cada vez más a la hermosa Vida del Cielo. Nos despedimos cantando......

^^^ AL INICIO ^^^


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



El Sacramento de la Confirmación

MISA DE CONFIRMACIÓN

1.- ENTRADA


Hermanos y hermanas: Estamos reunidos por un motivo de especial alegría. Un grupo de chicos y chicas de nuestro Colegio recibirán el Sacramento de la Confirmación de manos de nuestro Obispo..................(o del sacerdote representante del Obispo). Con esta especial disposición comenzamos nuestra celebración. Nos ponemos de pie y recibimos al Cirio pascual, símbolo de Cristo resucitado; al Libro de la Palabra de Dios, al santo Crisma con el que serán ungidos los que se confirman. También recibimos a ellos y a sus padrinos, a nuestro párroco y nuestro Obispo................., sucesor de los apóstoles.
Acompañamos la procesión de entrada, cantando.

2- LITURGIA DE LA PALABRA

(En los domingos de Adviento, Cuaresma y Pascua, y en las solemnidades se leen las lecturas que corresponden al día. Sin embargo se puede cambiar una de las lecturas y sustituirla por alguna del leccionario de Confirmación (se encuentra en el Ritual Romano de los Sacramentos). Pero en el Triduo pascual, Navidad, Epifanía, Ascensión, Pentecostés...las tres lecturas deberán ser las del día. En los domingos del Tiempo Ordinario y en los demás días, las lecturas pueden tomarse todas o algunas, del leccionario de Confirmación. Se proclamarán dos o tres lecturas).

Monición general para las Lecturas: Disponemos el oído y el corazón a la lectura de la Palabra Dios. Las palabras de los apóstoles y los profetas; las palabras de Jesucristo en el Evangelio, son siempre luz para nosotros. Hoy nos hablarán del acontecimiento que aquí nos reúne: el don que viene de lo alto, la fuerza del Espíritu Santo. Con fe y en actitud de oración, escuchemos atentamente.

3- PRESENTACION DE LOS CONFIRMANDOS
(Una vez proclamado el Evangelio, el Obispo se sienta, y el párroco que puede ser otro sacerdote o un catequista procede a la presentación de los confirmados)

Guía: Comenzamos el rito de la Confirmación. El padre........................, párroco de nuestra comunidad, presentará a quienes se han de Confirman pidiendo al Obispo que los acepte. (Sigue el llamado a los confirmandos, el diálogo de presentación entre el párroco y el Obispo, y de éste con los confirmandos, luego la homilía).

LITURGIA DEL SACRAMENTO

Guía:
Hermanos y hermanas: Llegamos a la parte central de esta liturgia. Son tres momentos: la renovación de las promesas bautismales, la imposición de las manos, y la unción con el santo Crisma.

4- RENOVACION DE LAS PROMESAS BAUTISMALES

Guía: Quienes se confirman renovarán las promesas bautismales manifestando así, su voluntad de seguir a Jesucristo. Todos nos ponemos de pie, y renovamos juntos la fe que nos une.

5- IMPOSICIÓN DE LAS MANOS (Enseguida después de la profesión de fe).

Guía:
Ahora, el Obispo pide a Dios que envíe el Espíritu Santo sobre estos hijos suyos, y luego repetirá el gesto que usaban los apóstoles y el mismo Jesús: impondrá sus manos sobre los confirmandos. Mediante la oración y el gesto, pide que el Espíritu Santo los consagre y los fortalezca con sus dones.

6- UNCIÓN CON EL SANTO CRISMA

Guía: Hemos llegado al momento culminante de la celebración. El Obispo marcará con la cruz de Cristo a los confirmandos para significar que son del Señor. Los ungirá con el santo Crisma, que es aceite perfumado. Ser crismado, ser ungido es ser "otro Cristo". Por tanto, conlleva la misma misión que el Señor: dar testimonio de la verdad, y ser por las buenas obras, fermento del Reino en el mundo.
(Si hay muchos confirmandos, conviene invitar a la asamblea a sentarse, excepto los que han de ser confirmados y sus padrinos, que se dispondrán ordenadamente para acercarse al Obispo. Durante la crismación. Se canta un canto apropiado. Pero será conveniente que el canto no empiece hasta después de la segunda o tercera unción, para que puedan oír la fórmula que dice el Obispo).

7 – ORACIÓN DE LOS FIELES
(Este formulario está redactado para ser leído por uno de los confirmados).

Guía:
A cada intención, pedimos: “Ven Espíritu Santo, renueva nuestra vida”.

• Por todos los cristianos, por todos los que, como nosotros quieren seguir a Jesucristo con fidelidad. Oremos.
• Por los que tienen en sus manos los destinos de la vida social, económica y política. Oremos.
• Por los que están marcados por el dolor, por los que viven la vida sin alegría ni esperanza. Oremos.
• Por nuestros padres y padrinos, por nuestros catequistas, por todos los que nos ayudaron a crecer en la fe. Oremos.
• Por nosotros, que hoy hemos recibido la fuerza renovadora del Espíritu Santo. Oremos.
• Por el Obispo ..................... que nos ha confirmado, por el Padre..........., y por todos los que tienen la responsabilidad de guiar al pueblo de Dios. Oremos.

8- PROCESIÓN DE OFRENDAS

Guía:
Preparamos ahora la mesa de Jesucristo. Con el pan y el vino -presentemos nuestro firme propósito de seguir su camino. Por eso junto con el pan y el vino presentamos ofrendas para ayudar a nuestros hermanos necesitados. Cantamos.....

9 – PREFACIO (de la Confirmación)

Hemos sido confirmados con el sello del Espíritu Santo. Por eso elevemos el corazón y demos gracias al Señor, nuestro Dios, porque renovados a imagen de Cristo nos hace testigos de la fe en la Iglesia y en el mundo.

10- COMUNIÓN

Guía:
Hermanos: Con alegría, vayamos a recibir el Pan de Vida que nos ayuda a participar de los sentimientos de Cristo y a ser sus testigos con la gracia del Espíritu Santo que hemos recibido.

Cantamos.....

11- CANTO FINAL

Guía:
Queridos amigos: Renovados por la fuerza del Espíritu Santo, vayamos al mundo a contagiar nuestra alegría cristiana. Nos retiramos, cantando.....

MISA DE CONFIRMACIÓN

ENTRADA


Es un motivo de gozo porque darán un paso importante en su vida cristiana: el mismo Espíritu que descendió por primera vez sobre los apóstoles hoy llega con su fuerza vivificadora a confirmar el don que recibieron en el bautismo. El sacramento de la confirmación es el madurez cristiana. Quien se confirma elige responsablemente seguir a Jesucristo, participar de la vida de la comunidad y realizar acciones en favor de los hermanos.

LITURGIA DE LA PALABRA

En todo banquete es necesario tener una mesa que reúna a todos los invitados alrededor de ella. El banquete al que estamos invitados nos ofrece dos tipos de alimentos. El primero que vamos a compartir es El Pan de la Palabra. Dirijamos, entonces, nuestra escucha hacia la Mesa de la Palabra, mesa desde la que Dios nos habla.

Primera Lectura: Hechos 2, 1-11

Salmo Responsorial: (Sal 116, 1.2)

R: Vayan por el mundo entero y prediquen el Evangelio.

Alaben al Señor todas las naciones,
Aclámenlo, todos los pueblos. R: /
Firme es su misericordia con nosotros,
Su fidelidad dura por siempre. R: /

2da Lectura: 1 Corintios 12, 19-23

Evangelio: Juan 20, 19-23

PRESENTACIÓN DE LOS CONFIRMANDOS
(Una vez proclamado el Evangelio, el Obispo se sienta, y el párroco que puede ser otro sacerdote, el capellán, un catequista o la Directora del Colegio, procede a presentar a los confirmados llamándolos por su nombre. Al ser nombrados se ponen de pie para ser reconocidos).

Guía: Comenzamos el rito de la Confirmación. El padre............................, párroco de nuestra comunidad, presenta a quienes se confirman pidiendo al Obispo que los acepte.

Capellán o Catequista: Estos son los candidatos a recibir el sacramento de la Confirmación. (Los llama por su nombre)
Confirmando: Aquí estoy, Señor
Capellán o Catequista: Querido Monseñor, estos jóvenes que hemos presentado fueron bautizados con la promesa de que serían educados en la fe, y que un día recibirían por la Confirmación la plenitud del Espíritu Santo.
Obispo: ¿Tienes seguridad de que están suficientemente preparados y son dignos de recibir este Santo Sacramento?
Capellán o Catequista: Como responsable de la formación catequística durante este año puedo decir a Ud. y a la comunidad reunida, que estos jóvenes han recibido la formación adecuada sobre este Sacramento.
Obispo: Queridos jóvenes, acogiendo el testimonio y la petición del Padre....(o del catequista, etc.), los admito a recibir el sacramento de la Confirmación
Todos: ¡Demos gracias al Señor!

HOMILIA

RITO DE LA CONFIRMACIÓN

Guía:
Hermanos y hermanas: Llegamos a la parte central de esta liturgia. Son tres momentos: la renovación de las promesas bautismales, la imposición de las manos, y la unción con el santo Crisma.

5- RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS BAUTISMALES

Quienes se confirman renovarán las promesas bautismales manifestando así, su voluntad de seguir a Jesucristo. Todos nos ponemos de pie, y renovamos juntos la fe que nos une. (El Obispo procede a hacer las preguntas correspondientes y los confirmandos responden)

6- IMPOSICIÓN DE LAS MANOS: (Enseguida después de las promesas bautismales).

Ahora, el Obispo pide a Dios que envíe el Espíritu Santo sobre estos hijos suyos, y luego repetirá el gesto que usaban los apóstoles y el mismo Jesús: impondrá sus manos sobre los confirmandos. Mediante la oración y el gesto, pide que el Espíritu Santo los consagre y los fortalezca con sus dones. Pongámonos en actitud de oración y recepción del Espíritu Santo.

7- UNCIÓN CON EL CRISMA

Hemos llegado al momento culminante de la celebración. El Obispo marcará con la cruz de Cristo a los confirmandos para significar que son del Señor. Los ungirá con el santo Crisma, óleo consagrado, para ser ungido del Señor, "otro Cristo", asumiendo su misma misión en calidad de testigo. Los confirmandos con sus padrinos se acercan junto al Obispo para ser crismados.
(Los padrinos colocarán la mano derecha sobre el hombro derecho de sus ahijados para significar la responsabilidad que asumen de acompañarlos en su camino cristiano. Durante la crismación, se canta un canto apropiado. Pero será conveniente que el canto no empiece hasta después de ser ungidos los primeros chicos, para que se pueda oír la fórmula que dice el Obispo).

8 – ORACIÓN DE LOS FIELES

Guía:
A cada oración respondemos: “Ven Espíritu Santo, a llenarnos con tu fuerza”.

• Por todos los cristianos, para que seamos renovados constantemente en nuestra fe y en el seguimiento de Jesucristo como portadores de su mensaje de salvación. . Oremos.
• Por los que tienen la responsabilidad de educar, para que con la ayuda del Espíritu Santo transmitan los valores del Reino de Dios manifestado en el Evangelio de Jesucristo. Oremos.
• Por todos los que sufren, por los que viven la vida sin alegría ni esperanza, por los pobres, por los oprimidos de cualquier tipo, por los enfermos y por las personas solas y desprotegidas. Oremos.
• Por nuestros padres y padrinos, por nuestros catequistas, por todos los que nos enseñaron y ayudaron a crecer en la fe, para que sean recompensados con el consuelo que procede del Espíritu Santo. Oremos.
• Por nosotros, que hoy hemos recibido la fuerza renovadora del Espíritu Santo, para que permanezcamos fieles a nuestra identidad de cristianos. Oremos.
• Por el Obispo...........................que nos ha confirmado, por el Padre..., y por todos los que tienen la responsabilidad de acompañar a los cristianos en su caminar como pueblo de Dios. Oremos.

9- Procesión de ofrendas

Guía:
Preparamos ahora la mesa de Jesucristo. Con el pan y el vino -presentemos nuestro firme propósito de seguir su camino. Los confirmandos presentan también su colaboración en alimentos no perecederos para ayudar a los que más necesitan. Cantamos.....

10 - COMUNIÓN

Guía:
Hermanos: Con fe profunda vayamos al encuentro de Jesucristo en la comunión recibiendo su Cuerpo y su Sangre, para mantener siempre vivo en nosotros su Espíritu que es fuego abrazador y fuerza para amar. Cantamos.....

12- DESPEDIDA

Guía:
Queridos hermanos: Renovados por la gracia del Espíritu Santo, nos retiramos con el compromiso de vivir más radicalmente el evangelio de Jesucristo en quien está toda nuestra esperanza. Cantamos......

MISA DE CONFIRMACIÓN

INTRODUCCIÓN


Queridos hermanos, con mucha alegría anunciamos que .......(poner cantidad) jóvenes están dispuestos a decirle ‘Sí’ a Cristo y a nuestra Iglesia. .......corazones juveniles que abren su puerta al Espíritu Santo para que sea su consejero. Ha sido un camino largo que hoy llega a su fin. Una etapa cumplida para empezar otra diferente y más larga aún. Sean todos ustedes bienvenidos a acompañar a estos jóvenes que han venido a manifestar su compromiso cristiano. Nos ponemos de pie para recibir la procesión de los confirmandos y a quien presidirá esta fiesta, nuestro Obispo ............................., cantando: ...

LITURGIA DE LA PALABRA

1ra Lectura: Hechos 2, 1-11.
El Espíritu se hace presente en la comunidad de los apóstoles. En la lectura que vamos a escuchar se relata el nacimiento de la Iglesia donde el Espíritu Santo da nuevas fuerzas. Abramos nuestros oídos a la escucha atenta de la Palabra.

Salmo Responsorial: Se elige un salmo que se sepa cantar o se canta un himno al Espíritu Santo.

2da Lectura: 1 Corintios 12, 19-23. San Pablo nos da un mensaje de unidad en un mismo Espíritu y nos deja la tarea diaria de seguir profundizando en esta entrega de amor. Prestemos atención a la segunda lectura.

Evangelio: Juan 20, 19-23. Jesús nos deja una misión, un arduo trabajo por hacer, pero para esto no nos deja solos. Abramos nuestro corazón a la escucha de la Palabra, poniéndonos de pie y cantando aleluya.

PRESENTACIÓN DE LOS CONFIRMANDOS

(Un responsable (párroco, capellán, director del colegio, catequista, etc.) presenta a los candidatos a recibir el sacramento nombrándolos a través de un listado)

Catequista: Estos son los candidatos a recibir el sacramento de la Confirmación. (los nombra)
Confirmando: Aquí estoy, Señor
Catequista: Querido Monseñor, estos jóvenes que hemos presentado fueron bautizados con la promesa de que serían educados en la fe, y que un día recibirían por la Confirmación la plenitud del Espíritu Santo.
Obispo: ¿Tienes seguridad de que están suficientemente preparados y son dignos de recibir este Santo Sacramento?
Catequista: Como responsable de la formación catequística durante este año puedo decir a Ud. y a la comunidad reunida, que estos jóvenes han recibido la formación adecuada ante este Sacramento.
Obispo: Queridos jóvenes, acogiendo el testimonio y la petición de la catequista, los admito a recibir el sacramento de la Confirmación
Todos: ¡Demos gracias al Señor!

HOMILIA

RITO DE LA CONFIRMACIÓN


Renovación de las promesas bautismales

Guía: Lo jóvenes confirmandos renovarán sus promesas bautismales ante el Obispo y la comunidad. Para ello cada padrino le enciende el cirio a su ahijado simbolizando así su apoyo para que sea luz en el mundo.
Obispo: Queridos jóvenes, antes de recibir el don del Espíritu Santo, acuérdense de la profesión de fe y de las promesas que sus padres y padrinos hicieron en el día de su bautismo, y renueven personalmente ahora esa profesión de fe, y esas promesas.
Obispo: ¿Renuncian a Satanás, padre de la envidia y de la mentira, que les impide aceptar a Jesús como Señor?
Confirmandos: Sí, renuncio.
Obispo: ¿Renuncian a todo lo que impide amar a Dios de todo corazón y sobre todas las cosas?
Confirmandos: Sí, renuncio.
Obispo: ¿Renuncian a todo lo que les impide amar al prójimo como a ustedes mismos?
Confirmandos: Sí, renuncio.
Obispo: ¿Renuncian a todo lo que les impide comportarse como testigos de Jesús en el mundo?
Confirmandos: Sí, renuncio.
Obispo: ¿Creen en Dios, Padre Todopoderoso que ha creado el cielo y la tierra?
Confirmandos: Sí, creo.
Obispo: ¿Creen en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de la Virgen María, padeció y fue sepultado, resucitó de entre los muertos y reina junto al Padre?
Confirmandos: Sí, creo.
Obispo: ¿Creen en el Espíritu Santo, Señor que da la vida, a quien ustedes hoy reciben en forma especial así como los apóstoles el día de Pentecostés?
Confirmandos: Sí, creo.
Obispo: ¿Creen en la Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la vida eterna?
Confirmandos: Sí creo.
Obispo: Esta es nuestra fe. Esta es la fe de la Iglesia que nos gloriamos de profesar en Cristo Jesús Nuestro Señor.
Todos: Amén.

Imposición de las manos

Guía:
El día de Pentecostés, los apóstoles recibieron una presencia muy especial del Espíritu Santo. Los Obispos, sus continuadores, lo transmiten desde entonces como un don personal. Con la imposición de manos, gesto que a continuación se realizará, Monseñor pedirá que el Espíritu Santo descienda sobre los confirmandos. Acompañemos este momento orando en silencio, mientras los padrinos sostienen ahora la vela acompañando así el rito propio de la Confirmación.
Obispo: Oremos, hermanos, a Dios Padre todopoderoso y pidámosle que derrame el Espíritu Santo sobre estos hijos de adopción que renacieron ya a la vida eterna en el bautismo, para que los fortalezca con la abundancia de sus dones, los consagre con su unción espiritual y haga de ellos imagen perfecta de Jesucristo.
Obispo: Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que regeneraste, por el agua y el Espíritu Santo, a estos hijos tuyos y los libraste del pecado, escucha nuestra oración y envía sobre ellos el Espíritu Santo Defensor; llénalos del Espíritu de Sabiduría y de Inteligencia, del Espíritu de Consejo y de Fortaleza, del Espíritu de Ciencia y de Piedad, y cólmalos del Espíritu de tu Santo Temor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Crismación.


Guía:
Ahora los confirmandos serán marcados con la Cruz de Cristo y ungidos con óleo consagrado en la frente, para significar que pertenecen al Señor. Se acercan al Sr. Obispo acompañados de su madrina o padrino quienes colocarán su mano sobre el hombro de sus ahijados para ser ungidos por el Espíritu Santo.

ORACIÓN UNIVERSAL


Obispo: Oremos, hermanos, a Dios Padre todopoderoso, y ya que es una misma la fe, la esperanza y el amor que el Espíritu Santo ha infundido en todos nosotros, que nuestra oración sea también unánime ante la presencia de nuestro Padre común.
• Por nosotros los que acabamos de confirmarnos, para que el sacramento recibido sea en nosotros fuente de fe, esperanza y caridad. Roguemos al Señor.
• Por nuestros padres y padrinos, para que continúen siendo ejemplo, consejo y aliento de nuestra vida cristiana. Roguemos al Señor.
• Pidamos por el Papa y nuestros Obispos para que sean fuertes en la adversidad. Roguemos al Señor.
• Por la Iglesia extendida por todo el mundo, para que el Espíritu Santo sea en ella lazo de unión y de caridad y así pueda dar al mundo luz y testimonio de Cristo. Roguemos al Señor.
• Por el mundo entero, para que el Espíritu Santo aliente a los que sufren el flagelo de la guerra, del hambre, de la pobreza y de los desastres naturales, e ilumine a los gobernantes para encontrar solución y alivio a toda miseria humana. Roguemos al Señor.
• Por todos los jóvenes, para que despierte en muchos la vocación de especial consagración. Roguemos al Señor.
Obispo: Señor, Dios nuestro, que diste a los apóstoles el Espíritu Santo, y quisiste que por ellos y sus sucesores fuera transmitido a todos los fieles, atiende nuestras súplicas y concédenos que lo que tu amor realizó en los comienzos de la Iglesia se realice también hoy en el corazón de los creyentes. Por Jesucristo nuestro Señor.
Todos: Amén.

LITURGIA EUCARÍSTICA.

Presentación de las Ofrendas:
Guía: En este momento prepararemos la Mesa del sacrificio, del encuentro, de la entrega, de la Resurrección. Acompañemos atentamente con nuestra mirada y el corazón dispuesto a los chicos que pondrán el mantel blanco, flores y velas, signos de fiesta, alegría y Resurrección. La mesa se convierte así, en Altar, lo más destacado del templo, lugar de consagración. A este Altar, hacemos llegar nuestras ofrendas:

Junto al pan y al vino ofrecemos un papelógrafo con los nombres de todos los que han participado del proceso de preparación para la Confirmación en el presente año. También presentamos el pan y el vino para convertirse luego en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Acompañamos este momento cantando.....

COMUNIÓN:

Queridos jóvenes, Cristo sale ahora a su encuentro para completar su “ser como Él”, para que transformados y fortalecidos con la Gracia que nos dan los sacramentos de la Eucaristía y la Confirmación puedan llenar el mundo de su presencia. Nos acercamos a recibir la Comunión cantando.....

BENDICIÓN:

Guía:
Nos despedimos con la alegría de haber compartido juntos esta Eucaristía. Les deseamos a los nuevos confirmandos que sean como María, testigos del amor de su Hijo Jesús, y que recurran a la Beata María de Jesús Crucificado para que ella con su espíritu misionero los ayude.

Los catequistas entregarán un pequeño recuerdo a estos jóvenes, que simboliza el especial afecto que nuestra Madre María siente hacia ellos.

Canto Final.....

MISA DE CONFIRMACIÓN

ENTRADA

Guía:
Queridos Hermanos y hermanas tengan ustedes muy buenas tarde. Con un gozo profundo en nuestros corazones, nos hemos reunido para celebrar juntos el misterio de Cristo, el Sacramento de la Confirmación que hoy recibirán este grupo de jóvenes. Recibirán el Espíritu Santo, que será la marca o el sello espiritual que los hará de manera más perfecta miembros de la Iglesia. Este sello imborrable los ayudará a que se comprometan a dar ante el mundo testimonio de la Muerte y Resurrección del Señor.
Con alegría los invito a que recibamos a quién presidirá esta Eucaristía, nuestro Obispo......................... y nuestro Párroco, etc. junto con la Cruz, signo de nuestra vida en Cristo Jesús; el Agua, que purifica y hace crecer la vida; el Cirio, símbolo de Cristo Resucitado; el Crisma, es el óleo consagrado por el cual nos hacemos propiedad de Señor. Cantamos.....

LITURGIA DE LA PALABRA:

Guía:
Que el Espíritu de Dios ilumine nuestros corazones, y nuestras mentes para entender en plenitud su palabra. Escuchamos con atención.

PRIMERA LECTURA:

SALMO:

SEGUNDA LECTURA:

Guía:
Hermanos, nos preparamos para escuchar al mismo Señor Jesús. El nos hablará a través del Evangelio, dándonos palabra de Vida y Verdad. Los invito a ponerse de pie y juntos aclamar el Santo Evangelio.

EVANGELIO.

PRESENTACIÓN DE LOS CONFIRMADOS


Guía: El Párroco Vicario Parroquial, Capellán, Director, Catequista) presenta a los hermanos que van a ser confirmados. Los confirmados se ponen de pie.
Sacerdote: (Dirigiendo se al obispo) estos jóvenes hermanos nuestros, se han preparado durante un tiempo prudente, y ahora piden ser admitidos al Sacramento de la Confirmación.
Obispo: ¿Sabe usted si están preparados?
Sacerdote: Por la responsabilidad y testimonio de quienes han acompañado y conocido a estos jóvenes, creo que están preparados.
Obispo: Como Pastor y Obispo de esta Diócesis los admito a recibir el Sacramento de la Confirmación.
Guía: Damos gracias a Dios porque nuestros hermanos han sido admitidos para recibir el Sacramento de la Confirmación.
Todos: Te damos gracias Señor.

HOMILÍA

LITURGIA DEL SACRAMENTO

RENOVACION DE LAS PROMESAS BAUTISMALES


Guía: Los confirmados se ponen de pie para ser interrogados por nuestro Obispo. Renovarán sus promesas bautismales y harán profesión de su fe. Unos hermanos nuestros, se acercan al Cirio Pascual que representa la luz de Cristo Resucitado, para encender sus velas y repartir la luz entre los confirmandos. Mientras hacemos este signo cantamos......
Obispo: ¿Renuncian a Satanás y todos sus trabajos y a sus promesas vacías?
Candidatos: ¡Si renuncio!
Obispo: ¿Creen en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?
Candidatos: ¡Si creo!
Obispo: ¿Creen en el Espíritu Santo, el dador de la vida, que vino sobre los apóstoles el día de Pentecostés y hoy se les está dando sacramentalmente en la Confirmación?
Candidatos: ¡Si creo!
Obispo: ¿Creen en la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna?
Candidatos: ¡Si creo!
Obispo: Esta es nuestra fe. Esta es la fe de la Iglesia. Estamos orgullosos de profesar en Cristo Jesús Nuestro Señor.
Asamblea: Amén

IMPOSICIONES DE LAS MANOS

Guía:
Nuestro Obispo haciendo el mismo gesto que usaban los Apóstoles, va a imponer sus manos sobre estos jóvenes pidiendo al Espíritu Santo que los consagre como piedras vivas. Unámonos en su plegaria y oremos en silencio.
Obispo: Oremos a nuestro Padre para que derrame su Espíritu Santo para fortalecer a sus hijos e hijas con sus dones y los unja para ser como Cristo Hijo de Dios.
(Todos rezan en silencio por corto tiempo. El Obispo con sus manos extendidas sobre los candidatos reza:)
Obispo: Dios Todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, por el agua y el Espíritu Santo liberaste a tus hijos e hijas del pecado y les diste vida nueva. Manda tu Santo Espíritu sobre ellos para ser tus Testigos y Guías. Dales el espíritu de sabiduría y entendimiento, el espíritu de consejo y fortaleza, el espíritu de ciencia y piedad. Llénalos con el espíritu de temor de Dios en tu presencia. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Asamblea: ¡Amén!

LA UNCION CON EL CRISMA:

Guía:
Los confirmando serán marcados ahora en la frente con la Cruz de Cristo y serán ungidos con el crisma para ser consagrados a Cristo convirtiéndose en sacerdotes, profetas y reyes, testigos del Señor.
Al momento de acercarse al Altar, el Padrino o Madrina pondrá su mano derecha sobre el hombro derecho de su ahijado. Acompañamos este momento significativo con nuestra oración y canto......
Obispo: Diciendo el nombre del confirmando......”Recibe por este Signo el don del Espíritu Santo”.
Confirmando: Amén.
Obispo: La paz este contigo.
Confirmados: Y con tu espíritu

ORACIÓN UNIVERSAL

Obispo:
Amados hermanos, oremos confiadamente a Dios, nuestro Padre; que nuestra plegaria sea una en común, como una es la Fe, la esperanza y la caridad que el Espíritu Santo a infundido en nuestros corazones.
(se hacen las oraciones que previamente se prepararon con los confirmandos.)

PRESENTACION DE LOS DONES

Guía:
(Leída por un confirmando) Presentamos ante el altar del Señor los dones de pan y vino que se convertirán en el Cuerpo y la Sangre de Jesús. Junto a estos dones presentamos también el fruto de nuestro ahorro y esfuerzo en dinero, para ayudar a los más necesitados. Cantamos.....

COMUNIÓN:

Guía:
Hemos llegado al momento de compartir el cuerpo de Jesús, alimento precioso que fortalece nuestra fe, esperanza y amor. Acerquémonos con profundo respeto y admiración cantando......

DESPEDIDA

Guía:
El Espíritu Santo ha venido con sus dones, él nos da su fuerza, su luz y fe para ir por el mundo con entusiasmo iluminado con esa llama de amor a nuestros hermanos. Desde hoy esa luz debe brillar con la certeza de que con Cristo venceremos el mal y seremos testigos fieles de la fe en Cristo. Nos despedimos, pidiendo la protección de nuestra Madre la Virgen María, cantando…..

MISA DE CONFIRMACIÓN

MONICIÓN DE ENTRADA


Buenos días y bienvenidos a todos nuestros familiares, amigos y hermanos en la fe, a esta celebración sacramental. Hoy nos congregamos como Pueblo de Dios para hacernos presentes en cuerpo y alma, como celebrantes y acompañantes de estos hermanos nuestros, que reciben hoy el Sacramento de la Confirmación.

Ya hemos recibido el Bautismo, símbolo de incorporación al Cuerpo Místico de Cristo que es su Iglesia.

Luego nos acercamos a Dios Padre en el Sacramento de la Penitencia, donde reconocernos que no somos perfectos, y nos hace capaces de experimentar el perdón de Dios. Más adelante, hicimos nuestra Primera Comunión o Sacramento de la Eucaristía, en la que Jesús se nos entregó en Cuerpo y Sangre, que nos une en una misma familia universal, donde la gracia de Jesús nos hace: todos en uno, y uno en todos.

Por tanto, ante esta expectación, todos los que hemos sido catequizados para este nuevo paso en la fe, llenos de júbilo comenzamos el rito del Sacramento de la Confirmación, donde reafirmaremos nuestra fe, y se nos concederá la gracia del Espíritu Santo con sus dones y frutos, para que así con nuestras vidas y nuestros pensamientos, glorifiquemos a Dios uno y Trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Nos ponemos de pie para recibir a los confirmandos. Cantamos.....

LITURGIA DE LA PALABRA

Primera Lectura: Is 11, 1-4ª. En este pasaje bíblico, el profeta Isaías nos describe al Mesías que ha de venir al Pueblo de Israel, y el Espíritu de Dios que al posarse sobre Él le dará los dones y frutos, así el Mesías tendrá la tarea de restituir la gracia, la justicia y el derecho al pueblo. Escuchemos con atención la Primera Lectura.

Salmo Responsorial (Sal 116, 1.2)

Evangelio: Jn. 18-21.26-27. En el Evangelio de Juan oiremos las instrucciones que Jesús da a sus discípulos. Pues si bien, el Reino de Dios está edificado sobre el Amor, así mismo hay quienes guardarán este estilo de vida y amarán a la Iglesia, pero habrán otros que se mostraran en contra de la Comunidad del Amor, y estos mismos perseguirán a la Iglesia. Por tanto, los que la aman se mostraran firmes, pues el Espíritu de Dios los confortará en toda tribulación. Escuchemos con atención esta Buena Nueva.

RITO DE LA CONFIRMACIÓN

Presentación de los confirmandos: (Según el Ritual)

HOMILIA

Renovación de las Promesas Bautismales: (Según el Ritual)

Profesión de Fe: (Según el Ritual)

Imposición de las manos: (Según el Ritual)

Rito de la Unción con el Santo Crisma

ORACIÓN DE LOS FIELES:

Obispo:
Amados hermanos, oremos confiadamente a Dios, nuestro Padre; que nuestra plegaria sea unánime, como una es la fe, la esperanza y la caridad que el Espíritu Santo ha infundido en nuestros corazones. A cada invocación respondemos: “Confirma, Señor, nuestra fe”.

1.- Por la Iglesia santa de Dios, congregada por el Espíritu Santo en la unidad de la fe y de la caridad, para que, en unión con nuestro Santo Padre el Papa ........................, nuestro Obispo.............................con todos los obispos del mundo, crezca y se difunda entre todos los pueblos, roguemos al Señor.
2.- Por los hombres y mujeres de esta tierra, que tienen un solo Creador y Padre, para que se reconozcan como hermanos y, sin discriminación de raza o nacionalidad, busquen, con sincero corazón, el reino de Dios, que es paz y gozo en el Espíritu Santo, Roguemos al Señor.
3.- Por estos hijos tuyos, a quienes ha confirmado la efusión del Espíritu Santo, para que, enraizados en la fe y fundamentados en la caridad, con su vida den testimonio del Señor Jesús, Roguemos al Señor.
4.- Por sus padres y padrinos, responsables de su fe, para que, con su palabra y ejemplo, los ayuden a seguir fielmente a Cristo, roguemos al Señor.
Obispo: Dios, Padre nuestro, que enviaste el Espíritu Santo a los Apóstoles y estableciste que, por ellos y sus sucesores, se trasmitiera a todos los fieles, escucha benévolo nuestra oración Y concede a tus hijos participar, también ahora, De los dones que tu misericordia dispensara al iniciarse la predicación del Evangelio. Por Jesucristo Nuestro Señor.

OFERTORIO:

Presentamos ante el Señor nuestros dones de pan y vino y.....................(otra ofrenda a favor de la iglesia o de los pobres). Cantamos juntos.......

COMUNIÓN

Acerquémonos con confianza y amor a recibir la Eucaristía que alimenta y fortalece nuestra vida. Cantamos.....

DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

(Si es oportuna se puede hacer esta lectura) Un Confirmado: La vida es un camino que cada uno hemos de recorrer y hacer nuestro. En este camino hay paradas para revisar el trecho andado y buscar la ruta que seguiremos un día más… Pero a veces perdemos el camino, o nos desanimamos, o nos viene la tentación de querer volvernos hacia atrás. Por eso nos hemos reunido hoy, para que, a la luz de la palabra de Dios, nos dejemos iluminar, y sobre todo, que reconozcamos que hay alguien que va en nuestro mismo caminar, que nos acompaña gratuitamente: Es el Espíritu de Jesús que se nos acerca para guiarnos, iluminarnos, confortarnos y abrir nuevos horizontes.
Todos: Amén.

DESPEDIDA

Nos retiramos con el corazón lleno de gozo por esta fiesta del Espíritu Santo que hemos vivido. Cantamos.....



MISA DE CONFIRMACIÓN

MONICIÓN DE ENTRADA. (a cargo de un confirmando)


Bienvenidos a la celebración de la Eucaristía. Hoy es un día especial para nosotros porque vamos a celebrar el Sacramento de la Confirmación. Después de haber madurado humana y cristianamente, recibiremos el don, el regalo del Espíritu Santo. Les invitamos a unirse en la oración, en la alegría y acción de gracias a Dios Padre por este regalo que vamos ha recibir hoy. Nos ponemos de pié y cantamos para recibir al Señor Obispo y demás concelebrantes.......


LITURGIA DE LA PALABRA

Monición general a la Palabra de Dios:
Vamos ahora a escuchar la Palabra de Dios. Estemos atentos para que llegue a nuestros corazones. Así podremos descubrir la exigencia que supone recibir el Espíritu del Señor resucitado.

1ª Lectura:

Salmo:

2ª Lectura:

Antífona Evangelio. Aleluia:

Evangelio.


PRESENTACIÓN DE LOS CONFIRMANDOS. (Según el Ritual)

HOMILIA

PROFESIÓN DE FE Y RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS DEL BAUTISMO. (Según el Ritual)

IMPOSICIÓN DE LAS MANOS. (Según el Ritual)

MONICIÓN A LA CRISMACIÓN. (Según el Ritual)

ORACION DE LOS FIELES


A cada petición respondemos: “Te lo pedimos Señor”

1.-Por nuestros padres, padrinos y animadores que nos han acompañado durante nuestra vida de fe, a dar este paso. Haz que por la fuerza del Espíritu Santo nos sigan acompañando y podamos ser fieles al evangelio. Oremos.
2.- Por los enfermos, los ancianos, los que se encuentran solos, que no pierdan la fe y la esperanza y siempre estemos cercanos a ellos. Oremos.
3.- Por la paz en todo el mundo, para que se acaben las guerras y la violencia y tomemos conciencia de que es responsabilidad de todos comprometernos, con la fuerza del Espíritu, a lograr un mundo más justo, allí donde estemos. Oremos.
4.- Por nosotros, que hemos recibido el Sacramento de la Confirmación, para que descubramos que Dios nos sigue acompañando con su Espíritu; y por todos los jóvenes, para que vean en Jesús un modelo de vida a seguir y sean testigos de la verdad. Oremos.
5.- Para que los jóvenes, con la ayuda del Espíritu, puedan descubrir la llamada del Señor y surjan en nuestra comunidad, vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. Oremos.
6.- Por nuestra comunidad educativa para que guiada por la fuerza del Espíritu sea signo vivo del evangelio de Jesucristo. Oremos.

PROCESIÓN DE OFRENDAS

Llevamos al altar el Pan y el Vino, fruto del trabajo de nuestros hermanos para que se conviertan en el alimento espiritual del Cuerpo y de la Sangre de Cristo. Presentamos también.......................................para ayudar a los más necesitados. Cantamos.....

COMUNIÓN

Acerquémonos a la mesa del Señor para recibir la Eucaristía que alimenta nuestro caminar guiados por el Espíritu Santo. Cantamos.....

DESPEDIDA

Señor, hoy queremos darte gracias por el don, el regalo del Espíritu Santo y sobre todo por aquellas personas que nos han ayudado a dar este paso: padres, catequistas, sacerdote, colegio. Les pedimos que recen por nosotros para que sigamos descubriendo que Dios-Padre nos acompaña con su Espíritu y que debemos ser testimonio del Señor resucitado. Nos retiramos cantando.......

MISA DE CONFIRMACIÓN

ENTRADA - SALUDO


Querido Señor obispo: Bienvenido una vez más entre nosotros a esta iglesia de....................................(Colegio, parroquia, ete.). En esta ocasión, nos acompaña usted para celebrar la Confirmación de un grupo de jóvenes de nuestra comunidad, motivo de gran alegría para todos nosotros. Es un signo de que nuestra Iglesia, nuestras comunidades, quieren seguir creciendo en el seguimiento de Jesucristo, y nuestra Iglesia diocesana, que entre todos formamos, avanza y fortalece su camino de fe, de esperanza, de amor.
Queremos, deseamos muy firmemente, que la celebración de hoy sea un paso más en este camino. Que lo sea especialmente para estos jóvenes que recibirán la Confirmación del don del Espíritu que ya les fue dado en su bautismo. Un don al que ellos quieren responder en el compromiso cristiano de cada día. Y que lo sea también para todos nosotros, porque todos deseamos ser más fieles al Evangelio de Jesús.
Aspersión: Hoy, al celebrar la Confirmación de estos chicos y chicas, tiene un especial sentido que comencemos nuestro encuentro recordando aquel momento en el que, por el agua y el Espíritu Santo, fuimos hechos hijos de Dios. Ahora, con la aspersión del agua, recordaremos nuestro bautismo y renovaremos la fe que entonces fue proclamada en nuestro nombre. Canto(durante la aspersión)......


LITURGIA DE LA PALABRA

1ª Lectura: Proverbios 8, 22-31
Antífona del salmo: ¡Señor, Dios nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierra!
(cantado)

2ª Lectura: Romanos 5, 1-5

EVANGELIO: Juan 16, 12-15

PRESENTACIÓN DE LOS CONFIRMANDOS: (Según Ritual)

HOMILIA

RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS DEL BAUTISMO: (Según Ritual)

IMPOSICIÓN DE MANOS: (Según Ritual)

CRISMACIÓN: (Según Ritual)


ORACIÓN DE LOS FIELES:

Obispo:
Oremos, hermanos, a Dios Padre Todopoderoso, y ya que es una misma la fe, la esperanza y el amor que el Espíritu Santo infunde en nosotros, que nuestra oración sea también unánime ante la presencia de nuestro Padre común.

Respondamos diciendo: “Padre de todos, escúchanos”.

(Confirmados):
1.- Por nosotros, que hemos sido confirmados con el don del Espíritu: que vivamos intensamente nuestra fe y nuestra esperanza y seamos testigos de Jesucristo con nuestro modo de actuar. Oremos...
2.- Por nuestros padres y padrinos; por nuestros catequistas y por toda la comunidad cristiana reunida hoy en esta fiesta: que con su palabra y su ejemplo nos ayuden a consolidar nuestro camino cristiano. Oremos...
3.- Por el Obispo ............................, que nos ha confirmado, y por todos los que tienen la responsabilidad de guiar al pueblo de Dios. Oremos...
(Padres):
4.- Para que iluminados por el Espíritu que nos hace familia, no discriminemos a nadie, por razones de clase, raza u otros motivos. Oremos....
5.- Para que se acaben todas las violencias, opresiones, pobreza, hambre que existen en el mundo para que las personas puedan ser libres y vivir dignamente como seres humanos, hijos de un mismo Dios. Oremos....
6.- Por todos los hombres y mujeres de nuestro país para que Dios les llene con su gracia, y que en el corazón de todos crezcan deseos y sentimientos de generosidad, de justicia y de amor. Oremos...
Obispo: Señor, Dios nuestro, que diste a los apóstoles el Espíritu Santo y quisiste que por ellos y sus sucesores fuera transmitido a todos los fieles, atiende nuestras súplicas y concédenos que lo que tu amor realizó en los comienzos de la Iglesia se realice también hoy en el corazón de los creyentes. Por Jesucristo Nuestro Señor ...


OFERTORIO

Junto con el Pan y Vino presentamos nuestros dones materiales para la ayuda a los que más necesitan y un par de sandalias para significar el compromiso que asumimos hoy de que nuestros pies quieren seguir tus huellas por el camino. Cantamos.....


COMUNIÓN

Nos acercamos con todo el fervor de nuestros corazones a recibir el Cuerpo y la Sangre de Jesús quien nos envió su Espíritu Santo para acompañarnos en el camino iluminándonos. Cantamos.....

Acción de gracias después de la Comunión: (Confirmados) Aquí estamos Señor finalizando esta Eucaristía, esta fiesta en donde Tú has compartido con nosotros tu cuerpo y tu sangre. Ahora inundados por tu Espíritu queremos ser testigos de tu Reino, en nuestras familias, en el colegio o .................., con nuestros amigos. Y Señor, hoy no nos queremos marchar sin darte las gracias por todas las cosas buenas que has hecho en nosotros....

• Gracias por nuestras familias, en la cuales nuestros padres nos iniciaron en el gran camino del amor.
• Gracias por toda la comunidad educativa, por las Hermanas, catequistas, que tanto nos han ayudado a conocerte y a encontrarte en el prójimo.
• Gracias por el don de la vida, por nuestra sonrisa, por la ternura de nuestras madres y docentes, por los amigos, por los corazones que perdonan.
• Gracias por el don de tu Espíritu Santo que nos das como regalo y que nos anima a ser tus testigos.
Nos retiramos cantando.....

^^^ AL INICIO ^^^


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Misas y Celebraciones por 15 años

CELEBRACIONES PARA 15 AÑOS

MISA DE ACCION DE GRACIAS POR LOS 15 AÑOS.

(Preparado por Instituto “Cristo Rey”- Basavilbaso - Entre Ríos – Argentina)

ENTRADA:


Queridos amigos: Bienvenidos a esta celebración eucarística. En un clima de alegría y agradecimiento celebramos a nuestro Dios, creador del universo y autor de la vida. Celebrar cumpleaños es celebrar la vida. Agradecemos especialmente por los 15 años de las jóvenes aquí presentes. (Se las puede nombrar)

Canto: “Ven hermano”

Eucaristía significa "acción de gracias". La misa es la forma más perfecta de agradecer a Dios porque es el mismo Jesucristo el que agradece y alaba al Padre por nosotros.

LECTURAS:

La Palabra de Dios es guía segura para nuestros pasos jóvenes. Escuchémosla con atención para vivir con sabiduría.

(Se toman las lecturas siguientes o las del día)

Primera lectura: Judit 13: 18-20 : Judit, mujer valiente.

Salmo 123. Salmo de esperanza.

Segunda lectura: Efesios 1: 3-6. En Cristo, Dios nos eligió desde antes de la creación.

Evangelio: Mateo 25:1-13. Parábola de las diez jóvenes.

INTENCIONES:


A Cada intención respondemos: " Te damos gracias, Señor"

1.- Por la Iglesia y todos sus pastores, que nos acompañan en el camino de nuestra vida. Oremos...
2.- Por el don de la vida y de la inteligencia, con la cual nos invitas a ser serviciales y a ser felices. Oremos...
3.- Por la belleza que alegra el corazón y nos manifiesta tu rostro. Oremos...
4.- Por el don de la fe y la esperanza, por haberme creado a tu imagen y ser mi Padre. Oremos...
5.- Por el regalo de mi vida que tú pones día a día, en mis manos. Oremos...
6.- Por nuestros padres y todas las personas que nos conducen por el camino del bien. Oremos...

OFERTORIO:

Después de alimentarnos de la Palabra de Dios, preparamos la mesa de la Eucaristía. Junto al pan y al vino, las jóvenes ofrecen una planta con flores con el deseo de hacer de la vida una ofrenda agradable a los ojos de Dios.
Canto: "Te ofrecemos Señor nuestra juventud"

COMUNIÓN:

Jesús se nos ofrece como pan, como alimento para nuestra vida. Al recibirlo podemos transformarnos en pan para los demás. Nos acercamos a recibirlo cantando: "quiero ser pan".

DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

• Invitamos las jóvenes festejadas a que se acerquen alrededor del altar para recibir la bendición, el recordatorio y realizar su consagración a maría. (Se las puede nombrar)

DESPEDIDA:

Queridos amigos: Con alegría, porque hemos agradecido a Dios por el don de nuestras vidas, especialmente por los 15 años de estas jóvenes, nos despedimos cantando: "Rendid a Yavé"



MISA DE 15 AÑOS
(Preparado por Instituto “Cristo Rey”–Basavilbaso-Entre Ríos–Argentina


ENTRADA: A todas las chicas de 15 años y a todos los fieles que nos acompañan les decimos: Sean Bienvenidas y Bienvenidos a esta celebración. Nos ponemos de pie y recibimos al sacerdote cantando: Bendeciré al Señor...
Cumplir quince años es una ocasión propicia para agradecer a Dios y a la familia el don inmenso e invalorable de la vida que se renueva cada día en nosotros; y la Misa es acto perfecto de acción de gracias mediante la cual podemos retribuir a Dios todos los beneficios recibido de sus manos.

LECTURAS: Todos los cristianos somos "casa de Dios" porque en nosotros habita el Espíritu Santo; es el cimiento fuerte que sostiene nuestra vida.


(Se toman las siguientes lecturas o las del día)

Primera lectura: Jeremías 1: 4-10: Jeremías llamado por Dios

Salmo 116. Dios nuestro refugio.

Segunda lectura: 1 Juan 4: 7-11. Dios nos amó primero.

Evangelio: Lucas 10: 38-42. María y Marta.

INTENCIONES:
A cada intención respondemos: "Te damos gracias, Señor"

• Tú, Señor, acompañas nuestra vida desde la salida del sol hasta el ocaso. Por eso te decimos…
• Podemos levantarnos cada mañana tranquilos y confiados para realizar la tarea que nos encomendaste, porque tu presencia y tu ayuda están cerca en todo momento Señor. Por eso te decimos…
• No estamos solos ni desamparados, nuestro día y nuestro futuro están en las mejores manos; en las de Dios. Por eso le decimos…
• Porque nos regalaste la familia, los amigos, el prójimo que sostienen nuestra vida y nos enseñan a vivir desde los criterios del evangelio. Por eso te decimos…
• Porque nos regalaste Tu Palabra, sencilla, firme y serena para alumbrar nuestro camino y orientarnos por la senda verdadera. Por eso te decimos…

OFERTORIO:

Junto al pan y al vino, las jóvenes presentan los recordatorios que serán bendecidos y entregados en recuerdo de esta celebración. (medallas de la Virgen o cruces)
Cantamos: "Este es nuestro pan"

COMUNIÓN: Jesús amigo sale a nuestro encuentro y quiere fortalecer nuestra vida haciéndose alimento en la Eucaristía. Nos acercamos a recibirlo cantando: "Tu Cuerpo y tu Sangre" (a continuación: "Ven, hermano")
(Después del canto de meditación se invita a las jóvenes de quince años para que se acerquen al altar a recibir la bendición del sacerdote y el recordatorio).

DESPEDIDA: Felices porque Dios ha bendecido nuestra vida y nos trata como hijos e hijas, nos despedimos cantando: “Mi alma canta el amor de Dios”.


¿QUE ESPERAR DE UNA MISA DE 15 AÑOS?
(Por Maria Elena Aguilar)


La celebración de una quinceañera y la religión van de la mano. Para algunas personas, la Quinceañera simboliza que la fe de la joven está creciendo y que está lista para cumplir su papel religioso frente a la sociedad. Muchas familias actualmente celebran a una Quinceañera motivándolas a las jóvenes a ser partícipes de la misa de acción de gracias para reafirmar sus valores y creencias, y para expresar su gratitud con la familia y amigos.

Hay varios estilos de Misas para Quinceañeras. En la ceremonia típica, la Quinceañera está acompañada por sus padres, los padrinos y en ocasiones la corte de honor. Tradicionalmente, la festejada entra a la iglesia con “su última muñeca”, la cual simboliza que ese último juguete marcará su transición de niña a mujer. Al llegar al altar, cambia la muñeca por un pequeño ramo de flores, y el cual usualmente entrega como ofrenda a la iglesia después de concluida la misa o durante el ofertorio.

Durante el sermón, el sacerdote habla sobre la fe y la virtud, y de la importancia del papel de Quinceañera en la iglesia de su comunidad. En ocasiones los familiares son elegidos para leer pasajes específicos de la Biblia. En el transcurso de la ceremonia, el sacerdote bendecirá el rosario, la Biblia y otros regalos que la Quinceañera haya recibido. También hay una “ceremonia de coronación” donde la madre de la niña o la abuela le colocan la tiara, la cual tiene un significado simbólico.


MISA EN ACCIÓN DE GRACIAS POR LOS 15 AÑOS
Algunas sugerencias para la celebración.


La preparación

Es importante que haya una preparación. Lo ideal sería poder preparar la Misa junto con la joven, haciéndole ver la importancia del gesto de gratitud y de ofrenda de la propia vida a Dios. Lógicamente, lo ideal es que la quinceañera esté en gracia de Dios para poder comulgar en la Misa. Teniendo en cuenta la predisposición general con que se vive ese día, no hay que tener temor de preguntarle si va a comulgar y hacerle ver la necesidad de confesarse – si fuera necesario- para que el gesto sea auténtico y completo. También sería bueno que ella o alguna amiga o familiar pudiera pensar en un guión para la celebración, que tenga en cuenta la función del guión –es decir, ayudar a los fieles a celebrar mejor el misterio Pascual de Cristo- pero que a la vez haga mención al motivo que reúne ese día.




En la celebración misma


Es conveniente que la quinceañera se ubique en el primer banco, junto con su familia, para facilitar la comunicación y para que esté más cerca teniendo en cuenta los momentos en los cuales debe participar de una manera especial. Será importante prever que alguien entone los cantos de manera correcta. Si bien el canto tiene como finalidad acompañar la acción litúrgica (para la gloria de Dios y la santificación de lo fieles), y que el criterio de selección debe ser ante todo litúrgico, nada impide que se le pueda preguntar a la joven qué cantos litúrgicos son de su preferencia. Siempre, lógicamente, que reúnan las condiciones (ejemplo: qué canto de ofrendas le gusta más, no que en la ofrenda cante un canto de música popular que a ella le guste). Este factor estético o más bien “afectivo” –que sea una celebración hermosa- con el tiempo tiene mucha importancia en el recuerdo y en la gratitud de la persona a Dios y a la Iglesia. En cuanto a la liturgia de la Palabra, nada impide que ella lea una lectura. Pero parece más conveniente que no lo haga, por dos motivos: muchas veces, por ser el centro de atención y por reunirse un poco más de gente de la habitual, los nervios la traicionan, y las lecturas no son leídas como corresponde. Por otra parte, si la Misa es en acción de gracias por sus 15 años, la primera destinataria de las lecturas es ella misma, por eso es conveniente que pueda escucharlas con atención, más que estar pendiente y nerviosa por tener que leer. Uno de los momentos en los cuales es conveniente que pueda participar es en la procesión de ofrendas, ya que esta Misa es a la vez acción de gracias por lo vivido y entrega de lo que vendrá. Una manera de expresar esta ofrenda de sí misma es, por ejemplo, que ella lleve en la procesión una flor o un ramo de flores. Y esto se completa idealmente si sus padres llevan el pan y el vino. Para el momento de la comunión, teniendo en cuenta que la cumpleañera se sienta en el primer banco, es conveniente que pueda pasar primero a comulgar –si se tiene certeza de que lo hará-. Puede ser significativo que comulgue bajo las dos especies. Téngase en cuenta que es posible que en estas Misas participen familiares o amigos que no frecuentan los sacramentos. Es conveniente entonces recordar las condiciones para comulgar, para evitar que puedan recibir indignamente la Sagrada Comunión. Luego de la Bendición final, se puede dar una bendición especial para la joven. En el Bendicional no aparece ninguna Bendición específica para estos casos. Teniendo en cuenta la misma normativa y las costumbres vigentes, el sacerdote puede componer una oración de Bendición. Aquí se proponen dos.

Bendición en la Misa de 15 años.

1.- Dios Padre Misericordioso y lleno de ternura, de ti procede todo lo bueno y lo bello. Te damos gracias por el don de la Vida, y por la ternura que nos muestras a cada paso. Te pedimos que hoy bendigas a tu hija ……………….., que ha querido agradecerte por sus primeros 15 años de vida, y consagrarte su juventud. Concédele la gracia del Espíritu Santo para que pueda caminar siempre según tu voluntad, y encontrar el sendero que conduce a la felicidad. Concédele imitar las virtudes del Corazón de tu Hijo, y presérvala siempre del Maligno. Haz que viviendo siempre el mandamiento del amor, a ejemplo de María Santísima, pueda llegar un día a las alegrías eternas del Cielo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

2.- Dios Padre Todopoderoso, fuente y origen de la Vida y de todos los bienes. Tu nos has creado a tu imagen, y nos has regalado el don de la vida, para que hagamos de ella un cántico de adoración y acción de gracias a tu nombre. Tu nos has enviado a tu Hijo para que él nos mostrara el camino que nos lleva a ti. Te pedimos que bendigas a tu hija……….. , que hoy celebra con gratitud y alegría sus quince años. Concédele la sabiduría que procede de la fe. Concédele el Espíritu Santo, para que la guíe por el verdadero camino del bien, y la capacite para amar de verdad. Sostenla con tu mano paternal en sus dificultades. Hazle sentir tu paternidad en todo momento. Fortalécela en los momentos de prueba y llena su corazón de esperanza y de grandes ideales. Concédele que sienta siempre en el camino de la vida la compañía de Cristo, y que pueda llegar a contemplar tu rostro en la Vida Eterna. Te lo pedimos por Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
Consagración a María Santísima al cumplir quince años.

Finalmente es aconsejable destinar un momento explícito para subrayar la relación filial de la joven con María Santísima. Puede hacerse consagrándonos todos juntos a la Santísima Virgen, con la oración del Bendita Sea tu pureza. O, mejor aún, que la joven realice una oración de consagración de su vida a la Madre de Dios. Lo ideal sería que la oración sea compuesta por ella misma. Aquí se propone una oración posible, para los casos en que la joven no pueda hacerla por sí misma.

“María, Madre de Jesús y madre nuestra. Hoy vengo a vos llena de alegría, al cumplir mis primeros 15 años de vida. En este día tan importante, quiero consagrarte mi pasado, mi presente y mi futuro, todo lo que soy y todo lo que tengo. Vos que en tu juventud fuiste capaz de decirle que sí al plan de Dios, ayúdame a escuchar con corazón abierto su voz, y a caminar siempre según su voluntad. Vos que educaste al Hijo de Dios, con tu ejemplo y tu palabra materna, ayúdame a imitarlo cada día más, viviendo siempre el mandamiento del amor. Presérvame del pecado y del error; haz que pueda permanecer pura en medio de un mundo que no conoce el amor. Y cuando sienta miedo, quédate a mi lado para darme confianza y serenidad. Madre, soy toda tuya, ahora y para siempre, Amén”.

También sería ideal que un miembro de la Comunidad parroquial –puede ser el mismo sacerdote- entregue a la joven algún recuerdo de esta fiesta: un cuadro o imagen de María, un Rosario, etc. Estos gestos, en esas circunstancias, suelen ser muy valorados, aunque impliquen un pequeño gasto.

Finalizando la celebración, es importante que el espacio sagrado no se transforme de pronto en el Salón de fiestas. Por eso el canto final debe ser una canto litúrgico y no el canto del Feliz cumpleaños. E igualmente, el momento de los aplausos y felicitaciones se hace fuera del templo una vez terminada la celebración.

QUINCEAÑERA
MISA DE ACCION DE GRACIAS Y ALGUNAS INSTRUCCIONES GENERALES.


En la Liturgia de la Palabra, de conformidad con las rúbricas, pueden tomarse las lecturas, o bien del Leccionario para ese día sobre todo si es domingo, o bien de la Misa para dar Gracias a Dios, según el Leccionario de las Misas por diversas necesidades. Después de la lectura del Evangelio, el sacerdote, basándose en el texto sagrado, debe exponer en la homilía el misterio y la gracia del don de la vida, teniendo en cuenta las diversas circunstancias de las personas.

Sigue la plegaria universal en la forma acostumbrada en la celebración de la Misa.

En la Liturgia Eucarística se hace todo según el Ordinario de la Misa. La joven puede presentar ofrendas significativas para ella y el momento que vive al altar.


Antes de la bendición final el sacerdote invita a la quinceañera (las quinceañeras) a que haga (hagan) un acto de acción de gracias y de compromiso personal de vivir como una verdadera cristiana (unas verdaderas cristianas).

UN MODELO

SALUDO


(Nombre de la/s joven/es) la Iglesia te da la bienvenida y se junta con tus padres y amigos para celebrar contigo este día en que celebras tus quince años. Esta celebración debe ser una acción de gracias por haber recibido la vida, así como una aceptación de los deberes que la vida lleva consigo, cuando la vives según el amor y los mandamientos de Dios. Vivir quiere decir crecer, y crecer quiere decir madurar. Cantamos....

RITO PENITENCIAL

Una persona madura es la que es capaz de tomar decisiones y hacer compromisos y ser fiel a ellos, aunque llegue a ser difícil cumplirlos. En este espíritu de fe, entonces, vamos a ponernos en la presencia de Dios, para reflexionar en la necesidad que tenemos de la misericordia divina y pedir perdón a Dios por nuestros pecados.

• Señor, tu no has creado a tu propia imagen, pero hemos deformado esta imagen tuya por el pecado: Señor, ten misericordia de nosotros. R: Señor ten misericordia de nosotros.
• Cristo, tú llegaste a convivir con nosotros para compartir nuestra naturaleza humana con todas sus debilidades menos el pecado. Cristo, ten misericordia de nosotros. R: Cristo ten misericordia de nosotros.
• Señor, tú nos mandas al Espíritu Santo para llevar a cabo tu obra de amor y reconciliación en nosotros: Señor, ten misericordia de nosotros. R: Señor ten misericordia de nosotros.

El Señor todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdones nuestros pecados, y nos lleve por su Palabra y Eucaristía a la vida eterna

ORACIÓN: Padre santo, te pedimos que mires con bondad a tu hija ( Nombre), aquí presente al pie de tu altar. Ella ha venido a celebrar la vida que tú le has dado por medio de la unión santa de sus padres. Confírmala en aquella fe que la trae aquí. Por medio de los dones de tu Espíritu Santo, guía sus pasos por la vida, como guiaste a tu hija favorita, la Virgen María; así también que esta joven siempre te agrade y anime a otros a conocerte, amarte y servirte por la vida cristiana que ella vive plenamente. Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. AMEN

LITURGIA DE LA PALABRA


Escuchemos ahora con atención la Palabra del Señor.

Primera: Eclesiastés 11:7-9, y 12:1-2. Juventud y Temor a Dios

Salmo (o canto): 121 Dios no te faltará

Segunda Lectura: Gálatas 4: 4-7. Somos hijos e hijas del mismo Padre.

R. Aleluya, aleluya.- Hija mía, que Dios altísimo te bendiga más que a todas las mujeres de la tierra(Judit 13:18) . R. Aleluya, Aleluya.

Evangelio: Lucas 1: 46-55. El magníficat

HOMILIA

ENTREGA DE LA BIBLIA y CORONACION


(Biblia)“Permita el Señor que guardes en tu corazón, como un ramo de flores que nunca se marchita, los sabios consejos que te ha dado la Palabra de Dios.

(Tiara) Si sigues con fidelidad la voluntad de Dios para ti, recibirás al final la corona de la vida.” (se le coloca una tiara)

RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS BAUTISMALES

(N o Ns) cuando eras una niña, tus padres y padrinos te trajeron a las aguas bautismales para ser iniciada en la vida nueva de nuestro Salvador, Jesucristo. En aquel momento hicieron una profesión de fe en tu nombre, la misma fe que ahora te trae ante este altar. Por lo tanto, la Iglesia ahora te pide renovar y confirmar este mismo compromiso de fe voluntariamente y con convicción.

Sacerdote: ¿Renuncias al pecado, para que puedas vivir en la libertad de una hija de Dios?
Quinceañera: Sí, renuncio
Sacerdote: ¿Renuncias a las seducciones del mal, para que el pecado no te esclavice?
Quinceañera: Sí, renuncio.
Sacerdote: Renuncias a Satanás, padre y autor del pecado?
Quinceañera: Sí, renuncio.
Sacerdote: ¿Crees en Dios Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?
Quinceañera: Sí, creo.
Sacerdote: ¿Crees en Jesucristo, su único hijo, Señor nuestro, que nació de la virgen María, padeció, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha de Dios?
Quinceañera: Sí, creo.
Sacerdote: ¿Crees en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la Comunión de los Santos el perdón de los pecados y la resurrección de los muertos y la vida perdurable?
Quinceañera: Sí, creo.

CONSAGRACION DE LA(S) JOVEN (ES)

Te ofrezco, Señor, mi juventud; guía mis pasos, mis acciones, mis pensamientos. Concédeme la gracia de comprender tu mandamiento nuevo, el mandamiento de amarnos unos a otros. Que tu gracia en mi no resulte vana, te lo pido por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Salvador y Redentor. Amén.

Oh María, Madre mía, presenta mi ofrenda y mi vida al Señor. Sé siempre mi modelo de mujer valiente, mi fortaleza y mi guía. Tú tienes el poder de cambiar los corazones; toma pues, mi corazón y hazme digna hija tuya. Amén.

O bien:

Señor, Dios mío, te doy gracias por darme la vida al crearme a tu imagen y semejanza y por llamarme a ser tu hija en el bautismo. Gracias por enviar a tu Hijo Jesucristo a salvarme y a tu Espíritu Santo para santificarme. Quiero responder que “sí” a todo lo que tú deseas de mí en tu bondad y amor. Con tu gracia me comprometo a servir a mis hermanas y hermanos a lo largo de mi vida. Me consagro a ti, María, Madre de Jesús y Madre nuestra, Tú estás muy cerca de él y eres mi modelo de fe, concédeme que continuamente aprenda de ti lo que necesito para ser una mujer cristiana. Ayúdame a escuchar la Palabra de Dios como tú lo hiciste, guardándola en mi corazón y amando a los demás para que, al caminar con Jesús en esta vida, merezca alabarle junto a ti para siempre en el cielo. Amén.

El que preside responde: N. (N. y N.), que este compromiso que hoy has (han) hecho Dios lo lleve a su feliz término.

Según las circunstancias, el sacerdote rocía a la quinceañera (las quinceañeras) con agua bendita, sin decir nada. La quinceañera puede (Las quinceañeras pueden) en este momento llevar una flor a la imagen de la Santísima Virgen. Si se cree conveniente, el que preside invita a los padrinos/madrinas de bautismo y a los padres a que traigan los objetos religiosos que se regalaron a la quinceañera (las quinceañeras), como medalla, Biblia, rosario, etc., bendecidos previamente. Luego, presentan los objetos a la quinceañera (las quinceañeras).
El que preside dice la siguiente fórmula u otra parecida: Dios de amor, Tú creaste a todos los pueblos de la tierra y nos conoces a cada uno por nombre. Te damos gracias por N. (las quinceañeras), que celebra (celebran) hoy sus quince años. Bendícela (Bendícelas) con tu amor y amistad para que pueda crecer en sabiduría, conocimiento y gracia, amando siempre a su familia (sus familias) y siendo fiel a sus amigos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

ORACION DE LOS FIELES

Sacerdote: Encomendamos nuestros cuidados y preocupaciones a Dios, por medio de la persona de Cristo, a cada oración decimos: Te rogamos, Señor.

• Por nuestro Santo Padre, .........., por nuestro Obispo.............., y todos los que han dedicado su vida al servicio del pueblo de Dios, para que sigan fielmente su vocación, roguemos al Señor:
• Por las autoridades civiles para que cumplan con sus deberes con justicia y compasión para el bien de todos, roguemos al Señor:
• Por N. (quienes), que celebra (celebran) su cumpleaños hoy, para que siga (sigan) el camino de Jesús con alegría y generosidad, roguemos al Señor:
• Por los padres, los abuelos y los padrinos de N. (las quinceañeras) para que continúen gozando el fruto de su amor en sus hijos, roguemos al Señor:
• Por los jóvenes, particularmente por los compañeros de N. (las quinceañeras), para que tengan la fuerza necesaria de vivir según sus principios cristianos, roguemos al Señor:
• Por los enfermos y los pobres de nuestra comunidad, para que sientan el amor de Dios por ellos a través de los que alivian sus necesidades, roguemos al Señor:
• Por todos nuestros parientes difuntos, para que gocen de la visión de Dios en el cielo, roguemos al Señor:
• Por todas nuestras intenciones personales que están en lo íntimo de nuestro corazón y por todos aquellos por quienes debemos orar, para que reciban las gracias que necesitan, roguemos al Señor:
Oración: Dios de amor, a Ti nos acercamos con estas peticiones que te ofrecemos porque te necesitamos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

OFERTORIO:

Este pan y este vino, ofrendas para el sacrificio, “son frutos del trabajo del hombre”. Presentemos al Señor igualmente nuestros ideales, nuestras alegrías, nuestros fracasos, seguros de que El los transformará en fuente de energía para seguir de frente en la lucha para definir nuestra personalidad. Cantamos.....

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Padre Santo, colocamos en el altar los dones de pan y vino; son las ofrendas que tú nos pides para el sacrificio eucarístico. Te las ofrecemos con la segura esperanza de que tu Espíritu Santo las va a cambiar en el cuerpo y sangre de Jesucristo, tu hijo amado. También junto con ellas te presentamos a esta joven, criatura tuya. Que el ofrecimiento que ella te ha hecho de su juventud sea agradable y merezca un crecimiento continuo de fe y caridad, Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Invitación al Padre Nuestro: Con (nombre/s), recemos ahora al Padre como Jesús nos enseñó.

Saludo de Paz: Ahora (nombre/s), dará el saludo, el abrazo de paz a sus padres, sus padrinos, y sus amigos. Compartimos su alegría dándonos fraternalmente un signo de la paz y del amor de Cristo.

COMUNION

Nos acercamos a recibir a Jesús en la Eucaristía pidiéndole que llene de gozo nuestra alma, la de nuestros familiares y amigos. Cantamos.....

ORACION DESPUES DE LA COMUNION

Señor, fieles a tu mandato, acabamos de compartir alegremente este banquete eucarístico. Es la señal de nuestra unidad contigo y con nuestros hermanos y hermanas. Ahora, cuando nos despedimos de tu templo para celebrar otro banquete, te pedimos que tú y tu Madre santa nos acompañen en nuestra fiesta, como lo hiciste en las bodas de Caná. Que nos conserves firmes en la fe, siempre llenos de esperanza y unidos en el amor verdadero, tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo. AMEN

BENDICION

(Nombre de la joven o jóvenes), el Señor te bendiga y te guarde. Amén. Haga brillar su rostro sobre ti y te conceda su favor. Amén. Vuelva su mirada a ti y te conceda la paz. Amén. Y a todos ustedes, reunidos hoy para celebrar con devoción esta fiesta de la quinceañera, el Señor les conceda la alegría del Espíritu y los bienes de su Reino. Amén. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y los acompañe siempre. Amén.

Nos despedimos cantando.....



CELEBRACION DE LA SANTA MISA (15 años)

ENTRADA


Queridos hermanos y hermanas, amigos y familiares de ............. Hoy nos reunimos en presencia del Señor para darle gracias por todos los dones que de su bondad hemos recibido. De una manera especial por el don de la vida. Nuestra celebración hoy es motivo de doble alegría: Hoy acompañamos a ..................en esta nueva meta a la que ha llegado; sus quince años. Ponemos de manifiesto la dignidad y la plenitud de la mujer y su misión en el mundo. En este día queremos unirnos a...............en esta celebración para agradecer a Dios su vida y su vocación de servicio al amor.

LITURGIA DE LA PALABRA


Primera Lectura: Isaías 7:10-14: La virgen dará a luz

Salmo 144 Qué es el hijo del hombre para que fijes en él?

Segunda Lectura: Gálatas 3: 27-29. No hay diferencia entre griego y judío, hombre y mujer.

Evangelio: Lucas 1:26-38. La anunciación

HOMILIA


Después de la homilía, el celebrante invita a la quinceañera a ponerse de pie para renovar las promesas bautismales. Si la quinceañera ha traído alguna vela que le recuerde su compromiso bautismal sería muy significativo. También es bueno que se encienda del cirio pascual en este momento.

RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS BAUTISMALES.

Querida ..........................Siendo niña tus padres te presentaron en la Iglesia para que fueras bautizada y recibieras los sacramentos. En aquella ocasión ellos profesaron la fe en tu nombre. Hoy, al celebrar tus quince años, ante esta asamblea aquí presente, te pido que renueves el compromiso de tu bautismo.

• ¿Estás dispuesta a aceptar los consejos sinceros de tus papás y maestros y de prepararte día a día para construir tu porvenir? R: Sí, estoy dispuesta.
• ¿Estás dispuesta a vivir en la verdad y a luchar con espíritu de caridad a favor de los de los demás? R: Sí, estoy dispuesta.
• ¿Estás dispuesta a seguir a Cristo conforme a su Evangelio y a conservar y profundizar tu fe para que nunca decaigas? R: Sí, estoy dispuesta.
• ¿Crees en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra? R: ¡Sí creo!
• ¿Crees en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de María Virgen, fue crucificado, murió, y fue sepultado, resucitó de entre los muertos, y está sentado a la derecha del Padre? R: ¡Sí creo!
• ¿Crees en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia Católica, en la comunión de los Santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna? R: ¡Sí creo!

Oración: Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por medio del sacramento del agua y el Espíritu Santo nos concedió la remisión de los pecados, te guarde en su gracia para la vida eterna, en el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN DE LOS FIELES.


Elevemos, hermanos, nuestras oraciones a Dios, nuestro Padre, por el bien y la salvación de toda la humanidad. A cada petición respondemos “Te lo pedimos Señor”

• Por la Iglesia en el mundo, para que sea portadora de la paz de Dios y predique al mundo entero la buena noticia del evangelio, roguemos al Señor...
• Para que los jóvenes crezcan siendo fieles a Dios y permanezcan firmes en la esperanza, roguemos al Señor...
• Para que .................pueda desarrollar todos sus dones, sepa valorar el esfuerzo de sus padres y educadores y corresponda con un gran espíritu de lealtad y sinceridad, roguemos al Señor...
• Para que el Espíritu Santo le conceda inteligencia, entusiasmo y la sabiduría de Dios para hacer decisiones serenas y maduras, roguemos al Señor...
Que nuestra oración, Dios de bondad, suba a tu presencia y que nuestras peticiones obtengan fruto abundante. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

PRESENTACION DE OFRENDAS

Junto con el pan y el vino, .............................ofrece.........(la quinceañera presenta la ofrenda que eligió de antemano). Cantamos.....


COMUNIÓN

El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con abundancia por medio de Cristo y el Espíritu Santo. Acerquémonos a recibir el Cuerpo y la Sangre del Señor para que ilumine en todo momento nuestra vida.

Cantamos....

(Comulga la quinceañera, a ser posible bajo las dos especies, y luego se dirige a la asamblea para dar la comunión a los presentes.)

DESPUÉS DE LA COMUNION

UNO DE LOS PADRES:
En este día tan especial, queremos a dar gracias a Dios por tantas cosas hermosas que hemos vivido en este sueño que lleva ya quince años. La celebración de esta Misa de acción de gracias por nuestra hija ..............., es para nosotros tan importante como la de su bautismo, porque está pasando por una edad muy significativa en su vida. Hoy nuevamente queremos consagrarla a Dios, entregarla a Él. En esta celebración decimos: Gracias, Señor Dios, por habernos dado a nuestra hija .......................La amamos como Tú la amas, desde antes que naciera. Te pedimos que siempre la lleves de tu mano y la libres de todos los peligros. Concédele realizar sus más hermosos sueños y ser muy feliz. Que camine siempre en tu presencia en la verdad, la paz y el amor. Amén.

ORACIÓN DE BENDICIÓN A LA QUINCEAÑERA: (El celebrante invita, a la quinceañera, a pasar adelante, ponerse de rodillas mientras extendiendo las manos sobre la quinceañera él dice la siguiente oración:
Señor, Dios nuestro, que buscas la alabanza de tu Nombre en toda la Creación, mira con bondad a tu hija ...................en este día de sus quince años, a quien la fe de la Iglesia encomienda a tu providencia y protección y, así como tu Hijo, nacido de la Virgen, al compartir con agrado con los jóvenes, los miraba con cariño, así también, Padre, derrama sobre ella tu bendición, para que por su estilo de vida entre los hombres, con la fuerza del Espíritu Santo, sea testigo de Cristo ante el mundo y proclame con alegría y sin miedo la fe que profesa. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

CONSAGRACIÓN A LA VIRGEN DE LA JOVEN:
Ante ti, María, nuestra madre y ante tu hijo Jesús quiero dar testimonio de la obra que han hecho en mí. Quiero agradecerte por la alegría de tener una familia que comparte conmigo mis gozos y esperanzas. Gracias por la vida que fluye en mis venas dejándose sentir en cada gota de mi sangre. Gracias por el pan que diariamente pones en mi mesa. Gracias porque tengo un hogar. Gracias por tu compañía y por escucharme siempre. Hoy, Virgen María, con tu hijo Jesús en mi corazón, te pido humildemente que me enseñes a amarlo como tú lo amas para que sepa ofrecerlo, como tú, al Padre por mis necesidades y las de todo el mundo. Ayúdame, Madre, a entregarme al Padre y demostrarle así mi inmenso agradecimiento que hoy le vengo a manifestar. Hoy, Dios como buen padre protector me enseña un nuevo camino, lleno de ilusiones. Amén.


(Aquí se pueden entregarle recuerdos)

La Medalla de la Santísima Virgen María es el hermoso recuerdo de tu Evangelización y de tu primer compromiso con Cristo Nuestro Señor. Que esta medalla te recuerde la fidelidad que siempre le debes guardar hasta el fin de tu vida.

El Ramo de Flores que luego entregarás a la Virgen significa la ofrenda alegre y de tu consagración a la Santísima Virgen María.

DESPEDIDA

Dando gracias a Dios por todas las bendiciones y gracias recibidas, nos retiramos cantando.....

PALABRAS PARA JOVEN DE 15 AÑOS

Antes de todo, quiero felicitar a esta joven que hoy está cumpliendo 15 años........................(nombre) y sus papás. Yo sé que es momento de gran emoción para ustedes como papás. Han soñado con este día. Quizás cuando su hija nació, ustedes pensaron, "Algún día celebraremos sus quince años." Y ahora el día ha llegado. Los felicito. También quisiera felicitar a los padrinos. Ustedes tienen una parte especial en esta celebración y en la vida de su ahijada. Y felicidades a los otros miembros de la familia, las amistades y los jóvenes acompañando a........................que siempre sean buenos compañeros.

En este Colegio (parroquia) tienen ustedes los jóvenes un lugar especial. Queremos hacer todo posible para estar al lado de ustedes durante este tiempo tan importante. Tal vez cuando nosotros cuando fuimos jóvenes no tuvimos los mismos desafíos que ustedes, pero queremos ayudarlos. Somos sus profesores, directivos, sacerdote que quisiéramos estar disponible para ustedes, para escucharlos, para conversar y orientarlos si lo desean.

Es una gran alegría y honor celebrar esta fiesta. Tenemos dos propósitos en esta celebración. El primero es dar gracias. Nuestra quinceañera....................da gracias por el don de la vida que Dios le dio por la colaboración de sus padres. Debes estar agradecida por tu familia, tu salud, tu inteligencia, las oportunidades para estudiar - y también por tu belleza. Es un don de Dios. Dios quiere que uses esos dones no de manera egoísta, sino para hacer la vida mejor para ti y para tus hermanos y amigos. Por eso quieres estudiar para desarrollar los dones.

Sabemos que a veces por diversos motivos se suspenden los estudios, que no sea por falta de voluntad o por apurarte a vivir etapas adelantadas que te impiden dedicarte al estudio. Recuerda, ahora es el tiempo para estudiar. Tu tienes grandes dones - y deseas usarlos bien. Ahora venimos al segundo propósito de esta celebración. No solamente quieres agradecer a Dios, sino pedirle su ayuda. Tu - y los otros jóvenes aquí - están en un momento crucial. Las decisiones que tomas ahora van a determinar el rumbo de tu vida. Necesitas la ayuda de Dios para llegar a ser la pe